Bella Swan, una omega humana con un aroma que vuelve locos a vampiros y lobos, descubre que su destino no es el Edward Cullen que conocemos, sino Alice, una vampira alfa que la ha visto en sus visiones durante décadas. Edward, por su parte, encuentra en Jacob Black (un lobo omega rebelde) una pareja que desafía todas las reglas del universo sobrenatural.
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Prólogo: Lo que el destino calla
Lazos de Sangre y Luna
Un mismo latido
La noche en que el mundo se rompió en tres pedazos, nadie lo supo.
En Phoenix, Arizona, una chica de dieciocho años llamada Bella Swan dejó caer un vaso de agua en la cocina. El cristal se hizo añicos contra el suelo, pero ella no oyó el ruido. Solo oyó su propia sangre latiendo en algún lugar que no era su corazón. Un segundo latido, justo debajo del ombligo. Caliente. Húmedo. Aterrador.
—¿Bella? —preguntó Renée desde el salón.
Bella no respondió. Se miró las manos. Temblabantemblaban como si tuviera fiebre. Se tocó la frente. Sudor. Se bajó los pantalones del pijama y vio una mancha transparente que no era sangre de menstruación. Era algo más pegajoso. Más dulce. Más animal.
Omega, susurró una voz dentro de ella. Omega puro despertando.
Tres mil millas al norte, en la mansión Cullen de Forks, Washington, Alice Cullen dejó caer una taza de té. La porcelana se pulverizó contra el mármol. Sus ojos se pusieron en blanco. Su cuerpo se tensó como un arco. Y entonces la visión la golpeó.
Vio a una chica de pelo negro, piel pálida, labios temblorosos. Vio una luna partida en tres. Vio un bosque en llamas. Vio a esa chica transformándose en algo que no era humana ni vampira, sino un puente entre dos mundos. Y vio a sí misma, Alice, con los colmillos hundidos en el cuello de esa chica mientras el universo entero contenía el aliento.
—Bella —susurró Alice, y el nombre le supo a promesa y a condena—. Por fin.
En la habitación contigua, Edward Cullen estaba sentado al piano, con los dedos suspendidos sobre las teclas. No las tocaba. No podía. Por primera vez en cien años, su don de leer mentes se había apagado por completo. No escuchaba a sus hermanos. No escuchaba a Carlisle. Solo escuchaba silencio. Y en medio de ese silencio, un aroma.
Jazmín. Lluvia. Sangre caliente.
Se levantó del taburete con los puños apretados. Sus ojos dorados se volvieron negros. Su mandíbula crujió.
—¿Qué eres? —preguntó al vacío—. ¿Por qué te siento?
Nadie respondió. Pero algo dentro de Edward, algo que él creía muerto, rugió:
Mía.
En la reserva Quileute, Jacob Black estaba reparando una moto cuando sus huesos crujieron. No era un crujido normal. Era como si alguien le estuviera rompiendo las articulaciones una por una y volviéndolas a ensamblar. Cayó al suelo de hormigón, convulsionó, y cuando abrió los ojos ya no veía en colores humanos. Veía en tonos de gris y ámbar. Oía latidos a kilómetros de distancia. Olía todo.
—Papá —gritó, con la voz rota—. ¡Papá!
Billy Black salió rodando en su silla de ruedas. Vio a su hijo retorciéndose en el suelo, con la piel humeante y los ojos brillando como ascuas. Suspiró. Cerró los ojos.
—No puede ser —murmuró—. No otro omega.
—¿Qué? —Jacob intentó ponerse de pie, pero sus piernas no le respondían—. ¿Qué soy?
—Eres un lobo, hijo. Un lobo omega. El primero en tres generaciones.
—¿Y eso qué significa?
Billy lo miró con una tristeza infinita.
—Significa que tu alfa está en camino. Y cuando lo encuentres… tu vida ya no te pertenecerá.
Bella Swan no durmió esa noche. Se quedó mirando el techo de su habitación en Phoenix, con el pijama pegado al cuerpo por el sudor y el bajo vientre ardiendo como una hoguera. Había leído todo lo que pudo encontrar sobre omegas en internet: páginas webs turbias, foros llenos de palabras que no entendía, un PDF mal traducido del alemán. Solo una cosa quedó clara en su mente.
Los omegas puros necesitan un alfa. Y si no lo encuentran antes de su primer celo, el cuerpo se les consume desde dentro.
Bella se tocó la barriga. El segundo corazón latía más fuerte ahora.
—Charlie —susurró—. Tú lo sabes, ¿verdad? Por eso me mandaste lejos.
Su padre, el jefe de policía de Forks, el alfa dominante que la había criado a distancia durante dieciocho años, la había silenciado. Le había suprimido el aroma con su propio poder para que ella pudiera tener una infancia normal. Pero ahora el poder se había roto. Y Charlie no podía protegerla de lo que venía.
Nadie podía.
Alice Cullen, en su mansión blanca, dibujó frenéticamente en un cuaderno: una chica de pelo negro, un lobo marrón rojizo un vampiro rubio, una luna partida en tres. Los cuatro estaban conectados por líneas rojas que parecían vasos sanguíneos.
—Te veo —susurró Alice, acariciando el dibujo de Bella—. Te veo, mi omega. Y voy a encontrarte antes de que él lo haga.
Edward, apoyado en el marco de la puerta, observó a su hermana con una mezcla de rabia y deseo.
—No será tan fácil —dijo—. Yo también la siento.
—No es para ti.
—El destino no decide, Alice. Yo decido.
Jacob, desnudo y temblando en el suelo del garaje de su padre, sintió el primer aullido subir por su garganta. No lo soltó. Se lo tragó.
Pero el lobo dentro de él ya estaba corriendo.
Y corría hacia Forks.
Tres semanas después, Bella Swan bajó de un avión en el aeropuerto más pequeño y triste de Washington. La lluvia no caía: existía. Se pegaba a la piel, se colaba por la ropa, convertía el aire en un pulmón mojado.
Charlie la esperaba al pie de la escalerilla. La miró. Arqueó una ceja.
—Hueles diferente —dijo.
Bella sostuvo su mirada.
—Ya lo sé.
Dentro de la cafetería de Forks High School, los Cullens esperaban en su mesa apartada. Alice sonrió antes de que Bella entrara. Edward apretó los puños. Jacob, sentado en la mesa de los lobos, sintió un tirón en el pecho.
Todos supieron, en ese mismo instante, que nada volvería a ser igual.
Porque el aroma de Bella Swan acababa de explotar.
Y con él, el fin del mundo.
Presentaciones de los personajes :
🌑 Bella Swan — La Omega de Sangre Lunar
Bella no es una omega común… es un error de la naturaleza.
Su aroma no solo atrae: desata obsesión, violencia y devoción absoluta en vampiros y lobos. Donde otros omegas provocan deseo, Bella provoca locura. Su sangre tiene una cualidad única: calma la sed vampírica y estabiliza el instinto salvaje de los licántropos.
A simple vista parece frágil, silenciosa, casi invisible. Pero dentro de ella hay algo antiguo, algo que incluso los Volturi temen nombrar.
Su destino cambia cuando deja de pertenecer al mundo humano… y comienza a pertenecer a la noche.
🖤 Alice Cullen — La Alfa que Ve el Destino
Alta elegante… y absolutamente letal.
Alice no solo ve el futuro: lo acecha. Sus visiones nunca han fallado… excepto en una cosa: Bella. Hasta que un día aparece en su mente como un faro imposible de ignorar.
Desde entonces, todo cambia.
Cerca de Bella, su don evoluciona. Ya no solo ve futuros: ve posibilidades prohibidas, realidades donde los clanes caen, donde la guerra comienza… y donde Bella le pertenece.
Alice no duda. No teme.
Y cuando un alfa decide reclamar… el mundo tiembla.
🩸 Edward Cullen — El Alfa Silencioso
Perfecto. Controlado. Intocable.
Edward siempre ha tenido una ventaja: puede escuchar los pensamientos de todos… leerlos, anticiparlos, manipularlos. Nadie es un misterio para él.
Hasta que aparece Jacob.
Por primera vez en su existencia, Edward enfrenta el silencio. Un vacío imposible. Y ese vacío lo consume.
Lo que empieza como curiosidad… se convierte en obsesión.
Y la obsesión, en algo mucho más peligroso: necesidad.
🌕 Jacob Black — El Omega Indomable
Un omega que no obedece. Un omega que no se rompe.
Jacob no sigue las reglas del Omegaverse. No espera, no se somete, no pertenece. Puede transformarse sin luna llena, sin control… sin permiso.
Su calor no es sumisión: es tormenta.
Y cuando Edward se acerca, algo en él responde… no con miedo, sino con desafío. Su existencia es una contradicción viva: un omega que provoca dominancia en un alfa… pero jamás se arrodilla.
Jacob no necesita protección.
Pero despierta en Edward el deseo de darla… a cualquier costo.
⚔️ Rosalie Hale — La Belleza que Mata
Orgullosa, feroz y absolutamente implacable.
Rosalie es un alfa que no tolera debilidad. Desprecia a los lobos, los considera animales… hasta que conoce a Leah.
Su conflicto se convierte en guerra.
Y la guerra… en tensión.
Y la tensión… en algo mucho más peligroso.
Porque Rosalie no sabe amar suavemente.
Ella ama como pelea: hasta destruir o ser destruida.
🔥 Leah Clearwater — La Alfa que No Perdona
Leah es fuego contenido.
La única loba alfa que ha tenido que luchar contra su propia naturaleza, contra su manada… contra el mundo entero.
No confía. No cede. No olvida.
Pero Rosalie despierta algo que Leah odia reconocer: igualdad.
No hay sumisión entre ellas. Solo choque. Solo deseo disfrazado de rabia.
Y cuando dos alfas se enfrentan… el resultado nunca es simple.
⚡ Emmett Cullen — El Caos Encarnado
Fuerza bruta, sonrisa fácil, corazón indomable.
Emmett es un beta… pero nadie lo subestima dos veces. Vive para el conflicto, para la adrenalina, para el juego.
Hasta que Seth aparece y convierte todo en algo más complicado.
Con él, Emmett no solo pelea… siente.
Y eso lo asusta más que cualquier batalla.
🌲 Seth Clearwater — La Luz en la Oscuridad
Joven, leal, imposible de odiar.
Seth es el equilibrio perfecto: un beta con alma pura en un mundo que lo corrompe todo. Ve lo mejor en todos… incluso en un vampiro como Emmett.
Pero no es débil.
Cuando ama, lo hace sin reservas.
Cuando lucha, lo hace sin miedo.
Y su mayor peligro… es que puede cambiar a quienes lo rodean.
👑 Carlisle Cullen — El Rey Silencioso
Líder. Estratega. Monstruo… disfrazado de salvador.
Carlisle ha construido un imperio basado en control y moral… pero bajo esa fachada existe un secreto oscuro que podría destruir todo.
No gobierna con miedo.
Gobierna con precisión.
Y nadie, ni siquiera su familia, conoce hasta dónde está dispuesto a llegar para mantener el equilibrio.
🌹 Esme Cullen — La Reina Devota
Suavidad en la superficie… profundidad insondable debajo.
Esme es una omega, sí. Pero no es débil. Su influencia sobre Carlisle es absoluta, silenciosa… peligrosa.
Ama a su familia con una intensidad que roza lo obsesivo.
Y protegerlos… es su única ley.
🩶 Selene Volturi — La Cazadora de Almas
Elegante, fría, absolutamente despiadada.
Selene no cree en el equilibrio. Cree en el control.
Ve en Bella la clave para someter a los lobos y convertirlos en armas. Y no dudará en romperla… si eso significa dominar el mundo sobrenatural.
No persigue.
Caza.
🧬 Kaelen — El Experimento Vivo
Ni vampiro. Ni lobo. Algo peor.
Kaelen es el resultado de un experimento prohibido. Un híbrido omega creado para ser la herramienta definitiva de control.
Pero hay un problema:
Tiene voluntad propia.
Y cuando descubra lo que es… el mundo va a lamentarlo.
🐺 Titan — El Alfa sin Ley
Líder del Pack de las Sombras.
Titan no cree en jerarquías naturales. Cree en el poder. Y en su mundo, los omegas no son compañeros… son recursos.
Su objetivo es claro: destruir el sistema y reconstruirlo bajo su dominio.
......Y Bella… es la llave para lograrlo.
......
🩸 La Cofradía de la Luna Roja
Fanáticos. Extremistas. Fanáticamente violentos.
Este grupo de vampiros cree que los lobos son una aberración. Un error que debe ser erradicado.
No buscan coexistencia.
Buscan genocidio.
Y la llegada de Bella… podría ser la chispa que inicie la guerra definitiva.