Por primera vez Erea había llegado temprano a su cita, toda la familia Kovacs no llegaba, pero lo que no se imagina Erea era encontrarse con unos desagradables recuerdos y personas.
— Pero mira a quien tenemos aquí,- dijo un hombre-, a la zorrita de la universidad.
— Y mira quién tenemos aquí a los cerdos violadores de la universidad.
— No tienes pruebas de lo que dices zorrita, pero nosotros sí tenemos vivencias de la zorra que eres.
— Hay sí, sí, di lo que quieras, si con eso eres feliz y te sientes más hombre, ya que no tienes otra manera de demostrarlo, sigue así.
— Maldita zorra, pero ahora que recuerdo, ya dinos quien de todos te la metieron mejor.
Erea estaba molesta, no porque había cometido un error en el pasado, ya debería de catalogarla como lo peor, lo que no se habían dado cuenta, aquel grupo de hombres es que detrás de ellos se encontraba la familia Kovacs que habían escuchado aquella palabra despectiva hacia Erea, cosa que a nuestro querido Velkan le hirvió la sangre, muestras Erea se había puesto ruborizada de la vergüenza.
— Yo que usted me retractaría, caballero, el ofender de esa manera a una señorita, habla mal de la educación en casa, no le parece, - dijo Velkan y todos los demás giraron-.
— En algo estoy de acuerdo con usted señor, si ella fuera una señorita como usted lo comenta, pero dudo por experiencia propia y no solo mía sino de otros dos compañeros más, que ella de señorita no tiene nada.
— Eso no importa, sea como sea Erea merece respeto.
— Voltearon de nuevo a ver a Erea-, oh, no me digas que esté, es al nuevo que te comes zorra.
Dragos iba a decir algo cuando Velkan le dio un derechazo a aquel hombre rompiéndole el labio, el otro hombre se le abalanzó dándole un golpe en la mejilla, cosa que a Emiliano le molestó de sobremanera, pero su hermano le dijo que no se metiera, así que sin decir nada Velkan lo tlaqueo tirándolo al suelo y ahí comenzó a darle golpes en el rostro uno tras otro, llamando la atención de los pocos pasajeros que se encontraban esperando saliera su vuelo, Dragos al ver que su hijo estaba como segado, lo rodeo por la cintura y lo separó.
— Velkan ya basta, quiero que todos se vallan al avión ya.
— Que no ves que estoy enseñándole a este imbécil a respetar a las mujeres, padre.
— He dicho que se vayan, no lo repetiré nuevamente.
Dragos amaba a sus hijos y les cumplía todo lo que podía, pero cuando se enojaba era mejor obedecerle y todos entendieron que tenían que irse.
— Señorita Erea,! Verdad!.
— Sí, señor.
— Bueno, sigue a mi familia al avión y ahora voy.
— Miren jóvenes, más vale no verlos nuevamente rondar a la señorita Erea, porque cuando los vea o me enteré de que están cerca sabrán quién es Dragos Kovacs.
No permitió que contestaran, simplemente Dragos se dio la vuelta y se dirigió al avión familiar.
— Ya puede despegar capitán, - dijo Dragos-. Esos jóvenes jamás la volverán a molestar, señorita.
— Gracias, señor.
— Ahora si, nos presentarás como debe ser Velkan,- dijo un padre con tono fuerte-.
— Sí, familia les presento a mi asistente Erea.
— Erea te presento a mi padre Dragos, mi madre Esmeralda, mi hermano gemelo Emiliano y mi hermana pequeña Elda.
— Es un placer conocerlos.
— Intervino rápido, Esmeralda-, el placer en nuestro, querida, eres más hermosa de lo que nos contó mi hijo.
— Madre, por favor,- dijo apenado Velkan-.
— Mira, ven, vamos a la habitación para que te relajes un poco y ustedes, - dijo esmeralda señalando a sus hijos-, más vale que se estén en paz que hablaremos en casa una vez estemos en México.
— Pero si no hemos hecho nada mamá, - replicó Emiliano-.
— Hagan lo que dice su madre,- voltea era a Dragos con ojos de se callan-.
Las dos mujeres una vez se adentraron a la habitación del avión esmeralda no dudo ni un poco en hablar, los años y la experiencia con sus hijos reconocía cuando una mujer estaba triste y cubría sus problemas con otros.
— Aquí puedes llorar si quieres linda.
— No..no la entendí, señora.
— Dime Esmeralda o Esme si quieres, conmigo no tienes que hacerte la fuerte linda, hay veces que cometemos errores que nos marcan en la vida y lamentablemente no seguirán siempre si no los superamos, así que entiendo cómo te sientes de alguna manera, aquí puedes desahogarte si así lo deseas.
— Entre lágrimas Erea se tapó su cara con sus dos manos,- gracias seño… Esme.
— De nada linda ven siéntate, llora si quieres y después si tienes ganas me puedes contar y desahogarte.
— Ella se abrasó a Esmeralda y Esme le correspondió el abrazo, y comenzó a contarle-, cuando estaba en la universidad comencé a cambiar después de cometer el peor error de mi vida, en una noche me entregué a mi novio que teníamos una relación desde la secundaria, le dije que una vez siguiéramos en la universidad me entregaría a él, y fui estúpida porque lo hice por amor y él solo lo hizo para escribir una estúpida más en su lista, Cuando le dijo a sus amigos que por fin me había llevado a la cama, me di cuenta de que la sociedad es una mierda de mentiras e hipocresía y…
— Tranquila linda, ese joven es el que te insulto, verdad.
— Sí.
— Bueno, créeme cuando te digo que él pagará más cara lo que te hizo a su debido tiempo.
— Usted cree.
— Así es y ya te dije que no me hables de usted.
— Me he acostado con dos de sus amigos, y con muchos hombres más, claro, yo los escojo, pero con sus dos amigos me…
— Te querías vengar.
— Sí, pero la perjudicada fui yo.
— Porque esos dos amigos hablaron de tu intimidad con él o me equivoco.
— Exacto, pero fue tan desagradable haberme acostado con ellos, ni siquiera disfrute nada, estaba muy borracha y hasta a uno de sus amigos ni se le paró.
— Ja, ja, ja por eso hablaron mal de ti, porque no mostraste ningún tipo de emoción, así somos los seres humanos en algunas situaciones, nos guardamos nuestros temores y creemos que con hacerle daño a otras personas nos sentimos más felices.
— Usted lo ha hecho.
— No, pero en algún momento me lo hicieron, pero sabes todo eso por lo que llegamos a pasar, nos hace más fuerte linda, y es lo que nos enseña a ser mejores.
— Sus hijos son muy afortunados, Esme.
— También yo soy afortunada con ese par de loco, que amo con mi vida, cada uno me saca canas verdes, pero te diré que mi Velkan es el que menos lata me ha dado, él siempre fue muy sentado desde pequeño, siempre metido en sus estudios para ser mejor que su padre, creó que eso es lo que más preocupa, que él está tan obsesionado que su padre se sienta orgullo que quiere ser mejor que él.
— Lo entiendo, no quiere vivir a la sombra de su padre y que cuando lo vean digan es hijo de… usted entiende.
— Exacto él quiere hacerse su propio nombre ante el mundo de la arquitectura.
— Y creo que va bien, por los papeles que acomodado ha logrado su primer contrato verdad.
— Así es, linda, ya te sientes mejor.
— Sí, y mucho, gracias por sus palabras.
— De nada, ha sido una placer y cuando tengas esa necesidad de hablar puedes llamarme y ahí estaré, aquí tienes mi número.
— Gracias Esme, lo tendré en cuenta.
Y las dos salieron de aquella habitación platicando para sentarse en sus respectivos lugares, Esme junto a su esposo que en cuanto lo vio le dio un apasionado beso sin importarle que estuviese ahí Erea y ella que se sentó junto a Velkan.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 33 Episodes
Comments
马里克鲁斯
W hermoso capitulo 😍
2023-09-02
1
Agueda Monroy
Que bueno que pueda confiar en nuestra querida esmeralda gracias por el capítulo
2023-06-02
0