A pesar de que Johnny se había acostado tarde y solo había dormido dos horas, desde que recibió la llamada a las cuatro de la madrugada, no había podido pegar nuevamente los ojos.
Ese sábado se levantó temprano. Rompiendo con su rutina. Ya que como es costumbre, los fines de semana suele quedarse hasta las nueve de la mañana en la cama (algo que no puede hacer entre semana). Pero aprovechando que Carlos ya le había enviado el mensaje con la dirección de la casa de Lesly, Johnny ya estaba desayunando a las siete de la mañana para salir a hablar con ella.
Carlos le había enviado un segundo mensaje, en la cual le anunciaba a Johnny: que tenía que salir de la ciudad por algunos días, por lo tanto no iba a abrir el club, que se tomara ese tiempo para descansar. Eso le extrañó a Johnny, ya que el jefe siempre acostumbra a avisarle con anticipación cuando no va abrir el club. Además, anoche no le había mencionado nada. Sin embargo, no le dio mucha importancia ya que estaba enfocado en ir a ver a Lesly.
El sol ya calentaba con fuerza, después de un par de días de frio y lluvia. Ese clima de San Félix que siempre es impredecible, pero variado para satisfacer todos los gustos. La sobra de Johnny se dibujaba en el piso, mientras este caminaba por la parte alta de la ciudad.
« ¡Lo siento Johnny! ¡El me obligo! »
Esas palabras daban vueltas en su cabeza (como un carro en una pista de «NASCAR») mientras caminaba. ¿Qué quiso decir Lesly con esas palabras?, Johnny no entiende porque se estaba disculpando. Según lo que sabía, gracias a ella, él estaba vivo. Además, porque dice que la obligaron « ¿a que la obligaron? ¿Quién la obligó? ». Eran muchas preguntas tras una corta llamada.
El chico se detiene en una esquina para mirar un letrero donde se leía la calle y la carrera de aquel cruce. Saca un papel del bolsillo donde había anotado la dirección de la casa de Lesly para corroborar que estaba en el camino correcto. « ¡Gracias Carlos! » Se dijo para sus adentros mientras doblaba la esquina.
Johnny, en lo que lleva viviendo en la ciudad, nunca había estado por « Colinas Altas », así se llamaba este sector de San Félix. Mientras caminaba buscando la casa de Lesly, admiraba aquellas estructuras majestuosas y lujosas. «Parece que es territorio de gente adinerada». « ¿Por qué una chica con familia rica tiene que trabajar en un lugar como Tragos y Copas Club? », le vino a la mente de repente mientras se detiene en la casa número doce.
Al ver aquella mansión, sintió que tal vez su única ropa deportiva que llevaba puesta (y que hasta ahora había agradecido debido al calor que estaba haciendo) no era la adecuada para el lugar. Sin embargo, era lo que había escogido. En realidad la elección había sido de Mery, ya que como él no tenía que trabajar en la noche, le había escrito para verse en la tarde. Y ella como siempre sacándolo de lo común, le había sugerido que llevara ropa cómoda, anunciando que ya tenía algo planeado para hacer.
«Ya no me puedo arrepentir» pensó mientras volvía la vista hacia la residencia, después de ver su ropa.
Aquel era un lugar grande, encerrado por una reja que dejaba a la vista un jardín un poco descuidado, la cual lo atravesaba un camino de piedra y que daba a una estructura de dos pisos. No tenía nada que envidiar a las casas que había visto Johnny hasta ahora.
Saca de nuevo el papel para verificar la dirección, «si, es la casa de lesly».
Todo estaba en silencio. Desolado. Johnny había caminado seis cuadras desde donde lo dejo el bus y lo único que había visto era una familia que salía de su casa en una camioneta. Desde entonces las calles parecían un pueblo fantasma.
Mira a su alrededor. Nadie lo está viendo. Abre la reja que estaba sin candado y avanza hasta la casa por el camino que da a un amplio porche.
Cuando esta frente a la puerta de madera, se percata que aquella es por lo menos dos veces más grade que la de su apartamento. Toca un timbre de cobre que tiene un diseño artístico. Aquel sonido se dispersa por toda la casa, pero cuando se disipa, retorna el silencio sin ninguna reacción. «Parece que no hay nadie» dice para cortar un poco la armonía. Toca de nuevo el timbre dos veces seguidas, pero recibe la misma respuesta de la vez anterior.
Da unos pasos hacia atrás y respira hondo, mientras una oleada de aire lo refresca de aquel calor que estaba acompañado por la ansiedad. Entonces, percibe que una de las ventanas tiene la cortina corrida. Así que se acerca al vidrio bordeando su rostro con las manos para minimizar su reflejo y poder mirar hacia dentro.
Todo está desordenado; una mesa que está en medio de la sala contiene platos y vasos, los cojines de los muebles están dispersos por todos lados; parece que han tenido una reunión y se les ha olvidado limpiar…
- ¿Amigo? ¿Lo puedo ayudar?
Johnny se sobre salta y voltea hacia aquel hombre que lo miraba desde la reja.
- Estoy buscando a Lesly Torres, ¿sabe si se encuentra?
- ¿Quién pregunta?
- Soy un amigo de la universidad – dice Johnny acercándose al desconocido.
- Ella no ha vuelto desde el martes por la mañana que salió. Al parecer iba de viaje porque llevaba una maleta.
- ¿No sabe a dónde?
- No soy muy amigo de ella como para saberlo. A decir verdad ella no es tan sociable. Lo que es curioso, sabe. Desde que la conozco no he visto que traiga a alguien a su casa. Incluso pensé que no tenía amigos, y esta semana ya eres la segunda persona que viene a buscarla.
- ¿Dices que soy la segunda persona?
- Sí, el miércoles vino tarde de la noche un sujeto que no pude ver muy bien, porque llevaba una sudadera con la capucha puesta. Al parecer tenía prisa, porque apenas le dije que no había nadie se montó en su carro y se fue.
- Entiendo – Johnny se preguntaba si ese tipo era el mismo del club - ¿y ella vive con algún familiar con quien pueda hablar?
- No, sus padres viven fuera de la ciudad. Pero tampoco sé dónde.
Johnny se voltea y da un último vistazo a la casa tratando de tener alguna respuesta.
- Bueno parece que perdí el viaje – dice un poco desanimado mientras sale del jardín y cierra la reja tras de él – si la vez, ¿podría decirle que Johnny vino a buscarle? Que se comunique conmigo.
- Con gusto – dijo el hombre
- ¡Gracias¡
Johnny se retiró del lugar por el mismo camino por el que llego, pero con más interrogantes que las que tenía anteriormente. Sentía que estaba estancado en un hueco y entre más cavaba más se hundía.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 25 Episodes
Comments
Mildred Álvarez
mucho misterio,vive en una mansión,abandona la ciudad y se va con sus padres ,la busca un tipo encapuchado.mucho misterio
2024-11-29
0