MARA
Me falta el aliento, mientras corro lo más rápido que puedo. Nunca he sido demasiado atlética, todo lo contrario, pero ahora doy todo de mí para que mis doloridas piernas se muevan, porque en el momento en que me atrapen, no estoy segura de qué harán ellos conmigo.
-¡Tienes que atraparla, imbécil!- grita uno de los tipos que tengo a mi espalda.
-¡Lo haré! ¡Déjame divertirme un rato!- responde un segundo de ellos.
-¡Nos divertiremos con ella una vez que la tengamos!- reclama una diferente voz.
-¡Tienes razón!- responde el tipo que quería divertirse, mientras me persigue un poco más.
¡Nunca debí haber venido!
Yo sólo quería ayudar una vez. Todos piensan que soy una inútil y simplemente me ignoran cuando hay que hacer algo importante, pero ¿cómo puedo quedarme sin hacer nada, cuando la comida está empezando a escasear? No puedo, no debería hacerlo, sin embargo, por actuar por mi cuenta ahora estoy metida en problemas y nadie sabe dónde estoy. Ni siquiera le dije a mi hermano Nico.
Corro y jadeo y casi no puedo escuchar nada más allá de eso, mucho menos sé dónde se supone que estoy yendo. Es de noche y la electricidad hace un tiempo que ya no funciona.
Simplemente corro hacia adelante, hacia donde estoy vuelta y si encuentro un obstáculo, cambio de dirección. Es una mala estrategia, lo sé, pero no quiero ver hacia atrás y que ellos estén sobre mí.
Supongo que tienen razón en llamarme Mara la miedosa, Mara la inútil, Mara la afligida.
Eso último porque eso es lo que mi nombre significa. Afligida, Amargada, no es un lindo significado para elegir un nombre para un hijo.
Una mano me agarra el hombro y grito, mientras me dan vuelta de golpe, tan fuerte que terminó cayendo fuerte al suelo.
-Te atrapé por fin- dice la voz de un hombre. Levanto mi mirada y puedo distinguir que se trata de un tipo desaliñado y apestoso. Aunque no puedo ver mucho de sus características, puedo darme cuenta de eso.
-¿Qué quieres conmigo?- pregunto, mientras trato de arrastrarme hacia atrás para crear espacio y poder levantarme.
Él se acuclilla y mira.
-Ya deberías saber lo que pasa con las mujeres en este tiempo, nos divertiremos contigo y luego, si aún vives, veremos si puedes servir para algo más- su aliento rancio me llega junto con sus palabras, las que me hacen estremecer. -A mi amigo le gustan como tú, un poco gorditas, así que probablemente te conserve.
Mi mano da con una pared a mi espalda y la utilizo para ayudarme a levantar, pero el tipo lo hace conmigo y para ese momento, sus compañeros están llegando también.
-Bien hecho, idiota- felicita uno de los llegados, hablando de manera entrecortada.
-Vale la pena darte de comer- dice el otro.
-No bromees, siempre soy útil- reclama el tipo que me atrapó.
-Lo que digas- responden los otros dos.
-Ahora, qué tal si disfrutamos de nuestra mujercita.
-Por fin estás diciendo algo inteligente.
Veo como una mano es estirada hacia mí y cierro mis ojos, sabiendo que eso es todo, que se divertirán conmigo hasta que no quede nada y que no podré resistirme contra tres hombres adultos.
Al menos me hubiera gustado despedirme de mis hermanos.
Estoy pensando en eso, cuando una luz potente me hace abrir los ojos y lo que veo es a los tres hombres prendidos en llamas. Me alejo de ellos, mientras que gritan y tratan de correr, sacándose la ropa de encima, desesperados.
De pronto una mano toma mi muñeca, asustada miro hacia mi costado y veo a un hombre joven, mirándome.
-Salgamos de aquí, mientras están distraídos. No te quedes sólo viendo- dice él.
Trago saliva, dándome cuenta que en realidad sólo estaba mirando sin hacer nada, aturdida. Sigo al hombre, ya que parece más confiable que quedarme cerca de esos tres, aunque puede que también sea un error. Ya no puedes confiar en la gente, no desde que el mundo empezó a cambiar.
El hombre me lleva con él y recorremos un par de cuadras, llegando hasta una motocicleta medio oculta entre los autos allí abandonados.
Él se detiene al lado de la moto y luego se vuelve a mirarme.
-¿Dónde?- pregunta.
-¿Dónde?- repito sin entender.
-¿Dónde quieres que te lleve?
-Vivo hacia el este, a las afueras de la ciudad- respondo, apuntando en esa dirección.
-Bien, arriba- dice, mientras que él se sube a la moto y la enciende, prendiendo una suave luz que sólo ilumina unos tres metros hacia delante. -Rápido sube. Esta cosa llama un poco la atención.
-Sí- le digo y me apresuro a subir detrás suyo. Luego dudo de dónde poner mis manos, ya que es la primera vez que subo a una moto.
-En mi cintura- dice él con impaciencia, dándome una mirada por sobre su hombro.
Lo abrazo y él inicia el viaje hacia la dirección que le indiqué. La moto, a diferencia de lo que esperé, es más silenciosa que cualquiera que haya escuchado antes y con la movilidad con la que cuenta, rápidamente dejamos atrás a todos esos autos chocados o abandonados que ocupan las calles.
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Updated 85 Episodes
Comments
Liliana Filipuzzi
la historia arranca a todo o nada!!!!
2024-04-30
2
Neleh💯
me encanta🤩😍
2023-09-04
2
Katherine Burbano franco
apenas empecé y me encanto
2023-07-23
3