CAPITULO 34
*PABLO
Siento que vivo un sueño junto a la Gringa, no solo nos llevábamos bien en el día a día, no solo nos conectamos y entendemos lo que sentimos antes de decir algo. Cuando deseo poseerla no necesito decirle, con solo mirarla ella ya capta lo que quiero y nos sabemos devorar con pasión, no me canso amándola, recorriendola, ni ella se cansa, hasta creo que tiene más energía que yo. Por mas cansado que esté, logra que tome energía de donde sea y se lo plasme sobre ella sin mezquinarle nada. La observo durmiendo entre mis brazos, tan dulce, tan tierna, me hace sentir muy bien tenerla así. La recuesto en la almohada con suavidad para no despertarla y me dirijo al baño a sumergirme en la bañera con agua caliente. Estar así hace que me relaje y tome energía, mientras cierro los ojos planeo cocinar algo para los dos, al estar por fin en casa con ella. De repente siento un beso en los labios y abro los ojos encontrándome con esos ojos color violeta- azulados y esos labios rosados que me vuelven loco. La estiró hacía mi introduciendola en la bañera.
- Buen día amor...Lo saluda la Gringa.
- Buen día amor...Le responde Pablo, tragando saliva.
Ella se acomoda sentándose sobre él y lo tomo del rostro para continuar besándole.
- ¿Te gusta besarme? Pablo le susurra entre dientes, apretando las caderas de ella.
- Me fascina...Le respondió recorriendo con sus besos su cuello y su oreja.
- Siento...que...Quieres un mañanero...Le dice con la voz entrecortada.
- Quiero disfrutar...que estás aquí...Y regresa a besar sus labios. Pablo la besa con lujuria sintiendo como se encendía el fuego en su interior y sintió que se deslizó adentro de ella, que envolvió su masculinidad con un tibio y acogedor lugar del cual no quería salí, sus manos la recorrieron de arriba a bajos, sus cuerpos se cubrieron de espuma. Al sentir que llegaba al Climax ella siguió sobre él sin apartarse ningún centimetro.
- Amor...¿Sabés lo que pasará si no me retiró? Le dijo Pablo al notar que ella no se levantaba ante su señal.
- Lo se amo...Y le mordió el labio. Levantandose por fin y ahí el se libero por completo. Se enjuagaron mutuamente, quitándose el jabón y con una toalla se envolvieron los dos secándose uno al otro.
- Gringa...¿Te gustaría tener...hijos conmigo?. Le pregunto de repente Pablo, al caer en la cuenta que si en una de esas él no llegara a cuidarse ella podría quedar embarazada.
- Claro amor...Me gustaría...Ni bien nos establezcamos bien...Le respondió segura la Gringa.
- ¿A qué te refieres con establezcamos bien? Le pregunto Pablo.
- Queria conseguir un trabajo antes...Y si tenemos un hijo eso no será posible...Por eso pensaba en trabajar primero.
- No es necesario que trabajes...Tengo suficiente para que tengamos una vida cómoda y cubrir nuestras necesidades.
- Mi amor...Se que te sacrificas por brindarme lo necesario y más...Pero me importa tenerte conmigo...Y si trabajo ayudaré en los gastos y así no tengas que tomar tantas guardias para ganar algo extra. Le respondió la Gringa.
- No es que quiera tomarme las guardias para ganar algo extra...Me ordenan que las tomé ...Es parte de mi trabajo...Y cómo incentivo nos dan un bono extra.
- Bueno amor...De todos modos...Quisiera trabajar...
- Bien... veremos en que puedes trabajar... Le respondió al verla decidida.
(...)
Llegaba la fiesta de navidad y Pablo debía ir al cumpleaños de su madre, por lo que tenía que ir si o si, no podía escapar de ello. Esa semana dio vueltas en la casa buscando la manera de plantearle a la Gringa y explicarle que debía enfrentar a su madre, dándole la noticia que Gringa era su señora, no sabía como lo iba a tomar, con su padre no había problema, el ya conocía su relación con ella, pero su madre, era otra historia, él tenía la intuición de que su madre esperaba que se arregle con su esposa, aunque no lo decía directamente.
- Papito... ¿Qué sucede?. Le pregunto con cariño la Gringa.
- Este... Llega el cumpleaños de mi madre... Y debo ir...
- Buenísimo y ¿cuándo es?. Así preparo los bolsos y dejo las instrucciones para los empleados y debo avisar a Mirna que no voy a poder ir con ella de compras si debemos salir en seguida. La Gringa se aceleró, estaba por conocer a su suegra.
- Gringa... Espera...Amor debo decirte algo. La tranquilizo Pablo tomándole de las manos.- Yo... No le dije a mi madre que estoy contigo... Ella lo miro sin comprender, y vio su mirada de preocupación. Tomo una silla, se sentó y lo miro un momento antes de preguntarle.
- Y ¿por qué no se lo has dicho? Me dijiste que tu padre lo sabía... Y ahora... Me dice ¿qué no le dijiste a tu madre lo nuestro?... No entiendo. Pablo se pasó la mano por la cabeza, buscaba las palabras para explicarle y no herirla.
- Es que... Mi madre...Está chapada a la antigua... Ella tiene la idea... De que el matrimonio es para toda la vida... Y esperaba que me arregle con Maria.
- Eso quiere decir... Que mi presencia será mal vista.
- No pienses en eso. Pablo se le pone en cuclillas delante de ella besando sus manos. Te va a adorar... Se va a dar cuenta lo especial y única que eres. La Gringa sintió que una lágrima le rodaba por la mejilla.
- Si tú lo dices. Y Pablo le besa el cachete donde tenía la lágrima.
Esos días la Gringa se ocupó de preparar las maletas siguiendo las indicaciones de Pablo, mientras él trabajaba. La promesa de Pablo de que primero viajaban a Formosa a pasar noche buena con sus padres y para el 25 irían a Corrientes para pasar el cumple de su madre, la dejo más tranquila.
En la cena ella le contaba todos los preparativos que hacía para el viaje, los regalos que compro para cada integrante de la familia.
- Para tus padres compré un juego de salidas de baño. No sabía si fuma tu padre y se me ocurrió que borden sus iniciales en cada una para que sientan que es personal y pensamos en ellos. Y... La interrumpe Pablo.
- Amor... Es bello lo que hiciste... Les va a gustar.. Debes viajar sin mí a Formosa, debo cumplir con una obligación antes de poder ir. Le contó Pablo.
- ¿No era que te daban esos días? Le pregunto ella.
- Sí... Pero un compañero se reportó enfermo y debo cubrirlo... Pero estaré para el 24... Si tú quieres ir antes... No hay problema... Asi no pasas mucho tiempo sola.
- ¿No vas a venir a casa?... Le pregunta angustiada.
- Sí... Solo que cuando lo haga estarás durmiendo... Entiende...Hay mucho movimiento por las fiestas... Y tenemos más trabajo... Y poco personal... No quiero que estés sola tanto tiempo. Trata de explicarle, Pablo.
- Bien...Lo hare...Lo dice resignada. La Gringa.
CAPITULO 35
La Gringa decidio viajar tres dias antes para pasar mas tiempo con sus padres, los extrañaba y aprovechando que Pablo pasaba el mayor tiempo en la oficina haciendo informes, que era el puesto de su compañero que cubria, pudo armar los regalos en secreto que preparo para él y se los dejo en la cama. Ella no podia esperar a la navidad para darle, siempre era asi de ansiosa. Estaba a punto de irse y decidio ir en persona a llevarle los regalos, total le quedaba camino al aeropuerto.
- Buenos dias. Saludo la Gringa en la entrada al que estaba de guardia.
- Buen dia ¿ Que se le ofrece? Le respondio el oficial.
- Soy la señora del oficial Fernandez Pablo. Le anuncia.
- A si...Esta en ese sector. Le indico.
- Gracias. Le respondio. Se encamino por el pasillo que le señalo y vio por una puerta muchos escritorios, entro para ver si alguien podia guiarle...
En ese momento Pablo estaba escribiendo y controlando los informes que le pasaban. Cuando aparecía Leonor.
- Hola... Aun trabajando. Le habla tomando una pose seductora inclinándose sobre el escritorio de él.
- Leonor... ¿Qué haces por aquí?. Le dijo Pablo. Ella suspiró hinchando sus pechos.
- Puedo hacerte compañía... Tardan cuando están en reunión... Podemos distraernos juntos. Le susurro al oído.
La Gringa estaba llegando cuando la vio cerca de Pablo hablándole al oído y tomándole del hombro. Se le encendieron las alarmas, esa mujer tenía la osadía de tocarlo, a él no le parecía molestar.
- PABLO... Lo llamo. Lo miro fijo, cuando él levantó la mirada, ella se giró y salió de ahí. Pablo se levantó del escritorio y la siguió.
- Gringa... Espera... No era que viajabas. Le dijo Pablo llamando su atención.
- Así que esperabas que no este para estar con ella. Le dijo la Gringa.
- NO… NO… NO TENGO NADA CON ELLA. Le responde Pablo sintiéndose asombrado.
- Y ¿POR QUÈ ESTÁ AQUÍ CONTIGO?. Le pregunta con la vos forzada para no llorar.
- Vino con su esposo... Están en reunión... Y lo está esperando. Le respondió Pablo, con un gesto cansado fregándose la frente.
- TE ESTABA TOCANDO Y HABLÁNDOTE AL OÍDO. Le recalca la Gringa.
- La verdad no preste atención... Estaba concentrado en el trabajo. Le responde Pablo.
- Donde quiera que me dé vuelta hay una colgada de ti... ¿Qué clase de hombre eres?. Le dice con enfado la Gringa.
- No voy a negar que antes estuve perdido... Pero te aseguro desde que estoy contigo, no he pensado en nadie más que en vos, no estuve con otra mujer, solo contigo. Le asegura Pablo con vehemencia.
- Lo que veo es que se toman muchas libertades al tratar con vos. ¿Qué sentirías si me trataran así los hombres? Y únicamente te responda que son conocidos y te asegure que solo tú eres mi hombre. No creo que te quedes tranquilo...
- Entiendo... La verdad no sé que responder... Solo asegurarte que eres la única dueña de mi corazón.
- Debo tomar un vuelo. Le dijo la Gringa entregándole una caja en una bolsa y se marchó...
- Gringa... No te vayas así... Trato de detenerla pero ella subió al taxi sin siquiera despedirse.
Pablo maldecía entre dientes, culpa que no trazo un limite con Leonor ahora la Gringa estaba enojada con él. Fue a su escritorio y guardo todo. Marchandose de ahi. Miro la hora por lo que decidio que seria mejor viajar cuanto antes. Relleno un informe y se lo dejo sobre el escritorio, aseverando que su partida era urgente por temas personales. Total habia hecho mas que su compañero todo el tiempo que estuvo ahi.
*GRINGA
Estoy muy angustiada, acongojada, desde que conocí a Pablo se han cruzado mujeres aseverando que tiene o tuvo una relación con él. Trate de ignorarlas diciéndome a mi misma que era por envidia porque él me eligió a mí. Sin ir muy lejos la que atiende el almacén donde conseguimos las provisiones, al enterarse de que yo era su señora sin pena ni pudor me dijo que él estuvo con ella no hace mucho, que por eso tenia una cuenta especial ahi. " Pero usted es casada"( Le recalque)..."No te preocupes no te lo quitare, ya me saque el gusto con él, no es de los que asientan cabeza, ya veras que se cansara de ti, no te lo digo por maldad al contrario te dejo sobre aviso, tú sabras que hacer"...Fue su respuesta con una sonrisa falsa. Y ahora esto con esa mujer de vestido rojo entallado, por poco no estaba sentada en su regazo.
No necesito esto, no puedo con esto, pero a la vez no tengo fuerzas para dejarlo. Esta tan metido en mi, que con unas pocas palabras termina convenciendome, nunca cai tan facil, no se porque con él es tan diferente. Con un simple gesto y unos cuantos halagos, sabe como convencerme, trato de ser fuerte, firme, pero logra con una simple accion atraerme a su lado. Crei que nunca nacería él hombre que me dominaría tan facil, no necesita ser severo, ni grosero...Sabe que me alejaría para siempre si lo fuera...Y ahora que lo pienso...Nunca me dice que no...Quedamos en que buscaría un trabajo para mi...Pero hasta ahora nada...Me deja ver los posibles puestos...Me dice que si iriamos, pero por una u otra cosa nunca se concreta, es como si estuviera en una jaula de oro...Por mas que sea de oro no deja de ser una jaula...
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Updated 38 Episodes
Comments
Edid Solarte
buena
2023-06-05
1