Atenea

NARRA CECILIA:

¿Qué se supone que debo ponerme? Esa pregunta me está torturando hace una ridícula hora.

No asistiré a una cena de negocios, tampoco es una cita ni mucho menos es a mí a quien van a comer. Tengo casi todo mi ropero en la cama y algunas prendas regadas sobre la alfombra y no tengo la menor idea de cómo vestirme. Suspiro y me coloco una solera veraniega muy cómoda que me gusta utilizar entre casa, después de todo lo único que tengo que hacer es ver y como me vea yo no cuenta.

Ni si quiera me maquillo, no voy a gastar mi tiempo en eso. Solo me hago una cola de caballo con mi cabello y en los pies unas simples ojotas.

Me miro en mi espejo y mi reflejo demuestra lo nerviosa que estoy. Esa mole me va a matar de un infarto ocular. Es lo más seguro. Ya verle el torso desnudo desfilando como si fuera modelo de Calvin Klein altera mis sentidos no sé lo que sera cuando lo vea en plena acción.

El timbre de mi departamento suena anunciando la llegada del chofer de mi jefe. Tomo mi bolso y mi celular con un nuevo juego que instale por si la cosa se pone aburrida. Aunque no lo creo más que aburrida se volverá bochornosa.

No quiero ni pensar con que cara lo vere después de esto. Encima al parecer ese problemita que tuvo con la mocosa no lo volvió a tener.

Suspiro y salgo rumbo a mi destino. No sé en qué momento mi trabajo se volvió una cosa vital en mi vida como para llegar a aceptar un trato tan perverso solo para satisfacer las ideas locas de mi jefe y conservar mi puesto. Aunque el aumento me viene bien y esas minis vacaciones también luego de esto creo que comenzare con eso.

Al encuentro con el chofer de Hulk me hace sentir importante ya que me espera al lado del coche con la puerta abierta para mí.

Saludo al hombre y me subo al coche. En todo el camino no puedo dejar de estar nerviosa, encima ni mis amigas saben de esto. Se que si les digo algo dirán “está loca” y escucho la voz de Sylvanas diciendo “fállatelo y listo”.

Eso sería una opción, pero eso me llevaría a dejar mi trabajo y de verdad que amo lo que hago. No sé qué pretende el de todo esto, pero está claro que lo que quiere es que le ruegue, que caiga a sus pies, pero primero muerta antes de hacer eso.

Está claro que piensa que tiene cierto poder sobre mí, pero le voy a demostrar que es al revés, que si él quiere algo de mí el tendrá que arrastrarse primero.

Mierda debería haber usado algo más sensual y no parecer una campesina. Seguro que cuando me vea no le voy a provocar absolutamente nada. Aunque esa es la idea no provocar, pero ya me siento en una encrucijada. ¿Tengo que o no provocarlo? Esa sera una respuesta que llegara en cuanto ponga un pie en su departamento.

Mierda, eso me deja a su merced. Y si el pervertido tiene otra cosa planeada y esto solo es una trampa para obligarme a que haga lo mismo que todas esas fulanas que desfilan diariamente por mi cara.

Con su fuerza no creo que le cueste mucho doblegarme, aunque sé que si solo roza mi piel me hará ver las estrellas. Debo ser fuerte y estar atenta a cualquier cosa. ¿Tengo agendado algún número de emergencia?

Enseguida saco mi celular para revisar, pero el auto se detiene y pronto tengo al chofer abriendo la puerta para que baje. Guardo mi teléfono algo frustrado y bajo con el culo en la mano. No sé qué esperar de todo esto y lo único que quiero es volver por donde vine.

—El Señor Grande la espera en su PH, piso quince —dice el chofer detrás de mí. Solo asiento y voy al encuentro con esa mole.

Camino a paso lento como si eso me diera más tiempo, pero solo sé que alargo el momento inevitable y esto más que segura que apenas vea el rostro de Hulk estará verde por hacerlo esperar.

Llego al ascensor y presiono la tecla del piso indicado y llego a el más rápido de lo esperado. Las puertas se abren para que salga, pero mi camino está bloqueado por un muro de músculos que me mira con los brazos cruzados, no está verde, pero le falta poco.

—Buenas noches —saludo para salir del mismo y sentirme menos intimidada ante su poderosa presencia.

—Buenas noches señorita Diaz, tenía miedo que se haya arrepentido y dejarnos con la ilusión de ser observados con mi compañera —dice en un tono amistoso que me descoloca y se hace a un lado invitándome a pasar.

Ingreso con timidez y veo a una mujer que tiene una copa en las manos. Luce un batín de encaje que muestra muy bien su cuerpo enfundado en lencería fina, los tacones que viste son una hermosa. Se acerca a mí.

—Hola querida mi nombre es Atenea y sera un placer ser observada por ti —dice y me deja descolocada al besar mi mejilla muy cerca de mis labios—, aunque si quieres participar no hay ningún problema —dice dejándome intimidada ya que rosa mi mejilla.

No sé de dónde saca las mujeres, pero es claro que esta mujer está acostumbrada a este tipo de cosas.

—¿Quieres algo de tomar? —me sobresalta la voz ronca de mi jefe y solo asiento.

—Lo que sea, algo fuerte que me de valor —murmuro admitiendo lo cagada de miedo que estoy.

—O hermosa no tengas miedo esto no solo sera placentero para nosotros, también lo sera para ti —dice Atenea tomando mis manos.

Debo admitir que la mujer tiene algo que te embriaga con las palabras y solo quieres hacer su voluntad. No me sorprendería que termine besando el piso que camina, es como una bruja.

—Aquí tienes, tu nombre sera Afrodita —dice él y tomo la copa que me tiende algo confundida por el apodo que me asigna—. O deseas que te llame por tu nombre verdadero.

—No, Afrodita está bien —murmuro y tomo un gran trago de lo que me dio. Toso, de veras que es fuerte.

—Despacio, no deseo que te embriagues —dice este hombre que desconozco—. Ven.

Me guía por un pasillo hasta una habitación, abre la puerta y está más que claro que este lugar solo es un cuarto de placer. Me siento en una película.

Nos adentramos a la habitación con una iluminación tenue, la cama es impresionante. Miro a mi alrededor y veo que alrededor de la cama hay varios sillones, como si quisieran que los observe en distintas posiciones.

Trato de calmar mis nervios dando un pequeño pareo por la habitación, me percato que el techo está cubierto con espejos en ciertos lugares de la habitación también los hay.

Cuando me encuentro de nuevo con la mirada negra que me observa me percato que su invitada, Atenea, se encarga de sacar su camisa, recorriendo su cuerpo con sus manos de uñas largas y esmaltadas en negro con un toque de brillo.

Siendo atrapada por la magnitud de su mirada, me quedo ahí observando como lentamente la camisa abandona ese cuerpo escultural. A una señal de mi jefe me indica donde me quiere en este momento y me siento en el sillón que está en frente de ellos, dándole la espalda.

Suspiro, pero me encuentro con mi mirada en uno de los tantos espejos que tengo de lado.

Escucho los pasos que se acercan a la cama que tengo en frente. Siendo el primero en aparecen en mi campo de visión se sienta en frente de mí, mirando a su acompañante que se quita la lencería dando movimientos suaves y sensuales provocando la bestia que habita en el interior de Hulk.

Ver la desnudes de esa bella mujer me incomoda un poco, pero al parecer ella no me presta atención en lo más mínimo y se acerca a mi jefe luciendo solo esos tacones de infarto. Se coloca de cuclillas frente a él y lentamente le quita los pantalones.

Dicen que la curiosidad mato al gato, pero creo que en esta ocasión lo dejo tuerto. Eso mismo pasa conmigo cuando veo semejante mástil blandiendo su esplendor ante la mirada de su acompañante. Ella me mira mordiendo sus labios y él también lo hace justo en el momento en que Atenea lo introduce en su boca sin siquiera llegar a la base.

Un gruñido escapa de sus labios en el momento en que la cabeza de la chica comienza con su vaivén y la mano de Hulk toma su cabello para marcar su ritmo. Su mirada me apresa, no deja de mirarme y cada ver gruñe más fuerte y el ritmo que adquiere es casi violento.

Teniendo todavía la copa en mi mano no dudo en darle un fuerte trago a mi bebida, pero su mirada me tiene hechizada sin poder apartarla de la de él.

El encuentro duro alrededor de dos horas, cada tanto me removía en mi silla y cada vez me costaba más contener el impulso de levantarme y apartar a Atenea del cuerpo de mi jefe y ocupar su lugar. Mas que nada porque su mirada estaba puesta en mí y sus gemidos parecían un regalo solo para mis oídos.

Torturada visualmente y excitada como nunca en mi vida volví a mi departamento para buscar con suma urgencia ese vibrador que tengo guardado en el fondo de mi mesa de noche.

Apurada por descargar la adrenalina que viajaba en mi cuerpo y hacia sudar mis manos me desojo de mi ropa y me tiro en mi cama con el aparato en mis maños y cuando lo enciendo me percato que no pasa nada. Frustrada me siento y presiono la perilla varias veces para solo encontrarme con lo mismo. Al parecer no tiene baterías.

Frustrada enojada y re contra cachonda estampo el aparato en la pared de mi habitación y soltando un grito que daña mi garganta me levanto y dirijo mis pasos a mi baño.

Sin siquiera comprobar la temperatura de la ducha me meto en ella ahogando un clamor por lo fría qué esta. Me quedo hasta que dejo de tiritar y me acostumbro a ella sintiendo como los latidos de mi corazón cesan y lentamente el calor de mi cuerpo se evapora.

A la mañana siguiente me levanto y luego de desayunar y acomodar mi cierto, cosa que me llevo más de una hora por dejar todo esparcido la noche anterior, me dirijo al centro comercial.

Caminando a paso apresurados llego a la tienda que tenía en mente y me adentro con suma urgencia buscando lo que necesito en este momento y estoy más que segura que sera mi nuevo mejor amigo.

Ya con un nuevo vibrador en la mano me dirijo a la caja para encontrarme con alguien que no esperaba. Atenea.

Más populares

Comments

CARMEN GARCIA

CARMEN GARCIA

ay peor 🤭🤭🤭🤭

2024-10-05

0

CARMEN GARCIA

CARMEN GARCIA

que desgracia 😂😂😂😂😂 bueno mana utiliza la mano 😂😂😂

2024-10-05

0

CARMEN GARCIA

CARMEN GARCIA

🤭🤭🤭🤭🤭 esto está interesante

2024-10-05

0

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play