¿Es su pequeña hermana Lady Ofelia?
Ofelia estaba aún pérdida en sus pensamientos de lo recientemente ocurrido que no escucho llegar a la dueña de esa voz que se acercó tan sigilosamente a ella, esa joven que siempre se veía tan encantadora era Lady Luana Salvatore, segunda hija del Marqués Johan Salvatore.
La joven dueña de una mirada como un tranquilo lago era más joven que Ofelia, pero mayor que Olivia, el color de su cabello era el mismo que el de las flores de cerezo, Luana Salvatore sin duda sería una de las próximas bellezas del Imperio de Prusia.
Al percatarse de su presencia Ofelia dio un pequeño salto por la sorpresa, y volteó rápidamente hacía ella, Lady Luana sonrió tan amable como siempre.
- Ofelia: ¡ há sí sí! Así es Lady Luana.
- Luana: ah que tonta mi pregunta es evidente, la pequeña Señorita es muy parecida al Conde, pero Lady Ofelia ¿por qué no está compartiendo con usted este día tan especial, además parecía sorprendida de verla? Eso es raro.
Ofelia pasó salvia nerviosamente, mientras escondía el leve temblar de sus manos que sostenían la caja de regalo que había recibido de su pequeña hermana, en ese punto Ofelia no sabía que contestar, nadie fuera de la mansión sabían sobre él despreció de la Condesa por su última hija y en consecuencia de ello la mala relación entre los Condes, tal vez podía decir algo que dejaría mal a su madre por ello estaba tan dubitativa para contestar algo tan simple como aquello.
En el momento justo apareció la Condesa que intervino en medio de las dos y con su semblante deslumbrante a la hora de socializar, la Condesa contestó por Ofelia.
- Condesa Odeli: Lady Luana que gusto ver a una persona tan importante como usted, se ve encantadora como siempre. Oh Lady disculpé mi intromisión, pero he escuchado la conversación entre ustedes, como madre me es inevitable intervenir cuando se trata de mis hijas y respondiendo a su pregunta en este caso mi linda Regina es aún pequeña para estos eventos además de que... Esto no es algo que me guste decir, pero mi, pequeña no es alguien que tenga buena salud... por ello Ofelia se sorprendió al verla, es tan admirable que apenas se sintió mejor haya venido a saludar a su hermana.
- Luana: Condesa... También es un gusto verla, vaya que pena no tenía idea de ello.
- Condesa Odeli: oh claro no es un problema... entonces espero que disfrute la fiesta, Ofelia cariño dame esto lo guardaré por ti.
- Ofelia: A sí...
La Condesa tomó la caja de regalo y se retiró, Luana se despidió con una sonrisa mientras pensaba.
- Luana: [Condesa por favor... Una madre que se preocupa por su hija y ni siquiera voltea a verla?]
Lady Luana era muy observadora, especialmente buscaba errores en las familias con Señoritas de su edad por un motivo, Lady Luana quería convertirse en la prometida del príncipe heredero Alexis, y más que como amigas veía a las hermanas Casiragui como competencia, una buena estrategia para borrarlas de la carrera por ese compromiso era desprestigiar a la familia Casiragui.
Por ese día no tuvo más que una leve intuición de que algo pasaba en la familia Casiragui, de todas formas con tal de aislar a Regina en el futuro, la Condesa misma sería la encargada de quitar a sus hijas la posibilidad de ser princesa heredera.
Regina regresaba con su padre al sector de la mansión, done habitaban, Regina estaba sonriente pensando en la reacción de su hermana cuando viera su regalo, pero al mismo tiempo seguía con ese incómodo sentimiento que le provocó su madre, Regina sentía que en ese momento al menos su madre podría haberla saludado, ya que no se veía ocupada, ni siquiera estaba hablando con alguien, pero de alguna forma ella evitó mirarla, eso ya era demasiado evidente, aunque Regina quisiera encontrar una explicación o excusa para la actitud de su madre no lo lograba.
- Regina: [debe haber un motivo por el cual mí, madre sea así, debo ser paciente y esperar que mi madre tenga tiempo para mí...]
Regina levantó su mirada para ver el rostro de su padre, el Conde estaba demasiado serio, algo que para Regina no era habitual, ella lo abrazo y posó su cabeza en su hombro mirando como la puerta del salón se iba haciendo más pequeña mientras se alejaban.
¿- Regina: papá crees que a mí, hermana le gustará el regalo?
- Conde Augusto: Claro cariño... Tú lo elegiste con especial cuidado tú hermana estará encantada.
Regina sonrió alegremente por la respuesta del Conde, ella era aún muy pequeña para ser consiente de muchas situaciones irregulares que acaban de ocurrir en aquel salón.
El hecho de que el Conde ni siquiera saludara a Ofelia, de que Ofelia ni siquiera le agradeció, y que la Condesa la ignoró completamente, tampoco noto la mirada de su padre a su madre durante el momento que estuvieron ahí.
Más tarde tras finalizada la fiesta, Ofelia regreso a su habitación la caja del regalo que le entregó la niña estaba sobre su cama, Ofelia la miró con desagrado se dirigió hacia ella y extendió su mano hasta la tapa, pero dudó en sí abrirla o no, hasta que lo hizo.
Lo primero que encontró fue una carta delicadamente decorada con pequeñas flores, al abrirla una torpe letra propia de una niña de cinco años le dedicaba un mensaje.
- Ofelia:" para mi hermana Ofelia, felicitaciones por tú cumpleaños con cariño Regina".
Regina arrugó la carta en sus manos convirtiéndola en un bollo de papel, luego miró dentro de la caja había una pequeña caja decorada lujosamente, era un joyero y en su interior tenía una pulsera dorada con la inicial de Ofelia.
El regalo era precioso, Ofelia no podía decir lo contrario, sin embargo, lanzó el joyero con la pulsera dentro de la caja en la que habían sido entregados, y llamó a su doncella personal.
- Doncella: aquí estoy Señorita.
¡- Ofelia: desaste de esto!
Ofelia apuntó a la caja, la doncella dudo un poco, pero al final la tomo.
Ofelia volteó y vio sobre su tocador otra caja, aquel era el regalo que su padre le había enviado con el mayordomo, era un vestido de la más prestigiosa boutique de esos días, también tenía sus zapatos a juego y un set de joyas, un regalo que sería la envidia de cualquier dama noble, junto a ellos también había una tarjeta.
- Ofelia: [un regalo que mi padre no escogió y una tarjeta que no escribo, no quiero nada de eso, no lo necesito, no los necesito a ninguno de los dos]
La doncella estaba a punto de retirarse cuando fue detenida por Ofelia y le ordenó algo más.
- Ofelia: regresa y llévate eso también.
Ofelia señaló la caja del regalo de su padre, la doncella está vez no pudo ocultar su expresión de sorpresa debido a que sabía que ese era el regalo del Conde y por ello también tuvo que preguntar para estar segura de haber entendido correctamente el pedido de Ofelia.
- Doncella: Señorita Ofelia... Ese es el regalo que le dio su padre, ¿está segura de que quiere que lo tire?
- Ofelia: Acaso estás ciega y sorda, apúrate!
Ofelia contestó molesta porque la doncella cuestionó su decisión, la doncella hizo una reverencia y rápidamente tomo la otra caja.
En el pasillo la doncella se encontró con la Condesa que le pregunto que hacía con todo aquello.
- Condesa Odeli: ¿a dónde vas con todo eso?
- Doncella: Oh Condesa... La Señorita Ofelia me ordenó deshacerme de los regalos que le dieron el Conde y de la pequeña Señorita.
- Condesa Odeli: oh... Muy bien hazlo.
La doncella agachó la cabeza nada más, no entendía nada, pensó que tal vez la Condesa diría lo contrario, ya que en esos regalos había invertido una considerable cantidad de dinero además de que eran regalos de su propia familia, pero al parecer el dinero no era un problema y mucho menos importaba el hecho de quienes fueron los que hicieron los regalos.
La Condesa entró a la habitación de Ofelia y camino hasta ella, luego la abrazo como sí estuviera consolándola, mientras lo hacía susurró con cariño.
- Condesa Odeli: escuché lo que hiciste con los regalos, eso estuvo muy bien. No tienes por qué aceptar nada de esas desagradables personas, no te preocupes mamá te comprara cosas nuevas más hermosas dignas de ti.
- Ofelia: Si...
Dijo Ofelia mientras derramaba una lágrima, definitivamente la relación con su padre y hermana estaba rota, lo irónico es que ni siquiera sabía el por qué, pero Ofelia confíaba en que había pasado algo entre él Conde y la Condesa para llegar a ese punto.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 102 Episodes
Comments
Mustafa Sultan Ruza
de seguro las 2 primeras no son hijas del conde.....y el conde deberia divorciarse pprque la bruja solo le esta gastando su dinero y no cuida bien alas hijas a una la desprecia y alas otras 2 las esta convirtiendo en unas viboras
2024-03-07
6
Sandra Mejia
Con esa actitud de la mamá pareciera que si, ojalá y no sea así pues en muchos casos se dan pa un lado o pal otro 🤷 o mitad y mitad en fin ya lo sabremos 🤷 más adelante ok
2024-02-18
1
Gabriela López Cabrera
Que se me hace que la dos primeras no son hijas del conde, y sólo Regina lo es.....
......
2023-11-05
4