Capítulo 9: Pretensiones y discreciones

Tras concluir la primera parte del evento, el equipo se reagrupó en el hotel designado para su preparación. De pronto, Susan apareció acompañada de una mujer, cuya presencia inmediatamente atrajo la atención del equipo. Mabel, la directora de marketing, fue presentada ante los guardaespaldas. La mujer, de edad media y apariencia amable pero imponente al mismo tiempo, empezó a hablar sobre un asunto inesperado: la popularidad inadvertida de los guardaespaldas.

- Han cautivado la atención de los fans, incluso parece que ya se han robado el corazón de algunas chicas –dijo con una voz tranquila.

- Creo que Evan debería empezar a asustarse –añadió Susan en un tono más divertido.

De inmediato, Vera, con su seriedad característica, les recordó los acuerdos en cuanto a privacidad y discreción. Las instrucciones eran precisas: mantener un perfil bajo, evitar interacciones innecesarias, usar cuentas privadas y, sobre todo, guardar silencio absoluto sobre cualquier detalle relacionado con Evan y su entorno profesional. Les advirtió que muchas personas podrían demostrar un falso interés para conseguir información, y que debían permanecer atentos.

Los tres hombres asintieron, pero apenas Mabel y Vera se concentraron en otro tema, Yoel y Sander reaccionaron con bromas ligeras, encontrando cierto humor irónico en la situación. Jordan, en cambio, se mantuvo al margen, no sabía cómo sentirse al respecto; había sido advertido sobre la exposición, pero nadie había enfatizado en la posibilidad de recibir una atención directa hacia su persona. No le importaba mucho, pero hubiese preferido considerarlo con anterioridad. Evan, por su parte, permaneció apartado. Su rostro reflejaba cierta incomodidad.

La reunión se dispersó, dejando a Vera y Evan solos en esa habitación. Pero Jordan, debido a un pequeño percance, se retrasó un momento, lo suficiente para captar la conversación aislada.

Evan, mirando directamente a los ojos de Vera, habló con una voz afilada empleando un tono irónico:

- Vaya, qué inteligente estrategia.

Vera respondió con cierta cautela.

- ¿De qué hablas?

Tú sabes –continuó Evan con una sonrisita desafiante- contratar a tipos tan atractivos para que llamaran lo suficiente la atención, y así la gente notaría que ustedes están haciendo el trabajo. Amo a esta compañía, son muy eficientes.

- No tengo idea de a qué te refieres –Vera se mantuvo inexpresiva- ¿Tienes alguna queja, Holden?

- No, no, ninguna. Está perfecto así. Pero me pregunto... ¿no consideraron que podría ser... peligroso?

Al observar el gesto provocador en el rostro de Evan y comprendiendo el juego de insinuaciones, Vera intentó hablar con firmeza, sabiendo que la conversación podría deslizarse a un lugar delicado, pero su respuesta reflejó preocupación:

- No digas eso ni en broma, Evan.

Su tono, aunque controlado, llevaba un peso de seriedad, una clara indicación de que había líneas que no debían cruzarse, ni siquiera en conversaciones privadas. Evan, sin embargo, continuó riendo y bromeando al respecto, parecía que encontraba humor en la situación. Jordan, optó por retirarse discretamente para reunirse con el resto del grupo, aunque se sentía ligeramente intrigado por las palabras de Evan.

Al terminar la jornada, la noche tomó un giro inesperado cuando el amigo de Evan, reconocible desde la noche anterior, se unió a ellos. En el auto, dividido en secciones, Jordan viajó junto a Basil, Sander y el guardaespaldas del visitante, mientras Yoel recibió instrucciones de seguir en otro vehículo. Los miembros del staff se dispersaron, cada uno siguiendo su propio camino después del ajetreo del evento.

Desde su lugar, Jordan captó fragmentos de la interacción entre Evan y su amigo a través del retrovisor. Las risas, toques discretos y miradas juguetonas denotaban una marcada intimidad; la naturalidad de su coqueteo era evidente.

Entonces, los dos autos llegaron a un lugar apartado y discreto, sin ninguna señalización evidente, pero que reflejaba lujo y exclusividad. Fue aquí donde Evan y su amigo se separaron del grupo, entrando juntos al establecimiento bajo la cobertura de la noche.

Sander volvió junto a sus compañeros y los cuatro ingresaron al auto. Hubo un silencio imperante hasta que Sander, sin poder esconder su curiosidad, preguntó:

- ¿Qué lugar es este?

- Es un hotel.

La respuesta breve y concreta de Basil dejó un eco en el ambiente; la mirada que intercambiaron los tres guardaespaldas, y el silencio que siguió, fueron contundentes. Un reconocimiento mutuo de lo que no necesitaban verbalizar reveló de forma directa el propósito de la discreción.

- Ah, con que los rumores eran ciertos -murmuró Yoel.

Basil, asumiendo el papel de líder no oficial, se apresuró a recordarles el peso del contrato de confidencialidad que todos habían firmado.

- Ustedes no saben nada sobre él, ¿de acuerdo? No pueden contar lo más mínimo a nadie, ni a su novia, a su madre, o siquiera a su perro –advirtió.

Yoel intentó aligerar el ambiente con un comentario sobre su perro, pero Basil lo ignoró y continuó:

- Si lo hacen, la compañía los va a arruinar. Van a destruir sus vidas por completo.

El velo sombrío que cubrió el rostro de Basil dio cuenta de la seriedad de sus palabras. Aun así, Sander añadió otra pregunta:

- Eso... ¿ya ha pasado antes?

La respuesta de Basil, un "Sí" cortante y definitivo, selló la conversación, sumiendo al grupo en un silencio tenso y siendo un recordatorio del sentido de su labor: estaban allí para proteger, no para participar; para observar, pero nunca para comentar.

Pasada una hora, Sander, que se había recostado en uno de los asientos traseros, se levantó y, una vez, rompió el silencio.

- Pero no entiendo, si es un hotel, ¿por qué no tienen ningún aviso o algo?, ¿cómo van a obtener clientes?

- No lo necesitan. -respondió Basil-. La información sobre lugares como este se reduce a un grupo limitado de personas, pero que pagan lo suficiente para que se mantenga así de discreto.

- Siempre dije que los letreros neón me parecían vulgares -expresó Yoel.

Sander reaccionó con una carcajada ante la respuesta de Yoel y volvió a recostarse. Mientras continuaban esperando, el fastidio y la frustración crecían en Jordan.

- Esto es genial, nosotros aquí esperando mientras ellos... -comenzó, con un tono cargado de sarcasmo y hastío.

- Solo te sientas a esperar sin hacer nada, y te pagan por ello –le interrumpió Basil- ¿Qué?, ¿No estás conforme con las condiciones laborales?

Jordan no respondió. La conversación se cerró con la aceptación tácita de su realidad. Sander, dándose vuelta en el asiento, comentó en un tono más relajado:

- Por mí está perfecto, aunque, de saber, podríamos haber comprado algo de comer.

El grupo se asentó en un silencio resignado, hasta que Evan reapareció, marcando el final de su interludio. Cuando abrió la puerta, una oleada de aire fresco acompañó su entrada; un leve tambaleo, movimientos erráticos y el aroma penetrante del alcohol que impregnó el espacio confinado del vehículo, dieron cuenta de su estado. La imagen que ofreció fue completamente distinta a la de algunas horas atrás; el desorden en su apariencia, la postura hundida, la mirada vidriosa intentando enfocar el espacio y el esfuerzo puesto en cada paso para luchar contra la gravedad, nada tenían que ver con la gracia habitual; no había rastro del artista encantador y controlado de la mañana, en su lugar, se encontraba un hombre visiblemente afectado por el exceso.

Evan no ofreció explicaciones ni saludos; su silencio fue un muro impenetrable. El aire dentro del auto se sintió más denso, el silencio compartido de los guardaespaldas fue también una aceptación más profunda de la realidad de su cargo. Su responsabilidad no era solo cuidar de la seguridad física de Evan, sino también de su imagen, una que ahora descansaba vulnerable y expuesta en el asiento trasero. El viaje fue tranquilo, pero la imagen de Evan abatido y afectado se quedó grabada en la mente de Jordan.

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Comments

nanay

nanay

celoso potter?

2024-05-04

7

Anonymous

Anonymous

Aaaahhhh se quedó en la mejor parte ajshzhzgxga
Yo también estoy intrigada por las palabras de Evan, ayuda.

Y lo del hotel nononooo
o sea, ya sé que aún no tienen nada pero hagdfsfsfgz Yo sabía que ese amigo iba a estar interesado, pero no creí que tendrían algo aaahhhh
y se me hace que mi amigo Jordan está celoso jaajaja
necesito el próximo pleaseeee

2024-03-07

1

Total
Capítulos
1 Un encuentro imprevisto
2 Prólogo
3 Capítulo 2: Contrastes
4 Capítulo 3: Sombras tras el escenario
5 Capítulo 4: Luces cegadoras
6 Capítulo 5: Vaivenes
7 Capítulo 6: Luego la noche
8 Capítulo 7: Bajo el reflector
9 Capítulo 8: Después del Espectáculo
10 Capítulo 9: Pretensiones y discreciones
11 Capítulo 10: Punto de quiebre
12 Capítulo 11: Ocaso
13 Capítulo 12: Auroras
14 Capítulo 13: Una prelusión
15 Capítulo 14: Acuerdos
16 Capítulo 15: Otras luces
17 Capítulo 16: Destello
18 Capítulo 17: Intercambio
19 Capítulo 18: Brillos tenues
20 Capítulo 19: Luces y sombras
21 Capítulo 20: Ciertos matices
22 Capítulo 21: Luz de luna
23 Capítulo 22: Espacios borrosos
24 Capítulo 23: Sombras difusas
25 Capítulo 24: Colores destellantes
26 Capítulo 25: Remanentes
27 Capítulo 26: La calidez del alba
28 Capítulo 27: Estelas nocturnas
29 Capítulo 28: Zonas intermedias
30 Capítulo 29: Reflejos en Navidad
31 Capítulo 30: Preludios
32 Capítulo 31: Nuevas luces
33 Capítulo 32: Algún contratiempo
34 Capítulo 33: Distorsiones
35 Capítulo 34: Al unísono...
36 Capítulo 35: Ulteriores
37 Capítulo 36: Dilucidar
38 Capítulo 37: Fulgor expandido
39 Capítulo 38: Luz matutina
40 Capítulo 39: Puntos brillantes
41 Capítulo 40: También la bruma
42 Capítulo 41: Opacidad
43 Capítulo 42: Disipación
44 Capítulo 43: Espacios cubiertos
45 Capítulo 44: Transiciones
46 Capítulo 45: Permanencia
Capítulos

Updated 46 Episodes

1
Un encuentro imprevisto
2
Prólogo
3
Capítulo 2: Contrastes
4
Capítulo 3: Sombras tras el escenario
5
Capítulo 4: Luces cegadoras
6
Capítulo 5: Vaivenes
7
Capítulo 6: Luego la noche
8
Capítulo 7: Bajo el reflector
9
Capítulo 8: Después del Espectáculo
10
Capítulo 9: Pretensiones y discreciones
11
Capítulo 10: Punto de quiebre
12
Capítulo 11: Ocaso
13
Capítulo 12: Auroras
14
Capítulo 13: Una prelusión
15
Capítulo 14: Acuerdos
16
Capítulo 15: Otras luces
17
Capítulo 16: Destello
18
Capítulo 17: Intercambio
19
Capítulo 18: Brillos tenues
20
Capítulo 19: Luces y sombras
21
Capítulo 20: Ciertos matices
22
Capítulo 21: Luz de luna
23
Capítulo 22: Espacios borrosos
24
Capítulo 23: Sombras difusas
25
Capítulo 24: Colores destellantes
26
Capítulo 25: Remanentes
27
Capítulo 26: La calidez del alba
28
Capítulo 27: Estelas nocturnas
29
Capítulo 28: Zonas intermedias
30
Capítulo 29: Reflejos en Navidad
31
Capítulo 30: Preludios
32
Capítulo 31: Nuevas luces
33
Capítulo 32: Algún contratiempo
34
Capítulo 33: Distorsiones
35
Capítulo 34: Al unísono...
36
Capítulo 35: Ulteriores
37
Capítulo 36: Dilucidar
38
Capítulo 37: Fulgor expandido
39
Capítulo 38: Luz matutina
40
Capítulo 39: Puntos brillantes
41
Capítulo 40: También la bruma
42
Capítulo 41: Opacidad
43
Capítulo 42: Disipación
44
Capítulo 43: Espacios cubiertos
45
Capítulo 44: Transiciones
46
Capítulo 45: Permanencia

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