T3. C6. El Punto de Quiebre.

En el segundo día de las peleas la gente que las veía disminuyó un poquito quizás, pero la mayoría aún venía a vernos casi exclusivamente a nosotros a juzgar por el ruido que hacían cuando salíamos Kay y yo, a diferencia del resto de los concursantes.

Eso al menos me aseguraba que llegaría a oídos de Ceres y Manson, mis objetivos a capturar.

Los pobres chicos que ahora me enfrentaban todos tenían miedo especialmente de mí, pero todos sin falta se confiaban de que Kay no les haría tanto daño como pensaban.

No fue hasta que estábamos en nuestra última pelea del día cuando aparecieron los susodichos, justo al lado del palanquín vacío de los Helios que solo venían el último día y como algo honorario.

Mi hermano le decía algo a Manson y éste se burlaba mientras su tercer amigo – el que descubrí que se llamaba Sorent – justamente nos señalaba y mencionaba algo a los primeros dos. Parecía ser que les había llamado la atención, porque todos voltearon a verme y yo tuve que desviar la vista para no delatar que los estaba viendo por mi cuenta.

La pelea era contra una pareja que era de otro año. Lo que no debería sorprenderme puesto que en ese tipo de competencia solo perduraban los de años más adelante con más experiencia. De hecho, si fuéramos dos chicos normales de primer año, lo más probable es que habríamos perdido al tercer round. Y si lo pasábamos, cualquiera de los siguientes tres sería el último para nosotros.

Aunque nos vitoreaban, nadie tenía fe en nosotros de seguir adelante. Por eso es que mi plan de llamar la atención funcionaría: porque ganaríamos todo o al menos al segundo o tercer lugar.

Para alguien de primero, eso podría ser suficiente para ganarse un ticket directo a la servidumbre de un noble que le pagaría todo… lo cual era prácticamente lo mismo que yo quería.

Esta vez eran dos chicos a los que nos enfrentábamos, y según la información que me había dado Revan para prepararnos, uno era usuario del fuego y otro era un medio mago animal que se transformaba en un león.

—¿Cuánto aguantas el fuego? —Le pregunté a Kay mientras el presentador estaba en lo suyo animando aún más a la multitud.

—¿Cuánto lo aguantas tú? —Desde que habíamos ganado las peleas, parecía que su autoestima se había disparado al cielo al punto que podía responderme directamente y hablarme con comodidad tú a tú. Aunque eso era bueno, ahora no ayudaba mucho.

—Hablo en serio. A mí me va a derretir y mis cuchillas no aguantarán las altas temperaturas. Las hago de sangre, sabes.

—Sigue siendo asqueroso que lo digas. —Levanté una ceja en su dirección, y ella pareció un poco avergonzada de lo que acababa de decir, pero solo se terminó encogiendo de hombros. —Supongo que sí aguanto más que tú con mi armadura. Está bien, iré por el pelirrojo… ¿pero seguro que puedes con el león?

—Supongo que lo descubriremos, pero de verdad siento que tendremos mejores posibilidades. Hay que repetir lo que hicimos en la cuarta.

—Está bien. —Ambos por fin nos entendimos mutuamente, así que cuando empezó la pelea, ni siquiera tuvimos que hablarnos para saber qué es lo que haría el otro.

La pelea comenzó tras la terraformación del terreno, cambiando a algo bastante inusual y de lo que no estaba segura si sería beneficioso o no: una cueva de hielo.

—¡Vamos!

Yo me giré a la izquierda, ella a la derecha.

Tal y como esperaba de ellos, el pelirrojo del atributo del fuego fue directamente a mí a sabiendas que tendría ventaja.

Sin embargo, no fue el único. El león corrió con su velocidad característica hacia mí y rugió cuando saltó al aire dispuesto a derribarme con su peso y sus colmillos. Al mismo tiempo el pelirrojo mandó una enorme bola de fuego a mi dirección y me di cuenta de que me querían encerrar entre ambos.

Para bien o para mal, aún estaban subestimando a Kay y solo esquivé la bola de fuego al deslizarme a lo que abajo parecía un charco de agua. Salpicó hacia arriba y al contacto con el fuego el vapor salió a cegar por un momento la zona.

Cuando volví a levantarme, vi a mi satisfacción cómo el león ahora estaba encerrado contra el techo de hielo al haber sido empujado en medio de su salto por una marea de rocas.

Concentrada en lo mío, invoqué el máximo de cuchillas que pude al mismo tiempo y lancé la mitad en dirección del mago de fuego. Éste se defendió creando una barrera de fuego que simplemente esfumó la sangre de las cuchillas, pero el tiempo que le costó hacer aquello yo tiré la otra mitad hacia el león encerrado.

Las tres cuchillas se le ensartaron en el costado haciéndolo gruñir de dolor y entonces es que el mago de fuego se dio cuenta.

—¡Bastardo! —Luego hizo algo que no me había imaginado que fuera posible hasta ahora.

Su fuego envolvió al león por completo y éste rugió con un enorme estruendo que nos hizo retroceder a Kay y a mí por el tremendo ruido.

No sé qué intentaban hasta que lo hicieron, que fue derretir el techo de hielo encima de él y liberarlo por fin, pero no se había acabado ahí. Con su melena hecha de fuego, el león volvió a correr hacia nosotros con odio en los ojos, llegando primero a Kay quien apenas pudo rodearse lo suficiente de piedras en el cuerpo cuando fue golpeada por su zarpazo y lanzada hasta una de las paredes de hielo que se quebró un poco por la fuerza del choque.

Las piedras de su armadura en donde había recibido el golpe se deshicieron en arena, humeando de calor. Pero lo que me preocupó de verdad es que no se levantó.

Maldije en voz baja, pero no tuve tiempo de revisarla.

El león volteó a verme ahora a mí, y yo paseé la mirada entre él y…

Un momento, ¿¡dónde está!?

El pelirrojo había desaparecido de donde lo había dejado. No se veía por ningún lado. Eso me preocupaba bastante, puesto que si no sabía dónde estaba uno de mis enemigos, eso bien podría darlo por perdido.

Pero no me dio tiempo de seguir buscándolo cuando el león volvió a abalanzarse hacia mí, e instintivamente hice un muro de espinas de sangre que, a pesar de que se derritieron un poco cuando el león pasó, algunos aguantaron lo suficiente para encajarse en las palmas de sus zarpas en llamas.

—¡Aarrghh! —El grito de dolor que produjo fue doble.

Entonces ahí fue que entendí dónde estaba el mago… o bien, en qué se había transformado.

Entendí por fin cómo es que el león lograba dar puños de fuego sin quemarse, y es que el mago de fuego se había juntado con el león para formar una especie de capa para él. Pero a juzgar de que mis espinas de sangre habían aguantado lo suficiente para llegarle, creo que no podía generar el mismo calor que un simple ataque.

El león abrió la boca y en vez de un rugido como antes, una bola de fuego se formó entre sus colmillos. Voló a mi dirección y yo me solté a correr para esquivarla.

Una, dos, tres bolas me pasaron demasiado cerca de la espalda para sentirme cómoda.

Lancé otras cuchillas en su dirección, pero apenas lo hacía, la melena de fuego parecía crecer en tamaño lo justo para derretirlas antes de que lo tocaran. Estaba en una encerradilla, sin plan ni compañera…

Corrí en círculos hasta llegar al lugar donde antes Kay había levantado las rocas – ahora caídas – y algo en el techo me llamó la atención.

Otra bola de fuego voló hacia mí, pero cambié de dirección inmediatamente y lancé más cuchillas hacia ellos. Comenzaba a cansarme, pero ahora tenía un plan demasiado loco en mente y tenía que apostarlo todo por ello.

Mis cuchillas volaron, y las pocas que iban a acertar se derritieron antes de golpear su objetivo.

El león rugió, pero en su tono detecté algo que parecía una risa.

—Ríndete, Daga Sangrienta. No puedes atacarme, no tienes ya a tu compañera. Has perdido. —La voz del león había sido grave, bestial, y al mismo tiempo había escuchado la del mago de fuego hablar.

—Perderé cuando yo lo decida. —Dije con más seguridad de la que sentía, lo que me ganó una nueva burla de su parte. Yo los ataqué de nuevo con las cuchillas, ahora comenzando a sentir una terrible hambre. Comenzaba a acabarse mi energía, mi magia de sangre.

Tal como antes, las cuchillas que llegaron a ellos se derritieron, y yo tuve que caer con una rodilla al suelo por el cansancio que me invadía.

—Grandes palabras para alguien en rodillas. —Se burlaron una vez más, y solo podía imaginar que ahora solo lo estaban estirando por el espectáculo. —Esperábamos algo mejor del dúo estrella de primer año… suponemos que al final solo ganaron por suerte…

Se rieron de mí, y en el proceso, volvió a abrir la boca para formar una nueva bola de fuego. Pero esta vez se tomó su tiempo y la bola creció, y creció en sus fauces.

Si eso me daba, creo que no podría dejar la enfermería en un mes.

Con un último esfuerzo, invoqué todas las cuchillas que pude de una. Me rodeé con ellas y eché un último vistazo al león que no se había movido un centímetro y cuya esfera roja ya parecía un sol en pequeño.

—Perdiste —Escuché decir al león.

Pero antes de que pudiera lanzar su bola de fuego, liberé todas las cuchillas… al techo derretido de hielo, justo encima de donde estaba el enorme gato.

Las cuchillas cortaron las aberturas donde antes había insertado las cuchillas que deliberadamente había fallado al lanzarlas al león, y tras tantas que había insertado, afortunadamente mi plan dio resultado.

El hielo se resquebrajó y chorros de agua comenzaron a caer por las grietas. Había un río de agua helada que pasaba justo encima de nosotros y con el hielo ahora tan delgado, ganó el peso del mismo.

Con un audible “crack” todo explotó sobre el león, que solo tuvo tiempo de mover los ojos antes de recibir todo el golpe del hielo y el agua sobre él.

Pero su bola gigante de fuego aguantó unos segundos y supe que iba a golpearme si no desviaba su trayectoria antes de que volara a mí.

Instintivamente, lancé el último cuchillo que pude crear hacia el león y la bola voló en mi dirección peligrosamente cerca de mí, creando una dolorosa combinación de agua helada y vapor ardiente cuando todo se inundó en la caverna.

Antes de que nos ahogáramos, el escenario desapareció del coliseo y todo volvió a la normalidad alrededor de nosotros.

Por una vez, el público estaba callado al estar demasiado atentos con nuestra pelea y con la falta de final para poder hacer ruido.

Sentía el cuerpo frío, la piel ardiendo y los pulmones llenos de agua.

Pero no estaba nada dispuesta a perder, y aunque me costó trabajo, comencé a toser con fuerza tras unos segundos de sentirme perdida.

De pura suerte no había perdido el anillo en la inundación. Fue lo único que pude ver cuando me volteé y me puse en cuatro a toser y escupir el agua que había tragado. Brillaba con su azul mágico, prometiéndome que no cambiaría ni aunque me desmayara ahí…

Pero entonces los gritos de la gente me asustaron y me dejaron sorda por un momento.

Me quité el cabello de la cara para levantar la vista, y noté que todos estaban aplaudiendo y viéndome asombrados.

Frente a mí, el medio mago ahora humano y el pelirrojo estaban noqueados en el suelo. Kay también había despertado quizás por el agua helada y estaba tosiendo y temblando, pero al que sin duda alguna veían era a mí.

Eso había sido más difícil de lo que había esperado, pero al menos había logrado ganar.

—¡WOW, LA EMOCIÓN! ¡AHORA, LOS GANADORES DE ESTA PELEA! ¡HANSHA Y KAY! —Gritó el presentador también demasiado emocionado de lo que acababa de ver.

Ganamos la última pelea del día.

Sin importar para qué era, eso al menos me hacía sentir mejor, así que se me salió una risa sin pensar.

—¡¡Kyaaa!!

Un grito entre la multitud, agudo y de terror sonó por encima de los otros.

La mujer que lo había proferido señaló inmediatamente hacia uno de los enemigos noqueados en la arena, y noté de inmediato por qué se había horrorizado… y no era nada bueno.

Un charco de sangre brotaba de la cabeza del medio mago.

La última cuchilla que había lanzado para evitar que me golpeara con su bola de fuego había dado en el blanco... Justo a través del ojo izquierdo del león.

Me quedé viendo la escena con un poco de shock sin comprender qué es lo que estaba sucediendo.

El tipo no se movía.

Aunque el pensamiento estaba ahí, por detrás de cualquier otra voz en mi cabeza, no lograba formularlo correctamente. No parecía que fuera cierto.

Pero los hechos estaban frente a mí, y todo el coliseo cayó en el silencio cuando se percataron de lo que veían en el fondo.

Acaso... ¿Acababa de matar a un inocente?

Más populares

Comments

Irene Salas

Irene Salas

Realmente era un inocente? O los enviaron para acabarlos? Creo que ya estoy paranoíca y viendo moros con tranchete, pero el suspenso y misterio que tiene la trama me atrapa

2024-05-08

1

Total
Capítulos
1 T3. C1. La Era Dorada
2 T3. C2. El cumpleaños de la Reina (dos semanas antes)
3 T3. C3. Como Cenicienta
4 T3. C4. Mikhael Helios.
5 T3. C5. La Arena.
6 T3. C6. El Punto de Quiebre.
7 T3. C7. El Castigo.
8 T3. C8. Las Tres Cabezas de Cerberos
9 T3. C9. Demonios.
10 T3. C10. Vizconde Revan.
11 T3. C11. Humo y rosas.
12 T3. C12. Mona.
13 T3. C13. Mikhael Helios.
14 T3. C14. De vuelta al presente
15 T3. C15. Las Montañas del Silencio
16 T3. C16. El ascenso.
17 T3. C17. Hansen.
18 T3. C18. El Origen de Todo.
19 T3. C19. El infierno personal. (1/2)
20 T3. C20. El infierno personal (2/2)
21 T3. C21. El Plan.
22 T3. C22. Las Tres Cabezas Enemigas.
23 T3. C23. Derrotando una Hidra.
24 T3. C24. El Camino Interminable.
25 T3. C25. El Final del Camino.
26 T3. C26. La Confusa Verdad.
27 T3. C27. Xadran Athienne
28 T3. C28. De Vuelta a Casa.
29 T3. C29. De vuelta a mis brazos.
30 T4. C1. El Despertar.
31 T4. C2. Unos días antes.
32 T4. C3. Seguir adelante.
33 T4. C4. El reencuentro.
34 T4. C5. Los últimos 10 años.
35 T4. C6. Aquel que fue rechazado.
36 T4. C7. El misterio de los sueños.
37 T4. C8. Una última charla.
38 T4. C9. Un punto de apoyo.
39 T4. C10. La Batalla Contra la Muerte.
40 T4. C11. La Calma antes de la Tormenta (1/3)
41 T4. C12. La Calma antes de la Tormenta (2/3)
42 T4. C13. La Calma antes de la Tormenta (3/3)
43 T4. C14. El segundo asalto
44 T4. C15. Ausencia
45 T4. C16. Secuestro
46 T4. C17. Una reunión de la realeza
47 T4. C18. La siguiente amenaza
48 T4. C19. El extraño del jardín
49 T4. C20. Recordatorio del encierro
50 T4. C21. Faraón Lethifold
51 T4. C22. Desesperado escape
52 T4. C23. La Profecía
53 T4. C24. Regreso a la Capital.
54 T4. C25. Preparación para la pelea
55 T4. C26. El Ejército Zenith
56 T4. C27. De regreso al frente
57 T4. C28. El segundo Reencuentro
58 T4. C29. El Plan del Destino
59 T4. C30. El Sol y la Luna
60 T4. C31. Los dos lados de la Luna
61 T4. C32. Al Ataque
62 T4. C33. El Demonio de Sangre
63 T4. C34. La Última Batalla
64 T4. C35. La Muerte del Demonio
65 T4. C36. Un Ser Querido
66 T4. C37. El Beso de la Muerte
67 T4. C38. El Camino Entre Dos Mundos
68 T4. C39. La Muerte.
69 T4. C40. Un tiempo después.
70 ¡¿Cómo que es el final?!
Capítulos

Updated 70 Episodes

1
T3. C1. La Era Dorada
2
T3. C2. El cumpleaños de la Reina (dos semanas antes)
3
T3. C3. Como Cenicienta
4
T3. C4. Mikhael Helios.
5
T3. C5. La Arena.
6
T3. C6. El Punto de Quiebre.
7
T3. C7. El Castigo.
8
T3. C8. Las Tres Cabezas de Cerberos
9
T3. C9. Demonios.
10
T3. C10. Vizconde Revan.
11
T3. C11. Humo y rosas.
12
T3. C12. Mona.
13
T3. C13. Mikhael Helios.
14
T3. C14. De vuelta al presente
15
T3. C15. Las Montañas del Silencio
16
T3. C16. El ascenso.
17
T3. C17. Hansen.
18
T3. C18. El Origen de Todo.
19
T3. C19. El infierno personal. (1/2)
20
T3. C20. El infierno personal (2/2)
21
T3. C21. El Plan.
22
T3. C22. Las Tres Cabezas Enemigas.
23
T3. C23. Derrotando una Hidra.
24
T3. C24. El Camino Interminable.
25
T3. C25. El Final del Camino.
26
T3. C26. La Confusa Verdad.
27
T3. C27. Xadran Athienne
28
T3. C28. De Vuelta a Casa.
29
T3. C29. De vuelta a mis brazos.
30
T4. C1. El Despertar.
31
T4. C2. Unos días antes.
32
T4. C3. Seguir adelante.
33
T4. C4. El reencuentro.
34
T4. C5. Los últimos 10 años.
35
T4. C6. Aquel que fue rechazado.
36
T4. C7. El misterio de los sueños.
37
T4. C8. Una última charla.
38
T4. C9. Un punto de apoyo.
39
T4. C10. La Batalla Contra la Muerte.
40
T4. C11. La Calma antes de la Tormenta (1/3)
41
T4. C12. La Calma antes de la Tormenta (2/3)
42
T4. C13. La Calma antes de la Tormenta (3/3)
43
T4. C14. El segundo asalto
44
T4. C15. Ausencia
45
T4. C16. Secuestro
46
T4. C17. Una reunión de la realeza
47
T4. C18. La siguiente amenaza
48
T4. C19. El extraño del jardín
49
T4. C20. Recordatorio del encierro
50
T4. C21. Faraón Lethifold
51
T4. C22. Desesperado escape
52
T4. C23. La Profecía
53
T4. C24. Regreso a la Capital.
54
T4. C25. Preparación para la pelea
55
T4. C26. El Ejército Zenith
56
T4. C27. De regreso al frente
57
T4. C28. El segundo Reencuentro
58
T4. C29. El Plan del Destino
59
T4. C30. El Sol y la Luna
60
T4. C31. Los dos lados de la Luna
61
T4. C32. Al Ataque
62
T4. C33. El Demonio de Sangre
63
T4. C34. La Última Batalla
64
T4. C35. La Muerte del Demonio
65
T4. C36. Un Ser Querido
66
T4. C37. El Beso de la Muerte
67
T4. C38. El Camino Entre Dos Mundos
68
T4. C39. La Muerte.
69
T4. C40. Un tiempo después.
70
¡¿Cómo que es el final?!

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play