¿Me tienes miedo?

Por más que le pregunté a mi hermano acerca del pasado, él no dijo ninguna palabra, era como si hubiera hecho un voto de silencio, sin embargo, no puedo negar que su comentario acerca de mis recuerdos hizo que mi curiosidad despertará.

Con miles de pensamientos en mente me dirigí hacia mi habitación, pero, antes de que pueda empezar a resolver las piezas del rompecabezas que era mi vida, recibí una llamada, esta vez no era Rose, sino, era de alguien que pensé que se había olvidado por completo de mi existencia.

Era mi madre la persona que me estaba llamando, algo extraño de su parte.

Conteste intrigada mientras trataba de recordar si había alguna fecha importante que había olvidado.

— ¡Catalina! ¡Gracias al cielo contestas! He estado llamando a tu hermano por algún tiempo, pero no me responde su celular — comentó en un aluvión.

Bueno, creo que tampoco él lo haría si eres tú la que lo estás llamando mamá, de seguro te tiene en su lista negra.

— ¿Qué pasa mamá? ¿Quieres que lo llamé? ¿Cuál es la urgencia? — cuestioné con preocupación.

La línea se mantuvo en silencio por algunos segundos en los que me debatía entre esperar la respuesta de mi madre o ir a buscar a Cale.

— ¡No lo hagas! ¡No es nada importante! — pidió mi madre con nerviosismo — Sin embargo, ahora que te llevas bien con tu hermano has notado algo extraño en él.

— ¿Extraño?

Bueno, aparte de su manera de hablar como alguna especie de criminal, no había nada raro en él.

— Sí — susurró mi madre — Ya sabes, el presidente me llamó y me contó que Cale está saliendo con su hijo menor.

¡Guao!

Traté de reprimir la carcajada que deseaba escapar de mis labios.

— No he escuchado nada sobre eso, mamá — respondí con toda la calma que pude reunir.

— Está bien, dentro de una semana estaremos de regreso y le preguntaré directamente — mencionó en un suspiro antes de añadir — Cuídate mi nena, si tienes alguna dificultad no dudes en decirle a Cale o Dmitri, ellos sabrán ayudarte.

— De igual manera, mamá, saluda a papá de mi parte.

Cuando la llamada finalizo me eché sobre la cama y empecé a carcajearme, en mi mente apareció la imagen del presidente cuestionando a mi madre sobre las intenciones de mi hermano hacia Derek.

Realmente era una situación hilarante.

A la mañana siguiente me dirigí hacia la casa de Rose.

Cuando llegué, Jenna se encontraba en el jardín bebiendo té junto a la heroína.

— ¡Bienvenida! — me saludó Rose con una sonrisa radiante.

Jenna dejó de lado su té y se abalanzó a mis brazos como alguna especie de cachorro desprotegido.

Aquella niña de apariencia radiante se veía triste por alguna razón.

— ¡Catalina! Lamento la forma en la que me comporté ayer, realmente estaba cegada por mi ídolo que no me percate de nada más.

Tras decir aquellas palabras se mordió el labio como si fuera a llorar en cualquier momento.

Rápidamente la consolé.

— No llores Jenna, no tienes que disculparte porque nada malo hiciste.

— Es verdad — secundo Rose mientras se acercaba a nosotras — No hay nada de que lamentarse, al final, nada de lo que paso es tu culpa.

Rose tenía razón al final, nada de lo que paso fue culpa de Jenna, además, ella aún era joven y era normal que actúe así cuando la persona que ha estado admirando durante mucho tiempo está enfrente de ella.

— Aunque estoy agradecida por tu bondad, no puedo negar que me comporté como una fanática obsesiva, ni siquiera pregunté si estabas bien y luego cuando regresé a casa estaba demasiado avergonzada para llamarte.

Negué con la cabeza mientras la abrazaba.

— Ya todo está en el pasado.

Jenna se separó de mis brazos de manera renuente antes de volver a sentarse y darle otro sorbo a su té.

El sol brillaba a nuestra alrededor haciendo que el ambiente se sienta cálido, conversamos por un rato de cosas al azar mientras degustábamos del té que había preparado Rose, el cual era sumamente delicioso.

— Al final, que vamos a hacer con la parodia, supongo que ya no utilizaremos la canción “Amor Brutal” — mencionó Rose luego de un par de minutos.

Jenna hizo un puchero mientras esperaba mi respuesta.

— No me sentiría cómoda, después de todo, Derek me salvó y usar aquella canción no sería lo correcto, así que utilicemos otra canción de otro artista.

Cuando termine de hablar, Rose sonrió mientras encendía su laptop.

— Sabía que dirías aquello, así que anoche me puse a buscar algunas canciones pegadizas y les cambié un poco la letra.

Jenna y yo la miramos boquiabierta cuando nos mostró lo que había hecho.

Realmente, Rose era muy brillante, sin duda alguna, puedo ver que tendrá un futuro prometedor como escritora.

— ¡Magnífico! ¡Excelente! — la alabó Jenna haciendo que las mejillas de la heroína se sonrojen — Creo que hoy mismo podemos grabar el video.

— Sí — secundé.

De un momento a otro nos organizamos de manera ordenada, delegando a cada una algo que hacer, así pasamos por un par de horas.

— Creo que todo está en orden — comentó Jenna — Sin embargo, antes de que hagamos algo préstame el baño, creo que me excedí un poco con el té.

— La primera puerta a la derecha — informó Rose de manera amable.

Jenna se disculpó antes de salir corriendo.

— Parece que realmente necesita ir al baño — comenté risueña.

Al mirar el semblante de la heroína no pude evitar recordar las palabras de mi hermano. Como nos encontrábamos solas, decidí preguntarle directamente.

— Rose.

— ¡Sí!

— Bueno, ayer mi hermano me dijo algo que me dejo intrigada — miré fijamente sus ojos — En el pasado, es decir, ¿alguna vez fuimos secuestradas?

La expresión de Rose se volvió seria ante mi pregunta, sus ojos gatunos me miraron por algún tiempo, como si intentará buscar algo en mi expresión.

— ¿Acaso recordaste? No, si lo hicieras no tendrías esa expresión en tu rostro — musitó.

— Entonces, si fuimos secuestradas, me puedes contar qué paso exactamente.

Rose me observó con la mirada triste, había demasiadas emociones en sus ojos que me eran difíciles de comprender.

— Eso pasó hace varios años, cuando teníamos trece, fuimos raptadas por unos traficantes de personas, lo que vivimos en esa semana fue una experiencia realmente traumática, Catie, aunque ahora no lo recuerdas, tu cuerpo lo hace, por eso le temes a la oscuridad y a los callejones desolados — confesó — Cuando fuimos rescatadas nos encontrábamos en condiciones deplorables, casi irreconocibles, pero déjame decirte que realmente estoy agradecida de que al menos tú hayas olvidado aquel evento, de que no tengas que cargar con los fantasmas del pasado. Luego de aquel incidente, mis padres me enviaron a un internado hasta la mayoría de edad.

— ¡Lo siento!

No sabía por qué me disculpaba, sin embargo, sentí que debía hacerlo, tal vez por dejarla cargar sola con sus recuerdos.

— No tienes nada que lamentar, al final, yo debería ser la persona que se debe disculpar, ya que fue debido a mí que fuimos secuestradas, yo nunca debí…

— ¡No! — la interrumpí — Ninguna de nosotras somos culpables del mundo deplorable en el que vivimos.

Rose sonrió de manera dulce ante mis palabras.

— ¡Es cierto! Yo…

La heroína no pudo continuar sus palabras debido a la oportuna aparición de Jenna.

— Casi me pierdo, pero, al final, encontré el baño — comentó Jenna — ¿Por qué sus caras se ven tan melancólicas?

Me levanté del asiento y sonreí antes de mirar a Rose.

— No es nada, yo también iré al baño.

Me dirigí al baño con un montón de pensamientos en mente.

¡Cielos!

Mi vida entera era una tragedia.

Antes de llegar a la puerta que supuse que era la del baño, noté a un joven que se encontraba de espaldas, supuse que era el hermano de Rose, del cual desconozco su nombre, como no deseaba inmiscuir mis narices en asuntos ajenos, decidí seguir mi camino, sin embargo, justo cuando iba a abrir la puerta noté su rostro el cual se encontraba sin aquella máscara que ocultaba su apariencia.

¡Oh cielos!

La cara que él había tratado de ocultar con tanto esmero, estaba enfrente de mí, pude apreciar cada una de las cicatrices que adornaban su rostro, él no se parecía en nada a aquel robot al que había desfigurado, el cual tenía un rostro liso y terso, el hombre que se encontraba enfrente de mí era demasiado diferente debido a que la mitad de su cara se encontraba quemada de una manera irreconocible y la otra mitad se encontraba con varias cicatrices de cortes, como si alguien hubiera tratado de arrancarle el rostro.

Sin querer, me sentí mal por él.

¿Cuánto dolor pudo haber soportado? ¿Cómo terminó en ese estado?

— ¡Tan feo! ¡Tan asqueroso! ¡Tan patético! ¡Tan repugnante! ¡Un monstruo! No debería tener alguna ilusión con ella, ella solo me despreciará, el pasado debería quedar olvidado, es solo que... — despotricó mientras se miraba al espejo.

Quise acercarme a él y consolarlo.

Pero…

¿Qué le podía decir? ¿Qué podía hacer yo que era una simple desconocida?

Aquel chico que se sentía avergonzado por su rostro se colocó de nuevo aquella máscara, rápidamente trate de ocultar mi presencia, sin embargo, fue demasiado tarde porque él ya me había visto, así como yo lo había hecho.

— ¿Me tienes miedo? — cuestionó con la voz rasposa mientras se acercaba a mí — Deberías tenerlo, soy tan feo, la mayoría de las personas cuando ven mi rostro me ven con horror como si fuera un monstruo.

Él estaba tan herido.

— No te tengo miedo — confesé — En realidad, no creo que seas un monstruo.

Ante mis palabras él se quitó la mascará permitiendo que observe detenidamente cada una de sus heridas, sus ojos verdes tan parecidos a las esmeraldas me observaban con sentimientos desconocidos.

— ¿Y ahora? ¿No te causo repulsión? — cuestiono con voz grave.

El ambiente se sintió algo sutil, era como si lo que aquel joven me estuviera preguntando no tuviera nada que ver con su aspecto, sino con algo más profundo que en este momento no podía comprender.

— No — respondí después de varios segundos.

— Sabes, no deberías ser amable conmigo — comentó mientras tomaba mi mano y la colocaba sobre su rostro — No puedo evitar ser codicioso…

Espera…

— Catalina, ¿Por qué tardas tanto? — cuestionó una voz detrás de nosotros, era Rose — ¡Oh! ¿Qué estás haciendo hermano? ¿Por qué sujetas la mano de Catalina? ¿Por qué no llevas puesta tu máscara?

Cuando aquel joven escuchó sus palabras, liberó el agarre que mantenía en mi mano y se colocó rápidamente la mascara antes de huir despavorido.

— Yo… voy al baño — le dije a Rose, la cual tenía una expresión confundida.

Me sentí como si me hubieran atrapado haciendo algo malo, mi corazón empezó a latir de forma rápida como si se me quisiera escapar del pecho.

¡Qué vergüenza! ¡No quiero que Rose piense que estaba seduciendo a su hermano o algo!

Pero…

Mis preocupaciones fueron en vano porque después que salí del baño, Rose se comportó normal, como si no me hubiera atrapado tocando el rostro de su hermano.

Luego de mi regreso continuamos organizando los materiales para la parodia, cuando todo estuvo listo empezamos a realizar algunas tomas las cuales salieron fabulosas.

— Creo que recibiremos una buena nota, sin embargo, no quiero que se burlen de mí — mencionó Jenna — No soporto actuar como una mujer llena de celos con una mueca patética en el rostro, esta sin duda alguna será mi historia negra.

— Al menos, tú lo tienes mejor, después de todo sigues siendo una persona, mientras que yo debo actuar como un perro — me lamenté mientras tocaba la cola de mi traje.

Jenna se carcajeó mientras se acomodaba la peluca de color rojo sobre su cabeza junto con aquellos rulos que la hacían parecer como una señora.

Rose que se encontraba vestida de hombre, negó con la cabeza mientras le tendía una mano a Jenna.

— Perdóname mi amor, sé que me equivoque, ya estoy cansado del suelo y el perro que con sus pulgas me peleo por conciliar el sueño — entonó haciendo que Jenna y yo nos riéramos.

La amistad entre nosotras tres era una bendición para alguien como yo, este sentimiento era algo que no deseaba perder.

En este momento sentí que todo iba bien en mi vida, que no había nada que temer, sin embargo, poco sabía que la burbuja rosa que me envolvía iba a estallar más pronto de lo que pensaba.

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Comments

Marina Hinostroza

Marina Hinostroza

Realmente hilarante esta novela, me encanta 😁😆

2023-06-29

1

abdaly 💘

abdaly 💘

autora te quiero pedir un favor de todo corazón y es que... no mates a ningún personaje a menos que se lo merezca

2023-01-15

9

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