Borrador

El dulce sabor del pastel se deslizaba por mi garganta, su sabor exquisito, tan tenuemente dulce, tan nuevo para mí, hacía evidente que jamás había probado algo tan delicioso.

—Supongo que es de tu agrado— Reagan soltó una risita burlona y miró hacia enfrente, tomando mi mano de forma delicada. —Agradezco a todos por su presencia, por favor, disfruten del banquete.

En ese momento, músicos del reino comenzaron a tocar, y todos comenzaron a comer, me encogí de hombros pues había comido antes que todos, traté de disimular, pero nuevamente Reagan me miraba.

—Tranquila, la novia debe comer antes que todos los demás, por eso nadie protesto, y aunque lo hubieran hecho, no lo tienen permitido— Llevó mi mano a sus labios y entrecerró los ojos. Ese cambio de comportamiento en él me estaba poniendo de nervios, sensación que no cambio, cuando me invitó a bailar.

—Estás tensa— Colocó su mano suavemente en mi cintura, su respiración cerca de mi oído me hacía cosquillas y la firmeza de su cuerpo me atrapó, en un envolvente baile, ni lento, ni rápido, la velocidad perfecta para sentir cada uno de sus movimientos.

—Todos miran— Mi voz por fin salió, sin disimular mi vergüenza, dándole ritmo a los latidos de mi corazón agitado.

—En la nobleza, es importante el amor del esposo a su esposa, la devoción hacia ella, es la más grande muestra de honra hacia su familia— Sus palabras me tomaron por sorpresa, yo no tenía familia, nada; sin embargo, Reagan me trataba con amor, a pesar de no amarme.

Entre giros y el compás de la música, pude advertir las miradas, aquellas que miraban con aprobación, dándole validez a mi matrimonio, en un mundo donde no encajé desde el primer día.

Al terminar la música, Reagan alzó mi mano al cielo en un movimiento inesperado, haciendo que todo el salón guardara silencio.

—Debo hacer un anuncio ante todas las personas, mi apellido ya no será Einhorn, tomaré el de mi esposa, y la responsabilidad de su título— Completamente confundidos, los invitados comenzaron a aplaudir, mire sus rostros pálidos y se miraban unos a otros, sin duda no esperaban que eso pasara, como yo.

—¿De que estás hablando?—Pregunté mientras volvíamos a la mesa.

—Es una larga historia, una que te contaré conforme te vaya enseñando lo que necesitas aprender para administrar tus bienes— Una sonrisa iluminada y llena de confianza apareció en sus labios, en ese momento por reflejo, también sonreí.

...****************...

Senna y Nuria cenaban en el gran comedor, la luz de las velas iluminaban cálidamente sus rostros, tranquilos y faltos de preocupación.

—¿Por qué están aquí? ¿No deberían estar en la boda de esa noble?— Lucían entró con el rostro enrojecido con paso lento y tambaleante.

—Cariño— Con tono avergonzado, Nuria se levantó de su lugar para ayudarle a sentarse, pero Lucian se alejó de forma brusca.

Nuria frunció el ceño, un perfume barato, pero lo suficientemente intenso para olerlo llegó a su nariz, Lucian supo que había sido descubierto por su expresión de dolor y traición, sintiéndose impedido al verla salir huyendo del comedor.

—No puedes dejar de hacer estupideces ¿Cierto?— Con una sonrisa sarcástica Senna se llevó la copa a sus labios, vaciándola al instante, que de inmediato fue llenada por el sirviente

—¿Crees que me importa lo que sienta? Bastará con solo pedirle perdón y un poco de cariño, pero no ahora— Se dejó caer en la silla, cerrando sus ojos irritados y llevando la botella de alcohol a sus labios.

—Una doncella acaba de caer en tus manos, otra vez— Senna lo miró de forma acusatoria, sabia de las conductas extravagantes de su hermano; sin embargo, le parecía repugnante que siguiera con ellas aún después de tomar más en serio su compromiso.

—¿Eso cuando te importó?— Lucian alzó una ceja, al no obtener respuesta de su hermana, dejó de prestarle atención y paso su mano por su cabello, este era de color café oscuro, pero conforme sus dedos entraban en contacto recuperaban el rojo intenso y encendido característico de su familia.

—Algún día eso no te bastará— En un movimiento rápido Lucian arrojó la botella hacia su hermana, quien no cambio su expresión y solo se dedicó a esquivarlo.

—¡Acaso estás loco! — Su padre había llegado justo en el momento en el que la botella se estrelló en la pared, haciendo que todos los sirvientes ocultaran su rostro por temor a ser lastimados.

—¿Qué le importa a tu estúpida hija lo que hago o dejo de hacer? — Se levantó bruscamente de la mesa tirando la silla hacia atrás, con un fuerte golpe a la mesa se acercó a la salida.

—¡Detente allí mismo! — Koch le cerró el paso, pero su hijo se desvió y se acercó a una ventana abierta.

—Déjame hacer las cosas a mi manera— Con una mirada fría saltó hacia el patio trasero de la mansión y se fue, perdiendose en el denso bosque que los rodeaba

—¿Qué rayos pasa ahora con él? — Preguntó frotando sus sienes.

—¿Ah? No recuerdo que esto sea de apenas— Senna se levantó de la mesa también y se retiró bajo la mirada incrédula de su padre.

...****************...

Entre los árboles y senderos naturales del bosque Lucian caminaba sin rumbo, estaba aburrido y el mal sabor de boca que tuvo en el burdel de la ciudadela más cercana le amargaba su momento.

Dornen rondaba su cabeza, una vez más, desde esa vez que la dejó envuelta en las llamas de aquella mansión decadente su nombre, su voz, sus ojos, su calor y esa personalidad tan reacia aparecía todas las noches como un fantasma a atormentarlo, a rodear su cuerpo dormido, siendo tentado a una acción que jamás pudo consumar con la Dornen real.

—Esta muerta— Se recargó en un árbol y miró al cielo, tratando de asimilar la idea que ya no podrá poseerla, sin embargo, no entendía el afán de su mente en pensar en una persona que no iba a significar más allá de una aventura, de una colección que nunca estaría completa por más años que pasaran.

—Dornen— Saboreo la palabra en sus labios, había algo en el que lo hacía sentir adicto, pronunciarlo y pensarlo se hacía insuficiente, necesitaba tocarla.

—Amo— La voz de Alexei lo saco de su ensueño, esperaba que el terminara con una buena noticia su tormentoso día.

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Daidoyi ZR

Daidoyi ZR

idiota. me caes re mal

2024-06-28

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