Capítulo 04. Sólo un perro.

⚠️ Advertencia. Esta historia contiene violencia física, verbal y emocional, leer bajo su propia responsabilidad ⚠️

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Andy Brown, ese chico que siempre corría detrás de él con una sonrisa y viéndolo como si fuese la única persona sobre la tierra. En realidad, antes no lo odiaba, llegó a caerle bien y le gustaba pasar tiempo a su lado. La inocencia del chico le gustaba y le hacía poner una sonrisa en su rostro que, prácticamente, era estoico todo el año. Sin embargo, ese sentimiento cambió cuando su abuelo murió, en esa época Andy apenas tenía diecisiete años y él había regresado del extranjero.

En aquel año que estuvo fuera había conocido a una hermosa mujer. Ella era menor que él y, por casualidad, también tenía el cabello de un extraño color miel, de alguna forma le hizo recordar a aquel tonto e inocente niño que su abuelo había rescatado. Sus personalidades eran muy parecidas, ella también era inocente, aunque era mayor que su tonto amigo. Sin embargo, Edward quedó encantado con ella y pronto una amistad surgió. Él, como acostumbraba a hacer con Andy, comenzó a cumplirle todos sus caprichos, y de alguna manera, se enamoró de ella.

El tiempo a su lado fue lo mejor que había vivido. Dejó de compararla con Andy, porque a diferencia de él, Teri no tenía miedo de pedir lo que quería, ella no temía decir algo incorrecto, era directa y sincera. Ella siempre mostró seguridad. En realidad fue tonto pensar que se parecían. Edward entendió eso, y con el tiempo dejó de pensar en él, dejó de llamarle y preocuparse por él.

Andy ya no era un niño, no necesitaba su protección, y seguramente su abuelo le estaba dando una buena vida. Debía centrarse en el presente, en hacer que esa dulce chica se enamorara también. Pero, justo cuando estaba a punto de conseguir que fuera su novia, el hombre que había cuidado de él y le había dado todo, murió de un paro cardiaco.

Viéndose obligado a regresar, Edward dejó aquella ciudad con la única promesa de regresar y casarse con ella, no obstante, nunca pensó que su abuelo pusiera una condición tan absurda para seguir a cargo de sus negocios; casarse con Andy apenas y cumpliera la edad permitida.

Ese día, como nunca lo había hecho, Edward McDowell fue a un bar y se emborrachó tanto que tuvieron que acomodarlo en una habitación privada del bar. Todos sus planes se fueron a la basura, su promesa y su amor no importaban. Tenía que casarse y permanecer cinco años con ese chico. Su mirada cambió, antes veia a Andy con cariño, como amigos, sin embargo, después de recibir esa noticia simplemente pudo verlo con odio y rechazó.

Su abuelo siempre había sido una persona racional, no supo en qué momento había llegado a tal estado de demencia. ¡¿Querer que se casara con un huérfano?!, debió enloquecer en sus últimos días. Pero, entonces un pensamiento cruzó por su mente, ¿no era Andy quien siempre lo seguía?, a sus ojos, ese niño era como un perro sediento y hambriento detrás de su amo, moviendo la cola y viendo con ojos dolosos para que sintiera lástima. Sus sentimientos de aprecio cambiaron radicalmente hacia aquel chico, seguramente la idea del matrimonio había sido obra de Andy.

Con esa mirada lastimera y su rostro inocente, era probable que hubiese manipulado al hombre que lo había ayudado. Andy era peor que un perro, era como una rata, buscando robar todo el tiempo. Siguió observando todo lo que Brown hacía. Su sonrisa cuando lo veía y sus ojos brillantes, sólo le desagradaban. A pesar de que le había tratado con indiferencia, Andy Brown parecía no entender. Siempre detrás de él tratando de complacerlo. Era realmente exasperante. Trató de alejarlo de diferentes maneras, sin embargo, ese chico seguía pegado a él como un animal. Si antes le tenía un poco de aprecio, después lo odió con toda su alma.

La única forma de heredar todo y seguir al frente de los negocios sin casarse, era que Andy desistiera de la boda o pidiera el divorcio él mismo, sin embargo, por mucho que lo ahuyentara, por más mal que lo tratase, Andy no se iba. En cambio, su mirada se veía mucho más afectuosa, mucho más cariñosa y llena de anhelo, anhelo por la boda, por estar por siempre con él.

Esa misma mirada le causaba aversión e irritación.

Andy no se retractó, siguió adelante con la boda y dos días después de cumplir la edad adecuada, con sólo dieciocho años, se casó con él. No sabía si era amor o interés, pero quería que aquel chico se cansara de él. Comenzó a engañarlo, a insultarlo e incluso golpearlo, sin embargo, Andy seguía como un perro detrás de él, no obstante, nunca imaginó que, quien siempre decía la verdad y juraba amarlo, pudiese mentirle.

Cuando recibió esa fotografía y ese mensaje, sus venas saltaron y sus ojos se inyectaron en tanta ira que terminó tirando los papeles al suelo. Luego de indagar más, supo qué hacía él ahí, sin embargo, no creyó nada de eso, después de todo, Andy era un perro en busca de amor.

Tan pronto como supo de la reunión con Arthur Hayden, quiso ir, quiso ver de cerca quién era ese hombre a quien su esposo veía en, supuestamente, su empleo. Arthur no decepcionó; alto y apuesto, era empresario y joven, justo como le gustaban a ese pequeño perro.

—¿Quién es tu jefe? —El silencio que había permanecido desde que Edward McDowell comenzó a cenar, se rompió. Sus palabras gélidas y su mirada indiferente hicieron que las piernas de Andy temblaran ligeramente. Apretó con fuerza sus manos en el dobladillo de su camisa, parado frente a Edward, cabizbajo y con temor, respondió en voz baja.

—U-un hombre sin importancia. —No es que quisiera mentirle, pero tenía que hacerlo. Andy conocía el temperamento de su esposo, no dejaría que trabajase en un lugar donde sólo estaba él y un completo desconocido. Al principio, Edward se había opuesto a la idea de que trabajara, pero, con la insistencia de él, había aceptado con una única condición, que no trabajaría con gente de su círculo.

—¿Sin importancia? —Se burló. Agarró la copa de vino y la olfateo—. Será una lástima, es un vino muy caro. —Andy no entendió, pero tampoco tuvo tiempo para preguntar a qué se refería, ya que todo el vino de la copa se estrelló contra su rostro, la sonrisa tímida que mantenía cambió al instante por un rostro lleno de confusión.

—¿Qué, ¿qué pasa? —Retrocedió un paso, secando su rostro con las mangas de su camisa.

—¿Qué pasa? —Preguntó retorícame. Soltó una carcajada levantándose lentamente de la silla. Edward se acercó a él y lo sostuvo del cuello—. Una persona insignificante que firmó un contrato conmigo.

—¿Cómo, ¿Cómo es que lo sabes? —Andy puso ambas manos sobre la mano de Edward. Su respiración estaba fallando y de la comisura de los ojos brotaban un par de pequeñas lágrimas. La imagen que tenía frente a él, simplemente le hizo sentir satisfecho y maravillado. McDowell empujó a su esposo con fuerza y Andy golpeo la pared con la espalda.

—¿Crees que soy idiota? —Andy ni siquiera reaccionó, cuando su mejilla comenzó a arder y un delgado hilo de sangre corrió de la comisura de su boca—.No trates de jugar sucio, Andy.

—Yo, yo nunca lo haría... te amo, lo sabes. —Dijo, aterrado.

Andy se sostuvo de la pared y limpió la sangre de su boca con el dorso de su mano. Edward miró esos ojos que suplicaban que le creyera, esos ojos que derramaban amor y lágrimas por él. Su corazón dio un vuelco, pero el tiempo fue corto como para prestarle atención. McDowell giró sobre sus talones y se alejó de él. Ver el rostro lastimero de su esposo realmente le enfermaba.

Entró al estudio, que estaba tan solitario como toda su vida, al menos así lo sentía él. Sobre el escritorio aún estaba aquel álbum de recuerdos que seguramente había colocado Andy. Al abrir la portada, Edward vislumbro un niño de ojos brillantes y un rostro angelical, a su lado, él. Una sonrisa se asomaba en su inexpresivo rostro. Ese día aún pasaba por su mente.

«Edward, gracias» le dijo con ese rostro delicado y una sonrisa. Edward abrió los ojos un poco, Andy era callado, y aunque lo seguía a todos lados, sabía que era por orden de su abuelo, y nunca decía nada. Era la primera vez en muchos meses, que veía esa sonrisa y esa mirada. Con cuidado de no asustarlo acarició su cabeza con cariño.

«No tienes que agradecer. A partir de este momento, nunca permitiré que nadie te haga daño» fue la promesa que le hizo ese día. Una promesa que no fue para siempre. Desde el día de su boda, él se había convertido en el verdugo de ese niño. Él había apagado con agua helada la llama de la felicidad que poseía Andy.

—Es tu culpa. —Murmuró, cerrando con fuerza el álbum y tirándolo al fondo en el último cajón—. Si no insistieras tanto y me dejaras libre, entonces, quizá podría dejarte ser feliz y te devolvería esa sonrisa. ¡Maldito perro!

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"En la sección de moda, la famosa modelo y diseñadora de talla internacional, Teri Pratt, estará presentando su nueva marca de ropa en nuestro país. Recientemente, la familia Pratt abrió una nueva tienda en la zona dorada, se rumorea que la hija menor del señor Pratt estará inaugurando la tienda en donde se exhibirá su nueva colección."

Las noticias eran fuertes y las imágenes de aquella hermosa mujer se grabaron en sus pupilas. Se había levantado temprano y bajó a desayunar, su esposo estaba en la cocina. Era una cocina inteligente y contaba con una pantalla en la barra, al escuchar las noticias, Edward arrugó las cejas. Sólo eran chismes de los que se hablaban. Estaba por reclamarle y apagar la pantalla, sin embargo, su dedo se detuvo al escuchar el nombre de ella.

«Bueno, insistí a mi padre en abrir esta nueva sucursal, no sólo por los números, este país es el país de una persona muy importante que conocí. Tal vez, si estoy aquí, nos podamos volver a reunir.» La sonrisa deslumbrante de ella lo dejó anonadado. Tal vez había pasado mucho tiempo y ni siquiera eso podía recordar.

—Edward, el desayuno. —McDowell retiró los ojos de la pantalla y regresó a su realidad.

Estaba al lado de un hombre al cual no amaba y solo le causaba náuseas. Su rostro, su cuerpo, sus ojos, todo en él le hacía querer vomitar. Lo único para lo que Andy era bueno, era para hacer las tareas del hogar.

No dijo nada y comió todo lo que Andy había preparado. Era muy bueno cocinando, desde que estaba con él, se había olvidado de la comida insípida de los restaurantes, pero no lo amaba, únicamente lo veía como un empleado más. Andy estaba nervioso, mantuvo la cabeza baja mientras esperaba a que su esposo terminase la comida.

Su cuello estaba cubierto por un choker ancho para ocultar las marcas de los dedos de Edward. Aún tenía que ir a trabajar y no quería que después de presumir abiertamente sobre su matrimonio, Arthur supiera que quien le hizo esas marcas, era su esposo. Edward terminó su desayuno y se fue, Andy soltó un suspiro de alivio. No sabía cuándo había comenzado, pero entre más tiempo pasaba, la sola presencia de Edward le hacía sentir una sensación incómoda. Como si su cuerpo le pidiese que se alejara miles, o millones de kilómetros de él, pero en su corazón Andy, quería seguir aferrándose a ese amor unilateral.

Andy comió lo que había sobrado del desayuno y esperó a que Edward bajara nuevamente para despedirlo. Estaba feliz de que no hubiese vuelto a tocar el tema de la noche anterior. Tal vez lo había olvidado o no le importaba, de cualquier forma, estaba bien con que no le impidiese ir a trabajar.

Edward por su parte, había preparado un discurso y varios insultos para su esposo. Había desobedecido la única condición que le puso para dejarlo trabajar, sin embargo, tan pronto como supo que su amada estaba en el país, pensó que no tenía tiempo para preocuparse por una mascota como Andy. Ya habría otro momento para saldar cuentas con él.

Para él, lo primordial era encontrarse con su antiguo, y único amor, Teri Pratt.

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Comments

repley

repley

Querida autora, no comprendo la cronología del tiempo. ¿Podría, por favor, explicarme?

2025-01-03

0

yarley

yarley

ª ya entendí todo yo sacando mis conclusiones antes

2024-12-30

0

So Juarez

So Juarez

que sufra por todo lo que le esta haciendo

2025-01-30

0

Total
Capítulos
1 Prólogo. Matrimonio.
2 Capítulo 01. Cuando lloras te ves horrible.
3 Capítulo 02. Calidez en el corazón.
4 Capítulo 03. Un regalo de él.
5 Capítulo 04. Sólo un perro.
6 Capítulo 05. Luz blanca.
7 Capítulo 06. No por amor.
8 Capítulo 07. Tres días.
9 Capítulo 08. Lo que es mío, nadie lo puede tocar.
10 Capítulo 09. Eres mío.
11 Capítulo 10. Es lo que te mereces.
12 Capítulo 11. Estrella en el cielo.
13 Capítulo 12. No te amó.
14 Capitulo 13. Prisionero.
15 Capítulo 14. Pequeña vida.
16 Capítulo 15. Sin poder negarse.
17 Capítulo 16. Me ama a mí.
18 Capítulo 17. Noche de resignación.
19 Capítulo 18. Alguien invaluable.
20 Capítulo 19. Esperando su regreso.
21 Capítulo 20. Pérdida irreparable.
22 Capítulo 21. Otra persona.
23 Capítulo 22. Sentimientos encontrados.
24 Capítulo 23. Hora de comenzar.
25 Capítulo 24. Todo se paga.
26 Capítulo 25. En picada.
27 Capítulo 26. Como el girasol.
28 Capítulo 27. Plagió.
29 Capítulo 28. Revelación.
30 Capítulo 29. Cara a cara.
31 Capítulo 30. Plan de conquista.
32 Capítulo 31. El diario de Andy.
33 Capítulo 32. Rosas azules.
34 Capítulo 33. Me enfermas.
35 Capítulo 34. Juicio.
36 Capítulo 35. Regalo de cumpleaños.
37 Capítulo 36. Te amo.
38 Capítulo 37. Odio y amor.
39 Capítulo 38. Humillación pública.
40 Capítulo 39. Bésame los pies.
41 Capítulo 40. Recuperando lo perdido.
42 Capítulo 41. Te amo, Andy.
43 Capítulo 42. Te amaré por siempre.
44 Especial 01. Boda.
45 Especial 02. Mi precioso arcoíris. (R18)
46 ¿Side story o historia secundaria?
47 Side story: Edward.
48 Side story: Edward.
49 Side story: Edward.
50 Side story: Edward.
51 Side story: Edward.
Capítulos

Updated 51 Episodes

1
Prólogo. Matrimonio.
2
Capítulo 01. Cuando lloras te ves horrible.
3
Capítulo 02. Calidez en el corazón.
4
Capítulo 03. Un regalo de él.
5
Capítulo 04. Sólo un perro.
6
Capítulo 05. Luz blanca.
7
Capítulo 06. No por amor.
8
Capítulo 07. Tres días.
9
Capítulo 08. Lo que es mío, nadie lo puede tocar.
10
Capítulo 09. Eres mío.
11
Capítulo 10. Es lo que te mereces.
12
Capítulo 11. Estrella en el cielo.
13
Capítulo 12. No te amó.
14
Capitulo 13. Prisionero.
15
Capítulo 14. Pequeña vida.
16
Capítulo 15. Sin poder negarse.
17
Capítulo 16. Me ama a mí.
18
Capítulo 17. Noche de resignación.
19
Capítulo 18. Alguien invaluable.
20
Capítulo 19. Esperando su regreso.
21
Capítulo 20. Pérdida irreparable.
22
Capítulo 21. Otra persona.
23
Capítulo 22. Sentimientos encontrados.
24
Capítulo 23. Hora de comenzar.
25
Capítulo 24. Todo se paga.
26
Capítulo 25. En picada.
27
Capítulo 26. Como el girasol.
28
Capítulo 27. Plagió.
29
Capítulo 28. Revelación.
30
Capítulo 29. Cara a cara.
31
Capítulo 30. Plan de conquista.
32
Capítulo 31. El diario de Andy.
33
Capítulo 32. Rosas azules.
34
Capítulo 33. Me enfermas.
35
Capítulo 34. Juicio.
36
Capítulo 35. Regalo de cumpleaños.
37
Capítulo 36. Te amo.
38
Capítulo 37. Odio y amor.
39
Capítulo 38. Humillación pública.
40
Capítulo 39. Bésame los pies.
41
Capítulo 40. Recuperando lo perdido.
42
Capítulo 41. Te amo, Andy.
43
Capítulo 42. Te amaré por siempre.
44
Especial 01. Boda.
45
Especial 02. Mi precioso arcoíris. (R18)
46
¿Side story o historia secundaria?
47
Side story: Edward.
48
Side story: Edward.
49
Side story: Edward.
50
Side story: Edward.
51
Side story: Edward.

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