17.

Capitulo Diecisiete.

La competencia, no me hace bien.

Logan

Desde que comenzó el día no puedo dejar de ver a esa mujer. No tiene nada en especial, no es atractiva, sus ojos son lo único que llaman la atención. No tiene buen porte y tampoco sabe cómo tratar muy bien con la gente. Pero hay algo en ella, que no me deja sacarla de mi pensamiento. Han pasado dos semanas, desde que ha comenzado a trabajar, el enojo me inunda al recordar que ella siquiera recuerda quien soy. Y ya está empezando a molestarme de sobremanera esa idea, porque quizás, no, muy probablemente sólo se hace la desentendida del caso.Para colmo de mis males, se ha empeñado en traer ropa que muestra mucho su piel, haciendo que mi imaginación vuele en situaciones de índole indecorosa, con esas faldas se le marca al cuerpo, y a éstas alturas ya no sé si sentirme bendecido o maldito. Esas piernas me han hecho perder la cordura más de una vez. Ésta mujer se olvida por completo que existe sólo una pared de vidrio entre nosotros, y cada vez que se inclina en el archivero, deja ver dos enormes y redondos glúteos, debajo de medias negras que le pintan demasiado bien. Aún así, ella no es más que mi asistente, no la veo como mujer, para nada la verdad.

—¡Señor Walton, señor!—salgo de mi ensoñación y una bomba de tiempo ante mí me mira con confusión.—Señor el presidente de Tecnology Ignovation lo está esperando fuera.— Miro sus labios rojos moverse, y ella me sonríe extraña.—¡Señor!—sus ojos parecen rogar atención.—¡Abre la puerta, y dile que pase Génesis!—ella lo hace, mientras sostiene un archivo en sus manos y le sonríe al tipo que la mira de arriba a abajo sin ningún tipo de remordimiento. Eso es molesto, ella es mía, quiero decir, es mi asistente personal.

—¡Logan querido! No sabía que tenías a tan hermosa dama como asistente.— escupe Keller, sin dejar de ver los ojos de ella. Este tipo sí que es un descarado. Clavo los ojos en el hombre, y abro la boca, mientras ella espera una orden de mí a su lado.

—Hoffmann, tómese un descanso. Mi socio y yo debemos charlar sobre algo importante.Ella asiente, pero se niega a mi petición tajante.—Señor, todavía me queda mucho por hacer, sólo déjeme en mi escritorio, no lo molestaré.— Los ojos de Keller no salen de su pequeña figura, noto su incomodidad bajo la turbia mirada, mientras el enojo se acumula en mis adentros, la mujer está contradiciendo mi palabra ante este tipo. No me queda más que asentir y ver como se mueve al caminar, el vaivén de las caderas que hace involuntariamente hacia su lugar, mientras los ojos de lobo hambriento de Alejandro se le plantan en ellas.—¿Vas a babear con ella, o vamos a hablar sobre las acciones?—digo, con algo de molestia en la voz, y una sonrisa burlesca de su parte me da más rabia aún. Alejandro me sonríe sentándose frente a mí, pero aún la mira, cuando ella ya se ha vuelto a sumergir en papeles.—Sabes que me gusta el hueso con carne mi querido, somos amigos.—dice con voz silbante, y se acomoda cruzando las piernas.—Tú yo no somos amigos Keller, sino más que socios. Él niega, mientras mis ojos van a la misma mujer que él ve, aún cuando trato de ordenar los papeles frente a mí.

—Vamos, hombre, después de seis años, aún todo ese resentimiento, sabes que Scarlett me eligió de entre los dos. Es una pena que ella ya no esté entre nosotros, de verdad la extraño. Se bueno con un hombre viudo Walton.—Sabe tocar la fibra más hiriente, es un ingrato, imbécil. —Ella estaría aún aquí si no la hubieses montado en ese helicóptero.— Digo y veo como sus ojos recorren otra vez a Génesis, mientras aprieto los papeles en mis manos. Ella sin prestar atención a esos ojos que la ven, está a punto de abrir el archivero, antes de que pueda hacerlo, me vi en su oficina.—¡Génesis por favor vete de la oficina! ve en busca de Leo, y que te lleve a tu casa.— ella me ve confusa.—¡Ahora Génesis!— la veo con enojo, mientras se pone en puntas de pie para llegar al último cajón del archivero alto.

Me mira, con ojos furiosos y niega—¿Qué demonios le pasa?, me retiraré, saca una pila de papeles de allí con esfuerzo maximo por alcanzar.—pero sólo porque es el horario de mi salida.—me da la pila de archivos y me deja de pie en su oficina, mientras golpea la puerta con fuerza al irse del lugar, después de arrancar el pequeño bolso del paragüero a un lado de la puerta.

Alejandro me sonríe cínicamente, acomodándose otra vez en la silla.—¡Hoof, hermano así me encantan, locas y rudas!—¡Cállate la puta boca Keller!—Grito, mirando la enorme pila en mis manos, solo para notar que ella ha comenzado decorar con clips, papelillos rosas y pegatinas de brillo todas mis carpetas, claro, haciendo sus anotaciones con letra cursiva bien dibujada.

Más populares

Comments

Lorena Angulo

Lorena Angulo

jajajaja está historia está muy buena 🤣🤣

2023-02-08

1

Martha Padilla

Martha Padilla

Jajaja jajaja jajaja jajaja Resultó celoso el jefecito

2022-11-18

1

Roxana C Añez

Roxana C Añez

jajajaa ya la tiene de su pertenencia... me mata este adonis ajjajaa

2022-07-04

2

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play