Al ver al joven delante de mí me sentí confundida.
¿Por qué me estaba siguiendo? ¿Qué significaba esto?
— Realmente, no te voy a hacer daño — comentó con voz sollozante.
No sabía por qué, pero, cada vez que estaba a su alrededor, sentía como si hubiera algo que había olvidado.
No puedo describir muy bien las emociones que me embargaban cada vez que lo miraba.
— ¡Libérenlo! — ordené haciendo que Vin y Diesel me miren confundidos.
— ¿No sería mejor esperar al joven Cale? — comentó Vin.
— Miré su apariencia, señorita, claramente, con esa máscara y su forma de escabullirse parece un delincuente, lo mejor será asesinarlo — sentenció Diesel con una voz demasiado aterradora.
Me llevé una mano a la frente mientras veía la apariencia demacrada del hermano de la heroína.
¡Cielos!
— Lo conozco, estás atemorizándolo, además, él es alérgico a los animales, no creo que haya sido la persona que lastimó al pequeño gatito — señalé.
Aquel par de guardaespaldas al escuchar mis palabras se miraron entre ellos antes de lanzar al suelo al hermano de la heroína como si fuera una funda de basura.
— Hemos perdido nuestro tiempo — comentó Vin.
— Estaremos en las sombras — mencionó Diesel antes de desaparecer.
¡Guao!
No pudo seguir admirando sus habilidades detectivescas debido al estornudo del hermano de la heroína.
Aquel joven enmascarado se levantó del suelo para luego mirarme por un momento, sus orejas se veían rojas, claramente, estaba avergonzado.
— Yo no te estaba acosando — musitó — Solo…
Espere a que termine de explicarse, sin embargo, aquel joven de ojos verdes negó con la cabeza antes de correr como alma en pena.
— ¿Qué le habrá pasado? — le dije a nadie en particular.
Cuando llegué a casa, me encontré con la expresión huraña en el rostro de mi hermano, por alguna razón parecía molesto.
— ¿Qué paso, hermano? — cuestioné.
— ¡Mira!
Cale arrugó la nariz mientras me señalaba una caja de regalos, la tomé, aunque tuve que entregársela rápidamente.
— ¿Qué persona loca te envió eso? — pregunté con las mejillas sonrojadas.
Dentro de aquella caja de color rojo había demasiados juguetes sexuales que una dulce niña como yo no desea conocer.
— ¿Quién más? La demente de tu madre me envió ese paquete felicitándome por mi nueva relación — mencionó con el ceño fruncido.
¡Oh, madre!
Debí haberte aclarado que la relación entre Derek y Cale era falsa.
Ahora, mi hermano ha desenterrado un nuevo odio hacia ti.
— Ella no sabe que tú y Derek no están en una relación — mencioné
— ¿Quién dijo que Derek y yo no estamos en una relación? — cuestiono levantando una ceja.
Lo miré con sorpresa ante sus palabras.
— ¿Qué tipo de relación tienen?
No sabía por qué, pero mi corazón empezó a latir rápidamente.
— No seas bruta, Catalina, otra vez te estás imaginando cosas raras, claramente, la relación que existe entre Derek y yo es una de odio.
— No me simpatizas, sin embargo, deberías alegrarte hermano mayor, mi madre claramente te está demostrando su apoyo incondicional.
Cale me miró con caras de pocos amigos mientras sacaba algunos juguetes de aquella caja.
— No sabes cuanto lo apreció — dijo.
Aunque por su expresión de pocos amigos, pude ver que no estaba para nada agradecido.
— ¡Dmitri! — gritó.
Aquel mayordomo capaz, ante su llamado, apareció rápidamente.
— ¿Qué desea, joven amo? — cuestiono con seriedad.
— Envíale esta caja a Derek Ruggiero, escribe que es de parte de Catalina Conte.
Espera…
— ¡Como ordene, joven Cale!
No pude hacer nada más que contemplar con tristeza como Dmitri se llevaba aquella caja.
— ¡Hermano!
Cale me miró serio antes de romper en una carcajada que parecía no terminar jamás.
— ¿Qué pasa? — cuestionó de manera inocente cuando termino de escupir un pulmón, de tanto reírse.
— ¿Por qué hiciste eso?
— Por qué puedo y quiero — contestó haciendo que lo miré mal.
— ¡Eres tan cruel! — dije antes de encerrarme en mi habitación, esperando que Derek no piense que soy alguna especie de pervertida.
No…
Es más que seguro que lo hará.
¡Ah!
A la mañana siguiente, mientras me encontraba revisando las diferentes obras de teatro en las que podía participar. Un cierto alguien al que no deseaba encontrarme en este momento apareció.
Derek.
Por favor, que no me pregunté sobre aquella caja, que no lo haga. Sin embargo, ninguna de mis súplicas fueron escuchadas.
— ¿Qué significado tiene esa caja? — cuestionó con voz grave — Estuve un poco sorprendido cuando vi que me habías enviado algo, sin embargo, al notar el contenido…
¡Yo no soy una pervertida!
— ¡Fue mi hermano! — lo interrumpí antes de que diga algo que me avergonzaría hasta morir.
— Lo supuse — contestó Derek con una sonrisa — Cale es la única persona que conozco que hace este tipo de bromas.
Gracias al cielo, que no se formó algún extraño malentendido, sin embargo, estaba curiosa acerca de la relación de este par de chicos, ellos podían ser amables entre ellos, pero no tanto como para considerarse amigos…
Su relación parecía estar en el punto intermedio.
— ¿Desde cuándo tú y mi hermano se conocen? — cuestioné intrigada.
Derek me observó por un par de segundos, como si estuviera sopesando lo que debía contarme y lo que no.
— Desde hace un par de años, cuando estábamos en la secundaria, sin embargo, debido a que fui secuestrado por algunos traficantes de personas, tuve que cambiarme de escuela y perdimos el contacto durante mucho tiempo, sin embargo, aunque somos algo cercanos, no podemos ser considerados amigos, tenemos demasiadas diferencias.
— Espera…
Él, los hermanos Castelli, la heroína y yo fuimos secuestrados.
Esto era demasiada coincidencia.
¿Será que fuimos secuestrados por las mismas personas?
Justo cuando planeaba preguntarle, la campana sonó haciendo que perdiera la oportunidad de indagar en el pasado.
— Deberías probar para “Blanca Nieves” o “Romeo y Julieta” creo que serías buena interpretando a una persona dormida, duermes como un muerto — comentó sonriente.
¿Debería sentirme halagada u ofendida?
Ahora podía entender por qué él puede soportar el pésimo sentido del humor de Cale, claramente ambos eran igual de odiosos.
Las clases pasaron rápidamente, Jenna no había venido debido a un resfriado y Rose tampoco había asistido debido a una infección en la garganta, les mandé mis mejores deseos para su recuperación mientras iba de camino al hospital en donde se encontraba hospitalizado mi pequeño gatito.
Sinceramente, deseaba preguntarle a Rose acerca de su hermano, pero, en vista de que no había venido, no podía hacerlo.
Cuando ingresé al hospital el aire olía a desinfectante, por instinto me sentí enferma con solo estar en este lugar, aún podía recordar con temor el estado desastroso en el que se encontraba el pequeño gatito.
— ¿Qué haces aquí? — cuestiono una voz detrás de mí.
Era Johan.
— Vine a ver como estaba mi gatito — respondí mientras me percataba en su apariencia.
Siendo sincera hacia este sujeto, tenía un montón de sentimientos encontrados.
— Él está bien hasta ahora — comentó mientras me guiaba hacia una habitación — Está siendo monitoreado todo el tiempo, aunque sus lesiones eran sumamente graves, se nota que es un animal valiente.
— ¡Gracias! — musité mientras contemplaba con dolor al pequeño gatito acostado.
— No hay nada de que agradecer — respondió mientras tocaba mi mejilla haciendo que lo vea con sorpresa — Estás llorando — señaló mientras tomaba una de mis lágrimas y las llevaba hacia su boca — ¿Por qué?
Johan Castelli debía dejar de probar los fluidos de mi cuerpo.
La otra vez chupo mi sangre como alguna especie de vampiro, esta vez son mis lágrimas.
Era extraño.
Aunque siendo sincera, ninguno de estos chicos lo era.
— Lloró porque estoy feliz — comenté — Estoy feliz de que mi gatito esté vivo.
Tras decir mis palabras me alejé de él.
— ¡Oh! Así que las lágrimas realmente son dulces cuando son de felicidad — comentó como si hubiera hecho alguna especie de descubrimiento — Pero…
— ¿Qué pasa? — cuestioné viendo sus ojos cafés que ahora me miraban fijamente.
— ¿Por qué cuando te veo, los colores que creí perdido los puedo volver a ver? ¿Por qué?
Ante su extraña pregunta recordé las palabras que había dicho sobre ver a blanco y negro.
¿Él hablaba en serio sobre eso?
— ¿Desde cuándo comenzó? — cuestioné.
Pero…
Ante mi pregunta, Johan Castelli no respondió nada, era como si hubiera tocado una herida demasiado dolorosa que aún se encontraba sangrando, era como si aquello lo hiriera recordar.
— Creo que es mejor que regreses a casa, Catalina, después de todo, debes prepararte para una cita a la que no puedes faltar, no te preocupes por el gatito, él está en buenas manos — comentó antes de alejarse con pasos apresurados.
¿Qué estaba pasando?
¡Ah!
Cuando regrese a casa sobre mi cama se encontraba una caja roja, casi la boto creyendo que era otra caja de juguetes sexuales, sin embargo, cuando la abrí me di cuenta de que era un vestido rojo de corte princesa, demasiado delicado para mi gusto, cuando me di cuenta de que no podría lucirlo debido a la gargantilla que llevaba en mi cuello, note una delgada tela que podía utilizar como bufanda.
Jonah, realmente, era una persona observadora.
Sin querer me sentí un poco emocionada.
Cuando llegó la limusina que me llevaría al evento, no pude evitar sorprenderme, todo era demasiado ostentoso para mi gusto, gracias al cielo, Jonah no se encontraba dentro de la limosna porque realmente no sabía como actuar delante de él.
Catalina, respira.
Traté de calmarme cuando el trayecto del viaje hubo finalizado.
De un momento a otro en el que me debatía si debía salir o no, la puerta se abrió y ahí vislumbré a uno de los chicos más hermosos que alguna vez pude conocer.
Él llevaba un esmoquin de color negro que lo hacía ver noble, sus ojos cafés se veían algo torpes mientras me tendía una mano la cual acepte con algo de nerviosismo.
— ¡Te ves bonita! — proclamó con voz suave.
Solamente sonreí ante sus palabras mientras notaba que estábamos en un orfanato, el cual parecía que recién iba a tener su ceremonia de apertura, pude notar que Jonah era el principal fundador. También noté varios folletos con mensajes hermosos sobre la protección de los niños y niñas.
Al ver a los pequeños infantes con sonrisas radiantes mientras bebían jugo, mi corazón se sintió pesado porque, sin que Jonah me expliqué, entendí perfectamente sus acciones.
Después de todo, en el pasado él fue secuestrado, es normal que él quiera proteger a los demás niños con la apertura este orfanato para que no pasen por lo que él pasó, por lo que él vivió.
— ¡Todo luce tan animado! — comenté tratando de aligerar el ambiente.
— Sí — secundó Jonah mientras saludaba a algunas personas al azar — Muy pronto iniciará la ceremonia de apertura.
Mientras caminábamos nos topamos con dos niñas que discutían por una muñeca.
— Dámelo, es mía — dijo una con la cara sollozante.
— No es mía — sollozó la otra.
Jonah abrió la boca un par de veces, sin embargo, al final decidió mantener silencio mientras miraba sus manos.
— ¿Qué paso, pequeñas? ¿Por qué discuten? — cuestioné mientras me acercaba a ese par de niñas y me agachaba hasta su altura.
— Esa es mi muñeca, pero, Gaena no me la quiere devolver — comentó la más pequeña.
— Es mía, a mí me la dieron — se defendió la otra.
Justo cuando iban a empezar a discutir de nuevo, Jonah me entregó una muñeca igual a la que sostenía aquella otra niña.
— Estaba atrás de unos arbustos — comentó.
Las dos niñas que se encontraban discutiendo se miraron entre ellas antes de reír y depositar un beso en mi mejilla para luego corretear lejos de nosotros.
— Estas mocosas claramente iban a pelear en cualquier momento — comenté sonreír.
— Son tiernas.
Al ver el rostro algo decaído de Jonah recordé las palabras de Jenna.
— No sé si estoy siendo entrometida — comencé haciendo que Jonah me viera con curiosidad — Es solo que, Jenna me explicó sobre tu condición.
— Así que te lo dijo, por eso aceptaste salir conmigo.
Miré fijamente su expresión antes de tocar su rostro.
Jonah miró con sorpresa mi acción, sin embargo, él no me apartó como pensé que iba a suceder, lo que hizo fue sostener mi mano como si fuera su tesoro más preciado.
— ¿Por qué yo soy diferente? ¿Por qué no sientes repugnancia cuando me tocas? ¿Por qué?
Aquel chico que ahora me observaba con una mirada frágil suspiro como si estuviera buscando la mejor forma de hablar.
— Tal vez porque me recuerdas a alguien que conocí hace mucho tiempo, a alguien que me salvó, no, que nos salvó, a ese alguien valiente con un corazón fuerte que fue capaz de luchar contra aquellos demonios que me convirtieron en lo que soy hoy.
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Updated 32 Episodes
Comments
Sadashi Sorano
Sospechoso. Algo pasa aquí para q jenna y rose esten emfeemas al mismo tiempo
2025-01-31
0
Mayte Valles
yo pensé lo mismo que una personita comento que que raro que todos fueron secuestrados entonces no es que se estén conociendo ya lo hacían y sus vidas de alguna manera están entrelazadas 😱🙊🧐🤨
2024-01-18
1
Elisa Patico
raro... que todos ellos hayan sido secuestrados de niños...
2024-01-07
2