...Capitulo XIX...
Efectivamente y como un sueño hecho realidad, al hombre que habían atrapado era el llamado Dios del Edén.
Toda la comisaría estaba en mucho movimiento y a mí me llevaron a otro refugio, en ese lugar donde me tenían no se encontraba Liam, yo estaba con unas policías que me custodiaban, Liam fue muy considerado y pidió que dos mujeres fueran las que me acompañaran, aunque mi estrés postraumático había disminuido en una gran medida, él sabía, que cuando estaba sola con hombres desconocidos, me ponía muy ansiosa.
No quiero decir con esto, que solo los hombres son personas capaces de hacer ese tipo de atrocidades, pero en mi caso, mis victimarios fueron todos hombres, como los piratas, el Dios del Edén, Cook, el padre de Robert y todos mis demás violadores, por esa razón, es que mi ansiedad aparecía en presencia de ese estímulo en específico.
Supongamos que a usted lo muerde un perro en la calle, luego de dicho incidente, es normal que al momento de caminar por la calle y vea a un perro o lo escuche cerca usted se asuste, porque ya tiene una mala experiencia previa con ese estímulo, que en ese caso seria el perro.
A mi me pasaba exactamente lo mismo del ejemplo anterior, solo que en este caso era con el sexo opuesto, claro, también fueron hombres aquellas personas que me protegieron en esos momentos trágicos de mi vida, como mi padre, Robert, Frank que aunque no era una relación sana, gracias a él y a costa de su vida es que hoy estoy bien y con vida, Liam, él es una pieza muy importante en mi vida, pero de eso les contaré luego.
Varias semanas pasaron y yo no sabía absolutamente nada, no tenía teléfono, televisor o radio en donde pudiera enterarme de lo que pasaba en el mundo exterior.
Cuando pensé que me iba a volver loca de la preocupación, Liam vino hacia mí. En el momento en que lo vi entrar por la puerta, supe que era el momento, ya había llegado el momento de enfrentar el monstruo que no me dejaba dormir por las noches.
Fuimos juntos a la comisaría, mientras íbamos en el auto, Liam iba hablando conmigo. — La prueba va a ser igual que con cerbero, él no te verá, solo identificarás su voz, pero si lo llegas a identificar, debes estar preparada, porque empezará un juicio, tranquila que no eres la única víctima, aún no lo sabes, pero ya la noticia se ha difundido y muchas personas se han presentado para poner su denuncia, todos en la policía están trabajando en este caso, la zona política, económica y sobre todo religiosa está involucrada, así que tenemos ojos y amenazas sobre nosotros, debemos actuar rápido y con veracidad—.
Yo quedé impresionada con todo lo que me dijo, pero antes de que pudiera decir algo, Liam tomó mi mano y me calmó — Lo harás bien, no estarás sola, ¿de acuerdo?, si todo sale bien, te explicaré con detalle todo lo que está pasando—.
Mientras iba camino a la comisaría, en mi mente me daba fuerzas para poder aguantar, cuando llegamos al lugar, me bajé en modo automático, todo el procedimiento fue igual que la primera vez y Liam estuvo conmigo en todo momento.
Me puse los audífonos y escuchaba las voces de los hombres que se identificaban uno a uno con el número que le correspondía y decían varias frases, en ese momento yo estaba muy nerviosa y no podía escuchar con claridad, pero esta era mi oportunidad de poder darle cierre a mi tormento.
Me quité los audífonos por un momento y respiré hondo y varias veces, esa era uno de los ejercicios de relajación que practicaba con mi terapeuta para poder calmar mi ansiedad.
— Pídele que diga, Yo soy el Dios de este lugar, todo lo veo, todo lo escucho, todo lo sé, nadie sale ni entra sin mi permiso, aquí mando yo—. Susurré para mí.
— ¿Qué?—. Me preguntó Liam, algo confundido.
Yo volví a repetir, pero esta vez con más claridad — Pídele que digan, yo soy el Dios de este lugar, todo lo veo, todo lo escucho, todo lo sé, nadie sale ni entra sin mi permiso, aquí mando yo—.
Liam miró mis ojos que estaban mirando al vacío y le pidió a uno de los oficiales que anotara la frase para que los hombres la dijeran.
Por otro lado; yo me volví a colocar los audífonos y cerré mis ojos para concentrarme en la voz, los hombres volvieron a hablar, pero esta vez, repitiendo la frase que era ley en el Edén.
Habló el primero, habló el segundo, cuando habló el tercer participante, mi piel se erizó, era como volver al Edén, no solo bastando con la frase, pude escuchar una pequeña risa al terminar la última oración, me quité el aparato de mis oídos dando un salto hacia atrás.
— Es el número tres—. Dije nerviosa, las manos me temblaban, a veces sentía impotencia, porque a pesar de que ese maldito hombre estaba detenido y que ya no podía hacerme daño, seguía causando un gran efecto negativo en mí con solo escuchar su voz.
— ¿Estás segura?, ¿no quieres volver a escuchar?aún falta el número cuatro y el cinco—. Me preguntó uno de los oficiales que se encontraba presente.
Antes de poder responder, Liam habló por mí, — Se acabó, si ella dijo que era el número tres, es el numero tres, no tiene que volver a escuchar—. Luego de eso me tomó del brazo y me dijo — Vamos, te llevaré a un lugar más tranquilo—.
— ¿Lo hice mal?—. Pregunté aún nerviosa, pero yo estaba segura que era él, esa frase, esa maldita frase la había escuchado más de una vez.
— Lo hiciste bien, tranquila, te llevaré a comer algo y luego a la casa, aún no hemos dado con Cook y aunque ya varios de los hombres que agarramos lo delataron, todavía no sabemos donde se esconde, pero cuando cae una rata, caen todas, ya pronto todo esto se acabará—. Me consoló Liam.
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Updated 35 Episodes
Comments
Farfan Vallejos Elizabeth Gloria
Liam por favor no abandones nunca a Selena
2022-02-15
2
belleza
porque si le pusieron una trampa a cook no le hicieron seguimiento
2021-04-13
2