T3. C5. La Arena.

Unos días después de esa incómoda reunión, no podía concentrarme en nada a pesar de estar en una situación delicada.

La semana de festividades de invierno había comenzado por fin y comenzaba con lo más “emocionante” para los alumnos; para mí una de las cosas más estresantes.

La Arena.

Así que no estaba ahí ni con el rostro de Evelyne ni de Yami, sino mi tercer y último rostro, Hansha.

Y estaba acompañado de mi compañera de arena, Kay, la chica de rocas que desde el primer día me había sorprendido su magia, pero con la que tuve que trabajar bastante en los pocos momentos del día que podía para mejorarla y hacerla en la mejor compañera que pudiera desear.

Así que en un año logramos lo imposible: que subiera desde los niveles más bajos hasta estar a mi nivel y pasar el año.

Al menos ella lo haría.

Yo tendría que despedirme de Hansha después de todo eso, y la idea también me ponía algo triste porque los que más hacían ruido por mí y que me habían apoyado en esa tercera vida tendrían que afrontar la realidad de que yo no era real. Sima y Megara estaban en el borde de los asientos de la arena, gritando mi nombre animadamente.

El tiempo con ellos había sido de lo más normal posible y quizás lo más cercano a lo que habría querido para mi vida, pero con tantos sucesos que ocurrieron en solo aquel año, nada podría regresar a la normalidad para mí.

Si todo salía de acuerdo al plan, probablemente el mismo reino tendría que ir por una serie de cambios significativos que no me darían respiro después.

Eso es lo que esperaba, de cualquier manera.

Por ahora, tenía que ganarle a un montón de mocosos en la arena al lado de Kay, quien parecía que en cualquier momento se derretiría en un charco de nerviosismo.

—¡Bienvenidos y bienvenidas a la tan esperada Arena de Magos! —Anunció el presentador con su voz amplificada, alocando a la gente con su carisma. —¡Como siempre, todos hemos esperado este evento con ansias ya que siempre nos han sorprendido nuestros alumnos con sus poderes y habilidades que nos han dejado boquiabiertos desde hace tantos siglos! ¡Prepárense para las batallas que se desarrollarán en esta sagrada arena, y no olviden vitorear a sus favoritos!

La arena parecía que iba a estallar de tantos pisotones, saltos y gritos.

—Tranquila, practicamos mucho tiempo para esto. Ya verás que en el momento solo tienes que recordar cómo levantabas las rocas y nadie te hará daño. Eres una guerrera nata, no perderás. —Intenté relajarla, aunque tal vez no era la mejor persona para hacerlo ahora, pues mis ojos solo iban buscando entre la multitud afuera de nuestra diminuta ventana por los verdaderos objetivos que tenía hoy en mente. Y una parte de mí también buscaba a Mikhael, aún sabiendo que él ya estaría a punto de entrar a la montaña o simplemente en camino a la fábrica. —Lo haremos bien. Yo me encargaré de cuidar tu espalda y tú cuidarás de la mía, ¿está bien?

—Sí… está bien…

Kay parecía demasiado nerviosa para decirme otra cosa, pero al verla solo sonreí de medio lado.

—Lo haremos bien.

Esperemos que sí.

—¡Como primer encuentro, el dúo de Sedartha el hombre con brazos de cuchillas y Lorie la chica tornado, contra el dúo de Hansha con sus cuchillas danzantes y Kay la piedra viviente!

Los aplausos dieron inicio al espectáculo. Nos abrieron la enorme puerta de hierro para salir al coliseo y el verdadero ruido nos golpeó como el sonido de un tambor en las orejas. El estrépito era increíble de verdad, y ya que nos había tocado ser el primer grupo, todos estaban emocionados. Esperaban realmente una pelea intensa y eso es lo que debíamos de lograr ahora.

Sino, no tendría la atención de los que yo buscaba.

Frente a nosotros estaba la otra pareja; Sedartha lucía como que nos quería asesinar en vez de pelear, y Lorie solo parecía que quería irse de ahí, molesta totalmente de que la estuvieran vitoreando y viendo. Era ese tipo de chica que no le gustaba mucho la atención, pero llamaba demasiada.

—¡Hansha, Hansha, tú puedes! —Bueno, y no era la única. Para bien o para mal, desde antes de que me conocieran había llamado la atención. La única que no la recibía aquí… era Kay.

—Supongo que al menos no tengo que preocuparme de que me estén viendo. —Me susurró al lado, lo que me hizo reír un poquito.

El presentador estaba a la mitad del coliseo, y pronto descubrí que era básicamente el mismo con el que había entrenado hace tanto tiempo con Dane en el norte. Aunque podíamos ver ahora a todos los espectadores, podía ver el domo que cubría parcialmente el cielo y que pronto cambiaría todo a nuestro alrededor.

Nos acercamos al medio para las presentaciones y el saludo obligatorio, momento en el que los otros dos nos vieron de pies a cabeza con sus caras de burla.

—Oh, Hansha, lamento que te haya tocado la piedra. —Dijo Lorie refiriéndose a Kay, a quien todos habían visto siempre como “la piedra que se hunde”. Especialmente siendo mi compañera. —Si me hubieras tocado como pareja todo esto sería mucho más fácil para ti.

—Ey, estoy aquí escuchándote, ¿recuerdas? —Sedartha parecía molesto porque su pareja parecía olvidarlo, pero no tardó nada en voltear a verme de nuevo. —Que digo lo mismo en realidad. Entre cuchillos deberíamos quedarnos…

—Suenas como todo un retrasado. —Le espetó de regreso Lorie, pero mientras esos dos se peleaban por sus cosas, el presentador comenzó con su explicación.

—Muy bien, ya les han explicado antes, pero les recuerdo: heridas no letales, pero en caso de haberlas saquen su bandera roja. Solo quédense en el área de la arena, den un buen espectáculo y si quieren rendirse antes de tiempo saquen su bandera blanca. ¿Dudas?

Ninguno tenía ninguna, así que con eso volvió a alejarnos cada uno a nuestra esquina y volvió a amplificar su voz para todo público.

—¡Damas y caballeros! ¡Que comience la primera batalla del torneo de la Arena! ¡Voten por sus favoritos y, por encima de todo, disfruten del espectáculo!

El hombre levantó la mano y de su palma salió un estallido de luces como fuegos artificiales que iluminaron toda la arena.

Con eso, el hombre desapareció de la arena y esta se transformó por completo.

El mundo se desvaneció a nuestro alrededor. Montañas lejanas se vieron a la distancia, pero en el centro había una elevación con enormes espadas como señal de una vieja guerra de gigantes. No podía ver a la pareja del otro lado, donde asumía que estaban.

—Vamos. —Le dije a Kay, avanzando rápidamente a la arena donde apenas subí la mirada me di cuenta que ellos ya estaban ahí también. —Protégeme, yo me desharé de ellos.

Tal y como habíamos practicado y yo le había enseñado, ella se envolvió en piedras como una armadura, anclándose a la piedra bajo nuestros pies. Yo corrí alrededor de la arena, ayudándome de las enormes espadas para ocultarme de su vista y lograr atacarlos.

Sentí el viento con rapidez entonces y supe que Lorie sabía dónde estaba. Según lo que recordaba ver de sus entrenamientos, ella se guiaba como yo con la oscuridad, así que sus brisas eran un indicativo de que me estaba vigilando y supe que debía tener cuidado.

Como si fuera algo predicho, una brisa llena de hojas se acercó a mí cuando por fin pasé por detrás de una espada, y siguiendo mis instintos y sabiendo de antemano que ella siempre atacaba el torso, me deslicé en la tierra justo al tiempo que pasaba su vórtice de aire encima de mí, alborotando todo mi cabello en el proceso.

Pero sin hacerme daño, lancé mis cuchillas directamente a ella (todas sin filo), y logré por lo menos asustarla y distraerla para que se moviera a un costado para esquivar.

Pero no sería la única pendiente de mí, pues el grandulón de Sedartha apareció frente a mí con sus brazos deformados en cuchillas y una sonrisa maníaca de victoria. Agitó el brazo hacia mí para darme un golpe final, pero la confianza que deposité en Kay tuvo su recompensa.

Una pared de piedras me tapó el golpe, haciéndolo retroceder con los dientes rechinándole por el impacto.

Aprovechando entonces esa distracción, giré cual bailarín por el pilar de rocas e invoqué una cuchilla en mi mano, que hundí en el muslo exterior de Sedartha. La sangre brotó de su pierna de inmediato, pero me había asegurado que no fuera ni muy profunda ni letal. Lo empujé como acto final para lanzarlo al suelo y que terminara perdiendo, pero me faltaba Lorie.

Y como si mis pensamientos la hubieran llamado, una ráfaga de viento me empujó por encima de su compañero, haciéndome volar hasta una de las espadas con la cara de frente.

Puse mis brazos a tiempo para protegerme el rostro, pero aún así mis brazos dolieron en el impacto.

Cuando caí al suelo, volteé a ver a Lorie, quien ahora parecía una furia con dos pequeños tornados en sus manos. Lanzó uno tras el otro y a mí me tocó esquivarlos por poco.

—Ja, ya no eres tan brillante, o sí, ¿Lapis? —Su risa mientras lanzaba torbellinos parecía la de una loca. No tenía ninguna abertura para atacarla y realmente parecía que me iba a ganar de verdad… hasta que de repente escuché un golpe seco, vi la cabeza Lorie tambalearse y tras un segundo, todo su aire desapareció.

Se desplomó hacia delante con los pies volando por un segundo, y atrás de ella estaba Kay con una roca en la mano viendo con un gracioso gesto en el rostro a Lorie. Parecía que no habría querido hacerlo, pero le sorprendía a sí misma que sí lo había hecho.

—Ja. —La risa se me salió sin querer y me encogí de hombros cuando volteó a verme. —Bien hecho.

Así tan rápido y simple la primera batalla se dio por terminada y el escenario alrededor de nosotros desapareció, mostrando al público que de inmediato nos dejó sordos con sus aplausos y gritos de emoción.

—¡Eso Hansha!

—¡Bien hecho, Kay! ¡Eso fue genial!

Al menos los vítores me subían el ánimo y casi me hacían olvidar para qué estaba ahí.

Pero Kay parecía mucho más sorprendida por ello. Veía a la gente sin parpadear y confundida, pero levanté su mano con la mía en señal de victoria y todos se volvieron locos de emoción.

Ella se rio y solo lo aceptó, sonriendo feliz por la atención.

El presentador pronto volvió a la arena y nos declaró los vencedores del primer encuentro. Había sido mucho más rápido de lo que había esperado, pero al menos gracias a eso todos hablaban de nosotros.

Mientras se desarrollaba el torneo con diferentes concursantes, le había pedido a Sima y a Megara que corrieran la voz para que fuéramos la principal atracción de ese juego. Me dijeron que no había sido demasiado difícil, puesto que al menos había llamado la atención de varios jóvenes y la mayor parte del tiempo ya estábamos en boca de todos cuando pasaban nuestras peleas.

No me importaba qué clase de fama era, pero cualquier publicidad era buena para mí a ese punto. Lo único que necesitaba era que vinieran esos dos…

—Así que tú eres Hansha Lapis. —Y claro, aquel que me iba a ayudar a desarrollar el plan. Revan, el secretario y uno de los amigos más cercanos de Mikhael. Y al igual que él, no me dedicaba una mirada de odio o fastidio cuando no era Evelyne. —Sabrás quién soy y para qué vengo.

Había peleado ya tres veces en el coliseo el día de hoy y me sentía exhausta, así que no fue actuación cuando volteé a verlo de pies a cabeza sin responderle antes de suspirar. Él pareció molesto por ello, pero no dijo nada.

—El secretario. —Acoté sin energías para elaborar. Había terminado por el día, pero hasta donde entendí, aún tenía dos delante de mí si no perdía. —No pensé que vendría hoy, sino hasta el último día.

Levantó una ceja, regresando la mirada de pies a cabeza hacia mí.

—Asumía que necesitaría mi ayuda para llamar la atención entre la gente al entrar a sus batallas. —Luego volteó a ver hacia donde los espectadores estaban vitoreando al último grupo en pelea. —Pero supongo que no será necesario. Hizo un buen trabajo para llamar la atención… incluso si fue una forma más bien…

Alargó demasiado la pausa, lo que me hizo levantar una ceja ahora a mí, viendo donde un grupo de chicas me señalaba y más lejos otro de hombres me señalaba demasiado emocionado con gestos simulando golpes y cuchilladas.

Era verdad, había jugado sucio o demasiado agresivo en ellas, pero si no lo hacía, no me aseguraría ni de ganar ni de llamar la atención infame que prefería.

—¿Sangrienta? ¿Poco honrada? ¿Tramposa? —Terminé su comentario vacío con mis conclusiones, pero él no dijo nada al respecto, entre aceptando mis adjetivos, pero sin querer admitirlos.

—Bueno, al menos hará honor a su señora con sus métodos. —Añadió en tono irónico, lo que a pesar de que era verdad, me ofendió.

—Asumiré por el bien de esta relación temporal de trabajo que habla de la eficiencia y el acercamiento real a los estándares de los objetivos. —Le regresé con el mejor tono cordial que pude darle.

Me vio con ojos entrecerrados, y tras un momento, volvió a verme de pies a cabeza ahora con mayor atención. Sin saber por qué, bufó con diversión.

—Me sorprendía el por qué tenía tanta gente leal a su lado, pero creo que comienzo a entender por qué. Supongo que ese por qué es lo que no debería sorprenderme en todo caso. Solo por su edad a pesar de crecer rápido. —Confundida, tardé un momento en captar sus palabras, pero Revan volvió a bajar la mirada hacia abajo a mi cuerpo, y entendí entonces lo que quería decir.

Casi me echo a reír, siendo que ese tipo tan prejuicioso estaba haciendo la peor de las suposiciones que había escuchado hasta ahora.

—En vez de sacarlo del error lo tomaré como un cumplido, y no diga que no le di oportunidades de mostrar un poco de más respeto hacia mí y hacia mi señora, señor Revan. —Le sonreí con frialdad, pero tuve que dejar el tema de los insultos ahí considerando que el verdadero tema que urgía en el momento era otro muy diferente. —Ahora, si tan solo pudiera regresar al verdadero objetivo de nuestro encuentro…

Con rapidez, Revan sacó un papel de su traje y me lo tendió con cara de aburrimiento y pedantería.

—De nuestra parte está todo listo. Hemos colocado a gente en las casas que su señora ha indicado y debo admitir que han sido todos correctos. Las últimas familias fueron ubicadas gracias a la ayuda de la señorita Morozova… —Supongo que eso se refería a las cosas que les había sacado a todos los nobles durante la fiesta de la Reina, el último de los lugares de dónde exprimir información. Incluso si terminó con tono incómodo. —Y la nueva fecha de la venta de… artículos, ha sido definida. Ahora solo toca su parte, señor Lapis…

—No se preocupe por mi parte, Revan. —Tomé el papelito con rapidez, guardándomelo en el bolsillo del pantalón que llevaba. —Solo asegúrese que no se le vaya ninguna rata en la fumigación.

—Ni a usted que se le escape ningún lobo de su cueva.

—Solo es necesario tener una buena carnada, ¿cierto? —Le sonreí con un rápido gesto, pero no quería parecer muy amigable con ese tipo prejuicioso. —Mantenga la calidad de la propaganda y ambos conseguiremos lo que deseamos.

Otra mirada derogatoria de su parte y fue todo nuestro intercambio de palabras. Se marchó acomodándose la ropa, pero apenas cruzó el umbral de la salida, fue como si hubiera desaparecido. El atributo del camuflaje… eso debía ser realmente útil.

Lo que no me esperé y que explotó en mi oído fue la voz de Sima y Megara acercándose a mí con los brazos alzados con toda la intención de abrazarme… pero me quité con rapidez, lo que los hizo darse de bruces entre ambos.

—¡Ey! —Megara hizo un puchero, mientras que Sima solo terminó riéndose.

—¿Así nos recibes después de hacerte famoso y todo un ícono de la Arena en el primer día?

—Algún día entenderán lo que significa que no me gusta que me abracen. —Les respondí con una simple sonrisa, pero al menos ninguno volvió a intentar abrazarme. En todo caso, Sima se acercó a mí pegando el hombro con el mío. Con el cuerpo de Hansha éramos de la misma estatura, pero con Evelyne me superaría sin duda.

—Pero hey, ¿quién era el guapetón de ahora con el que hablabas? —Movió las cejitas de manera sugestiva, lo que me hizo bastante gracia y me dio una oleada de melancolía prematura. No quería dejar a esos dos que eran tan naturales en su forma de ser…

Pero al menos la ropa de Sima había mejorado bastante en las últimas semanas, al igual que de Megara a quien la llevaba a comprar prendas de buena calidad. Sus cuadros habían comenzado a venderse mucho. Demasiado. Y todo a raíz del que habían comprado en el mercado negro.

Al parecer su negocio había florecido cuando decidió tomar la narrativa que habían presentado por él, siendo ahora un pintor de una tierra lejana con gustos particulares, nuevos y atrevidos.

Lo importante es que estaba ganando decentemente, a la gente le gustaba mucho lo que pintaba y a nadie le importaba la veracidad de la historia detrás. Solo ser famosos y estar a la moda.

Para alguien que no tenía dinero hasta ese momento, eso le cambiaba la vida 180 grados.

—¿Cuál? Soy el único aquí presente.

—Ja. Sí eres un guapetón, pero eres mas difícil de conquistar que el Abismo, cariño. —Puse los ojos en blanco, pero su energía tan homosexual era lo que necesitaba justo ahora para sentirme mejor. —No te hagas, ¿quién era? ¿Y dónde está Kay?

—Sí, ¿dónde está? Quería felicitarla porque hizo un gran trabajo. —Añadió Megara buscando a mi compañera que ya se había ido desde hace rato de la sala de espera.

—Estaba cansada, luchamos bastante hoy y dijo algo sobre celebrar con su familia…

—¡Deberíamos visitarla y felicitarla también!

—Otro día, Meg, entiende, necesito información, datos, edad, posición. ¡No evadas mi pregunta, Hansha!

Sonreí a pesar de todo, y me encogí de hombros con los ánimos ahora levantados.

—Solo era un ayudante de alguien que conozco. Pero no deberías de meterte con él, es un estirado perfeccionista que solo critica y no ayuda a nada ni nadie.

—Pero dioses, ¿es que no lo notaste? Ya has pasado mucho tiempo conmigo, mi cielo, es imposible que no te dieras cuenta…

—¿De qué? —Ahora si estaba confundida. ¿Habría algo sospechoso de Revan de lo que necesitara preocuparme…?

—¡Hansha, de verdad me ofendes! —Sima se cruzó de brazos poniendo su mejor cara de ofensa hacia mí. —¡Es que no se nota! El tipo tiene más vibra de homo que yo, ¿es que no era obvio?

Me quedé de piedra.

Hablaba de su orientación sexual…

Luego me lo quedé viendo un momento.

Y finalmente me di cuenta de que Sima tenía razón.

—Vaya, es verdad.

—¡Lo ves! ¡Gritaba diva!

—¡Sima, que no grites! —Lo regañó Megara en un tono más alto que él.

—¡Meg, tú no grites…!

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Comments

Cecily~★

Cecily~★

x2 😳
jajajajaja Ni lo pensé hasta ahora que lo dicen 😅 jajajajaja más despistada no podemos ser! jajajaja🤣🤣🤣

2025-02-28

0

Irene Salas

Irene Salas

Wow, wow, wow es en serio???😳😳😳😳
Entonces se pone así cuando alguna chica se acerca a Mikhael por celos, es su amor platónico por lo visto, por eso es muy celoso de su deber de ser asistente y guardia personal🤔🤔🤔

2024-05-08

2

Total
Capítulos
1 T3. C1. La Era Dorada
2 T3. C2. El cumpleaños de la Reina (dos semanas antes)
3 T3. C3. Como Cenicienta
4 T3. C4. Mikhael Helios.
5 T3. C5. La Arena.
6 T3. C6. El Punto de Quiebre.
7 T3. C7. El Castigo.
8 T3. C8. Las Tres Cabezas de Cerberos
9 T3. C9. Demonios.
10 T3. C10. Vizconde Revan.
11 T3. C11. Humo y rosas.
12 T3. C12. Mona.
13 T3. C13. Mikhael Helios.
14 T3. C14. De vuelta al presente
15 T3. C15. Las Montañas del Silencio
16 T3. C16. El ascenso.
17 T3. C17. Hansen.
18 T3. C18. El Origen de Todo.
19 T3. C19. El infierno personal. (1/2)
20 T3. C20. El infierno personal (2/2)
21 T3. C21. El Plan.
22 T3. C22. Las Tres Cabezas Enemigas.
23 T3. C23. Derrotando una Hidra.
24 T3. C24. El Camino Interminable.
25 T3. C25. El Final del Camino.
26 T3. C26. La Confusa Verdad.
27 T3. C27. Xadran Athienne
28 T3. C28. De Vuelta a Casa.
29 T3. C29. De vuelta a mis brazos.
30 T4. C1. El Despertar.
31 T4. C2. Unos días antes.
32 T4. C3. Seguir adelante.
33 T4. C4. El reencuentro.
34 T4. C5. Los últimos 10 años.
35 T4. C6. Aquel que fue rechazado.
36 T4. C7. El misterio de los sueños.
37 T4. C8. Una última charla.
38 T4. C9. Un punto de apoyo.
39 T4. C10. La Batalla Contra la Muerte.
40 T4. C11. La Calma antes de la Tormenta (1/3)
41 T4. C12. La Calma antes de la Tormenta (2/3)
42 T4. C13. La Calma antes de la Tormenta (3/3)
43 T4. C14. El segundo asalto
44 T4. C15. Ausencia
45 T4. C16. Secuestro
46 T4. C17. Una reunión de la realeza
47 T4. C18. La siguiente amenaza
48 T4. C19. El extraño del jardín
49 T4. C20. Recordatorio del encierro
50 T4. C21. Faraón Lethifold
51 T4. C22. Desesperado escape
52 T4. C23. La Profecía
53 T4. C24. Regreso a la Capital.
54 T4. C25. Preparación para la pelea
55 T4. C26. El Ejército Zenith
56 T4. C27. De regreso al frente
57 T4. C28. El segundo Reencuentro
58 T4. C29. El Plan del Destino
59 T4. C30. El Sol y la Luna
60 T4. C31. Los dos lados de la Luna
61 T4. C32. Al Ataque
62 T4. C33. El Demonio de Sangre
63 T4. C34. La Última Batalla
64 T4. C35. La Muerte del Demonio
65 T4. C36. Un Ser Querido
66 T4. C37. El Beso de la Muerte
67 T4. C38. El Camino Entre Dos Mundos
68 T4. C39. La Muerte.
69 T4. C40. Un tiempo después.
70 ¡¿Cómo que es el final?!
Capítulos

Updated 70 Episodes

1
T3. C1. La Era Dorada
2
T3. C2. El cumpleaños de la Reina (dos semanas antes)
3
T3. C3. Como Cenicienta
4
T3. C4. Mikhael Helios.
5
T3. C5. La Arena.
6
T3. C6. El Punto de Quiebre.
7
T3. C7. El Castigo.
8
T3. C8. Las Tres Cabezas de Cerberos
9
T3. C9. Demonios.
10
T3. C10. Vizconde Revan.
11
T3. C11. Humo y rosas.
12
T3. C12. Mona.
13
T3. C13. Mikhael Helios.
14
T3. C14. De vuelta al presente
15
T3. C15. Las Montañas del Silencio
16
T3. C16. El ascenso.
17
T3. C17. Hansen.
18
T3. C18. El Origen de Todo.
19
T3. C19. El infierno personal. (1/2)
20
T3. C20. El infierno personal (2/2)
21
T3. C21. El Plan.
22
T3. C22. Las Tres Cabezas Enemigas.
23
T3. C23. Derrotando una Hidra.
24
T3. C24. El Camino Interminable.
25
T3. C25. El Final del Camino.
26
T3. C26. La Confusa Verdad.
27
T3. C27. Xadran Athienne
28
T3. C28. De Vuelta a Casa.
29
T3. C29. De vuelta a mis brazos.
30
T4. C1. El Despertar.
31
T4. C2. Unos días antes.
32
T4. C3. Seguir adelante.
33
T4. C4. El reencuentro.
34
T4. C5. Los últimos 10 años.
35
T4. C6. Aquel que fue rechazado.
36
T4. C7. El misterio de los sueños.
37
T4. C8. Una última charla.
38
T4. C9. Un punto de apoyo.
39
T4. C10. La Batalla Contra la Muerte.
40
T4. C11. La Calma antes de la Tormenta (1/3)
41
T4. C12. La Calma antes de la Tormenta (2/3)
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T4. C13. La Calma antes de la Tormenta (3/3)
43
T4. C14. El segundo asalto
44
T4. C15. Ausencia
45
T4. C16. Secuestro
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T4. C17. Una reunión de la realeza
47
T4. C18. La siguiente amenaza
48
T4. C19. El extraño del jardín
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T4. C20. Recordatorio del encierro
50
T4. C21. Faraón Lethifold
51
T4. C22. Desesperado escape
52
T4. C23. La Profecía
53
T4. C24. Regreso a la Capital.
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T4. C25. Preparación para la pelea
55
T4. C26. El Ejército Zenith
56
T4. C27. De regreso al frente
57
T4. C28. El segundo Reencuentro
58
T4. C29. El Plan del Destino
59
T4. C30. El Sol y la Luna
60
T4. C31. Los dos lados de la Luna
61
T4. C32. Al Ataque
62
T4. C33. El Demonio de Sangre
63
T4. C34. La Última Batalla
64
T4. C35. La Muerte del Demonio
65
T4. C36. Un Ser Querido
66
T4. C37. El Beso de la Muerte
67
T4. C38. El Camino Entre Dos Mundos
68
T4. C39. La Muerte.
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T4. C40. Un tiempo después.
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