ORGULLO

...CRISTOPHER:...

Después de recoger la información me dirigí inmediatamente al palacio.

El Rey Evans me recibió en su estudio como siempre, no tenía tiempo ni de sentarme y fuí directo al grano.

— Los hombres ya fueron identificados, pero aún no han dado con ellos. Se trata de un grupo de rufianes con antecedentes de asesinato y secuestro.

No me enfrasqué en detalles, lo importante era que ninguno era de Adalania.

— El Rey Alfonso ha respondido a mi carta, por suerte nos ha dejado fuera de todo esto, pero pide nuestra colaboración en la búsqueda de esos delicuentes... Ofrecerá una buena recompensa y le he recomendado tus servicios, me parece que eres el más calificado para rastrear a esos individuos y entregarlos al rey — Dijo mientras apoyaba sus puños del escritorio.

Incliné mi cabeza hacia adelante — Es un honor para mí tomar responsabilidad en ésta misión.

— Entrarás como turista a Perfi, bajo la identidad de Alfred, un turista — Me tendió un pergamino enrollado — Éste es un mapa de Perfi, allí está marcado el lugar donde te reunirás con alguno de tus compañeros y hombres del Rey Alfonso — Me tendió un sobre también — Y está es tu documentación bajo el nombre de Alfred, partirás en cuatro días, suficiente tiempo para que el rey mueva todas sus influencias para facilitar tu ingreso a Perfi... Espero que no tengas problema en ésta misión y cumplas con tu deber.

— No lo defraudaré — Elevé mi mirada.

Salí del estudio tan emocionado, no había nada que me hiciera sentir tanta emoción como una misión nueva y hace mucho que no tenía una como aquella, lo disfrutaba mucho.

La adrenalina, la recolección de pistas, rastrear era mi fuerte.

Al llegar al apartamento empecé a empacar mis pertenencias.

Llamé a la paloma mensajera para poner al tanto a mis compañeros, después de eso giré mi mirada al balcón a mi lado.

La Señorita Clara.

Había sido muy entretenido mis encuentros con ella, pero era un hecho que no se repetirían, me iba marchar a cumplir con mi misión y tal vez pasaría mucho tiempo fuera de Adalania, era improbable que la volviera a ver después de eso.

Mi emoción se opacó de una manera desconcertante.

Decidí que me despediría de ella.

Iría a la librería.

...CLARA:...

Después de llegar del trabajo me llevé una grata sorpresa.

— Tiene correo señorita — Había informado el casero desde su puerta, me entregó un sobre y lo tomé enseguida.

Me alejé, corriendo escaleras arriba cuando noté que era la editorial, el casero curioso alzó sus cejas, pero ya ya estaba muy lejos para alimentar su curiosidad.

Entré en mi apartamento y de inmediato abrí el sobre. Si, era de la editora.

Señorita Clara, su redacción es muy pulcra, va directo al grano y es muy ordenada, tiene una excelente narración. El tema de su manuscrito es innovador, humano, porque es lo que viven todas las mujeres en su día a día y con la reivindicación de la mujer creciendo me parece muy apropiada, pero quisiera que se dirigiera a mi oficina para hablar en persona más profundamente. Venga mañana, al medio día.

Empecé a saltar de la emoción.

Al fin lo había leído y le pareció muy bueno.Por supuesto que iría mañana a la editorial y llevaría mi otro manuscrito.

Estaba tan felíz que no pude dormir de la emocion.

...****************...

Ésta vez no me tardé mucho en llegar al edificio de la editorial, ya me sabía la ruta, llegué mucho más fresca y calmada que la última vez. Con una sonrisa altiva y llena de orgullo me dirigí al escritorio del secretario que me había tratado groseramente.

— Buenas tardes, tengo una cita con la Señorita Greta, hágame el favor de llamarle — Pedí de una forma nada amable y elevó sus ojos del escritorio, me observó con cierta irritación de perdedor.

— ¿Otra vez usted aquí?

— Ese no es su problema, usted no es el jefe, tengo una cita con la Señorita Greta ¿No escuchó? — Elevé mi tono.

Sus fosas nasales se dilataron, se levantó con abrupto y caminó directamente a la puerta de la señorita Greta, tocó antes de entrar.

Sonreí con suficiencia.

El hombre volvió a su escritorio.

— Entre — Gruñó.

— Gracias — Dije con sarcasmos.

Caminé recta.

— Insolente — Escuché su susurro, pero no le hice el menor caso y entré en la oficina de la jefa.

— Buenas tardes Señorita Clara — Dijo, con una sonrisa abierta, me acerqué y la saludé, tendiendo mi mano hacia ella, la tomó.

— Buenas tardes Señorita Greta.

Me pidió sentarme, lo hice con el corazón acelerado de tanta emoción.

— Señorita Clara, como le he adelantado en la misiva me interesa mucho su forma de escribir — Empezó y afirmé con la cabeza — Pero éste manuscrito es muy corto para hacerlo en formato de libro — Mi sonrisa se borró — Pero tranquila, no se preocupe, no es impedimento para publicarla ¿Podría extenderlo más? ¿Unas cincuenta hojas?

Me pareció demasiado, yo solo había escrito cuarenta hojas, pero se me ocurrió solucionar el problema.

— Le traje otro manuscrito, éste habla sobre el proceso de independencia de la mujer, ya que ambos temas van de la mano, podría unirlos en un solo manuscrito — Sugerí con sutileza, alzó sus cejas, asombrada.

— Me parece una maravillosa idea, deme el manuscrito, yo le ayudaré a unir ambos de la forma correcta — Propuso y asentí encantada, le entregué mi otro manuscrito — Después de eso empezará el proceso para la publicación.

— Oh, muchas gracias por la oportunidad — Suspiré.

— Pero escuche, sacaremos una primera cantidad como prueba, debemos esperar por si a los lectores les gusta y ese proceso será un poco largo — Me explicó.

— Lo comprendo perfectamente y descuide, si no es un éxito no me lo tomaré a mal, lo importante es que me ha dado una oportunidad.

— ¡Esa es la actitud! — Me dió una mirada motivadora, empezó a hojear el manuscrito — En estos momentos se están vendiendo mucho los libros de misterio ¿Puedes escribir una historia de ese tipo?

Me quedé tensa, sin saber que responder, aquellos manuscritos eran los primeros, no tenía ninguna experiencia escribiendo y menos una historia de misterio, me pareció algo muy complicado.

— No lo sé.

— Te aconsejaría hacerlo, si escribes una historia que sea lo suficientemente buena, te aseguro que tendrás mucho más éxito que con los que me has traído — Dijo sinceramente y me empecé a desanimar — Es algo normal que algunos escritores redacten historias que se salen de su zona de confort para aumentar su experiencia y también para tener éxito, han tenido que adaptarse a lo que está de moda para sobrevivir.

— Entiendo, pero, no se mucho de misterio.

— ¿Has leído libros de misterio? — Preguntó, ordenando las hojas.

— Sí, pero no tengo experiencia...

— No necesitas una, si has leído historias de misterio puedes basarte sutilmente en ellas, algo que no se note demasiado.

Empezaba a convencerme de hacerlo.

— Suena todo un reto para mí, pero me gustan los retos — Dije con firmeza.

— Aunque si quieres que tenga más profundidad puedes buscar fuentes — Me aconsejó y parpadeé sin comprender.

— ¿Fuentes?

— Si, alguien que tenga experiencia en el misterio, algún investigador, un periodista o un espía.

Lo último me hizo estremecerme.

Se rió — Lo último es un poco complicado, los espías son como espejismos, nunca se sabe dónde hallarlos.

Me reí forzadamente.

Irónicamente yo sí sabía donde hallar uno, pero no iba pedirle consejos. Ni pensarlo, lo último que quería era estar cerca de ese sujeto, yo era demasiado orgullosa para pedirle ayuda.

— Puedo hacerlo sin ayuda, empezaré desde hoy — Elevé mi barbilla.

...****************...

Apoyé mi frente de hoja.

— Nada, ni un párrafo — Me quejé.

Llevaba horas tratando de que llegara algo a mi mente, pero estaba en blanco, los libros de misterio abiertos sobre la mesa no me aportaban nada.

Esto estaba siendo mucho más difícil de lo que pensé, me dolía cabeza de tanto pensar.

Mi imaginación se había apagado y me rendí.

Intentaría al día siguiente, pero fue lo mismo, no podía escribir, cuando lo hacía solo soltaba palabras sin sentidos que no formaban nada en concreto, arrugué muchas hojas y solté gruñidos de frustración.

Jamás podría escribir algo en lo que no tenía ni un poco de experiencia.

Recogí las bolas y encontré la nota arrugada del piropo.

Me quedé pensando por un momento, la ayuda del espía sería muy buena.

— No, eso nunca, no vas a pedir ayuda — Gruñí enojada, rompí la nota en trozos.

Me quedé sentada en el suelo, rascando mi cabeza.

Giré mis ojos hacia las hojas en blanco.

Me levanté y abrí la puerta.

Caminé hacia su puerta y elevé mi puño para tocar.

Me tardé un momento pensando y no pude.

Corrí de vuelta a mi apartamento.

...****************...

Pensé que el trabajo en la librería me ayudaría a pensar en una historia de misterio, busqué información en mucho de los libros, pero nada me iluminó.

Mientras caminaba de pasillo en pasillo, pensaba una otra vez en la idea de pedirle ayuda al espía, en una oportunidad la descartaba, pero la siguiente la tomaba de nuevo.

Era la única que persona que podía ayudarme.

Después de preguntarle al librero para ver podía ayudarme, me dijo que antes era experto en ese tema, pero después se había quedado callado.

— Ahora no recuerdo nada, me he vuelto un viejo decrépito — Dijo y se rió apenado, me reí seguido de él, la verdad es que me había parecido muy chistoso, pero no había conseguido la ayuda que quería.

La noche transcurrió tranquila, me sumergí de nuevo en los pasillos para seguir quitando el polvo de los libros más viejos con un plumero.

Una labor que no era de mi agrado, me hacía estornudar.

Sacudí mi plumero y me giré a la siguiente hilera, pero me sobresalté del susto.

— Señorita, parece que vió un fantasma — Dijo el espía sin levantar el rostro de un libro en su mano.

Llevaba una camisa blanca de mangas holgadas, con chaqueta larga hasta los muslos y pantalones negros con botas hasta las rodillas.

Noté que estaba armado.

— ¿Qué rayos hace aquí? Me dió su palabra de que se iba alejar de mí — Exigí enojada, elevó sus ojos con calma y misterio, no flaqueé a pesar de que esa mirada varonil me hizo estremecer.

Yo jamás me sentía intimidada ante un hombre, pero éste parecía hacerme sentir como una hormiga.

— Solamente vine a comprar un libro — Dijo, poniendo los ojos en blanco y volvió su vista al libro en su mano.

Chasqueo mi lengua.

— ¿En serio? Hay otras librerías.

— A mí me gusta comprar los libros aquí.

— ¡Qué casualidad! — Gruñí sarcásticamente — Hay otros pasillos ¿Por qué precisamente aquí?

— Aquí están los libros más antiguos y son de mi agrado — Volvió a elevar su mirada aburrida.

— No le creo nada — Dije y cerró el libro, soltó una risa irónica.

— Llevo años viniendo aquí y no voy a cambiar de librería porque una recién llegada me lo pida — Lo dijo lentamente, como si yo no lo comprendiera sus palabras.

— Si usted me sigue persiguiendo...

Se acercó y retrocedí, cerrando mi boca, se detuvo.

— El mundo no gira en torno a usted, no sea arrogante — Elevó una ceja, altanero.

Me provocó sacudir mi plumero en su rostro.

— Usted es el arrogante, se hace el interesante con ese aire misterioso, apareciendo de la nada, pero lo que logra es verse ridículo — Lo observé despectiva y se rió.

Fruncí el ceño.

— Gracias por esos halagos — Volvió a ponerse serio, pero me guiñó un ojo, esa simpleza me hizo poner nerviosa.

— No son halagos Señor Vladimir.

Empezó a revisar más libros, ignorando mi presencia, sentí como mis mejillas quemaban.

Hice lo mismo, seguí limpiando el polvo.

— Usted debería estar tranquila en el palacio, rodeada de lujos, no trabajando en un lugar como éste y pagando renta por un simple apartamento — Dijo detrás de mí, lo observé por encima de mi hombro.

— Ese no es asunto suyo — Gruñí, con mi paciencia agotada, preparando el plumero.

— Lo sé, pero no puedo evitar sentirme curioso... ¿Por qué ésta aquí, limpiando polvo de libros? — Tuvo el descaro de preguntar, lo enfrenté.

— Le aseguro que éste trabajo es mucho más digno que el suyo, al menos yo no hago el trabajo sucio de Evans — Dije con una sonrisa altanera, se tensó, un golpe bajo.

Ahora estaba irritado.

— No tiene idea de lo que está hablando — Gruñó, me encogí de hombros.

— Ya ve lo que se siente que se meta en asuntos que no le competen, Señor Vladimir — Sonreí de nuevo, alejándome por el pasillo.

Me siguió, lo noté por la sombra de su cuerpo, sus pasos seguían sin escucharse.

— Lo siento, tiene razón, no debí inmiscuirme — Se detuvo a mi lado, con rostro apenado.

Casi me hace suspirar en alto.

— No tiene importancia, tal vez está acostumbrado en saber todo sobre la vida de los demás — Sacudí mi plumero de nuevo.

— Señorita Clara, mi nombre en realidad no es Vladimir — Confesó y giré mis ojos hacia él.

— Lo supuse, si es un espía debe mantener en secreto su verdadera identidad.

— No me juzgue, usted también utilizó un nombre falso para rentar su apartamento, me lo dijo el casero — Aclaró de inmediato ante la expresión que le lancé.

— Le aconsejo que busque nombres más acordes a sus características físicas — Me atreví a criticarlo, sonrió burlonamente, Inclinó su cuerpo contra la repisa, aquella postura me pareció tan sexy, haciendo que mi corazón se acelerara.

— ¿Vladimir no le parece adecuado? — Se tomó la barbilla con curiosidad.

— No, es fatal, al escuchar ese nombre pienso en algún hombre soso.

— ¿Se refiera a qué yo no le parezco soso? — Preguntó con una mirada intensa, me tensé y tragué con fuerza, apartando mi mirada de él.

— Ya bastante tiene con su apariencia sosa para que tenga también un nombre soso — Corregí rápidamente y hizo un gesto incrédulo, pero sonrió burlón.

— Lo tomaré en cuenta.

No me creyó.

— ¿Entonces cuál es su verdadero nombre o es demasiado confidencial para que me lo diga? — Lo observé con una curiosidad sin interés específico.

— Hay excepciones, puedo decirlo, pero si promete no decirle a nadie — Se Inclinó hacia adelante, haciendo que me encogiera.

— Yo no soy metiche como usted.

— No me importa, debe prometerlo si quiere saberlo — Hizo un gesto con suficiencia.

— No tengo tanta curiosidad para prometer — Me alejé de nuevo, dándole la espalda.

— Yo sí se su verdadero nombre, eso me pone en ventaja, Señorita Clara.

— Haga lo que quiera.

Se rió de nuevo, pero se quedó un momento en silencio.

— Mi nombre es Cristopher Lombard.

Me quedé quieta.

Cristopher, ese nombre era bonito y apropiado para él, pero su apellido jamás lo había escuchado, era extraño.

— Al menos Cristopher no es soso.

— Un gusto conocerla — Susurró contra mi oído.

Solté un jadeo, sintiendo una sensación abrumadora en todo mi cuerpo.

Escalofríos intensos que erizaron mis vellos.

Me aparté abruptamente y terminé estampado el plumero en su rostro.

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Comments

Petra Alvarez

Petra Alvarez

me gustó esta historia cada personaje es diferente, y sus personalidades me gustan, eso hace de cada historia fascinante, escritora me cautivó esta saga , mil gracias son excelentes

2025-01-12

1

indira avila

indira avila

a veces llueven a tropezones casuales 🤣🤣🤣🤣🤣

2024-10-31

1

Eleonor Baker

Eleonor Baker

Y ahí le contestas: Grosero!

2024-08-29

1

Total
Capítulos
1 MI ILUSIÓN
2 DECIDIDA POR UN SUEÑO
3 DESASTROSA VISITA AL TEATRO
4 MI NUEVA VIDA
5 UNA VEZ MÁS.
6 EL MISTERIOSO ESPÍA
7 JUEGO DE NOTAS
8 REENCUENTRO EN LA CELEBRACIÓN
9 EBRIEDAD Y LOCURA
10 DESASTROSA IMPRESIÓN
11 ORGULLO
12 IDEA NEFASTA
13 PODER DE CONVENCIMIENTO
14 CONDENADO
15 VIAJE A UN MUNDO NUEVO
16 NEVAL, PUEBLO RECIÉN NACIDO
17 LOS TRUCOS DEL ESPÍA
18 ENCUENTRO
19 SENSACIONES INDESCRIPTIBLES
20 TENTACIÓN PROHIBIDA
21 PREGUNTAS Y RESPUESTAS
22 PERSECUCIÓN
23 DECISIÓN IRREVERSIBLE
24 LECCIONES DE BESOS
25 SIN DESPEDIDA
26 SOSPECHA SITUACIÓN
27 CAMINOS SEPARADOS
28 AHOGADO EN EL DOLOR
29 PREOCUPACIÓN
30 DÍAS LARGOS
31 ATAQUE O SEÑUELO
32 MISIÓN CONCLUIDA
33 A MILÉSIMAS DE ENCONTRARSE
34 ENCUENTRO ANHELADO
35 DETRÁS DEL ARBUSTO
36 A ESCONDIDAS
37 VISITA EN LA LIBRERÍA
38 DESCUBIERTOS
39 DAR Y RECIBIR
40 SORPRESAS DE LA VIDA
41 NO QUIERO ALEJARME
42 CONFESIONES QUE SANAN
43 SOLO TU COMPAÑÍA
44 REGRESO A MI ANTIGUA VIDA
45 LA ÚLTIMA GOTA
46 ALMA ABIERTA
47 ESPERANZA
48 REVELACIÓN
49 INSEGURIDADES
50 LA FAMILIA CRECE
51 UNA NOCHE ESPECIAL
52 GIROS DEL DESTINO
53 LA VIDA NO ES UN CUENTO DE HADAS
54 VENGANZA SIN SENTIDO
55 CONSPIRACIÓN
56 ESCAPATORIA
57 DESGRACIADAS TRAMPAS
58 JUEGO SUCIO
59 PLAN EN MARCHA
60 CONTRAATACAR
61 BATALLA A MUERTE
62 NO ES TIEMPO PARA PARTIR
63 DESPERTAR
64 CAMBIAR DE VIDA
65 AYUDANDO A RECUPERAR
66 DIGNO DE SU AMOR
67 REMEMORANDO
68 HOGAR DULCE HOGAR
Capítulos

Updated 68 Episodes

1
MI ILUSIÓN
2
DECIDIDA POR UN SUEÑO
3
DESASTROSA VISITA AL TEATRO
4
MI NUEVA VIDA
5
UNA VEZ MÁS.
6
EL MISTERIOSO ESPÍA
7
JUEGO DE NOTAS
8
REENCUENTRO EN LA CELEBRACIÓN
9
EBRIEDAD Y LOCURA
10
DESASTROSA IMPRESIÓN
11
ORGULLO
12
IDEA NEFASTA
13
PODER DE CONVENCIMIENTO
14
CONDENADO
15
VIAJE A UN MUNDO NUEVO
16
NEVAL, PUEBLO RECIÉN NACIDO
17
LOS TRUCOS DEL ESPÍA
18
ENCUENTRO
19
SENSACIONES INDESCRIPTIBLES
20
TENTACIÓN PROHIBIDA
21
PREGUNTAS Y RESPUESTAS
22
PERSECUCIÓN
23
DECISIÓN IRREVERSIBLE
24
LECCIONES DE BESOS
25
SIN DESPEDIDA
26
SOSPECHA SITUACIÓN
27
CAMINOS SEPARADOS
28
AHOGADO EN EL DOLOR
29
PREOCUPACIÓN
30
DÍAS LARGOS
31
ATAQUE O SEÑUELO
32
MISIÓN CONCLUIDA
33
A MILÉSIMAS DE ENCONTRARSE
34
ENCUENTRO ANHELADO
35
DETRÁS DEL ARBUSTO
36
A ESCONDIDAS
37
VISITA EN LA LIBRERÍA
38
DESCUBIERTOS
39
DAR Y RECIBIR
40
SORPRESAS DE LA VIDA
41
NO QUIERO ALEJARME
42
CONFESIONES QUE SANAN
43
SOLO TU COMPAÑÍA
44
REGRESO A MI ANTIGUA VIDA
45
LA ÚLTIMA GOTA
46
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47
ESPERANZA
48
REVELACIÓN
49
INSEGURIDADES
50
LA FAMILIA CRECE
51
UNA NOCHE ESPECIAL
52
GIROS DEL DESTINO
53
LA VIDA NO ES UN CUENTO DE HADAS
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VENGANZA SIN SENTIDO
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CONSPIRACIÓN
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ESCAPATORIA
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60
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62
NO ES TIEMPO PARA PARTIR
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