El antiguo Lycan King ha muerto en batalla, su lugar ha sido tomado por aquel que lo asesino. Una raza nunca antes vista. Los susurros hablan de un hombre con un poder tan grande como un dios, con un aura que logra pisotear a cualquiera que tenga la desdicha de estar ante el. Ha sido nombrado el nuevo King.
King Enigma.
Solare Billao es la Lider Alfa de la manada Eclipse. Una Alfa que ha sido reconocida entre las manadas del este como la mejor guerrera, ningun alfa antes ha logrado traspasar las barreras de su manada sin morir en el intento.
King Enigma ha llegado para apoderarse de todo lo que en el esté habita.
Y Solare es parte de ello.
Una batalla por el orgullo y el honor, ninguno dejara que el otro pisotee su ego.
Solare nunca se ha arrodillado ante nadie.
Un enigma nunca ha conocido el rechazo.
Pero siempre hay una primera vez para todo.
NovelToon tiene autorización de Yabl para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 2: Petición
El viaje en auto fue pesado, cargado de su aroma que estaba impregnado en el auto, no dejo de verme ni un segundo y no me permiti alejar la mirada, la sostuve con firmeza.
Aquello lo divertia, podia verlo en sus ojos, en la forma en que sonreia y mordia el arete en su labio jugueton.
Era guapo, indudablemente un hombre muy guapo.
Hasta aquí podia oler su ego y arrogancia.
Alguien con un poder como el suyo podia permitirselo.
Al llegar a casa nos bajamos del auto, mis guerreros esperaban rodeando la mansion, sabia que dentro el consejo me esperaba atemorizados por lo que les esperaba.
El se adelanto, caminando hacia la puerta como si el lugar le perteneciera, abrio las puertas y entro, entramos detras de el seguidos de sus guerreros.
Lo primero que vi fue a Yeida, me observo, intento correr hacia mi, no pudo.
El enigma dejo caer su aura haciendo que todos en el lugar cayeran contra el suelo.
Esto era insoportable.
Mis dientes chirriaron, aprete los puños y sacando fuerza de donde no tenia camine hasta Yeida, lo tome de los hombros levantandolo, solto un chillido, observandome con los ojos aguados.
—Solare —susurro
—Omega, ve y toma tu lugar.
Mi orden lo golpeo, su cuerpo se movió obedeciendo a mi orden, tomando asiento en las dos sillas al final del salon, aquellas que estaban destinadas para nosotros.
Camine hasta alla tomando asiento, con los musculos adoloridos, mi mirada se quedo fija en el, parecia divertido.
Como si le dirvirtiera que mantuviera mi orgullo.
—Me parece una falta de respeto que lo obligues a tomar un lugar a tu lado… a un omega —bufo— Deberia estar de rodillas ante su rey.
Aprete los puños con fuerza, intentando controlar el gruñido que vibraba en mi pecho.
—Yeida no es cualquier omega, es mi igual.
El rio con emocion contenida.
—Tienes razon, todos ustedes son iguales, igual de inferiores.
No respondi a su provocacion, no era estupida, reconocia el peligro que corriamos, estaba dentro de mi manada, en este momento todo lo que mas amaba estaba a su alcance.
—Ya estamos aquí, ahora puede decirnos la razon de su visita ¿Que es lo que desea al venir hasta aquí?
Se movio por el salon, observando a todos con diversion, de rodillas ante el.
Solo queria que todo esto acabara ya.
—Ya debes saber porque vine, Alfa, los chismes vuelan con rapidez. Hace mas de 100 años todos juraron lealta al Lycan King, lamentablemente, ha muerto —solto con fingido pesame.
Con aquella sonrisa burlona mientras se paseaba por el lugar a paso lento.
—Estas tierras ahora me pertenecen, busco la lealtad de todo el que habita en el esté, cada manada, cada lobo, omega, alfa, beta… todos estaran bajo mi mando… Solo queria conocerlos —solto observandome.
Fingía amabilidad.
Llego hasta mi y se detuvo, un chillido bajo escapo de Yeida a mi lado, tome su mano marcandolo con mi aroma, fue entonces que lo escuche suspirar.
Deje mi mirada fija en el, su estupida sonrisa llena de diversión
—Escuche mucho sobre ti antes de llegar aquí. Una lider mujer… Es divertido… Pero ya sabia sobre ti antes —metio las manos en su bolsillo sacando un papel arrugado, supe que era ante de que la estirara mostrando y comenzo a leer —Querida Solare…
Mis dientes chirriaron, el aroma de mi furia perfumo el aire.
—Te escribo esta carta en donde dejo todo mi corazon y sentimientos, solo tu conoces mi corazon querida solar…
—Basta —masculle sintiendo la furia quemar en mi interior.
El no se detuvo
—Te envio mi ofrenda, deseando que me mires, que sepas que te entregare todo lo que me pidas, mi corazon esta contigo, deseo que te conviertas en mi real consorte, asegurando el bien de tu manada, la seguridad de tu gente y un lugar especial en la corte para tu hermano Yeida…
Mis propias uñas se clavaban en mi piel. El gruñido que vibraba en mi pecho era cada vez mas dificil de contener.
Nunca fui alguien que actuara por impulso y no podia comenzar ahora. No era el momento.
No queria escuchar eso, nadie deberia escucharlo. Era personal.
Su risa burlona lleno el silencio del salon
—Un Rey que ya tenia una Reina omega le profesaba amor a una alfa. Dime ¿Estabas dispuesta a convertirte en su consorte? —pregunto.
No respondi. Si decia lo que pensaba, esto no iba a terminar bien.
No era su maldito problema.
—Supongo que no, esta carta fue escrita hace mucho tiempo, si sigues aquí es porque no aceptaste. Rechazaste al Lycan King. ¿Quien haria algo como eso? —solto con diversion.
—Yo —respondi seca.
Sus ojos brillaron, dio un paso mas cerca, se inclino hasta dejar su rostro delante del mio.
Todo mi cuerpo se estremeció, me dolían los musculos del cuello, resistiendo, no podia rendirme, nunca agachare la cabeza ante nadie.
—Eres una mujer muy interesante, estas aquí, manteniéndote fuerte aun cuando tu cuerpo te obliga a someterte, sabes que nunca ganarías
—Nunca me rindo sin pelear.
—Entones ¿Quieres intentarlo?
—No. No tengo intenciones de pelear. Si quiere nuestra lealtad se la daremos.
Una carcajada escapo de sus labios, inclinando su cabeza hacia atrás.
—Originalmente queria confirmar si las habladurias son ciertas. Si eres merecedora del respeto que todos en el esté te profesan. Esperaba llegar y verte caer de rodillas como a cada alfa antes de ti, entonces perderia el interes, los obligaria a rendirse y volveria a mi lugar tranquilamente —dijo, volviendo de nuevo a inclinarse hacia mi —Pero te resististe, tienes un poder como ningun otro, tu, una mujer —murmuro con voz gruesa— He cambiado de parecer… No quiero su lealtad… Te quiero a ti.