13.

Capítulo Trece.

La mujer bruja que me ha condenado.

Logan

De verdad no entiendo por qué una mujer como ella, habiendo otras tantas... la veo llegar, pero da un paso lastimoso y se queda en el lugar, sus cabellos miel dorados; enmarcan una carita que está escondida entre las baldosas. Dejo pasar un momento en silencio.Escaneo lentamente cada rincón de su cuerpecito, es bastante baja de estatura, pies pequeños, piernas torneadas, envueltas en medias negras, una falda negra al igual que marca una cintura marcada pero regordeta, y una camisa que se ciñe al contorno de dos redondos pechos bastante notables, hombros caídos y cuello delicado. Y un rostro bonito, hoyuelos y mejillas rosadas, que parecen estar en fuego.

Apoyo mis codos en la madera del escritorio, enredando mis dedos mientras cubro mi boca, para que no descubra la terrible sonrisa que trato de borrar pero no puedo. Ésta mujer irradia algo raro con tan sólo verla... eso no sé si me incomoda, o me hace sentir bien, es sumamente extraño...El nerviosismo internado en mi estómago parece hacerse mas grande cuánto más analizo su figura, aún cuando trato de parecer calmado y suave. Aunque ninguna otra mujer ha logrado hacer que sienta esto, jamás en lo absoluto. No puedo creerlo. No logro asimilar lo que siento, y lo que veo ante mí. Una revelación indiscutible, es que ella me atrae de una forma increíblemente estúpida.

Miro hacia sus pies, y noto algo raro, así que no me queda más que salir en su ayuda, no tengo mucho tiempo, pero esta peculiar mujer me inquieta bastante, Incluso más de lo que puedo admitir.

...

La tengo sentada junto frente a mí, y esos benditos ojos azules no me dejan siquiera pensar, traen a mi retina aquella noche fresca una vez más... recuerdo su rostro con total perfección, y hoy que la estoy mirando de nuevo, sé que ésta mujer sin dudas es misterio puro, sus ojos, color del profundo mar, ocultan algo... yo lo sé. ¿Cómo será?, ¿Será tranquila?, ¿Qué le gustará?— pienso mientras delineo sus carnosos labios con mis ojos, me encuentro divagando en estupideces como esas, mientras un silencio retumba en mi cabeza.

No hay dudas de que ella ni siquiera recuerda mi cara, eso me molesta un poco a decir verdad... esperaba que cuando me viese se sorprendiera. Pero al tiempo, el único que está sin palabra que decir, soy yo. ¿Dónde se ha visto?, ¿Yo por ella?, más bien debería de ser al revés.Trato de disimular, pero no puedo dejar de ver con fascinación el hematoma que va tornándose casi a morado, justo en medio de su frente. Debo decir que parece venir de una lucha libre, o una paliza callejera, pues apenas puede caminar.Ha bastado sólo media hora, para hacerla lucir así. Hace demasiado poco tiempo la vi salir sin un rasguño en el cuerpo.

¡Dios mío! tendré que lidiar con ello... me ubiqué ante ella, y su cuerpo voluptuoso visto desde esta perspectiva me hace desear un poco tocar esa piel, que parece suave como algodón... pero no puedo permitirme algo como eso, no con una mujer como ella.Despues de revisar su pie, y comprobar que su piel es tan suave como pensé, la he vuelto a mirar a los faroles azules que me ven algo avergonzados. Tiene unos ojos muy expresivos, puedo ver la vergüenza en ellos con facilidad. Ahora tengo una bola de nervios en medio de mi garganta y un maldito mástil en medio de mis piernas.

Trago con fuerza.

¡No puede ser!, ¡Esto por un par de miradas torpes jamás!, ¡Quizás es porque no he podido estar con una mujer y eso y yo... bah! He terminado por buscar un escape para correr al baño del pasillo, y arreglar ese asunto repentino allí abajo. La dejé sola, con una excusa estúpida.

—¡No, bajo ninguna circunstancia dejes que se vaya, o te despido Rosalin!— grito mirando a la morena y corro al baño, mientras ella me da una mirada confusa y asiente.

De un momento a otro, de pronto este amigo estaba a punto de explotar de la nada misma.

Así son más.

¡Y por un demonio!, ¿Qué clase de mujer bruja es ésta Génesis?—maldigo a mis adentros, golpeando el azulejo del baño, encerrado en un cubículo, apretando mis dientes, para no soltar el jadeo que guarda mi garganta.—Me las vas a pagar Génesis Hoffman... hacerme pasar por esto... a mí, Logan Walton.

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Comments

Delia Alonso

Delia Alonso

Ja....buenísimo

2024-04-21

0

Nelly Marisa Duarte

Nelly Marisa Duarte

Valgame pues yo te pago todo y con intereses

2023-04-16

0

Lorena Angulo

Lorena Angulo

jajajaja pobre hombre 😅

2023-02-08

0

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