Capítulo 15

Al día siguiente el emperador fue a ver bien temprano a su hija y la encontró vistiéndose para salir.

Una vez que las doncellas se marcharon el emperador dijo.

– Lo siento.

Leonor volteó a verlo y este continuo.

– Siento no haberte creído, Sara logro hallar a la culpable de todo esto y...

– No me digas, fue la emperatriz. – Leonor hablo ironizando y el emperador frunció su rostro.

– Tal vez merezco que me hables así.

Leonor suspiró e indicándoles que tome asiento en uno de los sillones de su habitación dijo.

– Padre creo que ahora entiendes por qué siempre me comporte de esa manera contigo.–Maximus miró nuevamente a los ojos de su hija y está continuó – Sí bien los actos de la emperatriz son solo suyos, tú siempre fuiste responsable de no ver las maldades e injusticias que esa mujer cometió con todas nosotras, no solo hablo de mi madre o de mí, hablo también de las concubinas...

– ¿Cómo es que...? Sara.

– No la culpes, ella solo me informo de todo lo sucedido creyendo que tú no llegarías a tiempo. Ahora dime, ¿Qué planeas hacer? Por qué yo no tengo intenciones de quedarme encerrada para siempre...

– Ni tampoco te lo estoy pidiendo. Hoy en la tarde todo habrá terminado.

– Padre...

– Yo le sacaré la verdad.– El emperador se levantó de su asiento y mirando a su hija con algo de tristeza dijo– Lamento no haber sido mejor padre.

Leonor quiso detenerlo, pero lastimosamente su orgullo no la dejo.

***

Al salir del palacio de la princesa el emperador se dirigió nuevamente hasta su oficina y allí organizo todo para la caída de su emperatriz.

En la tarde varios nobles y altos funcionarios de su corte estaban ya reunidos a espera de los emperadores. Muchos sabían del estado de la princesa así que supusieron que fueron convocados para saber de su estado. Soledad por su parte se dirigió al gran salón sin ningún temor, puesto que ella aún no sospechaba nada, ya que en la mañana había enviado a una de sus doncellas a preguntar por la princesa y le informaron lo mismo que el emperador había dicho la noche anterior.

Sin pensar más en ello tomó asiento junto con su esposo y la reunión empezó.

– Muy bien caballeros, los he reunido aquí porque quiero informarles de la salud de mi hija...

Soledad sonrió confiada e interrumpiendo al emperador dijo.

– Lastimosamente, la princesa ya no despertará y...

Los nobles se sobre exaltaron por esto pero Maximus dijo.

– ¿De qué hablas emperatriz?— Soledad miró a su esposo confundida y antes de que nadie más pudiera decir algo la princesa ingreso por las grandes puertas del salón.

Leonor al ver el rostro desfigurado de la emperatriz sonrió con más entusiasmo y dijo.

— Lamento la demora padre.

Sin poder contener su ira la emperatriz dijo.

— Imposible, ya deberías estar muerta... ¿Qué significa esto?

Todos miraron con asombro a la mujer y Maximus dijo.

– ¿Y por qué mi hija debería estar muerta? Yo jamás te di esa información...

– Padre permítame explicarle, la emperatriz habla del segundo intento de asesinato que cometió esta mañana. Ella envió a una de sus doncellas a cerciorarse de que yo me estuviera muriendo, pero luego de eso un hombre entró a mi habitación vestida de negro y creo que fue a terminar el trabajo, solo que no se esperó encontrarme leyendo un libro.

Todo mundo miro a la mujer y la emperatriz dijo

– Pero que tonterías dices niña. Ya tu padre sabe que detrás de todo esto está el príncipe de Zenda. No debiste traer al enemigo a nuestro imperio...

– ¿Y por qué mi prometido querría matarme? Él ganaría mucho más casándose conmigo, además – Leonor levantó su mano enseñándoles a todos la marca del pacto y dijo.– Él no puede lastimarme, ya que como pueden ver tenemos un pacto.

El rostro de la emperatriz era cada vez más rojo de la ira y mirando con enojo a su esposo dijo.

– Maximus dile algo a tu hija, ¿no vez lo que intenta hacer? Está dañando nuestra imagen...

– No. Está por fin abriéndome los ojos. No puedo creer lo ciego que fui contigo. Guardias, arresten a la emperatriz.

Soledad miró sorprendida por todo a su esposo y Sara salió de entre las sombras para tomar a la mujer de los brazos.

– Será un placer majestad cumplir con su pedido...

–Maximus como puedes creer en su palabra solamente, ella intenta hundirme...

Antes de que nadie dijera nada más el Archiduque ingreso con sus soldados y ellos con los mercenarios de la emperatriz. Luego de que ellos mataran a la sirvienta el Archiduque Sander les dio caza y ahora los tenía frente a toda la corte arrodillados y maltratados.

Matt al ver la cara de la emperatriz al reconocer a sus hombres dijo.

– Una disculpa por el estado de mis acompañantes, pero no quisieron hablar por las buenas y con mis hombres decidimos darles un incentivo.

– Gracias tío por traerlos a tiempo. Será interesante saber que te contaron los lacayos de la emperatriz...

– Yo... yo jamás vi a esos hombres en mi vida...

Matt sonrió irónico y dijo.

– Pues ellos no dicen lo mismo, creo que los conoce muy bien y desde hace muchos años ¿no es así?

La emperatriz siguió temblando ante toda esta situación y el emperador dijo.

– Emperatriz Soledad a partir de ahora Queda destituida del cargo y será ejecutada en la plaza pública bajo los cargos de corrupción, intento de asesinato contra un miembro heredero de la corona y de los hijos no natos de mis concubinas.

Al decir esto toda la corte quedó sorprendida, ahora todos entendían por qué el emperador teniendo tantas esposas solo pudo tener dos hijos.

Una vez se le leyeron todos los cargos, llevaron a la mujer junto con los demás prisioneros a los calabozos. Los nobles estaban impactados por toda esta situación y más porque nadie podía creer que el emperador jamás se hubiera dado cuenta de todo esto. De pronto un noble que apoyaba a la princesa tomo valor y dijo.

– Majestad ¿Qué pasará con el príncipe? – Tanto el emperador como Leonor miraron en su diré y este continuó – Para nadie es secreto que la emperatriz y el príncipe eran muy unidos, me cuesta mucho creer que él no estaba informado de todo esto...

El emperador suspiró, pero cuando iba a contestarte Leonor dijo.

–No pasará nada. – Todos miraron a la princesa y está continuó – Cómo bien dijo mi hermano era muy unido con su madre y este será un golpe muy duró, pero aun así estamos en una lucha por el trono y más allá de nuestras rivalidades y de lo que su madre hizo, la lucha aún sigue. No malentiendan toda esta situación, yo quiero el trono, pero no regalado, quiero que me elijan porque saben que soy la mejor decisión, no la única.

Los nobles sonrieron al igual que el Archiduque y el emperador solo agregó.

–Aun así mi hijo recibirá un castigo, y sé cómo hacerlo. Muy bien esto es todo pueden retirarse.

Una vez que todos marcharon el Archiduque y el emperador miraron a Leonor para luego decir.

– Ve a descansar Leonor aún no estás recuperada del todo.

– Sí, bueno... tienes razón padre... Ah una cosa más, el príncipe de Zenda me pido que te recordará que le debes una disculpa y que sus padres ya están aquí para terminar de cerrar todo con respecto a nuestro compromiso...

Maximus miró a su hija con el rostro fruncido y luego dijo.

– ¿Sigues interesada en casarte con él...?

– Tengo un pacto, ¿lo olvidas? Además, como dije en un principio esto será lo mejor para Atenea.

– Hija, pero ahora es distinto puedes casarte con quien tú quieras, tal vez buscar amor...

– ¿Amor? Padre eso es para jovencitas que no tienen ninguna preocupación en sus vidas más que verse bonita, casarse y tener hijos. Yo seré una emperatriz, el amor es algo secundario en mi vida, yo sueño con ser la madre de dos imperios y que la gente me venere, pasar a la historia por mis proezas y mi mandato. El amor no está en mis planes y el príncipe Mauricio lo sabe, es por eso que lo he elegido a él. No soy ingenua, se perfectamente a quien elegí como prometido y como veo que ya no tengo por qué engañarlo le digo estas cosas, pero eso no quita que no cambiaré de opinión.

Tanto Matt, como Maximus miraron a la niña, sorprendidos y al ver que ninguno podía formular una respuesta dijo.

– Muy bien, me iré a descansar, los veo luego.

Sin más Leonor salió del salón y Matt volteó a mirar a su hermano quien no salía de su estado de shock y dijo.

– Veo que con los años se ha puesto más... ¿Arisca?

– Esa niña creo que un día terminará por matarme de los disgustos que me da.

– Bueno tal vez cambie de opinión con el tiempo. Y forme su propio harén como tu hermano...

Maximus miró a su hermano con su seño fruncido y antes de que este pudiera decir algo más agregó.

– Creo que es mejor irme, deje la leche en la estufa y si no me voy ahora se va a regar.

Sin más el Archiduque salió huyendo al ver que el emperador estaba apunto de estallar en furia, su sobrina era una especialista en hacerlo rabiar y de eso ya no le quedaba dudas...

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Comments

Izza Miguel

Izza Miguel

jajajaja mejor decir aquí corrió que aquí murió jajajaja

2024-06-13

1

~√{©£¢%}✓¶🌟💖

~√{©£¢%}✓¶🌟💖

jajajaja jajajaja ay dios con el tío huyendo

2024-05-27

0

Catalina Berth

Catalina Berth

esa idea me gusta! jajaja

2024-05-08

2

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