Llego a mi departamento luego de una muy acalorada jornada laboral.
Nunca pensé encontrarme con un Hulk en celo. Porque es la mejor manera de
definirlo. Lada vez que teníamos que hablar algo serio, aprovechaba para meter
mano.
Prácticamente me la pase cacheteándolo para que no me tocara
descaradamente. Faltaría que entrara a la oficina alguien y vea como lamia mi
cuello.
Aunque me encantaba la idea de que me arranque la ropa y me poseyera
en cualquier lugar de esta oficina que cada vez la veía mas pequeño, no
olvidaba sus palabras.
Si, ahora mi nueva meta es hacer que se arrastre suplicando. Si antes
no lo conseguí ahora que me provo y al parecer le gusto tengo todas las de
ganar.
Por eso ahora estoy con mis amigas tomando un helado porque las
embarazadas viven antojadas.
—Tengo que contarles algo —digo para llamar su atención mientras lamo
mi halado.
—Renunciaste a tu trabajo! —grita Amy.
—Tu jefe te obligo a verlo follar en la oficina! —murmura Briza casi
acertando.
—Te lo cogiste y te gusto tanto que ahora piensas que ese helado es su
miembro —espeta Sylvanas muy tranquila y todas la miramos como si tuviera un
tercer ojo, aunque yo la miro preguntándome de donde saca tanta intuición—
¿Qué? Tu cara lo dice, follada y contenta.
—Eso se lo debo a mi nuevo mejor amigo, pero no estas lejos de acertar
—ahora todas me miran a mi.
—Cuenta por favor —pide Amy, el embarazó la a dejado tan sensible que
parece mas soñadora que nunca.
—Fue la semana pasada, por eso me tome esas vacaciones —comienzo a
contar— ¿Cómo verlo a la cara luego de lo que paso?
—hiciste bien, aunque volviste muy pronto, supongo que ahora anda como
perro en celo —opina Sylvanas y deberás que ya me da miedo que sea tan certera.
—Que aciertes en todo ya da miedo amiga —insisto y me acomodo para
contarles todo desde un principio.
—Entonces nos dices que te obliga a verlo tener sexo —pregunta una
sorprendida Briza.
—Si —respondo—, creo que era como un fetiche de el, aunque no dejaba
de verme —digo recordando sus penetrantes ojos excitados puestos en mi—, era
como si me lo hiciera a mi.
—Por lo que cuentas que paso en ese hotel —dice una muy pensativa Amy,
ahí esta la agente forense asiendo acto de presencia—, es mas que seguro que
solo lo excite tenerte cerca y desde un principio su meta era tenerte en su
cama.
—Eso es mas que obvio, debe haber sido la primera mujer que lo
rechazaba y ya saben como son los hombres cuando lo rechazan —murmura Sylvanas,
la analista del grupo.
—Lo que mas me molesto fue que me dijo “No solo te tragaras tus
palabras Afrodita, te dejare tan rota que no te olvidaras nunca de mi” — cito
imitando la voz de Hulk en celo.
—Y ahora no te deja en paz, creo que el que quedo marcado fue el —murmura
Briza emocionada, ya se esta haciendo la pelicula.
—Y yo igual —me levanto de mi lugar para mostrarles mi nalga derecha
donde tengo la marca de sus dientes—, una semana ya y todavía no se quita —señalo
para que rompan en risas contagiándome.
En eso estábamos cuando me llega un mensaje del susodicho “mi chofer
te espera abajo”. Se los muestro a mis amigas y sigilosa me asomo para
confirmar que es así, ahí parado junto al auto del señor Hulk en celo esta su
chofer esperando por mi, lastima.
—¿Qué le dirás? — pregunta Amy y sonrío maliciosa.
—Pues esta vez no seré yo la que se arrastre —digo y le mando un texto
diciendo que me encuentro reunida con un amigo recordando viejos tiempos.
Al no recibir respuesta alguna, sonrío y con mis amigas nos dispersamos
en el sillón de la sala para ver algo en la televisión.
Media hora mas tarde y se escucha el golpeteo de mi puerta. Nos
miramos entre si.
—Creo que alguien ha venido a reclamar lo que es suyo —dice Sylvanas
asomando la nariz por la ventana.
La puerta es aporreada nuevamente y casi grito por lo fuerte que
suena.
—¡Se que estas ahí, si no abres tumbo tu puerta, Afrodita! —grita
sobresaltándonos a todas y yo trato de adivinar porque me llama con ese apodo.
—Uff… Diosa del amor y la belleza. Creo que tu Hulk te va a dejar el
toto tirando besos cuando te agarre —como siempre tan vulgar mi querida
Sylvanas.
Me acerco a la puerta porque estoy mas que segura que lo hará y no
quiero gastar mi dinero en una puerta nueva cuando esta esta mas que bien.
—Shi… calla —señalo en un susurro y me sobresalto cuando nuevamente la
puerta es aporreada, la abro encontrándome con la mirada rabiosa de esta bestia—
¿Qué haces aquí? —pregunto y siento como mi centro aplaude al tenerlo tan
cerca.
—¡Donde esta el imbécil de tu cita! —espeta queriendo meterse en mi
departamento, lo freno y evito reírme en su cara—. ¡Tu eres mía! —grita.
—Calma campeón, tu idea era que te suplique y que llore por los
rincones porque según tu no te olvidaría jamás —señalo y lo veo enfocarme apretando
la mandíbula— ¿Cómo fueron tus palabras? —pregunto posando un dedo en mi labio
como pensando— A si, “No solo te tragaras tus palabras Afrodita, te dejare tan
rota que no te olvidaras nunca de mi” —digo imitando nuevamente su vos y mis
amigas se ríen, el mira sobre mi hombro y las mira para verme nuevamente.
—Esta es tu “cita” —pregunta el muy inteligente. Solo me rio y asiento.
De pronto me sorprende cuando me toma de la cara y me besa robando el
poco aire de mis pulmones, mis amigas exclaman seguro que sorprendidas como yo.
Sin importarle un rábano que tenga compañía, se adentra a mi
departamento sin soltarme pero con la clara intención de cumplir con sus deseos
que se igualan a los míos.
—Bueno chicas, creo que ya estamos demás —murmura Briza.
—¿Qué? No —escucho a Sylvanas—, hagamos palomitas y veamos esta escena
hot.
—Por mi no hay problema pero creo que a mi Diosa no le va a gustar
tanto publico —dice el descarado sin dejar de explorar mi cuello mientras me
arrastra hacia el interior, estoy como nublada por el deseo y gimo al separarme
levemente de el.
—Chicas… nos vemos —murmuro mientras le desprendo los botones de la
camisa de mi Hulk en celo, pero al parecer el prefiere arrancársela.
—Hui… que cachondo… —dice Sylvanas mientras es arrastrada por su
cuñada.
—Al fin solos —dice el cuando mis amigas salen de mi departamento y literal
me arranca la poca ropa que tengo encima—. Eres una bruja me tienes sediento de
ti, no puedo ya ni siquiera mirar a otra… —murmura mordiendo la piel de mis
pechos, sacando gemidos de mi boca.
—Creo que el que se trago sus palabras y quedo marcado fuiste tu —digo
soltando un gemido cuando siento ese enorme miembro invadir mi humedad.
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Updated 39 Episodes
Comments
Lourdes Mendez
me encanta su bonita amistad
2024-08-18
3
Lourdes Mendez
las amigas muy alcahuetas para luego se retira
2024-08-18
1
GiovannaXchelMayaCejudo
me encanta lo abiertas y liberales que son todas y que cada pareja se acople a Ellas
2024-04-02
5