Cuando desperté, me encontraba atada a una silla dentro de una habitación en la sea, como sea que miré, no podía encontrar ninguna ventana.
Me sentí asustada hasta que vi el rostro algo burlón de Derek, el cual también se encontraba atado al igual que yo.
— Ya despertaste — comentó Derek — Creí que ibas a dormir por siempre.
— ¿Dónde estamos? — pregunté intrigada — ¿Quiénes eran esas personas? ¿Por qué estás tan tranquilo?
Derek sonrió ante mi aluvión de preguntas.
— Ellos son solo los perros del viejo, debiste correr cuando te lo dije — dijo con voz pausada antes de guiñarme un ojo — Sin embargo, no espere que fueras tan salvaje luchando, te ves tan pequeña y delgada, pero tienes una fuerza sorprendente.
Arrugué la nariz ante su forma tan odiosa de describirme.
— No podía dejarte a tu suerte, después de todo me ayudaste — confesé haciendo que me miré algo sorprendido.
Pero…
Si soy sincera, aunque no me hubiese ayudado con aquel tipo, que solo tal vez pudo haber sido el asesino que me iba a asesinar en el futuro, de igual manera me hubiera quedado a su lado, después de todo, soy el tipo de persona que no puede ver a nadie en problemas y quedarme de brazos cruzados.
Mi conciencia no me lo hubiera permitido hacerlo.
— ¡Eres tan extraña! — proclamó — Sin embargo, debo decirte que no tienes que sentirte en deuda conmigo por haber hecho algo por ti, yo te ayudé porque lo quise.
Solamente sonreí ante sus palabras.
De un momento a otro la puerta se abrió de manera estrepitosa.
Aquellos cuatro hombres que nos habían secuestrado entraron de manera ordenada, como si aquella entrada la hubieran practicado demasiadas veces, detrás de ellos entró un hombre algo anciano con un bastón en mano. Aquel hombre exudaba un aire de completa nobleza, el aire a su alrededor se sentía pesado, este era la atmósfera de alguien que estaba acostumbrado al poder, de alguien que estaba acostumbrado a estar por encima de todos.
Este hombre no era nadie más que el presidente y padre de Derek.
— Deja ir a Catalina, ella no tiene nada que ver en nuestros problemas de padre e hijo — espetó Derek.
Aquel hombre de ojos tan parecidos a los de Derek mantuvo su rostro serio mientras me miraba.
La intensidad de su mirada me estaba volviendo algo paranoica, temía que en cualquier momento ordené mi muerte, por eso sabiamente decidí guardar silencio.
¡Dios!
¿Cómo es que siempre terminó envuelta en este tipo de situaciones?
Yo solo era un personaje secundario que deseaba sobrevivir, sin embargo, a este paso en cualquier momento podría morir.
— ¿Por qué debería escucharte, cuando tú nunca lo haces? Si quiero romper las piernas de esta mocosa, lo haré — masculló mientras se acercaba con pasos lentos, pero pausados hacia Derek, el cual al escuchar sus palabras rechino los dientes.
— No te atreverías…
— No me tientes, bastardo malagradecido, sabes muy bien que mis palabras no son un juego, además, toda esta situación es tu culpa, si me hubieras escuchado desde el principio, nada de lo que está pasando en este momento hubiera sucedido.
Derek me miró con preocupación, ante su gesto sacudí la cabeza, luego aquella estrella que ahora parecía que estaba perdiendo su luz cambio su expresión por completo a una que denotaba completo desprecio.
Aunque estaba algo interesada por la historia de Derek, después de todo, no todos los días se ve a un padre secuestrar a su hijo, de igual manera me sentí algo incómoda porque yo solo era una extraña en su vida, no tenía ningún derecho de ver detrás de su caparazón.
Pero…
Las cosas ya habían llegado hasta este punto, lamentarse no era una opción.
— No te debo nada, nunca quise ser tu hijo para empezar, nunca te pedí que me dieras tu apellido, si solo ibas a tratarme como un objeto debiste dejarme morir en las calles y desentenderte por completo de mi existencia, ¿sabes?, cuando mi madre murió y apareciste enfrente de mí, me sentí feliz porque en mi inocencia pensé que por fin tendría el amor de un padre, que ya no estaría solo, pero nuestros deseos no estaban en sintonía, mientras yo solo deseaba el amor de un padre, tú solo me viste como otro peón más, porque desde el momento en que descubriste mi existencia me convertí en una pieza más en tu tablero de ajedrez, así que no pienses que voy a esperar que manejes mi vida a tu antojo porque no lo haré.
No pude evitar sentirme melancólica al escuchar las palabras de Derek. Sentí que el corazón se me oprimía en el pecho.
El presidente es tan ruin.
— ¡Eres un maldito! — exclamó aquel hombre para luego darle una bofetada a Derek.
¡Oh, no!
— ¡Pégame! ¡Vamos! ¡Hazlo! — exclamó Derek con enojo — Aunque me muera, nunca me doblegaré ante ti.
¡Guao!
La relación entre par de padre e hijo era demasiado compleja para que alguien como yo la entienda.
— ¿Por qué te empeñas en llevarme la contraria? ¡Maldita sea! ¿Acaso te estoy pidiendo que mates o asesines? Lo único que quiero es que te comprometas con la Princesa Eliana…
Derek empezó a reírse a carcajadas interrumpiendo por completo las palabras del presidente, el cual arrugó el ceño.
— No me venderé por alguien como usted señor, dígale a cualquiera de sus demás hijos, ellos lo harán gustosos por su maldito reconocimiento — contestó — Además, esa princesa no es mi tipo.
Cuando aquel hombre de aspecto prepotente escucho la explicación de Derek volteó a mirarme como si yo fuera la culpable de todo lo que estaba pasando.
— ¡No me digas que los rumores son ciertos! — comentó mientras se acercaba hacia mí — ¿Por esta enana rechazas a alguien tan noble como la Princesa Eliana? Viendo las características de esta joven, se parece a la chica esa de tu canción “Amor Brutal”— añadió mientras sujetaba mi barbilla.
No puede ser…
¡Esto definitivamente era una coincidencia!
— ¡Está equivocado, señor presidente! — repliqué con nerviosismo.
— ¿Por qué será que no te creo niñita? — contraataco aquel hombre mientras me miraba de manera intensa.
Miré hacia Derek en busca de ayuda, el cual trataba de reprimir una carcajada.
¿En dónde se había ido su mirada de desprecio?
Esto era algo serio.
— En realidad…
Justo cuando Derek iba a explicar, la puerta se abrió de manera estrepitosa, un grupo de hombres armados entraron haciendo que mi mandíbula se abra debido a la conmoción.
En medio de todo el caos que se estaba gestando dentro de la habitación apareció Cale, mi hermano mayor.
— En realidad, él está saliendo conmigo — espetó haciendo que lo miré boquiabierta.
¡Guao! ¿Por cuánto tiempo estuviste escuchando, hermano mayor?
Si no supiera a ciencia cierta el trasfondo de la mentalidad de mi hermano, le hubiese creído por completo sus palabras.
Pero…
¿Qué pasaba con su entrada?
Claramente parecía un criminal.
— ¿Quién eres tú? — cuestionó el presidente — ¿Quién te dejo entrar?
— ¿Acaso eres sordo, papá? — preguntó de manera irónica Derek con una sonrisa algo hilarante en su rostro — Él es mi novio, así que deja de inmiscuirte en mis asuntos.
De un momento a otro las cuerdas que me ataban y las que ataban a Derek fueron cortadas.
Aunque deseaba correr y abrazar a mi hermano y preguntarle como fue que me había encontrado, no lo hice, debido a que si pensaba en ello, tal vez lo hizo mediante el rastreador que mantenía en mi cuerpo, así que decidí contenerme y esperar el momento apropiado para actuar.
Derek se acercó a mi hermano y colocó una mano alrededor de su cintura. Por la cara, algo gruñona de Cale supe que no se sentía cómodo con su cercanía.
— Debería darnos la bendición, señor — mencionó mi hermano ocasionando que el presidente abriera la boca un par de veces como si no pudiera encontrar las palabras que deseaba decir, siguió así por un par de segundos antes de desmayarse.
Tal parece que el presidente debido a la impresión se nos iba…
— ¡Presidente! — exclamaron sus guardaespaldas presas del pánico.
— Díganle que deje de meterse en mis asuntos o haré que su buen apellido se vea perjudicado — amenazó Derek antes de salir de aquella habitación de la mano de mi hermano.
¡Oh cielos!
Cuando salí de la mansión, me encontré con la cara gruñona de mi hermano, que ahora se encontraba limpiando sus manos con un paño húmedo.
Derek Ruggiero se encontraba haciendo lo mismo.
— Si no fuera por mi hermana no te hubiese ayudado — espetó — No deberías arrastrarla a tus líos familiares.
— Estoy realmente agradecido, Cale — mencionó Derek haciendo que cayera en cuenta que mi hermano y él ya se habían conocido en el pasado, me sentí algo curiosa por su historia — No sé como se te ocurrió decir que eras mi pareja, pero, realmente fue la excusa perfecta para que el viejo deje de andarme buscando prometida.
Mi hermano sacudió la cabeza antes de atraerme en un abrazo reconfortante, sin embargo, no duró demasiado debido a que me jalo una oreja.
— ¡Oye!
Cale me miró con enojo haciendo que cualquier protesta que deseaba manifestar muera.
— Fue lo único que se me ocurrió para proteger a Catalina — señaló haciendo que mi corazón se sienta algo cálido — Así que no te acerques a ella en el futuro ya no le ocasiones más problemas, sabes que sé cómo ocultar un cadáver…
Eso se escuchó demasiado amenazante.
Derek solamente sonrió ante sus palabras, luego se acercó a mi lado con una expresión demasiado abrazadora, sus ojos tan parecidos al sol me miraron de una manera intensa como si en su mundo solo existiera yo.
— “Chica de ojos negros, no puedes escapar, eres mi mayor anhelo porque eres tan salvaje y valiente que solo deseo envolverte bajo las alas de mi amor brutal” Esta canción la escribí sin ningún significado en especial, pero…
Él no completó sus palabras, solamente sonrió antes de darse la vuelta y alejarse, su espalda se veía desolada.
Pero…
Lo que dijo y lo que no dijo eso era lo importante.
— ¡Maldito! — masculló mi hermano antes de tomar mi mano — Deberías dejar de acercarte a ese infeliz, siempre estás en problemas debido a él.
Quise decir que, en realidad, los problemas me persiguen a mí, pero no lo hice.
Cuando llegamos a nuestro hogar, Dmitri se encontraba con aquel gatito en sus brazos.
— ¡Bienvenidos! — proclamó — La cena está servida, joven amo.
Tras decir aquellas palabras, deposito al gatito sobre mis brazos con sumo cuidado.
— Gracias, Dmitri — dije mientras le daba un beso al gatito.
Aquel mayordomo se alejó luego de decir aquellas palabras, dejándome a solas con Cale, el cual miraba al minino en mis brazos de manera intensa.
De repente mi teléfono celular empezó a sonar, al mirar el identificador me di cuenta de que era Rose, así que le contesté bajo la atenta mirada de Cale.
— ¿Estás bien, Catalina? Luego de que nos hayamos separado, no pudimos comunicarnos contigo, estaba tan preocupada — comentó en un aluvión.
— No te preocupes, no paso nada malo — al ver como mi hermano levantó una ceja en señal de protesta, añadí — Bueno, nada que no haya pasado a mayores.
— ¡Gracias a Dios! — musitó — Hoy ha sido un día de locos.
— Ni que lo digas — secunde.
— ¡Bueno! Descansa Catalina.
— Tú también, Rose.
Ella era una persona tan dulce, demasiado buena para este mundo.
— Realmente tienes un asqueroso gusto al elegir a tus amistades — señaló mi hermano con una sonrisa algo fría — Ya sea ella o aquel ídolo son personas realmente problemáticas.
Bueno…
Yo pienso que tú eres el problemático hermano mayor.
— Rose y Derek son buenas personas — repliqué.
— ¿Eso crees? Ya sea él o ella, no importa el orden o sus buenos sentimientos hacia ti, pero, al final del día, ambos ocasionaron que te secuestren.
— ¿Qué estás tratando de decir? ¿Cuándo Rose ocasionó que me secuestren? — pregunté intrigada.
Cale me miró como si fuera tonta antes de hablar.
— Aunque te lo dijera, no lo recordarías, después de todo, esa parte de tu memoria está sellada para ti Catalina, despertar con amnesia selectiva fue una decisión sabia de tu parte, el seleccionar los recuerdos agradables sobre los desagradables, el olvidar el sufrimiento es algo por lo que me siento envidioso.
Al escuchar sus palabras realmente pensé en como mi entera existencia era un misterio al igual que mis recuerdos.
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Updated 32 Episodes
Comments
Sadashi Sorano
/Doubt//Doubt//Doubt/
2025-01-31
0
Jenifer 🤓💫
Ay que buena se pone 👏👏👏
2023-10-10
1
Jenifer 🤓💫
Pero puede que le busque prometido 🤭😬
2023-10-10
2