Cedric se encontraba en su despacho, observando a su primo Félix. Aunque era mayor que él, no pudo evitar suspirar por su primo cuando era tan solo un niño de diez años y él un hombre de 18 años. El pequeño Cedric sabía que, aquel escuálido chico que vino a entrenar en el templo, sería motivo de sus sueños más húmedos.
“Llevas más de 20 años enamorado de él, pero él nunca se interesó más allá de las mujeres...creo que será imposible tener una oportunidad”
Fue lo que pensó mientras observaba los brazos bien esculpidos de su primo, que se marcaban hasta casi reventar la camisa. Muchas veces se imaginó mordiendo sus brazos para saber si es que eran reales o eran ilusiones suyas.
—Lo más probable es que me hubiera golpeado por hacer eso—dijo en un susurro.
—¿Dijiste algo?—preguntó sin apartar su mirada del presupuesto que hizo Cedric.
—Nada—respondió un tanto triste.
El amor no correspondido era, por mucho, quizá uno de los males más crueles, ya que se lo autoinfligía el mismo ser humano. Como prueba de ellos fue ver a Félix casándose dos veces, mientras él lo observaba con una sonrisa y siendo su padrino de bodas, pero con el corazón destruido.
Si tan solo hubiera alguna oportunidad de que él pudiera alcanzar al hombre divorciado sentado en su escritorio, si pudiera transmitirle sus sentimientos, y hubiera un chance de amarlo como quería, no le importaba si nunca pudiera casarse o nunca tenía herederos.
—¿Puedo llevarme el trabajo al palacio de padre?—preguntó.
Félix, al ver que Cedric estaba acostado en el sofá, cubriéndose los ojos, se acercó preocupado. Su primo se había quedado dormido a causa del exceso de trabajo, lo podía ver en aquellas ojeras tan marcadas. Suspirando, tomó una manta cercana y lo arropó.
—Le diré a madre que me quedaré ayudándolo—respondió observando con una sonrisa el semblante tranquilo de él.
Sabía que su tío pondría soldados para custodiar el regreso de su madre y hermana, por lo que estaba tranquilo. Sin embargo, le preocupaba el estado de Cedric. Al menos quedándose una noche con él lo ayudaría así fuera un poco, después de todo, ese hombre fue su padrino de bodas en sus dos matrimonios fallidos. Era lo mínimo que podía hacer.
—¿Pero qué es esto?—preguntó al sacar un extraño cuaderno del escritorio de su primo.
Buscando algunos documentos para corroborar algunos datos, no pensó encontrarse un extraño botón que abrió un pequeño compartimiento en uno de los cajones, en el cual estaba un cuaderno. Él respetaba su privacidad, por lo que hubiera ignorado aquello, si no fuera porque en una de las esquinas de la tapa exterior estaba escrito el nombre de: "Félix".
"¿Por qué mi nombre está escrito aquí?"
La voz de su primo despertándose de la breve fiesta lo detuvo de ojear bien el cuaderno, introduciéndolo de nuevo en su compartimiento para que este no supiera que lo habría encontrado. Cedric, adormilado a más no poder, solo le sonrió al ver que este se había tomado el tiempo de arroparlo.
—¡Pediré algo de comer!—expresó alegre saliendo de la habitación.
Mientras tanto, en la habitación de Anika, esta observaba como, luego de que los gemelos se separaran de Tomás para que les cambiaran los pañales, la tía de este, lady Serah, se encontraba dándole leche a sus hijos. Anika veía con asombro como la mujer alimentaba al tiempo a sus dos niños, imaginándose que fuera ella la que estuviera haciéndolo.
Sofía, quien estaba conteniendo las ganas de vomitar al ver el estado de la madre de los hijos de su primo, tuvo que alejarse un poco; sin embargo, tenía tanta ira interna por ser ella la que Tomás escogería para hacerle su esposa, que estaba pensando en alguna forma para hacer que ella se retractara.
—¡Eres muy valiente, lady Anika!—habló con malicia.
—¿Perdón?—preguntó confusa la madre de los gemelos.
—Es que yo no pudiera hacer lo que usted hace, sobre todo ver como alimentan a sus hijos a causa de que le quitaron sus senos—dijo alegre al ver la cara pálida de la mujer—no se preocupe, la futura esposa de Tomás será capaz de cuidar de sus hijos como suyos y de darle leche.
Aquello fue un balde de agua fría para ella, ya que si bien esas palabras estaban escondidas en "halagos" realmente eran un cruel recordatorio de su condición; sin embargo, al saber de esa forma que no tenía forma de darle leche a sus hijos, se derrumbaron todas las esperanzas de poder así fuera de alimentar a sus hijos.
Lady Serah quiso regañar a Sofía, pero con los gemelos en sus brazos estaba en una posición complicada; no obstante, le dolía en el alma ver como Anika había agachado su cabeza, intentando contener sus lágrimas son un semblante blanco como el papel, pese a ser mucha calidez en su habitación. No fue hasta que vio como su sobrino sacó a Sofía, que supo que su hija estaba en problemas.
—¿Qué es lo que quieres, Sofía?—preguntó enojado una vez estuvieron afuera.
Por mucho tiempo tuvo que enfrentarse a las palabras con doble sentidos de incluso aquellos que eran su supuestos aliados, todo el tiempo que estuvo en la guerra lo ayudó a diferenciar entre un hipócrita y un mentiroso. Si bien su prima había dicho la verdad, había sentido que lo dijo para lastimar a Anika.
—¡Nada primo!—dijo intentando zafarse con lágrimas en los ojos.
—¿Te estás desquitando porque me casaré con ella y no contigo?—preguntó con veneno en su lengua—¿De verdad crees que voy a estar con una mujer tan doble cara como tú? ¿Por qué crees que nunca acepté casarme antes contigo?
Sofia cayó con brusquedad al suelo, sin aguantar las lágrimas y su mirada de vergüenza. No solo la había humillado rebajándola a esa muerta viviente, sino que también le había dicho que por su culpa él nunca la había mirado ni la miraría.
—Tú serás mío, Tomás—dijo en un susurro mientras se limpiaba la falda de su vestido—esos gemelos serán mis hijos, haré que ella sufra al arrebatarle algo, así como me lo está arrebantando.
Sonrío y colocó su cara más dulce, de modo que nadie viera la malicia de su corazón. De verdad no le importaban los gemelos, ella estaba decidida a hacer que su hijo con Tomás fuera su único heredero. Aunque por ahora debía ir con cuidado debido a la actitud tan agresiva de su primo.
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Comments
Ramirez Monik
Porq será que siempre aparece una serpiente en el paraíso ?
Una Perra Pincher, con ínfulas de pillbull!!
gasss...
2024-03-13
3
Cruz Mejia
ay no otra que quiere hacer sufrir a Anika solo por ambición y no entiendo que el no la amó,no la ama y nunca la amará aunque Anika no existiera,está idiota sufre de sordera testicular (por sus huevos no oye lo que no quiere oír)🤬🤬
2024-01-18
7
Cruz Mejia
eso es tan triste 🙏yo también voy a pedir para que tú dios te escuché y cumpla tu sueño 🙏😔
2024-01-18
2