El dolor era inmenso en el corazón del rey Anjegor y nada podía calmar su pena, su tristeza acompañaba su noche, su madrugada y su despertar. El rey sufría pero nadie podía saber lo que le escondía su corazón.
Anjegor había vuelto al reino y al lado de su esposa la princesa Flor de Loto, pero nada de lo que hiciera su esposa podía consolar su herido corazón.
Las semanas transcurrían tranquilas y tediosas para el rey Anjegor. Su esposa no comprendía la actitud del rey su marido, ella lo trataba cariñosa y comprensiva pero por más que intentaba acercarse al corazón del rey, la reina Flor de Loto solo recibía del rey Anjegor un trato amable y respetuoso.
Anjegor no era desatento, ni grosero con Flor de Loto pero con ella como mujer era frío y distante en el amor. Su belleza no lograba cautivar a su majestad, ni tampoco emocionarlo en la intimidad.
Anjegor cumplía con su deber marital cada vez que ella se le acercaba, pero después de hacerlo Anjegor desaparecía de la cama y su esposa nunca sabía a dónde iba.
Máximo, tú conoces al rey desde muy joven y conoces muy bien quién es y a dónde va...
¿Sabes qué le sucede últimamente al rey?
No sé de qué habla la reina, su Alteza el rey Anjegor es como siempre, no ha cambiado nada...
Mirando el rostro del fiel sirviente de Anjegor la reina dijo: Veo que no obtendre de ti respuestas...
¡Eres completamente fiel al rey! Pero aunque mientes muy bien, sé que algo le pasa al rey...
No es el mismo hombre que me hizo mujer, después de las fiestas de nuestra boda él cambió...
Está triste y muy callado, parece que cuando duerme conmigo solo su cuerpo está conmigo, porque su corazón y su alma no están ahí...
¿Y porque la reina no le da un hijo? Talves así vuelva la felicidad al rey...
Sugirió Máximo
Lo he pensado también y créeme Máximo que lo deseo mucho, pero cómo voy a concebir si él no me mira al amar y siento que no le provoco placer...
No se sienta mal la reina, usted es muy hermosa y agradable, piense su majestad como hacer para que el rey se sume a sus deseos y logre así concebir...
Hay algo que he notado en el rey mi marido y creo que podría usar eso a mi favor...
Ya ve; la reina halló una forma de acercarse a su marido el rey...
Así es Máximo, creo que acabo de hallar un modo para convertirme en madre del heredero a la corona.
El plan que trazó en su mente la reina, no fue tan fácil de ejecutarse. Pero una noche de mucha lluvia, extraña lluvia en Zouqibia, la reina se acercó a su marido mientras él se hallaba muy bebido.
Sus manos se deslizaban por la espalda de Anjegor hasta entrar por su camisa y continuar su camino por el pecho de Anjegor.
No se detenían ni disimulaban su interés.
Lo tocaban con esmero y la reina le dejaba saber al rey lo que deseaba con su lengua jugando con sus orejas.
Anjegor fue cediendo conforme el cuerpo de la reina se volvía piel sobre su piel y no existiendo nada que los limitará lo deseado por la reina pasó.
Mientras los besos ardientes del rey se posaban sobre la piel tersa de la reina su esposa y los gemidos fluian contagiandolos, Anjegor volaba lejos en su imaginación al lugar de su felicidad.
Satisfecha la reina, quiso el momento tierno del amor, pero Anjegor se levantó de la cama y se fue.
Ella no supo dónde o porqué, lo único que vio fue la espalda desnuda de su marido el rey levantándose rápidamente de la cama y abriendo la puerta salir de la habitación dejándola sola.
Lo hermoso del momento entre ella y su marido el rey Anjegor, desapareció de repente y solo quedaron preguntas.
Mientras que Anjegor entraba a una habitación y gritaba: ¡Te amo! ¡Y hoy soy más infeliz que nunca porque te amé en su cuerpo! ¡Te amé Rosalinda!
Gritando alto y fuerte sabiendo que no sería escuchado, Anjegor lloró amargamente como no lo había hecho en meses.
Extrañaba tanto a Rosalinda, que cada vez que amaba a su esposa la reina se sentía sucio y culpable.
Y por eso desaparecía y se lavaba en el lago de la luna y estando allí le hablaba a la luna de lo mucho que extrañaba a su mujer y a sus hijos, y lo solo que se sentía.
Rosalinda era todo lo que él quería y sus amados hijos a los que adoraba por ser fruto de su amor por Rosalinda se volvían su tristeza al recordar que la última vez que habló con ellos, pudo ver en sus ojos el dolor y la desilusión que él les había causado.
Anjegor se había equivocado al tomar por mujer a la princesa y luego ir a buscar a su mujer Rosalinda sin antes quitarse de encima el olor del perfume de la princesa.
Él solo se dejó llevar por el momento y siendo la princesa tan hermosa la tomó por mujer y selló el pacto.
Pero luego en su mente llevaba la propuesta a su mujer Rosalinda de convertirse en su amada concubina mientras él cumplía su deber real en Zouqibia casándose con la princesa para unificar los reinos y evitar guerras por alimentos y tierras fértiles.
Pero en lugar de venir a su mujer y plantearle todo y explicárselo, tomó el placer de un cuerpo hermoso y unos ojos seductores primero, para después venir a su mujer con la propuesta.
Rosalinda se sintió engañada y herida y sus hijos como una vergüenza para su padre.
Tanta desilusión los alejó de Anjegor y todo por no dar los pasos en el orden correcto.
Dejo a sus deseos actuar y cerró sus oídos a su consciencia y después de seis meses de no ver a su mujer Rosalinda ni de saber a dónde se había ido y porqué no la podía sentir si eran uno solo y dónde ella estuviera él la sentía y podía ir a ella sin importar la distancia.
Al rey Anjegor le dolía su ser por completo al imaginar que él la había herido tanto que ella había cerrado su corazón a él y por eso no podía sentir su amor llamándolo.
¡Te perdí!
¡Mi amor te perdí!
Daría mi vida por recuperarte...
Rosalinda, me estoy muriendo de la tristeza sin ti...
Extraño tus besos, muero de sed sin ellos...
Eres mi manantial de vida...
¡Vuelve a mí! ¡Rosalinda vuelve mi amor vuelve a mí!
Sus palabras no lograban romper el muro del silencio en esa casa, que parecía haberse cerrado para él.
Demasiadas vistas a solas y no había señal de su familia y tampoco los podía sentir ni recibir respuesta cada vez que buscaba conectarse con sus hijos.
Había ganado ser un emperador y estar sobre otros reinos, un privilegio que sus antepasados no tuvieron, pero comparando su vida al lado de Rosalinda con todos sus logros, nada tenía el valor ni el peso en su corazón que tenía el amor de su mujer Rosalinda y el amor de sus hijos Mabel y Arkenor.
Esa noche en su reino había una cruda tormenta que extrañaba y asustaba a los del reino, y ninguno comprendía que la había provocado si el sol había brillado esa mañana.
Ninguno comprendía que motivo tenía el viento para castigar su tierra ni tampoco la furia de la lluvia que parecía salir de un corazón completamente roto.
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Updated 41 Episodes
Comments
Albalu HS
llora tu traición 😡
2024-04-19
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