Dices las cosas más extrañas

Al final, Cale tuvo que irse debido a una llamada urgente de alguien, así que fui absuelta de dar cualquier explicación. Sin embargo, no pude evitar mirar con pena el jardín que ahora se encontraba desierto de cualquier flor.

— ¡Lo siento! Sus sacrificios no fueron en vano — dije antes de entrar a la mansión e ir a mi habitación.

Este día sin duda alguna había sido toda una aventura.

Pero…

Al llegar a mi habitación, cuando me encontraba revisando mis redes sociales, recibí un mensaje de un número desconocido.

Desconocido: Odio que hayas besado a alguien que no sea yo. Odia a todos los que se te acercan. ¿Por qué no me miras? ¿Por qué?

Había recibido de nuevo un mensaje extraño, pero en comparación con los miles de seres humanos que me habían deseado la muerte este era mucho mejor, al menos no era una amenaza.

Sin miramientos lo eliminé antes de volver a dormir.

A la mañana siguiente, mientras iba a la Universidad me encontré con un gatito blanco en la entrada. Parecía que recién había nacido, al verlo desprotegido no pude evitar pensar en el pasado.

Yo también había sido abandonada por mis padres, al igual que este pequeño animalito, así que no pude hacerme la desentendida al verlo así.

Lo recogí y lo llevé conmigo.

En el camino me encontré con algunas miradas curiosas debido a todo el escándalo que había tenido con Derek y ese maldito beso.

Bueno…

Esto no me podía amedrentar porque al elegir esta especialidad debía prepararme para estar siempre bajo el escrutinio del ojo público.

— ¡Catalina! — exclamó Jenna cuando me vio llegar — ¿Qué llevas en la mano? ¡Es tan bonito! — dijo al mirar al gatito que llevaba entre mis brazos.

Ella se ve tan animada, era como si su energía fuera infinita y sus baterías nunca se acabarán.

— Lo encontré en la entrada de la puerta, parece que fue abandonado — respondí con algo de incomodidad.

Después de todo aún podía recordar lo que me había dicho en aquella ocasión, además de todo el enredo que había ocurrido entre sus hermanos y yo.

— ¡Eres tan noble! — proclamó sonriente — Siempre haciendo el bien, como una heroína de cómic o de algún juego otome de esos que son tan populares en este momento.

— Dices las cosas más extrañas.

Me reí ante su comparación mientras observaba la llegada de la verdadera heroína de esta historia.

— ¡Guao! ¡Qué bonito! — exclamó Rose con los ojos brillantes — ¿Puedo sostenerlo?

— ¡Toma! — dije dejando que lo cargará.

Al ver aquella imagen pintoresca y tan dulce fue algo reconfortante.

— Tomemos un par de fotos — anunció Jenna mientras sacaba su celular — Ustedes dos primero…

De un momento a otro empezamos a tomarnos un montón de fotos en donde Jenna y yo o Rose y yo junto al pequeño gatito éramos los principales protagonistas.

— ¡Ya es tarde! ¡No podemos llegar tarde! — exclamé al notar la hora del celular.

Jenna y Rose que se encontraban haciendo poses extrañas, dejaron de acosar al pequeño gatito y se acercaron a mi lado. Le entregué el celular mientras le pedía de favor que no se olvide de enviarme las fotografías.

Ella aceptó gustosa.

— Primero se las enviaré a mis hermanos — comentó haciendo que casi afloje al gato que mantenía en mis brazos.

— ¿Por qué le tendrías que enviar nuestras fotos a ellos? — cuestionó Rose con la mirada perpleja.

— Sí, ¿por qué? — secunde con curiosidad.

Jenna sonrío de una manera que me hizo sentir temor por lo que iba a decir.

Esta chica parecía tener sueltos un par de tornillos o quizás dos.

— Porque quiero que alguna de ustedes dos se convierta en mi cuñada — respondió como si nosotras no tuviéramos opinión alguna, era como si ella lo consideraba un hecho — Por cierto, Catalina lleva la ventaja, le causó una gran impresión a Jonah y Johan. Ellos se encerraron dentro de su estudio y por lo que pude escuchar nombraban el nombre de Catalina un montón de veces.

Luego de decir aquello sonrió de una manera extraña.

Bueno…

Yo no creía que ellos estuvieran ahí hablando sobre mis atributos o algo, tampoco considere que me estuviesen alabando.

Capaz que solo estaban hablando pestes debido a todo el caos que ocasione.

Jenna claramente había visto demasiados dramas de romance que todo lo asociaba con ese género tan espeluznante.

Rose negó con la cabeza antes de colocar un brazo encima de mis hombros.

— No puedes elegir por ella, o por mí, aunque a ellos les guste, si Catie no quiere a ninguno de ellos, tus esfuerzos serán en vano, puede que al final a ella le guste otra persona y no precisamente alguno de tus hermanos — explicó Rose haciendo que le diera un pulgar hacia arriba.

Ella sí que sabe hablar.

Jenna hizo un puchero antes de colocar una expresión llena de dolor.

— ¿Cómo no les puede gustar mis hermanos? — cuestionó — Sé que son medios idiotas y tienen serios problemas de personalidad, algunas veces pueden ser hirientes debido a ello, además de vengativos y extraños, pero, eso no quita que sean buenos chicos.

Rose y yo levantamos la ceja cuando terminó de hablar.

— Está bien, no son los mejores seres humanos, pero, son mis hermanos.

Luego de aquel intercambio nos dirigimos hacia el salón en donde un instructor nos estaba esperando.

— Bueno, algunos de ustedes han tenido buenas oportunidades para demostrar sus talentos y creo que se han divertido en el proceso, ahora vamos a explorar su creatividad, la próxima actividad la harán en grupo de tres, esta vez ustedes tienen la oportunidad de elegir a sus compañeros — cuando termino de decir aquello Rose, Jenna y yo nos miramos con emoción — Consideren esta actividad como un descanso de todo lo que tendrán que hacer en el futuro, esta vez tendrán que realizar un video tipo parodia de alguna canción o algún programa que les haya llamado la atención, se calificara su desempeño en el video, el movimiento de sus manos, sus expresiones faciales, los accesorios que implementen además del tipo de historia que intenten representar, no se olviden de que las parodias se tratan de una representación burlesca de algún género así que elijan bien lo que quieren hacer.

Tras decir aquellas palabras nos reunimos con nuestros grupos para elegir el tema y todo lo que conlleva realizar una parodia.

— Por favor hagamos una parodia de alguna canción de Derek — pidió Jenna.

— ¿De qué canción sería? — cuestionó Rose — He escuchado algunas de sus canciones y no sé si servirán para hacer una parodia.

— Es cierto, no podemos arruinar una de sus canciones, eso sería un crimen — masculló Jenna mientras se llevaba un lápiz a los labios.

Pero...

— Hagamos una parodia de su nueva canción — dije haciendo que ambas me miren confundidas, ante sus miradas sonreí para mis adentros — Creo que su canción “Amor Brutal” es perfecta para esto.

Jenna me miró dudosa, sin embargo, la emoción pudo con todas sus preocupaciones.

Ella realmente admiraba demasiado a ese chico.

Me disculpé mentalmente por como iba a arruinar esa canción que ella tanto amaba.

— Está bien — aceptó la heroína — Deberíamos ver el video musical y empezar a hacer una lluvia de idea sobre el concepto del video, además de empezar a modificar la letra.

— Yo me encargo de la letra — señalé.

— Yo de la ropa y de los accesorios — dijo Jenna sonriente.

Rose negó con la cabeza antes de sonreír.

— Bueno, entonces yo me encargará del lugar y de lo que haga falta.

Jenna asintió ante sus palabras.

Cuando terminaron las clases no me dirigí de regreso a casa porque iba a la casa de Rose.

Así que con algo de expectación me dirigí hacia el estacionamiento en donde estaba su motocicleta.

— ¡Vamos! — exclamé cuando me pasó el casco.

— ¡Vamos! — instó Rose con una sonrisa.

Ella me había invitado anoche a su casa, me dijo que tenía algo que enseñarme, así que sin pensarlo dos veces acepte su propuesta.

Cuando llegamos al ver el lugar en donde vive me quede algo anonadada.

¿Acaso ninguna persona tenía una casa normal?

Mi casa era una mansión que tenía un laberinto al que no me había atrevido a entrar debido a mi temor a perderme.

La casa de los hermanos Castelli era un palacio con tantos lugares maravillosos.

Y la casa de la heroína era de apariencia futurista.

Tenía forma de una cápsula enorme con algunas extrañas antenas.

— Mis padres son científicos — comentó en un suspiro — Vamos, te quiero mostrar uno de sus tantos experimentos.

De un momento a otro sentí que había entrado a un mundo alterno.

Rose me llevó a recorrer algunos pasillos con algunas habitaciones que tenían puertas con números.

— ¿Algún significado especial tienen esos números? — señalé con curiosidad.

— Ahí dentro están los experimentos en los que han estado trabajando.

— ¿Me puedo acercar a ver? — no pude evitar preguntar.

Rose titubeo por algún momento antes de asentir.

— Solo mantén tu mente abierta — recomendó.

Después de recibir su permiso me acerqué rápidamente a una de las puertas, mi corazón latía de manera rápida debido a la emoción del momento.

— ¡Guao! — exclamé al ver un perro robot, aquel ser ante mi presencia empezó a ladrar — ¡Es un perrito!

— Mi hermano es alérgico a los animales, por esta razón mis padres le crearon un par de robots para que juegue — comentó — Pero, vamos, por acá está lo que te quiero mostrar, Catalina.

Miré por última vez a aquel robot antes de seguir a Rose.

Justo cuando iba a empezar a preguntar si ya habíamos llegado, Rose se detuvo delante de una habitación que tenía un inmenso signo de no pasar.

— ¡Aquí está el lugar! — anunció con júbilo.

Era como si detrás de esa puerta estuviera la solución a todos los problemas del mundo.

— Iba a traer a Jenna también, pero, no puedo confiar en ella como confío en ti, Catie. Después de todo este es el experimento en el que mis padres han trabajado durante muchos años, no puedo dejar que cualquier persona lo vea, porque detrás de esta puerta se encuentra algo que puede cambiar el mundo que ahora conocemos.

Cuando terminó de hablar abrió la puerta y tomó mi mano. Al momento de entrar a aquella habitación un escalofrío me recorrió.

La habitación era de un color blanco tan parecido a las nubes del cielo, pero, eso no fue lo que llamó mi atención sino la persona que estaba dentro.

— ¿Quién es él? — susurré.

Rose soltó mi mano y se acercó hacia aquel joven que se encontraba recostado.

— Él es mi hermano — anunció haciendo que levante una ceja — Bueno, no lo es, pero es un robot que tiene la apariencia de mi hermano. Yo…

Rose guardó silencio mientras se secaba una lágrima de su rostro.

¡Guao!

Este mundo sí que estaba loco.

Me acerqué hacia ella aún algo anonadada con toda esta situación debido a que era la primera vez que veía a un robot.

— ¡No llores! ¿Por qué estás llorando? — cuestioné con algo de intriga.

— ¡Ay, Catalina! Sabes que no he visto a mi hermano desde hace años, en realidad, no he visto su rostro durante demasiado tiempo que ver el rostro de este joven me hace acordar de él. Verás son pocos los recuerdos que tengo de mi hermano, pero, los que más perduran en mi memoria es él usando una máscara sobre su cara — dijo.

El ambiente se sintió melancólico.

— ¿Cómo que una máscara? — cuestioné mirando el rostro de aquel robot.

— Debido a un accidente de laboratorio su rostro quedó desfigurado, desde ese entonces toda su personalidad cambió y se volvió un ermitaño — explicó — Desde aquel entonces ha estado encerrado en su propio mundo y su dolor.

Justo cuando iba a decir algo, la puerta se abrió de forma estrepitosa.

— ¿Qué están haciendo aquí? — cuestionó un hombre de aspecto desconocido debido a la máscara que tenía en su rostro — Este no es un lugar al que se les permite entrar.

Tras decir aquellas palabras se acercó hacia aquel robot y empezó a apuñalar su rostro.

— ¡Hermano! — exclamó Rose conmocionada debido a lo que estaba pasando — ¡No lo destruyas!

— Ellos no debieron crearlo, así que debe morir — escupió mientras seguía desfigurado a aquel robot.

Cuando termino de destruir aquel rostro se giró hacia nosotros.

A pesar de la máscara que utilizaba para ocultar su rostro, noté como sus ojos que anteriormente se veían furiosos, ahora parecían frágiles.

— ¡Lo siento! — se disculpó, sin embargo, antes de que pueda salir, sus pasos se vieron interrumpidos por aquel minino que en algún momento escapo de mis brazos — ¡Un gato! — exclamó con temor.

Al principio no entendía su miedo, pero al recordar la explicación de Rose con respecto a los perros robots supe que iba a suceder alguna calamidad en cualquier momento.

Y sucedió…

No sé cómo pasó, pero aquel tipo que mide más de 180 cm se derrumbó como alguna especie de maniquí, sin embargo, en el proceso de su desvanecimiento cayó encima de mí, bueno, eso no sería un problema si sus labios no hubieran chocado con los míos.

Sí…

Ahora estaba segura de que el mundo conspira contra mí. Alguien tiene alguna idea de por qué me suceden este tipo de cosas. A este paso, sin duda en algún momento puedo morir.

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Comments

Edith Ycaza

Edith Ycaza

Esta muy divertida la historia, me tiene intrigada, espero las proximas actualizaciones.

2023-01-11

9

Yulier Pozo

Yulier Pozo

Genial, masss capítulos por favor.

2023-01-12

1

Sadashi Sorano

Sadashi Sorano

Esa tipa sale de un embrollo para meterse en otro

2025-01-31

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