Ofelia y Olivia estaban tratando de corregir lo que su madre les indicó, a Olivia siempre le costaban las clases de etiqueta, era inquieta y de igual modo desvío su mirada a pesar de la advertencia de su madre, fue entonces que se encontró con aquel panorama inesperado.
De alguna forma aquella niña a quien habían estado ignorando por años aprecio frente a ellas, pero lo más sorprendente es que estaba a metros de altura, sentada sobre la rama del árbol de cerezo que estaba frente al salón de su madre.
Olivia parpadeó un par de veces para corroborar de que no estuviera alucinado, el hecho de que una niña pequeña hubiera llegado tan alto era casi irreal, pero por más que parpadeó la niña ahí siguió.
- Olivia: Co-como es que llegó ahí?
Dijo Olivia notablemente nerviosa, incluso parecía estar preocupada, sin darse cuenta sus pies se movieron solos en dirección a la ventana, Ofelia se detuvo ya que él repentino desvío de su hermana llamó su atención.
- Ofelia: esa niña... ¿qué hace aquí?
Ofelia se paralizó mientras veía incrédula a través del cristal de la ventana, cabello negro largo hecho dos coletas, un vestido azul lujoso muy inapropiado para estar subida a un árbol, el cabello de la niña tenía algunas decoraciones con joyas que se estaban cayendo, su apariencia se veía medio desaliñada debido al esfuerzo por subir hasta ahí.
Olivia golpeó el cristal se veía molesta, Ofelia dijo en voz alta.
- Ofelia: ¿No tienes modales?
Ante todo ese escándalo era imposible que Odeli no lo hubiera notado, sin embargo, ni siquiera se movió un milímetro de su lugar, desde ahí hizo contacto visual con la pequeña Regina por primera vez en cinco años.
No fue una mirada de sorpresa, o amable lo que le ofreció, Odeli miró a su hija con ojos fríos carentes de cualquier sentimiento empático.
Esa fría mirada fue considerada aterradora por Regina, que se había puesto tan nerviosa y en consecuencia de ello perdió el equilibrio y comenzó a tambalear sobre la rama, al ver esto Olivia exclamó.
- Olívia: Sé- Se va a caer! Madre esa niña se va a caer!
La respuesta de su madre fue todo menos lo que esperaban.
- Condesa Odeli: ¡ niñas! ¡Alejense de la ventana y regresen a practicar!
Exclamó la Condesa, casi con un tono de enojo, Ofelia y Olivia voltearon simultáneamente más que estupefactas por lo que acaban de escuchar.
- Ofélia: Pé-pero madre! si no hacemos algo se caerá!
Odeli colocó su taza sobre el plato enfatizando en el sonido que provocaban estos al chocar, sus ojos verdes como esmeraldas se veían tan fríos, su voz sonaba igual, la Condesa replicó.
- Condesa Odeli: ¿es acaso ese mí, problema? Y a ustedes no debería importarle, recuerden todo lo que han perdido por ella, ahora sí entendieron, regresen a sus actividades.
Ofelia y Olivia asintieron y regresaron a sus lugares, después de todo nunca iban en contra de su madre, en ese lapso de tiempo un fuerte sonido se escuchó y ya no se vio a la niña por la ventana.
Las dos hermanas se estremecieron, pero no sé atrevieron a mirar, aún así les fue imposible retomar sus actividades, y más aún que tras escuchar el sonido vieron en su madre una escalofriante sonrisa.
- Condesa Odeli: [ Si cae... ¿Se romperá acaso unos huesos? No, sí te caes de esa altura es suficiente para morir... Y sí ella]
- Ofelia: Ma-madre, madre me escuchas, ¿te ocurre algo?
La voz de Ofelia llamándola se escuchó como un eco lejano que tomo fuerza y resonó en su cabeza, despertando a Odeli de sus pensamientos.
La extraña expresión que tenía su madre asustó a Ofelia y Olivia, por ello Ofelia la llamó en reiteradas ocasiones, pero Odeli no respondía y parecía divagar en sus pensamientos, hasta que volvio en si.
Odeli se paró y camino hacia la ventana, su expresión se volvio aburrida cuando no vió lo que quería.
No había ningún escándalo ahí abajo, y lo que vió fue la espalda de un hombre con uniforme de los caballeros Casiragui.
Mientras el hombre avanzaba pudo ver más y lo identificó como el sub capitán de los caballeros llamado Whilem, también pudo ver que en sus brazos cargaba algo, una brillante cabellera negra se asomó hacía un costado, era la pequeña Regina que sonreía al hombre que de igual forma le sonreía.
Odeli frunció el ceño y regresó a su asiento, por un momento las hermanas pensaron que su madre se había preocupado por la niña, pero al ver la indiferencia con la que regreso a su lugar, les dejó claro que no era así.
Regina que se había sorprendido tanto por las expresiones de sus hermanas y se intimidó por la mirada de su madre, realmente perdió el equilibrio y cayó al vacío, su desesperación fue tanta que ni siquiera le salió la voz para pedir ayuda, pero cuando vio a sus hermanas voltear y su madre ni siquiera inmutarse no pudo entenderlo y terminó cayendo.
Afortunadamente,, para Regina alguien la había visto desde lejos, Whilem era el sub comandante de los caballeros Casiragui, siempre estaba cerca del Conde y por ello Regina lo conocía bien así como él a ella.
- Whilem: [he eso ahí arriba... ¡Señorita Regina nuevamente está subiéndose a los árboles! Pero está muy arriba, eso es muy peligroso, iré a bajarla]
Whilem se dirigió hasta el lugar y se paró bajo el árbol, cuando estaba a punto de hablar vio como Regina perdía el equilibrio, rápidamente se posicionó bajo la rama dónde ella estaba y la esperó con los brazos abiertos.
No fue un problema para el atraparla debido a que era pequeña y liviana.
Regina que prácticamente se había resignado a caer esperaba sentir un gran dolor, sin embargo, no fue eso lo que sintió, sino unos firmes brazos que la sujetaron con seguridad, pronto una voz conocida resonó en sus oídos.
- Whilem: Señorita prometa que nunca más hará algo tan peligroso!
Al escuchar la voz conocida Regina que había estado conteniendo las lágrimas se sintió más confiada y segura, sus ojos se abrieron rápidamente y sonrió amablemente ante el caballero exclamando su agradecimiento.
- Regina: Muchas gracias Whilem!
- Whilem: Señorita la llevaré con el médico, necesita ser revisada.
- Regina: ¡no! No lo necesito, estoy bien gracias a Whilem... Pero Whilem aún necesito tú ayuda.
Whilem estaba a punto de protestar por que ella no quería ir a ver al doctor, cuando la pequeña dio una explicación de lo que pretendía.
- Regina: Whilem yo... Me escape de mis clases, Nana se enojara mucho sí se entera, por favor necesitas ayudarme a que eso no pase!
Whilem levantó una ceja de forma interrogante para luego soltar una carcajada debido a la prioridad que le estaba dando a sus problemas, era más importante para ella evitar que la Nana la descubriera que el hecho de casi haber muerto por caer de tan elevada altura.
Whilem la miró de arriba a abajo y se preguntó como haría eso, su vestido estaba sucio, su cabello estaba hecho un desastre, sus medias incluso estaba rasgadas, era imposible que la Niñera no se diera cuenta, pero de todas formas Whilem acepto y la llevo hacia el salón donde Regina estaba teniendo clases.
Mientras se dirigían a ese lugar Regina sintió una mirada, volteo hacia atrás pero no pudo ver a nadie, en ese momento recordó algo que le produjo escalofríos y de lo cual prefirió convencerse de que había visto mal.
- Regina:[yo... ¿Yo vi mal?... Mientras caía mi madre sonrió?]
Pronto sus pensamientos pasaron a un segundo plano porque como castigo para aprender la lección de no volver a hacer algo tan riesgoso, tuvo que escuchar el sermón de Whilem, de lo riesgoso de su actuar y las consecuencias que podía tener, luego de eso Whilem intento ayudarla.
- Whilem: ¡listo!
Exclamó confiado en los resultados que había obtenido, especificamente lo decía por el intento de arreglar el peinado de Regina.
Sería ser muy generoso decir que lo que hizo estaba cerca al menos de estar bien, Whilem intento rehacer las coletas y colocar las decoraciones del cabello, pero una coleta estaba más abajo que la otra e incluso en una de ellas no recogió todo el cabello y algunos mechones quedaron libres, las decoraciones no estaban simétricas y todo se veía peor que antes.
Pero Regina, confiada en las habilidades de Whilem, puso sus manos a un costado y muy segura dijo.
- Regina: gracias Whilem, ahora sí estoy segura de que Nana no me recubrirá.
Si Regina tuviera un espejo no hablaría de forma tan segura, en realidad se veía más desaliñada que antes.
Whilem podía ser muy bueno en el manejo de la espada, pero realmente no tenía ningún talento o habilidad para peinar.
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Updated 102 Episodes
Comments
Natalit
hay bueno lo importante fue la intención se intento
2024-12-02
0
Sandra Robles
que mujer tan malvada que sonría pensando que IVA a morir la niña es espantoso
2024-06-14
8
Topy71 🇦🇷
Pobre guardia 😂😂
2023-11-01
8