Velkan conducía el auto mientras Erea tenía la vista en la autos, tiendas y las luces que rodeaban la ciudad, todo estaba en silencio, ya cuando llegaron a la residencia Kovacs y antes de meter el auto al estacionamiento el hablo.
— Con voz sería y la vista puesta en ella le dijo— Dejaras de comportarte como una niña berrinchuda Erea o seguirás con ese comportamiento.
— Lo dices en serio, después de que te comportaste tan indiferente conmigo, me lo preguntas.
— No se ha que estés acostumbrada linda, pero espero que con esta plática te quede más claro, el hecho de que seamos novios no significa que dentro de la empresa se llevará esa misma relación, no me gusta mezclar las cosas, fuera de la empresa podremos demostrarnos ese afecto y amor entiendes, si eso te molesta al grado que volviste a enmascarar a la era que es realmente, mejor piensa la relación que quieres llevar conmigo.
— Eres un imbécil, con razón no tienes amigos por dejar de ser la sombra de tu padre, porque no eres como él.
Velkan apretó los puños dentro de su pantalón, estaba furioso por aquel comentario, por eso no quería ninguna relación con nadie, por qué no lo entenderían, quería gritarle mil cosas, y ella se había sorprendido por lo que dijo, estaba tan enojada por lo que le dijo Velkan que no midió sus palabras, se había comportado como una niña berrinchuda tal y como dijo Kan pensó ella, pero no podía regresar el tiempo y no haber dicho aquellas palabras.
— Gracias por confirmarme una vez más porque siempre me ha gustado estar solo, no te contestare más por qué mis padres me han enseñado a respetar a las mujeres.
— Lo siento Kan, discúlpame, dijo Erea apenada y con la voz a punto de llorar.
— Aquí no ha pasado nada señorita Erea, que pase buena noche.
Velkan subió lentamente las escaleras, ahora más que nunca se maldecía por haberse acostado con ella, pues sabía ya sus debilidades en tan poco tiempo, por primera vez en toda su vida tenía un fuerte dolor de cabeza y lo supo por los síntomas que su padre presentó durante y después del COVID-19, se metió a bañar para olvidarse de ese mal momento y probar si se le quitaba el dolor de cabeza, cosa que no resultó, le daba vueltas aquellas palabras, “por dejar de ser la sombra de tu padre, porque no eres como él”, le taladraba aquellas palabras, cada vez que lo veían le decían que el sería el próximo Dragos Kovacs, cosa que el no quería, el tenía que ser mejor que su padre, el si llegaría a Dubái sin la ayuda de nadie más que de su trabajo, estaba arroz que siempre que lo vieran lo compararán con su padre, el tenía identidad propia y que la mujer que amaba se lo dijera, así que molesto y triste a la vez puso a su violinista preferido, se dejó caer boca abajo en la cama para quedar profundamente dormido.
POR OTRO LADO
— Que se cree para gritarle eso a mi hermano esa mujer, ya la odio dijo un molesto y con lágrimas Emiliano que daba vueltas de un lugar a otro en la estancia de la mansión.
— El tiene que pasar sus propios problemas Emi, se que ella no midió sus palabras, pero en una relación sea que tengan poco tiempo o mucho deben aprender a tratarse con respeto, hablo Dragos para tranquilizar a su hijo.
— Lo sé padre, pero siento aquí en mi pecho el dolor de mi hermano, sabes cómo es él, que se guarda sus sentimientos, pero yo lo siento y me duele mucho.
— Dragos se paró de su lugar que estaba abrazando a Esme para abrazar a su hijo— calma Emi, tu hermano lleva una carga que si no aprende a sobrellevarlo explotará, pero ahí estrenos todos nosotros, alzó su mano izquierda para señalar a todos los que estaban ahí reunidos— para poder ayudarlo cuando eso suceda, claro si es que sucede, ahora vallamos todos a dormir que en lo personal hasta el hambre se me fue.
Todos lo secundaron y se dirigieron cada uno a su cuarto.
Erea no dejaba de moverse de un lado a otro en su cama, la había regado con sus palabras y no sabía si su Kan pudiera perdonarla, así que tomo valor se levantó de su cama y salió en dirección al cuarto de su Kan, abrió la puerta la cerró sin hacer ruido y camino sigilosamente hasta llegar a su cama, y ahí lo vio recostado a todo lo que daba su colchón con los violines de Paganini de fondo, miro su espalda ancha, se desnudo para subirse a horcajadas y comenzar a sobar su espalda, hasta que se escuchó un leve quejido de Kan, y que el al sentir el contacto de esas manos que el ya bien reconocía se volteó y vio el rostro de la mujer que lo tenía perdido.
— Que hace aquí señorita Erea, dijo Velkan serio apunto de quitarla y levantarse.
— No, dijo Erea desesperada recargando todo su peso en el— Perdóname.
— No tengo nada que perdonar señorita Erea, le pido amablemente que se retire de mi y de mi habitación.
— No, quiero al Kan lindo y amoroso, y no al distante y frío Velkan Kovacs, dijo ya llorando en el pecho de él.
— El la rodeo con su brazo en la cintura y la acomodo de lado derecho a un lado de el para mirarla a los ojos, le limpio con sus pulgares las lágrimas que no dejaban de salir— no llores, tienes que salir de aquí, será mejor que sigamos como antes, cada quien mirando sus objetivos, creo que ni tú ni yo estamos preparados para una relación.
— No digas eso, claro que estamos listos, solo que como todas las parejas tendremos problemas Y es ahí donde tenemos que aprender a resolverlos, dejo Erea mirándolo a los ojos — perdóname Kan, estaba muy molesta porque tienes razón actúe como una niña berrinchuda, cosa que nunca he hecho en toda mi vida, también tienes razón en decirme que me cubro mi dolor siendo alguien que no soy, y eso me dolió mucho y quise lastimarte igual, se que estoy mal, pero es algo que siempre he hecho para defenderme.
— Te defiendes lastimando a los demás, le dijo con su ceño fruncido y mirándola a los ojos.
— Erea suspiro y dijo— Si, en mi casa soy como la oveja negra de la familia, mi padre siempre me dijo que hacer, como hablar, como ser la hija ejemplar, mi madre me mandó a las mejores escuelas de etiqueta para seguir con el estúpido legado de la familia, soy las más pequeña de dos hermanos varones, ellos estudiaron lo mismo que papá para hacerse cargo de la empresa y por lógica yo también para que sus tres hijos siguieran sus pasos, pero yo no quiero eso, así que me comenzó a revelar y siempre lo hacía pasar vergüenza, por eso me gusta lastimarlos siendo así.
— Es difícil no cumplir con las expectativas de los padres y te das cuenta que lo único que hacías es llamar su atención comportándose así, dijo Kan colocando un mechón de cabello detrás de la oreja.
— Si, perdóname yo te amo.
— Yo también te amo, mi padre a sido el mejor padre que alguien pudiera desear al igual que mamá, el siempre me ha dicho que cada quien forja su camino y que el no espera que sea igual que el, pero cuando la gente me ve lo primero que hace es compararme con el, o con este proyecto que estoy haciendo ahora me ven y dicen « el Velkan el hijo del gran arquitecto Dragos Kovacs» no sabes cómo me molesta, yo solo conseguí este proyecto, jamás le pedí a mi padre que intercediera por mi, Yo toque las puertas para tener este proyecto que espero me abra las puertas a Dubái.
— Estoy orgullosa de ti Kan y tu padre también lo está, así que olvidemos este mal momento ya sabes porque soy así y ya se porque eres así, que te parece si nos complementamos para salir de esto juntos, le dijo ella tocando su rostro.
— Velkan muy serio le contesto —No me convencerás así de fácil sabes.
— Con voz seductora y colocándose ella nuevamente a horcajadas sobre el contesto— Aa no, entonces que te parece si hago esto.
Erea comenzó a pasar su lengua por su cuello hasta llegar a su oreja para morder su lóbulo lentamente, a ella no le molesto estar lista para comenzar su apasionada noche, así que tomo su virilidad ya lista para invadirla y lo monto y así se entregaron, el ya con más confianza la tomo de las caderas para profundizar los movimientos el pudo aguantar más que la primera vez pero aun así se derramó tres veces mas en esa noche hasta quedar los dos dormidos agotados.
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Comments
Wendy López
Eso es cierto el no pude ser diferente por que así como es lo amas, apa6para tener un negocio y un imperio tienes que demostrar que tienes el carácter para manejar a tantas personas, y no puedes verte débil ya que de cuando bajas la guardia y te vean así muchos aprovechan para traicionarte o lastimarte, yo no se esas mujeres o hombres que se nac6y luego quieren cambiar a la persona que "aman" ¿ Porque?, están actuando muy inmaduros,
2023-06-11
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