Kay, una maestra que tiene un breve romance con su estudiante Leo, éste se obsesiona con ella, llevando su amor obsesivo al peor error de su vida. Por suerte William es su salvador!
NovelToon tiene autorización de Luna Azul para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
PARTE XI: Déjame en paz
Pasó más o menos un mes y medio, antes de mudarnos de ciudad, tenía que arreglar algunas cosas, como buscar como alquilar mi apartamento, así que fui ahí. Puse un cartel en la puerta de mi casa que decía que se rentaba con mi número de teléfono.
Al cabo de unas horas recibí un mensaje de alguien que quería ver el apartamento para ver si lo rentaba. Así que ahí estaba esperando a la persona, estaba sola, William estaba en el trabajo, tenía que dejar los documentos listos antes del traslado.
Mi sorpresa fue que vi a Leo parado en la puerta.
—¿Qué haces aquí?
—Estoy aquí para ver el local.
—Así que eras tú. Este lugar no te lo voy a rentar a tí, así no me molestes y vete.
Leo cerró la puerta y me tomo las manos.
—No seas agresivo. Estoy embarazada, y creo que no lastimarías a una mujer embarazada. Así que suéltame y déjame en paz, ¿acaso no tienes una vida? Ya no te tengo miedo, me desprestigiaste, ¿que más vas a hacer?
—Solo quería recordar viejos tiempos contigo. Yo te tomó cuando quiero. Nunca he tenido sexo con una mujer embarazada, dice que son las más perras en la cama. Ahora quiero comprobar si esa teoría es verdadera.
—Vete Leo, no quiero denunciarte dado que aún eres joven y sería un dolor para tu familia verte en la cárcel por violador y psicópata. Voy a llamar a la policía.
Leo tomo mi celular y lo tiró contra la pared. Caminé a la puerta deprisa pero Leo se puso delante.
— Leo por favor, deja esta ridiculez, yo podría ser tu madre.
—La ridícula eres tú, cuando gemías de placer, no me decías eso, solo pedías por más.
—Voy a gritar si no abres esa puerta para todos los vecinos escuchen.
Leo me tapó la boca. Quise morderlo pero no pude. Me llevó a la cama. Forcejeamos un rato en la cama, quería soltarme pero no pude. Me terminó amarrando las manos y los pies, me tapó la boca con una funda de almohada.
Que mente más retorcida, que pensaba hacer. Empecé a desesperarme. Lloré.
Me cortó la ropa con unas tijeras que encontró en una de las mesas de noche. Quedé a su Merced, desnuda, enseñando cada parte de mi cuerpo. Me sentía humillada.
Quería gritar pero no podía. Comenzó a besar mis piernas, las abrió con fuerza, besabas mis muslos, comenzó a hacer sexo oral, yo me movía para impedir que continuará y me mordió la parte interna del muslo derecho. Me dió una bofetada.
—Mejor te calmas o te mato. Estoy así de loco por vos, me frustra saber que esta maldita sociedad es una mierda, saber que no puedo estar con la mujer que amo, acepto que me he obsesionado contigo, fuistes mi primera mujer, nunca había estado con nadie, yo sé que dije que había tenido un montón de mujeres pero era mentira, por eso mi primera vez me vine sin haberte penetrado. Me tenías ansioso, me enamoré de ti, ahora me entiendes y después me dejas como que yo era una trapo de cocina y sales con tu William.
Continuó besándome. Ahora besaba mis pechos, los mordía con mucha fuerza hasta hacerlo sangrar. Si continuaba resistiéndose seguiría lastimándome y podía abortar a mi bebé. Así que me di por vencida y él terminó satisfaciendo sus deseos sexuales. Me violó una vez más.
Terminó pero no me soltaba, ya me dolía las manos y los pies. Estaba cansada de llorar. Había anochecido, William seguro estaba preocupado por mí. Seguro ya me había llamado. Espero que sienta que algo no está normal cuando yo siempre le contesto.
Era de noche, me envolvió en una cobija, tapó mi cara con una funda, me metió en una caja grande de cartón y la selló. Me llevaba a algún sitio, sentía el mover de las ruedas del auto, ¿adónde íbamos? Solo pensaba que me iba a matar.
felicitaciones
Bravo me mato de miedo, sufrí mucho con la protagonista como es no, un momento estas en la gloria y luego embarrada.
Esta novela es totalmente verdadera como la vida misma 😬