Capitulo 7

La luz de la pantalla del ordenador de Lesly le impacta en su cara, haciendo brillar su rostro. Después del ataque de nervios de la mañana, se ha armado de valor para tomar el collar y lanzarlo al bote de basura. El resto del día, se ha sentado frente a su computadora para distraer su mente en actividades de la universidad. En ocasiones se ha tenido que concentrar más de lo normal, ya que su cerebro persiste en retomar el tema de Johnny Márquez.

Después de dos ensayos de economía y un trabajo de diseño gráfico, decide que ya es suficiente por la jornada de hoy.

Se reclina en el espaldar de la silla y parpadea un par de veces para aliviar los ojos. Se da un momento. Estira solo su brazo sin despegar la espalda de la silla y toma el mouse para apagar la computadora. Se queda observando la pantalla, mientras el proceso se completa. Una vez se disipa la luz, el monitor reproduce la imagen de Johnny, ahogado en la piscina. Lesly se lleva las manos a la cara y cierra sus ojos con tal fuerza que pareciera que fueran a sellarse.

- No vas a empezar de nuevo Lesly – se dice así misma.

 Cuando está preparada, se retira las manos de su rostro y se obliga a mirar la computadora. La pantalla estaba oscura, negra como la noche que se acercaba. Solo en ese momento percibe el silencio de biblioteca que inunda el espacio, y la poca iluminación de la habitación que brindan las concluyentes luces del día. Lesly se levanta para encender la luz y avivar un poco el lugar.

Estando junto a la puerta, observa su celular el cual estaba al lado de su computadora y el que no había llamado su atención durante el día, ya que lo había colocado en silencio para evitar ser interrumpida. Lo toma. Al abrir la pantalla lo primero que ve es la hora. Las siete y cuarenta y cinco de la noche. Los siguientes son seis llamadas perdidas. Introduce su clave de cuatro dígitos y revisa su historial de llamadas. Cuatro son de Carlos, las otras dos de sus amigos.

La decisión de no volver a Tragos y Copas Club era definitiva, ya había sido demasiado para ella con lo del domingo, con respecto a sus amigos, no se sentía de ánimos de escucharlos reclamarle «¿Por qué cambio a la modalidad semipresencial?», así que simplemente ignoro las notificaciones.

Entra al reproductor de su celular y coloca «My inmortal» de Evanescence. Sube el volumen al máximo para combatir el mutismo y coloca el celular en la cama. Se dirige al baño mientras hace un dueto con la cantante y abre la ducha para llenar la bañera de agua caliente. Luego, sale nuevamente a la habitación y busca entre la gaveta de la ropa una pijama.

Repentinamente la voz desafinada de Lesly se queda abandonada por el sonido de la música. La chica voltea hacia su celular. El teléfono advierte en su pantalla una llamada entrante de un número desconocido. Ella lo toma, mientras se pregunta «¿Quién puede ser?», Vacila un poco antes de contestar.

- ¿Halo?

- ¡Halo! ¿Lesly? – dice la voz al otro lado de la línea.

Aquella onda penetra en su oído como una aguja y pincha su cerebro. Lesly empieza a temblar descontroladamente y lanza el celular a la cama, como si se quitara una araña de encima. Se lleva las dos manos a la boca entre abierta, mientras deja caer al piso la vestimenta que tenía en su otra mano.

- ¡No puede ser! – exclama mirando el celular.

En el auricular todavía se escucha la voz decir: «halo, ¿Lesly me oyes?»

La joven siente nauseas, debido a los nervios que revuelven su estómago. Corre rápidamente al baño para clavarse de cabeza al inodoro y escupir una cuantas veces (solo agua y saliva ya que no había comido mucho ese día). Cuando se siente mejor, le baja el agua al baño y se queda sentada en el piso descansando la espalda en la pared. «¿Cómo tiene mi número?, ¿Por qué me está llamando?» se tortura. «Él no sabe nada, estuvo inconsciente todo el tiempo» trata de consolarse sin resultado alguno.

Escucha el agua de la ducha que aún estaba abierta. Aplica gran energía para levantarse y sierra la llave. La bañera solo se ha llenado hasta un poco más arriba de la mitad. Se toma un momento para contemplar el agua.

Sin quitarse la ropa que lleva puesta, Lesly se mete al agua, solo dejando por fuera su cabeza. En su interior se libra una batalla entre lo que debía hacer y lo que quería hacer. Se sumerge completamente para tratar de ponerle fin a sus pensamientos. Permanece en ese estado veintiséis segundos, hasta que empieza a faltarle el aire, pero se exige a permanecer dentro del agua, cuando ya no puede más, se incorpora rápidamente dando una gran inhalación para llenar sus pulmones de aire, es tan violenta esta acción que le hace toser y acto seguido empieza a sollozar.

...***...

Lesly sale del baño con su cuerpo envuelto en una toalla rosada. Ha tardado treinta minutos en recuperarse. Sin embargo esta todavía un poco alterada.

Mira el celular que esta con la pantalla hacia abajo sobre la cama, lo toma con un poco de duda, al encender la luz, observa que Johnny lo ha intentado dos veces más.  «¿Tal vez deba llamarlo para contarle la verdad?» se pregunta. Sacude la cabeza para deshacerse de esa idea. Coloca el celular sobre la mesa junto a su cama, lo conecta al cargador y le desactiva el modo silencio.

Toma la ropa que anteriormente había buscado en la gaveta, la cual todavía estaba en el suelo y la coloca encima de la cama. «No creo que él se halla atrevido a contarle a Johnny, además, la que estaba sufriendo era yo» maquina mientras se quita la tela que le cubre su desnudes, para vestirse con la ropa de dormir.

Se reclina sobre la cama sin desordenarla y tampoco apaga la luz. Le da un nuevo vistazo a su celular y como si se activara por visión, la luz se enciende y comienza a sonar una canción de caja musical. La melodía se introduce en su piel y la posee de nuevo el pánico. Otra vez el número desconocido. «Contesta Lesly, contesta» empieza a estallar en su cabeza. Como un infante, se acurruca en posición fetal, cubriéndose la cabeza con sus brazos, entrelazando sus dedos detrás de la nuca.

- ¡Cállense! – dice llorando.

Siente que las paredes y el techo se comprimen hacia ella. «contesta» sigue escuchando.

- ¡Déjame en paz! ¡Por favor! – balbucea.

El celular deja de sonar, y con él, las voces que perturbaban a Lesly. Ella se queda con los ojos cerrados en la misma posición y empieza a mecerse para tranquilizarse. Parece que funciona, porque después de unos minutos se queda dormida. Sin embargo, su sueño no durara mucho, ya que se ha olvidado de tomar la pastilla para dormir.

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Comments

Mildred Álvarez

Mildred Álvarez

oye autora estos chicos sufren de .pesadillas o están poseídos por fuerzas sobrenaturales,Pero Jhonny tenía su contra y está en poder de ella.Es necesario que se la devuelva .

2024-11-29

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