Capítulo 15. Sin poder negarse.

Dicen que después de una tormenta, siempre viene la calma. Tal vez era eso. El destino se había encargado de hacerle pensar que no había nada más allá del dolor para él, sin embargo, viendo su vientre plano por vigésima vez, aún parecía incrédulo por la noticia que había recibido, pero era una señal del destino diciéndole que no se rindiera, que aún podía ser feliz. Acarició sobre la tela azul, y una sonrisa llena de amor y esperanza se dibujó en su mejorado rostro. El que pudiera llevar una vida dentro, aun sonaba irreal, pero la felicidad de saber que ahora un pequeño bebé crecía en su interior, era tan real que le hacían latir el corazón con fuerza.

—Bebé. —Susurró, acariciando con amor su vientre. Habían pasado tres días, sin embargo, su sonrisa no había disminuido ni un poco. Aun podía recordar las palabras de Arthur, la sonrisa de Matthew, y las emociones que sintió cuando por fin pudo procesar la noticia, no habían disminuido en todos esos días.

Pasaba horas imaginando cómo sería aquel niño, o niña. No importaba qué género tuviera, en cuanto fuera saludable, él lo amaría.

Pensaba que color de ojos tendría, si su piel sería pálida, o blanca como la de Edward. Si tendría una personalidad alegre, o reservada. Comenzó a imaginarlo jugando en la sala de estar mientras reía, después de todo, la risa de un bebé siempre era agradable de escuchar. Lo imaginó dando sus primeros pasos y, en esa misma imagen, él y Edward, ambos felices criando a su pequeñín.

Pero, cuando llegaba a ese momento, siempre sentía miedo y estaba inseguro. Edward, aunque fuese el padre del bebé, no estaba seguro si podría aceptarlo. Pero Andy deseaba mucho que amara a ese niño. Incluso si él no era importante, esperaba que su hijo tuviera el amor de su padre. Pensar que Edward podría rechazar a ese niño siempre le hacía sentir triste, lo cual era malo, ya que el médico dijo que sus emociones afectaba directamente al feto.

—Bebé... no puedo evitar estar triste, temo que papá no te acepte, nuestra relación no ha sido la mejor... pero papá es bueno. Cuando papi era niño, papá lo cuidaba mucho, le sonreía y regalaba chocolates que papi no tenía permitido comer, pero... papá cambió mucho. —Dijo, con un nudo en la garganta, que no pudo contener por mucho tiempo. Las lágrimas escurrieron por sus mejillas y cayeron en el dorso de su mano. La tristeza se reflejaba por completo en su rostro. Trató de esbozar una sonrisa, sin embargo, sólo formó una mueca que dejaba ver cuán miserable se sentía. Era feliz por la nueva vida en su interior. Pero la miserable vida que había llevado, y el amor unilateral por su esposo, no lo dejaban disfrutar al máximo de esa felicidad—. Pero papá no es malo. Él... él solamente dejó de mostrarme sus sentimientos, pero sé que en el fondo me quiere... yo, realmente quiero creer que me quiere.

Las palabras tristes fueron escuchadas detrás de la puerta blanca de la habitación. Arthur apretó la mano alrededor del ramo de flores que llevaba. No había intentado hablar con Andy sobre salir de aquel lugar, pero escuchando su voz triste y esperanzada, entendió que nunca iba a tener la oportunidad de que aquellos hermosos ojos miel lo vieran más que como un amigo, o un jefe. Había pensado en un sinfín de discursos con los cuales pudiera tratar de persuadirlo. Buscó las palabras más adecuadas, ensayó frente a un espejo su discurso muchas veces, incluso había perdido el sueño, pero al final, Andy seguía amando a aquel bastardo sin corazón.

Él no era nadie relevante en la vida de Andy, de hecho, no hacía mucho tiempo que se habían conocido, pero Arthur se había enamorado de él. No sabía cómo, ni cuándo, sin embargo, aquel chico había entrado en su corazón y reinaba en él. No obstante, Andy simplemente mantenía su amor y sus ojos en otro horizonte. Tal vez sólo necesitaba tocar fondo y ver por sí mismo lo cruel que estaba siendo con él mismo por amar a aquel sujeto despiadado. Pero tenía miedo de dejarlo, porque, si en algún momento Andy golpeaba el fondo del abismo, no sabía cuán peligrosa podría ser la caída.

Cambió su mirada y entró a la habitación, por el momento dejaría correr las cosas tal y como iban, después de todo, Andy ahora tenía una responsabilidad más, y por el amor que sentía por aquella pequeña vida y lo valiosa que era para él, tal vez abriría los ojos y saldría de aquel lugar.

...----------------...

Transcurrió una semana completa, los guardias habían recibido la orden de no hablarle a Edward por ningún motivo. Ninguno cuestionó nada cuando su líder les dio esa orden, también creían que mantenerlo encerrado era demasiado cruel para una persona tan débil como Andy.

Andy, por otro lado, aún esperaba que Edward se preocupara un poco por él, incluso aunque fuese sólo por el bebé en su vientre, no esperaba nada más. Sin embargo, esa llamada, ese mensaje, o esa visita tan anhelada, jamás llegaron. Él fue dado de alta y regresó a su hogar, incluso ante la insistencia de Matthew de dejar ese lugar, aun quería decirle a Edward sobre su embarazo, deseaba ver la cara que pondría su esposo al recibir la noticia. Tal vez se vería tan incrédulo y feliz como él.

Abrazando con fuerza la carpeta, en la que iban los análisis de obstétrica, entró a su hogar, estaba tan vacío como cuando lo dejó, pero gracias a la noticia, los grandes muros de cantera y el frío piso de mármol, parecían más cálidos. Andy acarició su vientre y sonrió—. Bebé, estamos en casa.

Pensó en lo gris que se veía su hogar, no era un ambiente adecuado para el desarrollo de un niño.

"Cuando Edward esté aquí, definitivamente le diré que cambiemos los colores."

Subió a su habitación y comenzó a ver dónde pondría la cuna de su hijo. Él no tenía muchas cosas y la habitación estaba prácticamente vacía. Sería muy fácil acondicionar una parte para que sea adecuada para su pequeño. Imaginó cada rincón lleno de color y alegría, sin embargo, no podía hacer más que imaginar, después de todo, no tenía dinero y no podía regresar a trabajar, por el momento, sólo podía esperar el regreso de Edward.

El reloj marcaba las diez y media de la mañana, Andy había empezado a limpiar su habitación cuando la puerta fue golpeada suavemente, arrugó las cejas, era demasiado temprano para que Edward estuviera en casa. Cuando abrió la puerta, el hombre que se veía intimidante, estaba parado afuera.

—Señor, el médico dijo que no hiciera ningún trabajo pesado, no debería de estar limpiando. —Dijo, con un ligero matiz de preocupación en sus ojos. Andy traía un pañuelo en la cabeza, y una fina capa de sudor cubría su frente—. Además, no ha comido y ya es tarde, tiene que mantenerse bien alimentado para que el bebé crezca sano.

Andy se sintió culpable. Cuando llegó, la casa, que originalmente mantenía completamente limpia, se sentía con una ligera capa de suciedad. Edward le había recordado una y otra vez que debía mantener su casa limpia, no pasaría por alto ninguna mancha, por mínima que fuera. Con ello en mente, comenzó a limpiar, olvidando por completo las advertencias que el médico le había dado.

—Lo siento bebé. —Se disculpó, acariciando su vientre. Era verdad que quería cumplir con los deberes como esposo, sin embargo, su hijo también era importante, y su salud no era la mejor, debía de preocuparse más por él.

—¿Quiere comer algo en especial?, lo compraré para usted.

Andy era tímido, y no le agradaba pedir cosas a los demás, pero teniendo en cuenta su embarazo, asintió y le informó que era lo que deseaba comer. Antes de bajar, se dio un baño y se cambió de ropa, cuando bajó ya había algunos platos de comida en el comedor, también había una caja con un moño rosa.

—¿Qué es esto? —Andy vio dentro de la caja transparente, había un pequeño pastel redondo adornado con una rosa roja, su boca segregó saliva por lo apetitoso que se veía.

—Tenía una hija, le gustaban mucho los dulces a pesar de que solamente los comía ocasionalmente, pero cuando se embarazó casi cada día tenía que comer algo dulce, pensé que le gustaría.

Andy sonrió, en realidad, este hombre que parecía aterrador, tenía una personalidad bondadosa, detrás de esa cara osca existía amabilidad—. Muchas gracias, se ve delicioso.

La comida sabía especialmente deliciosa ese día. La sombra que cubría a Andy como una nube gris se había disipado, su espíritu parecía haber regresado a la vida después de varios días en la oscura muerte emocional. Después de terminar de comer se sintió somnoliento, recogió los empaques vacíos y miró el pustre que aún permanecía en la caja, lo agarró y lo llevó a su habitación. Recostado en la cama, abrió la caja, y después de comer un poco, cerró los ojos con sueño.

La puerta de la habitación de Andy se abrió con brusquedad, el ruido le hizo abrir los ojos con sorpresa. Giró su cuerpo y vio los ojos oscuros de su esposo, viéndolo y penetrando su rostro. Sus ojos brillaron con un destello de felicidad. Edward había llegado y él no podía soportar no hablarle sobre el pequeño bebé en su interior. Se levantó lo más rápido posible.

—Edward, tengo una noticia que darte. —Andy parecía extremadamente feliz. Edward vio el destello brillante en el café de sus ojos, ese brillo que había perdido estaba de regreso. Su rostro le resultaba extrañamente hermoso, esa sonrisa y el cabello desaliñado le hacía lucir... demasiado lindo.

Hace un momento, Edward sabía que debía gritarle, pero por alguna razón, al ver el rostro sonriente y lleno de vida de Andy, reprimió su enojo. Además, la imagen del niño saltando de la cama tan pronto como lo vio, le causó un sentimiento extraño, no era el momento para ser cruel con él—. Será luego, vamos abajo, hay algo importante que debes de saber. —Andy dejó de moverse y el cajón quedó a medio abrir. Edward se alejó y él lo siguió en silencio.

Ambos fueron a la sala, Andy llevaba esa hermosa sonrisa aun en su rostro, no obstante, su rostro se congeló al ver a esa linda señorita con la que habían emparejado a su esposo en las noticias. A pesar de estar en una silla de ruedas, Teri seguía viéndose elegante y hermosa. Andy se quedó quieto, tratando de pensar porque Edward llevaba a esa mujer a su casa.

—Andy, ella es... una amiga, se va a quedar un tiempo aquí, tuvo un accidente y tiene que tener cuidados especiales. —Andy lo miró sin comprender que tenía que ver con ellos dos, además, la forma en la que Edward estaba sosteniendo la mano de ella le hacía temblar de celos, ¿Por qué tenía que soportar la infidelidad de Edward en su misma casa?, y aunque Edward había dicho que era una amiga, él no lo creía en absoluto.

—Mucho gustó. —La dulce voz de ella lo sacó de sus pensamientos—. Espero que cuides bien de mí, y espero que podamos llevarnos bien.

—¿Cuidar, ¿cuidar de ti? —Su voz, que tembló ligeramente, llevaba un matiz de molestia, Edward no sólo había metido a una de sus amantes en casa, sino que esperaba que él la atendiera. Antes lo había humillado y golpeado, creyó que se había acostumbrado a eso, sin embargo, ver la mirada cariñosa que Edward le daba, ver la forma en la que sus manos estaban unidas y la preocupación en sus ojos, le causaba tanto dolor como el primer golpe que había recibido en su vida matrimonial.

—Yo... yo no puedo hacerlo. —Andy sintió la mirada afilada de su esposo, se encogió de hombros, pero no estaba dispuesto a ceder. Ahora él mismo necesitaba de los cuidados de alguien, su embarazo de alto riesgo le dejaba casi incapacitado para realizar cualquier esfuerzo físico. No iba a arriesgar la vida de su hijo por nadie, y mucho menos por una amante más de Edward.

—Teri, ahora volvemos. —Edward agarró a Andy del brazo y lo arrastró hasta el estudio. Cuando llegó ahí lo sacudió fuertemente y lo sostuvo contra la puerta cerrada—. ¿Crees que estás en el derecho de querer o no hacerlo?

—Edward... por favor, no me golpees, yo estoy... —Lloró, pero sus palabras fueron interrumpidas de golpe.

—Me importa una mierda como estés. —Edward agarró el mentón de Andy con fuerza y lo obligó a verlo—. A partir de hoy, vas a cuidar de ella, harás todo lo que diga, le ayudarás en todo, y no tienes permitido negarte, o pagarás las consecuencias. 

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Comments

Junnymariel Calfupan

Junnymariel Calfupan

no qe alguien evite qe andy le deja a Edward porqe podría intentar o más matarlo a ambos

2025-02-09

0

Junnymariel Calfupan

Junnymariel Calfupan

si yo también pienso lo mismo

2025-02-09

1

Yeisy Sofía De la Hoz Polo

Yeisy Sofía De la Hoz Polo

yo creo q ahora está peor

2025-02-08

2

Total
Capítulos
1 Prólogo. Matrimonio.
2 Capítulo 01. Cuando lloras te ves horrible.
3 Capítulo 02. Calidez en el corazón.
4 Capítulo 03. Un regalo de él.
5 Capítulo 04. Sólo un perro.
6 Capítulo 05. Luz blanca.
7 Capítulo 06. No por amor.
8 Capítulo 07. Tres días.
9 Capítulo 08. Lo que es mío, nadie lo puede tocar.
10 Capítulo 09. Eres mío.
11 Capítulo 10. Es lo que te mereces.
12 Capítulo 11. Estrella en el cielo.
13 Capítulo 12. No te amó.
14 Capitulo 13. Prisionero.
15 Capítulo 14. Pequeña vida.
16 Capítulo 15. Sin poder negarse.
17 Capítulo 16. Me ama a mí.
18 Capítulo 17. Noche de resignación.
19 Capítulo 18. Alguien invaluable.
20 Capítulo 19. Esperando su regreso.
21 Capítulo 20. Pérdida irreparable.
22 Capítulo 21. Otra persona.
23 Capítulo 22. Sentimientos encontrados.
24 Capítulo 23. Hora de comenzar.
25 Capítulo 24. Todo se paga.
26 Capítulo 25. En picada.
27 Capítulo 26. Como el girasol.
28 Capítulo 27. Plagió.
29 Capítulo 28. Revelación.
30 Capítulo 29. Cara a cara.
31 Capítulo 30. Plan de conquista.
32 Capítulo 31. El diario de Andy.
33 Capítulo 32. Rosas azules.
34 Capítulo 33. Me enfermas.
35 Capítulo 34. Juicio.
36 Capítulo 35. Regalo de cumpleaños.
37 Capítulo 36. Te amo.
38 Capítulo 37. Odio y amor.
39 Capítulo 38. Humillación pública.
40 Capítulo 39. Bésame los pies.
41 Capítulo 40. Recuperando lo perdido.
42 Capítulo 41. Te amo, Andy.
43 Capítulo 42. Te amaré por siempre.
44 Especial 01. Boda.
45 Especial 02. Mi precioso arcoíris. (R18)
46 ¿Side story o historia secundaria?
47 Side story: Edward.
48 Side story: Edward.
49 Side story: Edward.
50 Side story: Edward.
51 Side story: Edward.
Capítulos

Updated 51 Episodes

1
Prólogo. Matrimonio.
2
Capítulo 01. Cuando lloras te ves horrible.
3
Capítulo 02. Calidez en el corazón.
4
Capítulo 03. Un regalo de él.
5
Capítulo 04. Sólo un perro.
6
Capítulo 05. Luz blanca.
7
Capítulo 06. No por amor.
8
Capítulo 07. Tres días.
9
Capítulo 08. Lo que es mío, nadie lo puede tocar.
10
Capítulo 09. Eres mío.
11
Capítulo 10. Es lo que te mereces.
12
Capítulo 11. Estrella en el cielo.
13
Capítulo 12. No te amó.
14
Capitulo 13. Prisionero.
15
Capítulo 14. Pequeña vida.
16
Capítulo 15. Sin poder negarse.
17
Capítulo 16. Me ama a mí.
18
Capítulo 17. Noche de resignación.
19
Capítulo 18. Alguien invaluable.
20
Capítulo 19. Esperando su regreso.
21
Capítulo 20. Pérdida irreparable.
22
Capítulo 21. Otra persona.
23
Capítulo 22. Sentimientos encontrados.
24
Capítulo 23. Hora de comenzar.
25
Capítulo 24. Todo se paga.
26
Capítulo 25. En picada.
27
Capítulo 26. Como el girasol.
28
Capítulo 27. Plagió.
29
Capítulo 28. Revelación.
30
Capítulo 29. Cara a cara.
31
Capítulo 30. Plan de conquista.
32
Capítulo 31. El diario de Andy.
33
Capítulo 32. Rosas azules.
34
Capítulo 33. Me enfermas.
35
Capítulo 34. Juicio.
36
Capítulo 35. Regalo de cumpleaños.
37
Capítulo 36. Te amo.
38
Capítulo 37. Odio y amor.
39
Capítulo 38. Humillación pública.
40
Capítulo 39. Bésame los pies.
41
Capítulo 40. Recuperando lo perdido.
42
Capítulo 41. Te amo, Andy.
43
Capítulo 42. Te amaré por siempre.
44
Especial 01. Boda.
45
Especial 02. Mi precioso arcoíris. (R18)
46
¿Side story o historia secundaria?
47
Side story: Edward.
48
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Side story: Edward.
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