Escucho las risas de un par de chicas y cuando miro, me lanzan sonrisas burlonas, mientras me repasan de arriba a abajo. Trato de ignorar las burlas como siempre hago y mis hermanos también siguen mi ejemplo, comentando de cómo se está planeando que algunos adultos salgan a buscar suministros a la ciudad.
La ciudad es una muy mala idea. Quiero decir, pero no lo hago, no en voz alta, porque nadie sabe, ni puede saber que he estado allí o seré castigada.
Luego de eso, los días transcurren como de costumbre, haciendo las tareas que me mandan y siendo intimidada, cuando alguien está aburrido.
Este día también, estoy acarreando agua desde el pozo, cuando soy bañada completamente.
-¿Qué…?
-Estabas un poco sucia Mara- dice una de las chicas de mi edad, que siempre se encarga de torturarme.
-Exacto, te hicimos un gran favor, inútil Mara que ni siquiera sabe lo que es un baño- dice su hermana menor.
Dejo el balde que llevaba al suelo e intento no llorar de rabia. Ni siquiera tenemos suficiente agua, malditas idiotas.
-Vaya Mara, parece que siempre te encuentro en situaciones complicadas- dice una voz a mi costado. -Me parece haberte dicho que te mantuvieras lejos de los problemas.
Cuando miro, me sorprende ver que se trata del joven que conocí cuando fui a la ciudad.
-¿Cómo?- pregunto, sin saber qué hacer o decir.
-Por lo que veo tienen algún tipo de sistema aquí, necesito hablar con la persona a cargo.
De pronto soy empujada por alguien, haciéndome recordar a las chicas que estaban conmigo.
-¿Quién eres? No está permitido a los del exterior entrar- dice la hermana mayor, aunque no suena en realidad como una reprimenda.
-Te llevaré con la matriarca- dice la hermana menor, adelantándose también.
Lo miro también y a la luz del día puedo ver de verdad lo atractivo que es. Su cuerpo es el de un deportista o al menos a eso me recuerda, bien formado y puedo ver músculos marcados en sus brazos y su altura es alrededor de uno ochenta. Pero es su cara la que en realidad se lleva toda la atención. Ojos color pardo, con piel blanca, sólo un poco quemada por el sol y un pelo castaño oscuro, un poco más largo en la parte superior e inclinado hacia el costado, además de una barba de un par de días. No me extrañaría en realidad que fuera alguien famoso antes de que todo se fuera al diablo. La vida es injusta.
Las chicas se acercan un poco más a él, tanto que es vergonzoso su comportamiento.
Supongo que frente a alguien atractivo cambian completamente su personalidad.
Ambas son bonitas y espero que el chico se vaya con ellas, pero en su lugar su mirada se vuelve sorprendentemente fría.
-¿Les dí permiso para hablar?- pregunta, dejándolas descolocadas. -Mara, llévame con la matriarca- les da una mirada de desprecio, antes de mirarme. Luego se detiene un momento mirándome -después de que te cambies de ropa.
Siento mi cara ponerse roja de la vergüenza y de que haya sido testigo de esa situación.
Seguro se dio cuenta de lo patética que soy.
-Yo te puedo llevar- dice la hermana menor, insistiendo, mientras que la mayor, un poco más inteligente, se da cuenta de que no le están haciendo caso.
-Deberías tener cuidado al elegir a las personas con las que te juntas- le dice la mayor de ellas, nos da una mirada de molestia y se va, su hermana duda un momento, pero la sigue corriendo.
-¿Qué onda con esas mujeres? Me junto con quien se yo quiera. Ahora ¿Mara? ¿Ese es tu nombre, cierto?
-Sí, pero qué estás haciendo aquí- pregunto.
-Bueno, parece que alguien no estaba lo suficiente agradecida después de que le salvará su vida y mintió cuando pregunté por cierta puerta- responde con sarcasmo e inmediatamente me siento mal.
-Lo siento, pero no tenemos permitido hablar sobre eso- digo rápidamente y luego me doy cuenta de que admití saber sobre ella. -Digo… No le cuentes a nadie que te dije algo o que salí de este lugar, por favor, seré castigada.
-Quizá quiero que seas castigada por mentirme- me mira con expresión pensativa, pero sus ojos brillan divertidos.
-Te lo ruego, los castigos aquí no son una broma- le suplico. Puede que mi abuela sea la matriarca, pero nunca ha tenido ningún tipo de consideración conmigo por ser su nieta, ella ni nadie de este lugar.
-Está bien, pero tendrás que ayudarme si lo necesito y responder mis preguntas- decide.
-Lo haré- prometo. En este lugar son duros con aquellos que no cumplen las reglas, todo para mantenernos callados. -Ven, te llevaré con la matriarca y luego me iré a cambiar de ropa, queda cerca.
Voy a recoger el balde de agua, pero el joven me lo quita de las manos y lo lleva como si no pesara nada, lo dejo hacerlo.
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Updated 85 Episodes
Comments
Patty Molina
a pesar de lo mal que lo pasan sacan tiempo para hacer sufrir a Mara
2024-06-24
1
Laura Durán Ponce
Son malvadas esas chicas
2023-06-07
3