Galia.
Gran Reino de Galia.
Es el continente más vasto de Aircraft. Aquí nacen los guerreros y magos poderosos de cada generación, los monstruos son constantes plagas donde son derrotados por cada aventurero para seguir fortaleciéndose.
Y sin embargo, no todos nacen con magia.
La magia no necesariamente nace con una persona, aunque todavía no se ha descubierto la razón, cierto porcentaje de este continente no puede usar magia aunque sea hijos de gente poseedora de maaná, el maaná no nace en sus cuerpos. Ciertamente esto es una desventaja, todavía hay gente que lucha con esfuerzo propio sin necesidad de usar magia como algunos Guardias Reales y los que no, prefieren llevar una vida más tranquila, como herreros, comerciantes y hasta vendedores ambulantes.
Dentro del Castillo, una niña estaba sentada bajo un árbol hasta que una criada se acercó.
— Señorita, es momento de sus lecciones de baile.
— No lo haré..
La pequeña apartó la mirada con una expresión de enojo pero con ojos acuosos.
— Señorita..
— Mi papá no me quiere, no importa que tanto me esfuerce, nunca se va a sentir orgulloso de mi.
Victoria Ranstor de Galia era la segunda hija del Rey y también hija de una hermosa concubina que antes había trabajado en el Castillo como criada. Como su madre murió en el parto, Victoria se quedó sola, con la imagen de un padre que no parecía importarle su hija. Al contrario de Demian, su hermano mayor, primogénito e hijo de la difunta Reina, era tratado como un verdadero príncipe heredero.
Victoria solo veía desde las sombras como los criados, los nobles e incluso el Rey estaban orgullosos de Demian.
— No diga eso señorita, por supuesto que Su Majestad la ama mucho.
— No es cierto..
La pequeña Victoria parecía hacer todo esfuerzo de llamar su atención, incluso esforzándose en cada clase, en vano. Después una idea llamativa cruzó por su mente.
“Mi papá aprecia a Demian por ser un buen guerrero, ¿Por qué yo no me convierto en una?"
Y así, se levantó sobre sus pequeños pies con un nuevo objetivo, convertirse en una guerrera. Aunque los Guardias Reales estaban reacios en enseñarle a una mujer usar una espada, no podían negarse del todo porque era la hija del Rey, con o sin título, su postura era más valiosa que la de cualquier persona.
Victoria dejó las clases de baile, las clases de costura, las clases de política, economía y finanzas para poder dedicarse completamente al manejo de la espada. Con los años, su cuerpo delgado fue una ventaja porque le permitía moverse con agilidad, mucho más que cualquier persona. La velocidad de su corte y postura mejoraron con los años hasta que cumplió 18 años.
Cuando entró a la Sala de Trono luego de investigar el incendio de Ambrosía, atravesó la puerta con la intención de demostrar su valía a su padre pero su corazón dio un vuelvo cuando observó al joven de cabellos blancos que era rodeado por los Guardias Reales.
".... "
Nunca había visto a un hombre tan hermoso, pero se recompuso con una mirada molesta.
Esa fue la primera vez que observó a Luminor.
Luego de escapar de su habitación para ir al calabozo, se encontró en el camino con varias criadas que murmuraban acerca de Luminor y de su apariencia por ser llamado Lágrima de Dios. Aunque Victoria había entrenado lo suficiente en lugar de sus clases habituales, la lectura era parte de sus hobbies.
El orígen de su nombre nace de la profecía de una monja cuando escuchó la voz del Dios Seraff. Se dice que Seraff estaba tan triste por las guerras constantes de Aircraft que derramó lágrimas sobre el mundo y una de ellas, la gota dorada. Fue ahí que nació un ser con el poder de apaciguar el caos del mundo, un héroe. Pero aunque esto lo sabía Victoria, nunca pensó que el hombre frente a ella fuera hermoso pero en lugar de tener una mirada gentil y bondadosa, sus ojos reflejaban frialdad por la humanidad.
Dicen que los ojos son ventanas hacia el alma pero en los ojos grises de Luminor, era como si no hubiera un alma ahí. Eso fue lo que creyó Victoria.
"Salva a mi padre"
Unas semanas atrás, Victoria se percató que el Secretario de su padre, actuaba de manera extraña. Sus comentarios ya no parecían ser respetuosos, comenzaba a chasquear con la lengua con frecuencia y en ciertas ocasiones, tomaba decisiones en lugar de notificarle al Rey. No fue hasta que Victoria caminó por los pasillos a medianoche luego de entrenar cuando escuchó la voz del Secretario que estaba coqueteando descaradamente con una criada.
— Pronto me convertiré en Rey, no te preocupes por eso.
— ¿Eh? ¿Como es eso?. —La criada le sonreía de manera coqueta.
— Pronto mataré al Rey, en la fiesta de máscara que se celebra cada año. Así que no te preocupes. Además, si yo quiero, puedo convertirte en mi Reina.
Victoria se quedó paralizada, estaba presenciando un acto de traición.
Y no lo iba a permitir.
Victoria corría por los pasillos del Castillo luego de hablar con Luminor y su pacto de salvar a su padre. Aunque Victoria nunca tuvo el amor o cariño de ese hombre, creyó que un asesinato no resolvería nada. Ella, más que cualquiera, sabía cada uno de los crímenes del Rey y aunque se quedó en silencio, tenía su propia convicción.
Abrió la puerta de una habitación oscura, la más alejada del Castillo, ella tomó la linterna para iluminar ahí dentro. No había más que jaulas sucias apiladas una sobre otra. Había gente ahí que estaba durmiendo y otros que estaban desnutridos.
La gente que no tenía maaná y tampoco dinero, era vendida como esclavos.
Victoria sabía que su padre era el mayor exportador de esclavos. Así que solía rescatar algunos para liberarlos una vez al mes, no podía oponerse firmemente a él, quizá por cobardía pero nunca estuvo de acuerdo con sus decisiones.
— Aquí está... Ah lo siento chicos, les traeré comida más tarde, también te traeré tu medicina Ramón. —Ella hablaba con los esclavos y ellos nunca se sintieron solos.
La pequeña Emma se encontraba ahí, llorando y con las manos en el rostro. Victoria rompió la cerradura con su espada hasta acercarse a la pequeña. Ella la tomó en sus brazos.
— Tranquila, ya te llevaré con él.. un momento, eres .. ¿Su hija?.
Victoria abrió los ojos de sorpresa, Emma había dejado de llorar luego de que la cargaron y solo negó con la cabeza. Esto hizo que ella se aliviara pero el alivio era tan profundo que soltó un suspiro.
— Ni siquiera sé porqué debería importarme.
En ese momento, la puerta fue tocada en un extraño tono y ella bajó a Emma al suelo, la pequeña con miedo, se ocultó por detrás. Pero cuando la puerta se abrió, era la criada personal de Victoria, con un carrito con varios platos de comida y algunos medicamentos.
— Ah Martha, muchas gracias, ¿Fue difícil traer la comida?.
— Está vez no, creyeron que serían aperitivos para la fiesta.
— Me alegro mucho.
Victoria sé quedó algunas horas con los esclavos para ayudarlos y alimentarlos, con la ayuda de Martha y Emma, que para su sorpresa, tuvo que explicarle a la pequeña con lenguaje de señas.
Para cuando había terminado, la fiesta empezó, el Rey nunca invitaba formalmente a Victoria a las reuniones sociales y esto era una ventaja para ella porque podía moverse con facilidad. Luego, tomó la mano de Emma y comenzó a avanzar por los pasillos del Castillo para no encontrarse con ningún Guardia. Pero no se encontró con nadie en el camino, se dio cuenta que no habían muchos Guardias, supuso que ellos estarían ocupados para vigilar la fiesta.
Aun así, se percató de una aglomeración en uno de los pasillos, era extraño, era como si algo hubiera sucedido.
No solo estaban nobles, habían Guardias.
Victoria, un poco extrañada por la situación, se aferró a la mano de Emma y avanzó en medio de toda la gente en el pasillo. Todos estaban mirando hacia una dirección, a una habitación en particular. Cuando ella finalmente llegó al frente, abrió los ojos con sorpresa.
Ahí estaba Luminor, con su rostro manchado de sangre y bajo sus pies, el cadáver de su padre.
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Updated 54 Episodes
Comments
Jenifer 🤓💫
Que emoción, me encanta 👏👏👏😁
2023-10-11
2
Selma Oje
Por favor no tardes esto esta muy bueno
2023-09-08
1