En un mundo dominado por el rey oscuro, un héroe lucho con valentía para liberarlo, al hacerlo, su vida también fue arrebatada aunque el mundo al fin pudo vivir libre.
7 años después un niño Rodel, descubre en una biblioteca de un libro prohibido que el rey oscuro tenía un hermano aún más peligroso.
El niño intentará reunir a los antiguos compañeros del héroe para poder ganarle al hermano del rey oscuro y evitar que domine el mundo.
NovelToon tiene autorización de axel caceres para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Stanley. Parte 1
Rápidamente, los niños y Stan corrieron a las afueras del pueblo, solo al lado de la muralla que protegía al pueblo de monstruos normales.
—Stan... —Dice Rodel—. ¿De verdad acamparemos aquí? No es peligroso?
—No te preocupes, Rodel, verás, hay un hechizo que mantiene alejado a los monstruos de aquí, y aunque ese hechizo no funcionará soy más fuerte que cualquier cosa que venga así que tranquilo!
—Está bien... —Dijo Rodel algo más tranquilo—. Stan... Aun no tengo mucho sueño.
Tinky suelta un "¡Oh, oh! Yo tampoco".
Stan los mira a ambos y sus ojos no parecían cansados, después de todo lo que pasó, supongo que dormir sería difícil.
A Finnel sé le veía más tranquilo pero también se notaba su falta de querer dormir.
—Bien... Pues no sé que quieren que haga..
—¿Y si nos cuentas un cuento? —Sugirió Tinky.
Rodel estando de acuerdo asintió con la cabeza rápidamente mientras decía "Sí, ¡sí!", exaltado.
—... ¿Un cuento? Pues no tengo muchos...
—¿Y si nos cuentas algo de tu pasado? ¡Una historia muy épica!
—¿Ehhh? Mmh... Pues sí quieren... Pero se van a dormir de inmediato, será muy aburrida para ustedes.
"¡No importa!" Dijeron los dos niños con entusiasmo.
—No será algo malo escuchar algo de tu pasado señor Stan —Dijo Finnel.
—Bien... Atentos porque esto que contaré me volvió más fuerte... ¡Y no quiero ninguna lágrima!
Hace un buen tiempo, cuando tenía 16 años...
Conocí a esta chica, una hermosa chica de pelo azul con unos ojos más morados que la galaxia más brillante...
Íbamos en la misma clase de la escuela de control de magia, pero nunca hablábamos... ella me parecía estupenda, y todos los días la miraba aunque sea un poco pero no me animaba a hablarle, no quería...
Eso era porque quería concentrarme más en aprender magia de fuego...
...
Un señor de barba café se puso delante de Stan—. ¡STANLEY!
—¡Sí señor!
En ese entonces estaba en el patio trasero del colegio, donde todos entrenábamos.
Era un pasto verde lima y hacia un clima caluroso.
—¡Dime por qué aún no has hecho una simple bola de fuego! ¿No querías ser el mejor hechicero de dominio de fuego?
—¡Sí! ¡Así es! Solo que... No puedo... Concentró mi maná como me dice pero... —Stanley mira a todos los demás niños hacer la bola de fuego.—No puedo...
El señor suspira.—Como tu profesor te lo tengo que decir... No creo que tengas aptitudes para el dominio de fuego, lo siento Stanley, intentaremos buscar otra cosa... —Y en voz baja este dice—. Diablos... Hasta el niño sin brazos logró crear una bola de fuego... Y eso que tiene mejor aptitud en dominio de agua...
Stanley se sentó cerca de las murallas que rodeaban el patio, recostado en ellas, este observo a sus compañeros muy emocionados por crear todo tipo de magia... Bolas de fuego, de agua, de viento y de barro... Incluso el niño prodigio logro hacer una bola llena de maná, cuya cuál brillaba como un arcoíris.
—¿Por qué? —Se preguntó Stanley allí sentado solo—... ¿Por qué? En serio...
Este postra su cabeza contra sus rodillas mientras lagrimeaba, estás caían en el pasto, mientras jadeaba...
"Oye"
De repente, una voz suave y melódica resuena en el oído de Stanley.
—¿Eh? —La cabeza de este se levanta hacia arriba y puede ver un bello pelo azul tapando la cara de una niña.
Esta se quita el pelo de la cara y se sienta al lado de Stanley.
—¿Estás bien?
—... Sí, es solo que... No... En verdad no lo estoy... No puedo usar magia de fuego...
—¿Y?
—"¿Y?" Que es la mejor magia existente! Puedes quemar cosas y cocinarlas! ¡El mejor mago de fuego pudo hacer un sol capaz de dañar al rey oscuro! ¡La magia de fuego es la mejor!
—Sí pero ese mago era muy bueno con ese tipo de magia, ¿que tipo de magia tú dominas?
—¿Eh? No lo sé... pero no vale la pena saberlo... No puedo usar la de fuego...
Ni siquiera me daba cuenta que estaba hablando con aquella chica que me fascinaba.
—A mí me gusta la magia de viento.
—¿Eh? ¿La de viento? —Stanley parecía confundido—. Pero según la academia real de magia esa es la más débil posible y la que menos usuarios pueden dominarla... Nadie sabe si siquiera vale la pena hacerlo...
—Allí esta la magia en ello. —Dijo ella sonriendo
—¿La magia?
—¡Sí! ¿Y si es la mejor y nadie lo sabe? Digo... Si dominarla es tan difícil, será por algo... ¿No?
—Pues si... ¿La dominarás?
—No podría aunque quisiera...
Stanley parecía conmocionado.
—... Yo no tengo buenas aptitudes para ningún tipo de magia... verás mi apellido no es muy conocido y es por algo, nuestro maná para la magia es muy diminuta y no sirve para ningún tipo de magia... Ni la de viento... Solo sé hacer brisas. —Y esta levanta su mano para golpear suavemente a Stanley con una brisa pequeña.
Su brisa era tan débil y suave... Parecía muy... Frágil.
—... Lo siento... Tu apellido... Es Spantik, ¿no?
Aquella chica parecía sorprendida, pues, su apellido nadie lo recordaba...
—Sí... Tú... ¿Te memorizaste mi apellido? —Pregunta con una pequeña sonrisa.
—¡Ah! Sí... Je, je... Solo me parecía algo... ¡Interesante! sí, sabes no es muy común...
—Sí... es verdad.
Sam Spantik, la chica que no dominaba la magia.
...
Desde allí, nos fuimos amigando cada vez más, nos juntábamos todos los días para hablar, para comer e incluso para entrenar, raras veces.
Aun no encontraba para que tipo de magia yo era bueno, supongo que estaba algo perdido...
Pero entonces... Recordé nuestra primera conversación y se me ocurrió probar la magia de viento, nunca lo había intentado porque no me interesaba pero...
...
Allí estaba parado en el parque de mi pueblo, haciendo flotar una pequeña y delicada hoja.
—¡Wooow! —Decía Sam emocionada—. ¡Realmente puedes hacer magia de viento! ¿Dices que esta podría ser tu magia dominada?
—¡Sí! Digo nunca la practique y hacer esto parece poco pero... No me cuesta, se lo diré al profesor mañana!
—¡Sí! Ja, ja, ja! ¿Serás tú el que cumpla mi sueño?
—¿Ah? ¿Sueño, dices?
El corazón de Sam latía con rapidez mientras sudaba frío.
—¡NO! Nada olvídalo, ¿sí? No es algo muy importante digo no es algo que deba serlo.
—Vamos Sam, por favor... —Stanley usa una mirada de perrito tierno.
—... Ugh sabes que no me resisto a esa mirada... Es muy linda, en serio, bueno... Tengo.. Tenía un sueño donde dominaba la magia de viento y era muy fuerte y conocida pero... Ya que descubrí que no tengo aptitudes para nada pues... Ya no se puede.
—¿Y por qué no lo intentas? Digo, aún puedes hacer magia y yo te podría ayudar, hagamos tu sueño juntos!
—¿Eh? Pero Stanley no puedo... Será muy estresante para ambos y obviamente yo te sería una carga...
—No digas eso.
—... —Sam mira a los ojos a Stanley.
—Sí tienes un sueño... Tienes que cumplirlo, no importa que sea... Yo quiero ser un guardián que defienda a este pueblo de él rey oscuro y eso seré, y de paso... ¡También dominaré la magia de viento junto a ti! No te rindas porque alguien te diga que no tienes buenas aptitudes.
Sam parecía conmocionada, sus ganas de llorar eran notables pero seguro le daba vergüenza... O tal vez... No quería verse débil después de lo que dije...
Como sea...
Ella me abrazó y desde allí ambos empezamos a entrenar magia de viento más a menudo...
Aunque no todo iría como lo planeamos.
---->