Luego de tan incómoda cena familiar, los términos del acuerdo estaban fijados y ambos príncipes decidieron tomarse un tiempo a solas para hablar. Cuando Mauricio estuvo lejos de los emperadores dijo.
– Bien no importa lo que diga ese papel nosotros respetaremos nuestro pacto original y...
– Creo que no has entendido nada, ese contrato matrimonial estaba escrito sobre papel mágico, cualquier incumplimiento ambos sufriremos gravemente.
– ¿Qué? Tu padre es...
– ¿De dónde crees que vienen mis poderes? Por supuesto que él también es portador de magia, solo que no la utiliza muy seguido.
– No entiendo como una y otra vez caigo en sus trampas...
– ¿Trampas dices? Mi padre no te engaño, solo se aseguró de que ambos cumpliéramos con el contrato.
– Pero eso no fue lo que nosotros acordamos.
–¿Y tú crees que yo estoy feliz? Créeme mi intención no es estar dando a luz a un niño en el primer año de mi mandato. Además, yo lo había dicho para asustarlos, pero nunca estuvo en mis planes ser madre...
– Todo esto es tu culpa.
– Mi culpa, si tu padre no se comportará como un niño esto hubiera resultado de otra manera.
– De mi padre no hables, fue el tuyo quien se negó a comer la comida que mi madre había preparado.
– Oh... lo siento alteza no sabíamos que era una falta tan grande el no tener apetito...
– Tú... creo que esto no funcionará.
– Lo mismo opino, entremos y digámosles que ya nos arrepentimos.
Ambos iba a dirigirse hacia la carpa, pero de pronto una voz se escuchó detrás de ellos y como si fuera una especie de espectro la diosa se apareció.
– ¿A dónde creen que van? ¿Piensan que utilizarme para sus tratados es gratis?
Tanto Leonor como Mauricio voltearon y vieron la imagen de una mujer de pelo largo ondulado y color rojizo.
– ¿Atenea?
– Ustedes dos seguirán juntos y cumplirán su palabra o de lo contrario ambos imperios caerán y juro por mí que no quedarán ni las cenizas.
Mauricio al ver que era como una especie de fantasma miró con algo de temor a la mujer y dijo por lo bajo.
– ¿Tú también la oyes?
– Cállate y baja tu mirada.
El espectro sonrió y acercándose a ambos agregó.
– Ambos saben que si no cumplen esto seguirá igual y por generaciones sus imperios seguirán siendo miserables. Aprendan a como sobrevivir y a sobrellevarse o la próxima vez que me vean será para descargar mi furia en sus imperios.
Tanto Mauricio como Leonor se quedaron inmóviles al ver como la mujer desapareció y luego de un largo silencio Leonor dijo.
– Será mejor volver y hablar otro día. Y ni una palabra a nadie de esto.
– Lo mismo digo.
Sin más ambos volvieron junto con sus padres, mientras que de entre las sombras salió Lucifer con un niño de unos tres años en brazos, para luego decir.
– ¿Estás segura de que ellos lograrán salvar a toda esta gente?
Lilith volvió a su estado original y dijo.
– Sí, ellos lograrán salvar a este mundo. De lo contrario la guerra terminará por matar a cientos y yo no creer este universo para que ellos se maten unos a otros.
Eros miró en dirección a los príncipes y sonrió travieso, para luego mirar a su madre y estirar sus brazos y que ella lo cargará.
Una vez Lilith tomó a su hijo en brazos los tres volvieron al inframundo y dejaron que los príncipes lo resolvieran solos por el momento.
-***
Los días siguientes, la emperatriz Silvia ya se anima a ir al palacio de Atenea para organizar junto con la reina todo lo relacionado con la fiesta de compromiso.
Mientras ambas tomaban el té la reina dijo.
– Tiene razón emperatriz, lo mejor será hacer dos fiestas, una aquí y otra en su imperio. No quiero que lo tome a mal, pero esta guerra entre imperios se ha llevado a cabo por décadas y no creo que los nobles estén muy a gusto compartiendo con sus enemigos vecinos. Ambas sabemos que la brecha entre ambos imperios ha crecido más por los roces de los cortesanos.
– Lo sé, es por eso que lo propuse en primer lugar. Y aunque se que esto va a ser un trabajo de largo tiempo es mejor que ellos entiendan y respeten a sus futuros monarcas tanto en Zenda como en Atenea.
La reina asintió y luego le comunicaría a su esposo e hija de esta decisión.
Luego de finalizar algunos detalles más la emperatriz dijo.
– Majestad veo que es muy desenvuelta con todo con todos estos labores. Me sorprende que usted no haya sido elegida para emperatriz y se haya conformado con ser solo la reina de un imperio.
– A diferencia de mi hija yo me casé enamorada. Maximus y yo fuimos amigos de juegos y cuando la emperatriz madre de mi esposo empezó a buscar a su futura emperatriz me esforcé mucho en mis estudios para poder estar a su lado. Lastimosamente, los padres de él buscaron apoyo político y aunque para ese entonces mi esposo ya me amaba él tuvo que acatar las órdenes de sus padres y luego me coronó como su reina. No me importo no obtener ese título yo solamente quería estar a su lado y hoy doy gracias a eso, puesto que me dio a mi querida Leonor, ella es la luz de mis ojos.
– Veo el amor que le tiene a su hija y que de en verdad ama al emperador. Yo no hubiera soportado compartir a mi esposo.
– Tal vez en Zenda no sea la costumbre, pero aquí yo siempre supe que si me quedaba al lado de mi esposo él no sería solo mío. Aun así lo elegiría nuevamente, no es perfecto, pero es un buen hombre y gracias a él yo he sido feliz. Y lo sigo siendo hasta la fecha.
La emperatriz sonrió al ver el amor infinito que le tenía Maribel a su esposo y le pareció una gran mujer, es por eso que no dudaba que en un futuro fueran grandes amigas.
Por otro lado, los emperadores que estaban a la espera de que ambas mujeres terminaran su reunión discutían acerca de quien tenía el mejor imperio.
– Ja, pero eso no se compara con los hermosos campos verdes y llenos de vegetación silvestre que tiene en sus límites Zenda.
– Pues nosotros tenemos un lago…
– Y nosotros salida al mar.
– Pero eso no se compara con las hermosas montañas que posee Atenea y en invierno son cubiertas de un hermoso manto blanco y el lago se congela hasta el punto de poder caminar sobre él.
Ariel miró con su seño fruncido a Maximus puesto que parecía querer ganarle en todo lo que él decía y dijo.
– Pues yo he visto un monstruo marino más grande que este palacio.
Maximus miró seriamente al emperador y dijo.
– Mientes.
– ¿Quieres que te cuente?– El emperador asintió y Ariel empezó con su historia – Tenía apenas la edad de mi muchacho, yo como todo soñador quería conocer el mundo antes de tomar mi puesto en el trono. Mi padre al ver que ya no podía detenerme me regalo una de sus embarcaciones...
Sara quien estaba mirando como ambos emperadores peleaban desde que habían llegado suspiró al ver que por fin se habían calmado y al ver que el guardia del emperador Ariel hacia lo mimo dijo.
– Creo que tendremos que acostumbrarnos a esto.
– Eso parece.– El soldado volteó y extendiendo su mano dijo.– Sir Eliot.
–Capitana Milton.
De pronto ambos voltearon al ver como los emperadores reían a carcajadas por la historia del emperador Ariel. Sin poder evitarlo ellos también rieron y Siguieron cuidando de que esos dos no se matarán...
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Updated 29 Episodes
Comments
Keity
Nadie sabe quizás la capitana, consiga un capitán 😂😂😂
2024-10-11
1
~√{©£¢%}✓¶🌟💖
Esos consuegros
2024-05-27
0
Mary Montilla
Me encantó esta fusión entre la anterior historia y esta eres genial 💪👏👏👏👍🏻😜
2023-11-18
2