Hulk camaleón

Luego de una esplendida ronda de sexo en la que me dejo mas muerta que

viva, decido que lo mejor es que se valla a su lujoso PH y me deje tranquilo.

—Ya obtuviste lo que querías, ahora seria mejor que te vallas —le digo

levantándome y dirigiéndome a mi baño.

—¿Cómo dices? —lo veo preguntar con cierto asombro.

—Que gracias por el rico momento pero ya te puedes ir —digo—. ¿Creo

que eso lo entiendes bien? Verdad.

Sin esperar respuesta me adentro a mi baño y respiro y cuento hasta

diez para no sentirme una bosta. Escucho la puerta de mi departamento ser

azotada al cerrarse y tomando una bocanada de aire salgo de mi escondite.

Miro las sabanas revueltas de mi cama y las arranco de mi cama para

poner una nuevas. Luego de eso ahora si me doy un baño y me voy a dormir

tratando de no pensar en lo que paso y en lo perra que fui.

Aunque se lo merezca por ser un hijo de su pobre madre, yo no soy así.

Pero aun así espero que tomando un poco de su medicina entienda que no puede

andar por la vida utilizando a las mujeres y creyéndose mas que uno.

A la mañana siguiente me dirijo a la oficina y en todo momento me

porto de forma profesional, evitando cualquier tipo de roce con el.

Puedo ver en sus ojos el deseo, pero tengo que ponerlo en su lugar. Para

la hora del almuerzo cuando estoy por salir en busca de una ensalada, el me

detiene.

—¿Quieres que vallamos a almorzar a algún lugar? —me pregunta y trato

de que mi mandíbula no toque el piso por el asombro.

—Lo lamento, pero tengo trabajo acumulado y se acerca la reunión con…

—No metas escusas que se me de sobra, con un “no” me alcanza —me corta

la palabra algo enfadado al parecer.

—Pues no —digo y me suelto de su agarre para ir por mi ensalada.

Casi temblando llego al ascensor y bajo al comedor de la empresa para

prepararme una ensalada y volver a la  oficina. Me siento en mi escritorio mientras leo un borrador del

presupuesto que debemos presentar a un nuevo cliente, voy comiendo de mi

ensalada.

Al cabo de una hora escucho la puerta de la oficina abrirse y entra mi

jefe con una bandeja y tazas de aromático café, se acerca a mi escritorio y

deja una taza para mi. Sin decir nada se voltea y se mueve al suyo con la taza

restante.

Es cómico verlo con la bandeja en mano, es tan grande que la bandeja

en sus manos parece de juguete. Esas manos enormes que saben donde tocar y como

tocar, esos dedos gruesos que hacen estragos en mi estomago cuando los mueve en

forma circular… mierda deja de divagar.

Me reprendo y tomo la taza para darle un sorbo y encontrarme con su mirada.

Enseguida la desvío y me concentro nuevamente en el borrador en mis manos, pero

solo saber que lo tengo cerca y que su perfume esta en el ambiente basta para

nublarme los sentidos y querer hacer de todo sobre ese escritorio.

Aprieto las piernas, mierda. Dejo la taza vacía sobre el escritorio y

cuando lo vuelvo a ver, el me mira con esa mirada que te moja toda y afloja los

tornillos.

—Ya revise este borrador he hice unas correcciones —me levanto para

acercarme a el— revísalo y si lo apruebas lo imprimo para presentárselo al

cliente —digo y dejo el borrador sobre su escritorio y cuando quiero voltear

para volver al mío, si mano me toma de la cintura, arrastrándome a su regazo.

—Quiero que lo leamos juntos —dice e intento levantarme.

—Puedo hacerlo sentándome en otro lugar —reniego con el pero su brazo

firme me tiene agarrada y siento su boca en mi nuca.

—Lee… —como si se tratara de una prueba le hago caso y comienzo a leer,

parando a cada rato y releyendo. Su mano libre recorre mi contorno y me tiene

alucinando, en mis nalgas siento su dureza haciendo que no me pueda concentrar.

Siento como si su fortaleza me absorbiera y no quedara nada de mi. Al sentirme

así, me incorporo como un rayo de su regazo y vuelvo a mi escritorio escuchando

la risa estridente de este hombre que me pone al limite.

—No te resistas, Afrodita —murmura entre risas.

—Ya quisieras tu —señalo y me concentro en seguir con el trabajo antes

de que me olvide que el tiene que comer de mi mano y no al revés.

—¿Esta noche vendrás a mi departamento? —raro que pregunte y no me

obligue—. Recuerda que tenemos un trato —solo lo miro, quisiera que de mis ojos

salgan dagas y que se incrusten en esa maldita sonrisa suya.

—Creí que ese trato había quedado absuelto —murmuro casi enfadad, como

se atreve a insinuar que lo mire follar con otra luego de que me gritara en la

cara que era de el.

—El trato sigue en pie, no te escaparas de mis manos solo por haber

follado, Afrodita —maldito, cuando creo que puedo manejarlo me sale con esto.

—¿Tengo otra opción? —pregunto para verlo negar— Ben luego de que

terminemos con el proyecto del Señor Robert presentare mi renuncia, no seré tu

esclava sexual.

—O querida vas a ser mucho mas que eso y si quieres renunciar, hazlo

pero de mi cama no saldrás —promete y no se que pensar con respecto a eso.

Luego de mandar a imprimir ese presupuesto para presentar al nuevo

cliente, termino de revisar el proyecto para el señor Robert y viendo la hora, guardo

todo, llevo una hora demás en la oficina.

Al mirar al escritorio de la mole me percato que ya se ha ido y ni

siquiera se despidió de mi.

Salgo inmediatamente a mi departamento y cuando estaba terminando de

darme una ducha escucho la puerta de mi departamento ser aporreada.

Camino lentamente para mirar quien es y suspirar al ver esa montaña de

músculos que pertenecen a mi querido jefe. Ya sueno como Briza.

—Dame un momento —indico sin abrir.

—Te dije a las ocho Afrodita! —suena enfadado, miro la hora y solo son

las ocho y cinco—. Me molesta esperar.

—Pues que lastima por ti —acato y aporrea la puerta—. Deja mi puerta

tranquila, deberías ir a clases para controlar la ira, señor Grande.

—Te vas a tragar una bien grande si me llamas así nuevamente —lo

escucho decir y quisiera reír, pero no.

Me visto tranquilamente escuchando sus amenazas en mi puerta, pero no

le presto atención y sigo con mi labor. Casi una hora mas tarde de lo planeado

por el quejón que se encuentra en mi puerta, abro para encontrármelo, rojo. Mierda

no sabia que era un Hulk camaleón. Casi me rio en su rostro si no fuera por la

mirada lujuriosa que me dio.

—Tengo hambre, por lo que antes tendremos que ir por algo de comer —me

mira con fastidio.

—Ahora quieres darme ordenes —dice.

—Mira mole llegue tarde de la oficina y no me dio tiempo a nada, por

lo tanto o me llevas a comer o te quedas con tu estúpido trato y me lo paso por

las nalgas —indica cansada de querer hacer lo que se le antojo.

—Hay preciosa —dice pegándome a su musculoso pecho—, lo único que vas

a pasar por tus nalgas va a ser mi enorme… ego —finaliza al ver salir una

anciana de la puerta de al lado, me rio por la cara que puso.

—Bien, entonces comemos algo y luego me pasa tu ego por donde quieras —digo

soltándome de su agarre y saliendo del edificio.

Al llegar a la calle, posa su gran mano en mi espalda baja y me abre

la puerta del coche, al parecer el maneja hoy. Agradezco el gesto y subo.

Me lleva a comer a un restorán que al parecer tenia reservación y lo

miro mal.

—¿Qué? —dice con una sonrisa traviesa, que junto con todo su enorme

cuerpo le queda mal— mi idea era sacudir el polvo que juntaste en el día y

luego traerte a cenar pera luego seguir lustrando ese pequeño trasero que

tienes.

—Eras tan sutil que me sorprendería si soltaras algo gentil algún día —digo

tomando asiento en el lugar que me indico un mesero.

—Hoy te lleve un café y deberías sentirte alagada porque nunca hago

eso —indica y recuerdo eso y me sonrojo, me encanto ese gesto.

—Ese gesto viene con doble sentido, cualquier gesto amable de ti viene

con doble sentido —señalo y el sonríe.

—Que bueno que me conoces, ya sabrás que este gesto te va a costar

caro —dice y solo rio para no temblar ante lo que me espera.

—¿Qué hay con respecto al trato? —pregunto y miro

el menú para desviar mi atención y no chocarme con la realidad.

—Recuerdas el espejo en el techo —murmura y tengo que mirarlo—, pues tendrás

que ponerle mucha atención —solo trago y concentro toda mi atención en el menú nuevamente.

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Comments

Lourdes Mendez

Lourdes Mendez

ya quiero saber de que trata ese espejo 🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🤔🫠🫠🫠🫠🫠🫠🫠

2024-08-18

3

GiovannaXchelMayaCejudo

GiovannaXchelMayaCejudo

vaya que tienen una relación muy masoquista y cruel

2024-04-02

1

Love_read😍📖💙

Love_read😍📖💙

Querida ya ni molestarte te queda cuando por voluntad propia entraste a su juego, ahora aguanta y quedate callada y Mantén la mente en blanco sin expectativa de por medio que si sigues así siempre saldrás perdiendo, como lo has venido haciendo desde el principio 😒

2024-03-03

2

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