Los dos con sus respiraciones todavía un poco agitadas, Velkan por fin le salieron las palabras.
— Te gustó linda.
— Hablas en serio amor, me hiciste tener dos squirt, ninguno logro sacarme uno siquiera y tú lo hiciste dos veces, lo hiciste magnífico, Kan sé nuevamente encima de ella y le hizo el amor nuevamente, Erea lo siguió elogiando aquellas horas para lograr subirle el ego y autoestima a su guapo Kan en la cama, lo estaba haciendo más seguro y lo mejor para los dos es que él cada sesión lograra no llegar tan rápido como antes. Los dos tuvieron que parar, pues, sabían que se tendrían que levantar temprano para salir al aeropuerto.
Tres horas más tarde Esmeralda tocaba la puerta para qué se comenzarán a preparar, eran las 7 de la mañana y todos se encontraban ya en el comedor desayunando, solo Velkan y Erea se veían sonrientes mirándose uno al otro, Esmeralda platicaba con Dragos de lo feliz que estaba regresando a Rumanía, amaba a su México siempre lo llevaría en la sangre, pero había hecho una vida en el país donde vio nacer a sus hijos y quería estar de vuelta, mientras que la Elda los escuchaba atentamente y reflexionando ayer odiaría a su hermano y no le perdonaría tan rápido se dijo ella, pero aria lo posible por aprender a vivir sola de ahora en adelante.
— Estuvo buena la sesión de ayer verdad hermano, hablo mirando a Velkan con tono habitual de hermana burlona.
Velkan se atragantó con el jugo que tomaba en ese momento, Erea le comenzó a dar palmadas en su espalda y cuando recupero el habla, se le quedó viendo a su hermana y todos soltaron la risa que se aguantaron por la cara de Velkan, y ahí estaba otra vez esa familia con la chispa de su hermana para sacarles una risa como siempre lo hacía cuando la familia se encontraba pasando un duro proceso.
Después de terminar de desayunar le dejaron una buena suma de dinero a los encargados de la casa y se fueron por fin a su país.
HORAS DESPUÉS.
Por fin decía Esmeralda que corría al cuarto de Emiliano, todos sabían que por eso le urgía llegar y era aceptable, era su madre, no, se dijo Dragos.
Todos comenzaron con sus rutinas de siempre, claro está nuestra querida pareja de enamorados no seguía con su rutina de siempre.
Erea medito en las palabras de Emiliano antes de partir y tomo la decisión de sincerarse con Velkan, le diría quién era ella en realidad y que tenía razón en quererlo cambiar.
Había pasado ya una semana desde que llegaron de México, los dos se encontraban trabajando en la oficina sacando todo lo atrasado, tenían toda esa semana sin verse, Velkan estaba revisando correos y miraba de vez en cuando a su amada, sabía que algo tenía porque desde hace una semana que no tenían intimidad, pero eso era lo de menos pensaba él, ya que nunca la había necesitado, pero su indiferencia y su frialdad lo estaban volviendo loco.
— Se puede saber por qué desde que llegamos te has vuelto fría como eras conmigo desde un principio, hablo con voz sería pero dura.
— Ella dejó de revisar los documentos y lo miro— solo estaba esperando ver tu reacción amor, he tenido problemas en casa y más porque tengo que hablar contigo de algo importante.
Velkan vio en la mirada de Erea cierta tristeza que lo hizo que se pusiera de pie para preguntarle rodeando su cintura con sus brazos, —¿Que tienes linda?.
Ella respondió con lágrimas en los ojos, por el temor a ser rechazada, por el hombre a quien ama — discúlpame por qué tienes razón, dijo con la cabeza agachada, él quiso responder, pero ella no lo dejo — no, déjame hablar primero, sabes, tienes razón, no soy lo que aparento ser, Erea todavía sin mirarlo a los ojos le siguió diciendo que recordara cuando ella le dijo que se vestía así para no cumplir con los estereotipos de su familia, y de los demás, le dijo también que ella era hija de los empresarios Fusco, Velkan frunció el entrecejo, porque no se llevaba bien con el presidente de la compañía y pensó que ojalá no fuera el padre de ella, siguió diciendo — mi padre quiere que sea la próxima presidenta de la empresa en Nueva York, hizo una pausa, y tomando su rostro prosiguió mirándolo a los ojos, — por eso busque trabajo y fui hasta tu empresa, por eso acepte en irme contigo, pero ahora que ya estoy aquí, necesito que sepas quién soy realmente y como nos tomaron una foto mía familia quiere que te lleve a cenar, él la miro sorprendido por todo lo que le dijo, así que la soltó y se sentó nuevamente en su escritorio e hizo algo que jamás se imaginó hacer.
— Señorita Erea ponga seguro a la puerta, por favor, dijo con voz seria, pero provocativa.
Erea le dio una leve sonrisa y cerró la puerta de su oficina, se quedó parado en la puerta con la vista mirando a sus zapatos de tacón color negro que combinaba con un vestido negro ajustado a su cuerpo que le llegaba arriba de las rodillas, — señorita Erea acérquese, sin miedo, se relamió sus labios y se palmeó sus piernas indicándole que se sentará en ellas.
Ella obedeció y se sentó en sus piernas con las manos entrelazadas y metidas entre sus piernas, demostrando sumisión, — me has mentido linda, pero entiendo, me encantaría ir con tu familia, pero en estos momentos te has ganado un buen castigo, ahora chupámela…
Eres estaba muy excitada por aquellas palabras, se inclinó ante él y comenzó una rica y excitante sesión de sexo, Velkan trabajo él solo, el aguantar sin correrse en poco tiempo y estaba demostrándolo ahí mismo, solo se escuchaba su voz ronca gimiendo en bajo para no ser escuchados por los demás trabajadores, él le hizo una coleta a su cabello y la guío más profundo hasta derramarse en la boca de su novia y futura esposa lo tenía decidido.
Él no solo busco su placer la subió en la orilla del escritorio frente a él y rompió su hilo dental para proceder a darle placer con su boca, en este poco tiempo Velkan había aprendido bastante y de aquel hombre serio poco a poco salía ese hombre posesivo en la cama, él le ordenó que no llegara hasta que él se lo pidiera y que no quería escuchar ningún ruido, y si lo hacía tendría su castigo, ella estaba enloquecida, quería gritar a cada toque de aquella magnífica boca, se le salió un leve gemido y sin avisarle se adentró en ella y le dio rudo y duro, la beso para que no saliera ningún ruido de su boca, hasta que los dos llegaron a su clímax, — estás bien amor, dijo tomándole el rostro.
— Estoy más que bien, mi vida, definitivamente me has sorprendido, ella lo volvió a besar y se acomodaron sus ropas para seguir trabajando.
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Updated 33 Episodes
Comments
Elizabeth Mejill
aprende rápido, el estudiante superando a la maestra /Drool//Drool//Drool//Drool/
2024-01-30
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Belkys Natalia
le dio duro contra el muro jajaja
2023-07-24
1
Wendy López
Dios mío, tienes un potencial enorme, si los capítulos que te permitía plataforma son buenos, ya me imagino los hot han de ser espectaculares, como quisiera tenerlos para leerlos.
2023-06-11
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