Lucian se fue a su oficina y azotó la puerta, Alexei se estaba encargando de todo el problema ¿Por qué debía involucrarse? En medio de su enojo recordó lo dicho por su hermana y el pretexto de los bandidos. Saco una hoja de papel de uno de sus cajones, también tinta y una pluma de plata.
Suspiró profundamente y con su más fina letra comenzó a escribir:
...Yo, Lucian Phoenix lamento lo ocurrido en Barbarian, no encuentro palabras para expresar mi pesar por la gran cantidad de vidas perdidas....
...Mi entero apoyo a la población afectada, doy mi palabra de que los perpetradores pagarán....
Al terminar firmó con su nombre, dobló el papel y mientras la cera se derretía, miró el papel fijamente. A lo largo de su vida había aprendido a demostrar emociones y palabras que la gente deseaba escuchar,
Sin embargo, no era capaz de empatizar con nada de lo escrito en ese papel, en cuanto la cera se derritió, sello el sobre con el símbolo de la gran familia Phoenix.
Estaba tan concentrado que no escuchó los golpes detrás de su puerta y la voz desesperada de Nuria, cuya angustia erizaba su piel.
—¿Qué quieres?— Preguntó molesto después de abrir bruscamente la puerta y que Nuria cayera en sus brazos. El olor de su perfume y la calidez de su cuerpo no fueron un detonante para despertar su lado cariñoso y comprensivo.
—Yo, solo quería saber por qué no hablaste conmigo antes de desaparecer tanto tiempo— Sus ojos verdes, claros casi grises le miraban suplicantes por una respuesta, sus manos se aferraron a sus brazos y Lucian solo optó por tomarla de la cintura y abrazarla, eso servía para calmarla y evitar más reclamos.
—Solo estaba trabajando— Dijo antes de besar fríamente su frente, Nuria estaba más tranquila con eso.
—Llévame contigo la próxima vez— Le sonrió brillantemente, sus mejillas estaban recuperando color y su mirada estaba tranquila, Lucian disfrutaba de la confianza ciega de su prometida.
—Sabes que no puedo, pero como siempre te tengo una historia, de la flor más hermosa que encontré, en este viaje— Tomó su mano y la llevó al sofá, donde se sentó de forma relajada y Nuria se acostó encima de él, con la cabeza recargada en su pecho
—No puedo creer que hayas encontrado algo interesante en este viaje— Río con escepticismo, ella amaba sus historias, que siempre hablaban de flores de todos los colores.
—Créeme, este viaje dio frutos, aunque el final no es tan satisfactorio como los demás— Esta vez besó su cabello, los ojos de Nuria ya no le parecían tan llamativos, sus cabellos como hilos de oro ya no atrapaban su atención, su piel blanca y pura le parecía insípida, sin duda, Dornen lo dejó muy marcado, más de lo que las anteriores lo habían hecho.
—¿Estás bien?— Nuria le habló al notar su apagado rostro y su mano que frotaba su cabello como si de algo desagradable se tratara.
—Lo estoy— Recupero su semblante y ella olvidó rápidamente, sus ojos muertos.
...****************...
Senna no había entrado a la mansión y todos sabían por qué: Estaba esperando a Alexei.
Ella era orgullosa, una caballero de la familia que mantenía la frente en alto, inalcanzable para muchos y su presencia en lo familiar era casi nulo. No quería casarse así que con el permiso de su padre entró a clases de caballería y se graduó con altos honores, como hija de un noble era de esperarse.
Sin embargo, su orgullo se vio doblegado al conocer a Alexei, un tipo tranquilo, falto de sangre noble cuyo único contacto con él era cruzarse en los pasillos de la mansión. Senna no supo el momento en el que su corazón comenzó a latir con fuerza cada vez que lo veía aproximarse, pero así pasó, y ahora se sentía expuesta al hacer evidente su atracción por él, lo que hizo más doloroso su indiferente actitud hacia ella.
"Eres hermana de Lucian" Fue su respuesta, cuando ni siquiera había tenido la oportunidad de expresar sus sentimientos, esto la frustro, pero la motivo a seguir adelante para conseguir su afecto.
El tiempo pasaba y Alexei no aparecía, la luna estaba en lo más alto del cielo cuando su padre se paró a su lado.
—Está en el imperio, él no volverá esta noche— Senna lo miró sorprendida y avergonzada, no supo qué contestar.—Sabes que lo que quieres no está bien, para, antes de que te obligue a hacerlo— Apartó la mirada y se levantó de su lugar, Senna se veía infantil y desde ese lugar, viendo las estrellas, su padre suspiró.
—Estoy viejo para esto— En realidad, solo tenía 38, pero tener dos hijos de 20 y 22 más una esposa ausente le causaba migrañas tres veces por semana.
—Estoy seguro de que ya desea nietos— Su confiable contador apareció por su espalda, siempre bromeaba, y sabia que hablar de sus hijos era su talón de Aquiles.
—A su edad yo ya era líder de la familia y los estaba criando solo— Río dolorosamente, pensando en como estaban desperdiciando su vida.
—Al menos Lucian ya tiene prometida, la señorita Senna tiene un poco más de libertades— Palmeó su espalda, Elder solo le dedicó una media sonrisa
—No me hago más joven, Nuria ya sabe que necesito un nieto, no es necesario casarse— Hizo un gesto de desdén, realmente veía innecesario el matrimonio.
—Ese bebé necesita nacer con sangre pura, no seas necio— Koch le extendió una botella, quería que su amigo se relajara.
—Sabes como evitar que mis nervios colapsen— Ambos rieron, realmente se apreciaban después de tanto tiempo juntos y ser su confidente poco después de que su esposa falleciera.
...****************...
Mi entrada al gran imperio fue bulliciosa, la gente estaba apresurada y se empujaban unos a otros, todo eso se apagó cuando los caballeros abrieron paso para que la jaula con la plataforma pasara, no paso mucho cuando ese silencio asfixiante comenzara a llenarse con insultos, la gente comenzó a arrojar cosas y varias de esas golpearon mi cuerpo, comencé a llorar, realmente deseaba haber muerto.
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Comments
Liliana Filipuzzi
no mendigue Senna.... Alexei se lo pierde!
2024-03-22
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