Capítulo 18. Alguien invaluable.

Era temprano en la mañana, más específicamente, las seis de la mañana. El sol aún estaba oculto, pero las luces de la sala de estar de la villa McDowell ya estaban encendidas. Andy estaba relajado, después de haber pasado horas sentado en el frío suelo de mármol, se levantó, decidió bajar y salir a tomar un poco de aire fresco.

Había decidido abandonar a su esposo y, extrañamente, se sentía aliviado, tal vez era porque al fin podría quitarse al verdugo de encima. Mirando el cielo nocturno y estrellado, aún le resultaba increíble que la palabra 'divorcio' hubiese salido de su boca. Estaba incrédulo por la decisión que él mismo había tomado.

Vaya, las circunstancias sí que cambian a las personas.

Dio un suspiro. Hacía tiempo que no se sentía tan libre y vivo como esa mañana. Desde que su abuelo había muerto, su vida se había convertido en un infierno. Tal vez era el infierno que él mismo había creado por su necedad y capricho, pero realmente ningún ser humano merecía sufrir como él lo había hecho. Pero eso había quedado en el pasado, a partir de ese día, Edward McDowell y todo el sufrimiento que conllevaba estar cerca de él, desaparecería.

Caminó unos cuantos metros y se giró a ver la enorme villa. Él había pasado mucho tiempo solo en ese enorme lugar, a pesar de que nunca lo sintió como un verdadero hogar, Andy conocía cada rincón de la casa. Miró de arriba hacia abajo.

Vio el balcón, el mismo balcón donde había esperado por horas a Edward, sin embargo, en ninguna ocasión lo vio llegar. Su mirada siguió bajando hasta llegar a la ventana que daba al hobby, él podía pasar horas sentado en ese hermoso sillón de piel, esperando por su esposo, aunque la espera nunca valió la pena. Al final, sus ojos se centraron en las hermosas rosas azules que había en la entrada.

La primera vez que conoció a Edward, cuando ambos eran demasiado jóvenes, Andy estaba en el jardín de rosas en la mansión de su abuelo. Las rosas azules estaban en floración y se veían hermosas, nunca pudo sacar la imagen de Edward viéndolo fijamente con los rayos de sol encima y en medio del jardín. Se convirtió en un recuerdo preciado para él. Cuando se casaron y Edward lo llevó ahí, decidió comprar rosas azules y plantarlas él mismo, se esforzaba en mantenerlas vivas y hermosas. Aunque Edward le decía que era una pérdida de tiempo. Sin embargo, para él, esas rosas eran realmente especiales.

Pero ahora, esas rosas eran sólo una planta más. Arrugó las cejas al verlas—. Ven. —El guardaespaldas que lo había ayudado se acercó a él—. Quiero que las quiten y las tiren a la basura. —Dijo, el hombre asintió y llamó a alguien de su equipo. Aquel chico fue corriendo por los utensilios de jardinería, sin embargo, antes de que pudiera cortar la primera rosa, Andy lo detuvo—. Espera.

Él se acercó, y con las tijeras, cortó algunas rosas, escogió las más brillantes y hermosas de entre todas y las unió en un exquisito ramo. Después de decir que podían continuar, entró a la villa y colocó el ramo en un hermoso jarrón color negro, el cual colocó en el centro del comedor. Hacía tiempo que Andy había investigado el significado de tan hermosas flores.

Resulta que las rosas azules fueron utilizadas antiguamente por poetas para representar un amor imposible, pero él era optimista y pensaba darles otro significado. Quiso demostrarles a esos poetas que, en realidad, las rosas azules también podían representar un amor eterno y leal. Pensando en ello, Andy soltó una pequeña risa. Ahora se sentía estúpido al tener pensamientos tan ingenuos. Tal vez desde el principio estaba destinado a no ser correspondido, tal vez desde un inicio ya tenía marcado un camino; el camino del dolor.

Pero ya no importaba.

Nada de lo que hizo movió siquiera un milímetro del corazón de Edward, ni su amor ni sus lágrimas. Nada afectó al arrogante Edward McDowell. En realidad, nunca había tenido una oportunidad.

Andy dejó el florero y se dirigió a la cocina. En los días anteriores, Edward había salido más tarde de su hogar para poder desayunar con Teri, hoy seguramente no habría diferencia. Aún faltaban un par de horas para que la pareja de adúlteros bajara a desayunar. Andy se puso un delantal y sacó algunos ingredientes, todos de primera calidad.

Tarareando una canción, preparó un elegante desayuno para cuatro personas. Hizo muchas cosas, quería dejarles una última comida como regalo de bodas. Colocó la comida en charolas que combinaban con la decoración y las rosas azules, puso un par de vasos de cristal, una vajilla de cerámica, en fin, puso lo mejor que había y lo que más elegante se veía. Sería como una fiesta de despedida.

...----------------...

Edward se despertó temprano, miró a la persona a su lado y, extrañamente, se sintió disgustado. A su mente vinieron las palabras de Andy, sus ojos llenos de tristeza y decepción. Divorcio. Esa palabra no dejaba de rondar por su mente. Él siempre había tenido claro que ellos iban a divorciarse en algún punto, que iba a desechar a Andy y viviría una vida feliz con Teri, sin embargo, escuchar a su tonto esposo hablar de eso, realmente le causó un sentimiento indescriptible.

Estuvo con Teri la noche anterior, pero no podía evitar pensar en Andy. Se río de sí mismo. Algo definitivamente no iba bien con él. Se levantó de la cama enojado y se fue a su habitación, pero antes de llegar, vio la luz de la sala de estar encendida y escuchó ruido en la cocina. Ese definitivamente era Andy que estaba haciendo el desayuno de forma habitual.

Edward sonrió, seguramente estaba sobre pensando las cosas. Andy nunca podría dejarlo, lo amaba demasiado como para dejarlo.

Realizó su rutina habitual, se dio una ducha y se cambió a un traje elegante color negro, uso una corbata gris oscura y colocó un par de gemelos de plata, (baratos para su gusto), y peinó su cabello como habitualmente lo hacía. A Andy siempre le había gustado la forma en la que él se veía en traje, y por ello, su regalo de cumpleaños había sido ese par de gemelos que llevaba en la ropa, seguramente cuando viera que por fin estaba usando su horrible y barato regalo, olvidaría lo que ocurrió la noche anterior.

Cuando salió de su habitación, Teri estaba parada en el pasillo, llevaba un vestido rojo de tirantes y tacones negros. Su vestido dejaba mucha piel expuesta, las marcas de las mordidas que Edward le había dejado se veían claramente.

—Cariño, ¿desayunamos? —Teri se pegó a su brazo y le sonrió con dulzura. Edward asintió y ambos bajaron a desayunar.

Andy estaba colocando un plato más en el comedor cuando Edward y Teri llegaron, él los vio de reojo, pero a diferencia de otros días, ya no sintió nada al verlos juntos. Edward, por otro lado, vio un par de cubiertos extra y arrugó las cejas.

—Ocupa tu lugar. —Le dijo a Teri—. Ahora vengo. —Andy había ido a la cocina por otro plato y un par de cubiertos, Edward entró y lo sujetó con fuerza del brazo—. Te dije claramente que no puedes desayunar, comer, o cenar, en el mismo lugar que nosotros, ¿Lo olvidaste?

—No lo olvidé, simplemente no me importa lo que digas. —Andy sacó con fuerza su brazo del agarre de Edward y lo vio fieramente—. Esta también es mi casa, Edward.

Andy pasó a su lado empujando su hombro. Los ojos de Edward se oscurecieron al ver la actitud tan arrogante y desafiante de Andy. Este no era el Andy que él conocía, "su" Andy lo obedecería al instante, bajaría la mirada y no respondería. Este Andy tan desafiante era el mismo que la noche anterior había hablado de divorcio. Comenzó a cuestionarse sobre si su "show" no había terminado.

—¿Vas a comer con nosotros? —Teri se veía un poco sorprendida, pero se obligó a mantener una sonrisa en el rostro y mostró orgullosa las marcas en el cuello—. ¿Edward lo permitió?

—Tengo la mitad de todo, ¿no?, —Respondió—. Esta es mi casa y yo puedo hacer lo que quiera aquí. —Andy se recargó sobre la mesa y llevó su rostro cerca del de Teri—. Si quiero, puedo hacer que te saquen de aquí.

La actitud arrogante de Andy la hizo inclinar su cuerpo hacia atrás. Era como si pudiera sentir la presión de ser atacada por una serpiente. Algo había cambiado en él.

Edward, que iba saliendo de la cocina, vio esa escena y escuchó las últimas palabras de su esposo. Se acercó a él con furia y lo agarró del brazo—. Teri es mi invitada y ella no sale de aquí sin mi consentimiento, así que deja esa actitud de mierda que tienes, o te juro que...

—¿O qué?, —Lo retó—, ¿Me vas a golpear? —Andy se paró firme frente a él. Edward era más alto, pero Andy ya no se dejó intimidar y lo miró con fiereza—. ¿Y yo soy quien tiene la actitud de mierda? —Edward arrugó las cejas desconcertado. El Andy que él conocía nunca hablaría de esa manera, ni mucho menos lo vería con tanta saña—. Ahora suéltame, hay un invitado a desayunar, espero que tu novia se comporte como una persona decente, y no como una puta coqueteando contigo, como todos los días lo hace.

—¡Pídele perdón, Andy!, No te permito que insultes de esa forma a Teri. —Edward lo sujetó con más fuerza del brazo, Andy no esperó un segundo más y clavó sus uñas en la piel de su esposo. Edward sintió dolor en el dorso de la mano y lo soltó al instante.

—Te recuerdo que tú y yo nos vamos a divorciar, no tengo porque seguir aguantando tus malos tratos ni seguir tus órdenes como si fuera un perro. —Andy mostraba determinación con sus palabras. Edward estaba desconcertado y Teri se veía incrédula, pero estaba feliz por escuchar esas palabras.

—¿Sigues con esa broma?, Andy, ambos sabemos que tú...

—¿Te parece una broma? —Andy se río un par de veces y miró a Edward—. Es lo que siempre has querido, ¿no?, ahora te lo estoy dando, y este desayuno... tómenlo como un regalo de bodas, al igual que los papeles de divorcio.

Edward estaba por decir algo, pero su voz fue opacada por el sonido del timbre. Andy le sonrió y fue directo a abrir la puerta. Un hombre de unos cincuenta y cinco años, vestido de traje negro, entró con un portafolio en mano, Edward lo reconoció enseguida; era el abogado de su abuelo.

—Usted, ¿qué hace aquí? —Edward caminó al frente y miró despectivamente al abogado.

—No, no, no, Edward, primero desayunemos todos juntos. Quiero dejar una buena impresión.

Andy agarró del brazo al abogado y lo sentó frente a Teri, ella, al igual que Edward, estaba sorprendida por el cambio repentino de Andy. Edward se sentó a lado de Teri, supuso que Andy se sentaría frente a él, aunque aún no había cubiertos ni platos puestos. Andy fue a la cocina y llevó un plato más, los cubiertos y un vaso con agua.

El abogado siguió con la mirada a Andy, no sólo su ropa era diferente a la habitual, sino que también su actitud había cambiado. Este Andy no se parecía en lo más mínimo al Andy que se casó lleno de ilusión con Edward McDowell. Pero viendo a la chica sentada a lado de McDowell, no pudo evitar esbozar una sonrisa. Esa mujer era, seguramente, la amante de Edward, entonces apoyaba totalmente la decisión de dejar a una basura como la que tenía como esposo.

El desayuno fue silencioso, pero los ojos oscuros de Edward no dejaron de ver a Andy ni un segundo. Después de que todos terminaron, Andy recogió tranquilamente el comedor hasta que sólo quedó el jarrón con las rosas azules. Entonces, Andy se sentó frente a Edward.

—Licenciado, por favor, entregue a mi esposo el acuerdo de divorcio. —Su voz no titubeó en ningún momento. Edward miró con extrema sorpresa a Andy, sus cejas se arrugaron y no pudo decir ninguna palabra, ya que el abogado extendió un folder hacia él—. Léelo, todo está a tu favor, no quiero nada de lo que el abuelo me dejó, lamentablemente, el testamento es específico en cuanto a la casa en la montaña. Aunque quiera, no puedo dejarlo. Pero no importa, es donde fui feliz con él.

Edward leyó detenidamente el acuerdo. Andy decía la verdad. Estaba redactado completamente bien, y de acuerdo a la ley. Andy había renunciado voluntariamente a la herencia que su abuelo le había dejado, renunció incluso a lo que Edward no podía tocar.

—Fírmalo, ya no quiero estar un minuto más respirando el mismo aire que ustedes.

Edward apretó las manos en el papel, la actitud de Andy lo estaba molestando seriamente. Tan arrogante y despectivo, realmente estaba armando un alboroto. Pero Edward confiaba en sí mismo y en el amor que Andy le había tenido desde hace años. Sabía que este niño no podía dejarlo, y si lo hacía, no pasaría más de una semana para que regresara llorando y pidiendo perdón. Pensando en eso, Edward soltó una carcajada y agarró el bolígrafo para firmar.

—Bien, lo firmaré. Pero, no quiero que saques nada de lo que hay en esta casa, no me importa si es tuyo o no. Puedes irte sólo con lo que traes encima.

—De acuerdo. —Andy no dudó en responder, lo que hizo que Edward apretara la mandíbula, enojado. Después de que Edward firmó, Andy agarró el acuerdo, y sin pensarlo siquiera un segundo, firmó también—. Bien, por fin eres libre. —Andy se puso de pie y sacó las rosas azules del florero—. Les deseo una infeliz vida de pareja.

Dejó las flores frente a Teri y salió junto al abogado sin mirar atrás.

Edward vio la espalda, de su ahora, exesposo, alejarse sin ningún tipo de duda.

En ese momento, Edward McDowell sintió que perdía a alguien verdaderamente invaluable

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Comments

Yeisy Sofía De la Hoz Polo

Yeisy Sofía De la Hoz Polo

Valió la pena leer hasta aquí pero sentía mucha impotencia

2025-02-08

0

Francis Rodriguez

Francis Rodriguez

Que valle a tomar por c*l*

2025-03-06

1

Yeisy Sofía De la Hoz Polo

Yeisy Sofía De la Hoz Polo

Me alegro q haya sacado lo último de dignidad que le quedaba

2025-02-08

2

Total
Capítulos
1 Prólogo. Matrimonio.
2 Capítulo 01. Cuando lloras te ves horrible.
3 Capítulo 02. Calidez en el corazón.
4 Capítulo 03. Un regalo de él.
5 Capítulo 04. Sólo un perro.
6 Capítulo 05. Luz blanca.
7 Capítulo 06. No por amor.
8 Capítulo 07. Tres días.
9 Capítulo 08. Lo que es mío, nadie lo puede tocar.
10 Capítulo 09. Eres mío.
11 Capítulo 10. Es lo que te mereces.
12 Capítulo 11. Estrella en el cielo.
13 Capítulo 12. No te amó.
14 Capitulo 13. Prisionero.
15 Capítulo 14. Pequeña vida.
16 Capítulo 15. Sin poder negarse.
17 Capítulo 16. Me ama a mí.
18 Capítulo 17. Noche de resignación.
19 Capítulo 18. Alguien invaluable.
20 Capítulo 19. Esperando su regreso.
21 Capítulo 20. Pérdida irreparable.
22 Capítulo 21. Otra persona.
23 Capítulo 22. Sentimientos encontrados.
24 Capítulo 23. Hora de comenzar.
25 Capítulo 24. Todo se paga.
26 Capítulo 25. En picada.
27 Capítulo 26. Como el girasol.
28 Capítulo 27. Plagió.
29 Capítulo 28. Revelación.
30 Capítulo 29. Cara a cara.
31 Capítulo 30. Plan de conquista.
32 Capítulo 31. El diario de Andy.
33 Capítulo 32. Rosas azules.
34 Capítulo 33. Me enfermas.
35 Capítulo 34. Juicio.
36 Capítulo 35. Regalo de cumpleaños.
37 Capítulo 36. Te amo.
38 Capítulo 37. Odio y amor.
39 Capítulo 38. Humillación pública.
40 Capítulo 39. Bésame los pies.
41 Capítulo 40. Recuperando lo perdido.
42 Capítulo 41. Te amo, Andy.
43 Capítulo 42. Te amaré por siempre.
44 Especial 01. Boda.
45 Especial 02. Mi precioso arcoíris. (R18)
46 ¿Side story o historia secundaria?
47 Side story: Edward.
48 Side story: Edward.
49 Side story: Edward.
50 Side story: Edward.
51 Side story: Edward.
Capítulos

Updated 51 Episodes

1
Prólogo. Matrimonio.
2
Capítulo 01. Cuando lloras te ves horrible.
3
Capítulo 02. Calidez en el corazón.
4
Capítulo 03. Un regalo de él.
5
Capítulo 04. Sólo un perro.
6
Capítulo 05. Luz blanca.
7
Capítulo 06. No por amor.
8
Capítulo 07. Tres días.
9
Capítulo 08. Lo que es mío, nadie lo puede tocar.
10
Capítulo 09. Eres mío.
11
Capítulo 10. Es lo que te mereces.
12
Capítulo 11. Estrella en el cielo.
13
Capítulo 12. No te amó.
14
Capitulo 13. Prisionero.
15
Capítulo 14. Pequeña vida.
16
Capítulo 15. Sin poder negarse.
17
Capítulo 16. Me ama a mí.
18
Capítulo 17. Noche de resignación.
19
Capítulo 18. Alguien invaluable.
20
Capítulo 19. Esperando su regreso.
21
Capítulo 20. Pérdida irreparable.
22
Capítulo 21. Otra persona.
23
Capítulo 22. Sentimientos encontrados.
24
Capítulo 23. Hora de comenzar.
25
Capítulo 24. Todo se paga.
26
Capítulo 25. En picada.
27
Capítulo 26. Como el girasol.
28
Capítulo 27. Plagió.
29
Capítulo 28. Revelación.
30
Capítulo 29. Cara a cara.
31
Capítulo 30. Plan de conquista.
32
Capítulo 31. El diario de Andy.
33
Capítulo 32. Rosas azules.
34
Capítulo 33. Me enfermas.
35
Capítulo 34. Juicio.
36
Capítulo 35. Regalo de cumpleaños.
37
Capítulo 36. Te amo.
38
Capítulo 37. Odio y amor.
39
Capítulo 38. Humillación pública.
40
Capítulo 39. Bésame los pies.
41
Capítulo 40. Recuperando lo perdido.
42
Capítulo 41. Te amo, Andy.
43
Capítulo 42. Te amaré por siempre.
44
Especial 01. Boda.
45
Especial 02. Mi precioso arcoíris. (R18)
46
¿Side story o historia secundaria?
47
Side story: Edward.
48
Side story: Edward.
49
Side story: Edward.
50
Side story: Edward.
51
Side story: Edward.

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