Esta noche te libero de este matrimonio sin amor y te deseo toda la felicidad del mundo con aquella mujer a la que jamas pudiste olvidar. Me llevo en mi vientre el regalo que te iba a confesar en nuestro aniversario. Ojalá ella te ame igual o más de lo que yo te he amado.
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conociéndonos
El día de la cita llego como un huracán, los nervios que emanaba mi cuerpo eran notorios por toda la gente en esta habitación. Mi rodilla se movía de arriba hacia abajo mientras el segundero del reloj hacía pasar los minutos lentamente, no sé si decir por suerte o para mi tortura. Desde que llegue a Italia debo haber salido fácil en más de mil citas a cenar por trabajo, jamás salí en una sola para conocer gente y eso era lo que hoy me ponía nerviosa ¿de qué hablaríamos? Ni siquiera podía tomar como referencia la relación con Santiago si con él jamás salir a cenar y las comidas en casa eran todas en silencio. Por el destino que triste que había sido mi vida.
Si sigues haciendo eso vas a hacer un agujero en el piso con el tacón del zapato- Ignacio se reía a mi lado.
Estoy nerviosa- admití.
Si claro, ninguno de nosotros se dio cuenta. ¿qué ocurre Mel?- pregunto Magda mientras me miraba fijamente.
Ustedes son los que suelen salir a conocer gente, yo ni siquiera sé cómo comenzar una conversación. Me has mandado a cenas de trabajo, pero siendo sinceros cuando me vieron salir a conocer- les dije agachando la mirada. Soy patética lo sé.
Mel no voy a permitir que te sabotees tú misma, primero mírate en un espejo mujer, en cada reunión en mi empresa a más de uno tengo que mirarlos de mala manera porque te comen con los ojos y segundo es solo una cena con alguien que en sí ya conoces. Pregúntale de su trabajo, habla del tuyo, si te sientes cómoda habla de Lyon, del clima, de política, de lo que tú quieras. Nadie dice que te cases con él, solamente debes conocerlo- las palabras de Ignacio mermaron mis movimientos nerviosos.
él tiene razón Mel, vives para Lyon y no me malinterpretes eres una madre increíble, pero no serás mala madre por conocer a alguien y también darte tiempo de salir. Aparte tu propio hijo te ayudo a elegir el atuendo que tienes, eso debería decirte que está muy de acuerdo con esta salida- Magda también tenía razón y mis manos por arte de magia dejaron de sudar como locas cuando ella hablaba.
Tienen razón, es solamente una cena- dije poniéndome de pie y tomando mi bolso -ya saben donde estaremos y mi celular está encendido por cualquier cosa, les mandaré un mensaje cuando termine, porque supongo que ambos estarán esperando los detalles despiertos- les dije sonriendo.
Ve tranquila, aquí nos quedamos cuidando al rey- dijo Ignacio dándome un suave beso en la mejilla y dirigiéndose al cuarto de su ahijado.
Espero que la pases muy lindo, te lo mereces- me dijo Magda y regreso a la cocina.
Salí por la puerta principal y me subí en mi coche, eran más o menos unos 20 minutos de viaje hasta el restaurante y Gonzalo ya me había avisado que la reservación estaba a su nombre "Gonzalo Méndez", esperaba llegar puntual como a cualquier otra cena en la que me hubiesen invitado y así lo hice. El servicio de Valet estacionaria y cuidaría mi auto, así que solamente me quedaba ingresar al ostentoso lugar.
El joven de la entrada pregunto con amabilidad mi nombre y cuando le dije a nombre de quien estaba la reservación, me confirmó que ya estaban esperando por mí. Me condujo por entre varias mesas hasta un sector un poco más alejado de todo el bullicio donde Gonzalo ya se encontraba sentado.
Melany, buenas noches, estás muy hermosa- podía notar como se trababa con las palabras que salían apresuradamente de su boca y me causó demasiada ternura.
Lamento haberte hecho esperar- dije a pesar de que había llegado al horario establecido.
No claro que no, llegue un rato antes- note el rosado de sus mejillas, al parecer no era la única que estaba nerviosa.
Mientras el mozo nos tomaba la orden, conversamos un poco de nuestros trabajos, aquellas cosas que nos apasionaban y se llevaban gran parte de nuestro día. él me contó sus guardias médicas así como sus momentos de consultorio pediátrico, eligió esa rama de la medicina porque tiene una hermana menor que solía enfermarse muy a menudo cuando era pequeña. Le conté de mis habilidades para la administración de empresas y como en poco tiempo no solo me había recibido, sino que también había alcanzado la dirección de ese departamento, le hable de Magda y de Ignacio y luego de Lyon. Por primera vez en mucho tiempo note que sus ojos no demostraban aburrimiento cuando hable de mi hijo, al contrario, estaba fascinado.
La cena pasó a un café y ese mismo café luego paso a un trago, la conversación fluía de manera tan natural que el tiempo paso sin que ninguno de los dos se diera cuenta, hasta que un simple vistazo al salón nos recordó que en breve el lugar cerraría.
La verdad que la he pasado de maravilla, gracias por esta hermosa cena- le dije mientras esperábamos que el Valet trajera mi auto.
hacía mucho tiempo que no disfrutaba de una compañía tan placentera, me gustaría que podamos repetirlo. Normalmente,, tengo libre los lunes y los jueves por la noche y luego los sábados por la tarde, estoy cubriendo algunas guardias de una compañera que fue madre- me explicó -podemos arreglar para este jueves o si te parece demasiado pronto para el lunes- note que nuevamente sus mejillas se sonrojaban.
Este jueves me parece perfecto- le respondí rápidamente.
Bien, el jueves será entonces. avísame cuando llegues a tu casa por favor- me dio un suave beso en la mejilla y los vi subirse a su auto por mi espejo retrovisor.
Llegue a casa un poco después de la medianoche no me sorprendió ver las luces de la cocina encendidas, ahora venía el verdadero reto de contener los chillidos de emoción de Ignacio y contestar la catarata de preguntas que seguramente Magda tendría para mí, pero por primera vez en mucho tiempo estaba feliz, en algo habían tenido razón ellos, necesitaba salir y conocer gente.