¡Yo no quiero hacerle daño!

Después de unas horas, que me parecieron eternas, Johan salió del quirófano, su expresión era demasiado seria, por un momento temí lo peor, sin embargo, cuando vi su sonrisa que en este momento brillaba más que el sol, la presión que sentí durante todo este tiempo pudo ser liberada por completo.

— Te lo dije — comentó Jenna — Mi hermano es el mejor.

Sí, lo era.

— Todo salió bien, ahora se encuentra bajo observación, después de algunos días podrás llevarlo de regreso a casa — informó.

Cuando escuché sus palabras me sentí tranquila porque aquel gatito que había acogido no iba a morir. Mientras miraba los rostros llenos de alivio de todos, no pude evitar sentirme nostálgica.

Luego de asegurarme de que el pequeño gatito estaba bien y de despedirme de los hermanos Castelli, me dirigí junto a Rose hacia mi casa.

Había tantas cosas por hacer…

— ¡Gracias a Dios! Todo salió bien —exclamó la heroína cuando llegamos.

— Sí.

— ¿Quién habrá herido al pequeño gatito? — cuestionó.

Ante su pregunta, negué con la cabeza antes de contarle como había estado recibiendo algunos mensajes extraños de un desconocido y como supuse que cuando Derek había atrapado a ese sujeto todo este enredo había terminado, sin embargo, nunca esperé tener otro acosador al acecho, uno mucho peor que era capaz de herir a los demás sin temor.

— Dijo que la pesadilla apenas comienza, temo que hiera a mis seres cercanos — señalé.

— Esto es grave, Catalina — mencionó Rose antes de colocar una mano sobre mi cabeza — Debes tener cuidado.

— Sí — afirmé — Por eso le voy a decir a mi hermano, él sabrá qué hacer.

— Es lo mejor — secundó.

Después de decir aquello, entré a la mansión en donde me encontré a mi hermano mayor leyendo el periódico.

— ¿Qué son estas horas de…? ¿Qué te paso? — cuestionó al notar mi expresión.

Cale se levantó del sillón y dejó a un lado el periódico.

Sin pensar en lo que hacía me eche a sus brazos mientras le contaba todo lo que había pasado, incluyendo los mensajes que anteriormente había recibido.

Después de todo, Cale era mi hermano y él me había demostrado que podía confiar en él.

— … Temo que la próxima vez hiera a alguien más.

Mi hermano negó con la cabeza mientras secaba mis ojos llorosos con un pañuelo.

— No te preocupes, me encargaré del asunto, dame tu celular, vamos a averiguar quien demonios se atreve a molestar a mi hermana menor — espetó con voz grave.

Ante su orden, le di mi celular rápidamente mientras observaba como hacía un par de llamadas, en menos de treinta minutos había una joven de cabellera rubia y ojos color miel enfrente de mí.

— Sonia, trata de identificar la dirección de este número, así como a quien le pertenece — solicitó mi hermano.

Aquella joven colocó su equipo de trabajo sobre la mesa mientras le daba una sonrisa estándar a mi hermano.

— Entendido, joven — respondió antes de tomar mi celular y hacer su magia con la computadora.

Cale se sirvió un vaso de agua antes de levantar una ceja como alguna especie de rufián.

— Sonia es uno de los mejores hackers del mundo, solo es superada por pocos, ella nos dará la respuesta que buscamos — informó con arrogancia.

Aunque mi hermano estaba confiado con las habilidades de Sonia, las cosas no fueron de la manera correcta porque la persona detrás de todo este enredo estaba preparada.

— ¡Lo siento, joven Cale! Aunque he intentado indagar en el trasfondo de este número, no obtengo nada más que la información de contacto de un tal Jet Chan de China — comentó con la expresión sonrojada — Este tipo de solicitud por lo general solo me toma una media hora, a veces menos, pero, como puede ver ya ha pasado más de una hora y esa es la única información que tengo, la persona detrás de esto tiene un poderoso hacker a su favor alguien que está por encima de todos.

Cale se llevó una mano a la frente mientras me miraba.

— ¿Te suena ese tal Jiro Chan? ¿Alguien que has molestado? — cuestionó haciendo que ponga los ojos en blanco.

— ¡Hermano! ¡Ni siquiera he ido a China e incluso ni siquiera sé hablar chino! ¡Además, se llama Jet Chan!

Cale soltó una carcajada antes de hablar.

— No seas bruta, Catalina, claramente estoy bromeando — replicó.

— ¡Oh!

Pero…

Hermano, tienes un pésimo sentido del humor, claramente, ni siquiera la señorita Sonia entendió tu chiste.

— Entonces, no hay nada que podamos hacer hasta que haga su próximo movimiento — comentó — ¿No tienes alguna idea de quien es la persona que te ha estado enviando estos mensajes? ¿Algún sospechoso?

— No — respondí — Con los mensajes que dejó ni siquiera puedo pensar en alguien en general, además, todavía está ese otro sujeto que me estaba acosando, así no estoy segura cuál de los mensajes que recibí eran de él y cuáles no.

Aunque siendo sincera…

Incluso sospeché hasta de Dmitri, pero, por más que reflexioné en la identidad de esta persona, no podía simplemente nombrar a alguien al azar, después de todo, ahora había demasiados sospechosos.

— ¿Alguien que haya tenido una fuerte discusión con usted, señorita? — preguntó Sonia.

— Bueno…

— Ella discute con todos, solo ahora está empezando a comportarse como un ser humano y no como un perro rabioso — comentó mi hermano interrumpiendo mis palabras por completo.

Sonia ante sus palabras sonrió divertida mientras que yo solamente hice un puchero.

Claramente, me estaba difamando.

— Debería empezar a…

— Voy a contratar un par de guardaespaldas para que te protejan, además desde ahora debes ser precavida con las personas que te rodean — recomendó otra vez interrumpiendo mis palabras.

Obviamente, lo estaba haciendo a propósito.

A la mañana siguiente, mientras desayunaba, conocí a los dos guardaespaldas que se iban a encargar de protegerme.

Uno era aquel hombre que me sujeto como un costal de papas cuando quise huir, mientras que el otro guardaespaldas era un hombre de pelo rapado de aspecto gigante, casi me sentí como pulgarcita a su alrededor.

— No crees que son un poco llamativos — comente.

Mi hermano que estaba a punto de llevar una cucharada de cereal a su boca me miró con una sonrisa que no le llegaba a los ojos.

— Son los mejores, además no es como si estarán a tu alrededor todo el tiempo, ellos te protegerán desde la distancia, Catalina, no hay nada de preocuparse, Vin y Diesel son expertos en la discreción.

Aquel par de hombres sonrieron de una manera que me causo algo de temor.

No considero que discretos sea la mejor palabra para describirlos y eso lo supe en cuanto llegue a la universidad. Aunque claramente dijeron que me iban a proteger desde la distancia, no lo hicieron, obviamente mi hermano me engaño por completo.

— ¡Señorita! ¡Cuidado! — exclamó Vin al ver un pequeño cachorro a mi alrededor.

— Yo la protegeré, mi señorita — comentó Diesel mientras le enseñaba los dientes al cachorro, el cual huyo despavorido al notar su aterradora expresión.

Me llevé una mano a la frente.

¡Ah! ¡Esto será un problema si se siguen comportando así!

— Chicos, por favor…

Justo cuando iba a decirles que se comporten, ellos desaparecieron en menos de un parpadeo, como si se hubieran convertido en fantasmas.

¿Qué había pasado?

— Catalina — mencionó Jenna mientras me miraba confundida — ¿Quiénes eran esos extraños sujetos? ¿Dónde se fueron? ¿Acaso saben alguna arte marcial? Casi creí que eran fantasma si no fuera por su atuendo.

— Eso mismo me preguntó — comenté mientras caminaba a su lado.

Después de varios minutos en los que ninguna de las dos dijo palabra alguna, Jenna empezó a carraspear como si tuviera algo atorado en la garganta.

— Catalina, eh, no sé como decirte esto — comentó titubeante.

Ante sus palabras la observé tratando de adivinar que estaba tratando de decir. De repente, Jenna me entrego una invitación.

— ¿Qué significa esto? — cuestioné intrigada.

— Mi hermano Jonah me pidió que te la entregará, es una invitación para una cena de beneficencia que se llevará a cabo este sábado, aunque no quiero forzarte a que aceptes ir con él, al menos espero que lo consideres, Jonah, él, ayer realmente me sorprendió por lo general él odia el toque de los demás, del único que se deja tocar aparte de mí es Johan, sin embargo, no es porque él sea el que lo inicia, siempre somos nosotros los que lo atosigamos, pero, contigo es diferente, Catalina.

— Espera…

Esto era demasiada información para procesar, sin embargo, Jenna siguió hablando, era como si no lo hiciera en este momento, perdería todo el valor que había logrado reunir.

— Aquella vez que lo tocaste cuando casi te caes supuse que no reaccionó con agresión debido a la conmoción, pero, ayer fue diferente, él fue el que te tocó por su propia voluntad, Catalina, no tú, él, lo que me hace tener esperanza de que algún día podrá dejar el pasado atrás.

No sabía que pensar después de escuchar lo que había dicho, realmente no deseaba involucrarme demasiado con estos protagonistas, pero, de nuevo, tampoco podía alejarme simplemente por mi temor preconcebido de que alguno de estos sea mi futuro asesino.

Aunque aún no había tratado con todos y quizás mis suposiciones sean inexactas.

No podía imaginar que alguno de ellos sería mi asesino.

Cale era mi hermano y me amaba demasiado para hacer algo para lastimarme.

Derek tenía sus propios problemas personales como para molestarse en alguien como yo, además, aún podía recordar como me había defendido de su padre.

Johan había rescatado a mi gatito, lo había salvado cuando simplemente pudo haber rechazado tratarlo o dejarlo morir y no dar lo mejor de sí para curarlo.

En cuanto a Jonah…

No sabía si estaba tratando de engañarme a mí misma, pero, deseaba creer que la persona que me estaba acechando era alguien más y que estos chicos que ahora estaba conociendo solo sean meros sospechosos, nada más.

Así, al ver los ojos suplicantes de Jenna acepté la invitación de su hermano mayor.

— Lo haré, pero, dime — ante mis palabras Jenna me miró expectante — ¿Por qué a tu hermano no le gusta el toque de los demás? Realmente, pensé que era un obsesivo de la limpieza.

Jenna titubeo por un momento antes de suspirar.

— Eso es una larga historia — suspiro mientras recogía una flor del suelo — Cuando eran adolescentes, tanto Jonah como Johan fueron secuestrados y en ese tipo de situación presenciaron cosas horribles, cada uno de mis hermanos cuando fueron rescatados presentaron algunos traumas severos, Jonah fue el más perjudicado porque desde entonces ha odiado que lo toquen, cree que todo el mundo está sucio.

— ¡Oh!

Esto que me estaba contando Jenna era trágico, nunca creí que detrás de su problema con el toque de las personas exista una historia tan lamentable.

— Nuestros padres lo han llevado desde aquel entonces ante varios médicos, pero, ningún tratamiento dio resultado, al final, ellos se rindieron y aprendimos a convivir así, por eso, al ver la forma en la que ayer te sostuvo, no puedo evitar tener esperanza de que pueda volver a ser aquel chico de antes, al que le gustaba reír sin restricción y jugar bajo la luz del sol.

Sin querer me acerqué a abrazar a aquella niña de cabellos dorados que parecía que en cualquier momento se iba a poner a llorar.

— ¿Qué paso? ¿Alguien más resultó herido? — cuestionó Rose.

Me alejé de Jenna mientras veía a la heroína, la cual nos miraba con preocupación.

— ¡Oh, no! — respondió Jenna — Es solo que Catalina tendrá una cita con mi hermano.

— Aunque llamarlo una cita, era demasiado, ja, ja, ja.

Bueno…

Sí era una cita.

Rose se mantuvo congelada por un momento, antes de sonreír de forma cegadora.

— ¡Cielos! ¡Cuánto tiempo esperé por este día! — proclamó mientras tomaba mis manos — Yo me encargaré de tu ropa…

— Eso, Rose, lo lamento, pero, mi hermano le va a enviar un vestido — interrumpió Jenna haciendo que Rose y yo la miremos con asombro.

Sin duda alguna, esa sería una gran cita.

Cuando salí de clases pensando en la obra de teatro que podía dramatizar, recibí un mensaje, no de aquella persona que me estaba acosando, sino de ese par de guardaespaldas míos.

Vin: Señorita, alguien la ha estado siguiendo durante algún tiempo.

Diesel: Señorita, ya lo atrapamos, entre al siguiente callejón, ya se lo llevamos.

¡Guao!

Realmente eran personas capaces, sin embargo, no pude evitar pensar en quien era esta persona que me había estado siguiendo.

¿Será esta vez la persona correcta?

Sin embargo, en cuanto vi la apariencia de aquella persona, me sorprendí por completo.

— ¿Señorita, lo golpeamos? — comentó Vin con una voz amenazante.

— ¿O lo matamos? — mencionó Diesel sonriendo de una manera atemorizante.

— ¡Yo no quiero hacerle daño! — se defendió aquel joven enmascarado.

¿Por qué el hermano de la heroína me estaba siguiendo?

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Comments

m.d

m.d

yo digo que es el hermano de rosse

2024-08-10

0

Mayte Valles

Mayte Valles

Vin y Diesel jajaja te pasaste escritora pero que buena jugada yo quiero un guardaespaldas asiiii 😱😈🥰😅 y de los chicos ya no se si son sospechosos o pretendientes 😱😱😱😱😱😱😱 que pasará???

2024-01-18

0

Elisa Patico

Elisa Patico

que? eso es todo lo que le dices? que tenga cuidado? que vaya a la policía mujer, quédate con ella... jmmm para mí que eres tú la acosadora...

2024-01-07

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