CAPÍTULO 18

        Camille

- ¿Qué película vamos a ver? –pregunta Celina desde el sillón reclinable que tanto ha comenzado a amar- No quiero ver mierda de sangre o de terror, no me gustan.

- Veremos una mierda romántica que se llama… perdona si te llamo amor –le dice Theo desde la barra de la cocina- Solo espero sobrevivir.

- Eres realmente encantador si aceptaste ver películas con nosotras, fanáticas del romance y el drama.

- Creí que solo te gustaban a ti, eso dijo la pequeña mentirosa frente a la estufa.

- No te dejes engañar, ve la misma película de navidad todos los años, en san valentín hace maratón de Nicholas Sparks y llora cada vez que vemos Titanic, sin contar que es masoquista y por voluntad propia mira La vida es bella al menos una vez al año.

- Celina, a este paso vas a divulgar mis secretos antes de siquiera poner la película.

- Basta, déjala que me dé información vital.

Pero Celina solo sonríe mientras él le pasa un tazón de palomitas y una coca cola, yo llevo una bandeja con botanas.

- Gracias a Dios por las tardes de películas y las botanas –dice Celina entre risas.

- No abuses… Solo por hoy es esto señorita –dice Theo señalándola acusadoramente- Debes cuidarte y a mi futuro ahijado.

- Vaya, que le ha salido padrino –chillo lanzándome en el sofá y él se sienta a mi lado.

- Claro que seré el padrino –mira a Celina- Si quieres.

Ella asiente y puedo ver que está emocionada de que él quiera ser padrino de su bebé, sus ojos brillan y yo la miro sonriéndole, ella vuelve a su tazón de palomitas y doy play a la película.

Dos películas después, ya a las seis de la tarde, Celina está dormitando en el sillón y nos dice que se irá a dormir porque el bebé le causa demasiado sueño, entonces Theo y yo nos quedamos en el sofá.

- Ven aquí –me jala aún más a su lado y nos cubre con una manta- Veamos una más.

- Claro, iré por más palomitas –me levanto y él se pone a recoger todo de la mesa y lo lleva a la cocina- No alcanzo las papitas –digo mirando la alacena superior.

- Déjame a mí –se coloca detrás y aprieta su cuerpo contra mi espalda haciendo que casi suelte un gemido al sentirlo- Ya está.

Las deja a mi lado y se va a sacar unas coca-colas del refrigerador antes de irse al sofá, no me pierdo su sonrisa traviesa.

- ¿Quieres que prepare algunos bocadillos?

- Podemos pedir algo pera Celina y para nosotros.

- Celina quería pizza, podemos pedir eso para la cena –él asiente.

- Puedes poner otra cosa si quieres, mientras Celina duerme digo y niega mientras vuelve a acurrucarse contra mí.

- He tenido maratón de princesas con mi ahijada en más de una ocasión –dice y me sorprendo al escucharlo- Necesitaré más que esto si quieres que salga corriendo.

- Debes adorar a tu ahijada –digo riendo al imaginarlo en una maratón de las princesas de Disney.

- Tengo tres, una ahijada y los gemelos –me sorprendo y él asiente- Son como mis sobrinos, los adoro, te los presentaré un día, son maravillosos.

Y nos quedamos ahí, viendo películas de romance, comiendo algunos bocadillos y de vez en cuando perdiéndonos la película como un par de adolescentes.

No sé en qué momento, pero entre la pizza y los chistes de Celina, me quedo dormida.

Solo sé que un rato después Theo me levanta en brazos y me deja suavemente sobre la cama.

- Quédate –musito bajito, esperando que no me escuche, o que lo haga, no estoy segura, solo sé que me da un beso en los labios y se marcha

Al menos una hora después siento la cama hundirse y me llega el olor de champú y ese aroma particular que despide su cuerpo.

- Te quedaste –digo bajito y siento su sonrisa sobre mi sien.

- Me pediste que lo hiciera –responde y me jala a sus brazos, donde me quedo rendida por segunda vez.

        Theodore

Estoy en el trabajo y lo único en lo que puedo pensar es en como desperté enredado con Camille esta mañana, nunca me había sentido tan confundido emocionalmente, no sé qué sentir, sé que ella no quiere un romance de película, no quiere volver a atar su vida a la de alguien más, y creí que yo quería lo mismo, pero cada vez que la miro, que la toco, que estoy cerca de ella y veo esos ojos y esa sonrisa, es como la sensación de estar en una montaña rusa y solo quiero quedarme ahí por siempre, a su lado, no dejarla ir.

- Theodore –Jared chasquea sus dedos frente a mí- Theo, estás en otro sitio.

- Lo siento, estoy algo distraído.

- Te decía que no quiero que renuncies, sé que luego de mi regreso estamos prácticamente trabajando en conjunto en el mismo puesto, sé que no te gusta viajar a España durante tanto tiempo como antes, quizás podamos resolverlo.

- No es eso, Jared, es solo que quisiera dedicarme a mi propio negocio, hace un tiempo compré algunas acciones que estaban en venta, una distribuidora de licores, quiero ponerla a trabajar, conseguir el resto de las acciones y asociarme con mi padre, importar nuestro vino, ya sabes.

- Te entiendo, si no puedo convencerte de no renunciar, al menos conserva tus acciones, sé socio de R&W como lo has sido por tanto tiempo –lo pienso y no es una mala idea, ni un poco.

- Me parece bien, gracias hermano, muchas gracias.

- Nada que agradecer hombre, y trata de ir a casa, los chicos quieren ver al tío Theo y créeme, Irina quiere que vayas por Dante.

- ¿Está danto problemas? –pregunto y él niega sonriente.

- Jessie le pinto las uñas color Barbie y le puso un pañuelo púrpura.

- Iré esta tarde.

Niego y él se retira de la oficina tras soltar una carcajada, me pongo a acomodar algunos documentos, hacer llamadas, y dejar todo listo antes de irme.

Llego un poco tarde a casa de Jared, toco el timbre y unos minutos después Irina abre la puerta, lleva un albornoz y el cabello húmedo.

- Lo siento, pensé que era Jared, pasa, los niños están arriba –entro rápidamente- Voy a arreglarme, gracias por cuidar a los niños.

- ¿Por cuidar a los niños?

- Sí, es que la niñera cancelo a último minuto y Jared dijo que tú estabas encantado de cuidarlos, gracias por eso.

Me las va a pagar.

- Claro que sí, no tienes que agradecer.

- Llegaremos antes de medianoche, promesa –dice mirando el reloj- Mierda, las siete, debo correr.

Un rato después tengo a los gemelos de dos años con demasiada energía y a una aburrida Jessie de cuatro años tratando de ponerle un vestido a Dante.

- Bueno niños, pórtense bien con el tío Theodore –dice Jared bajando las escaleras, le doy una mala mirada- Te debo una.

- La pagas cara –suelto cruzándome de brazos.

- Estoy lista –Irina baja las escaleras envuelta en un vestido rojo que le queda como un guante, lleva una abertura en el muslo donde la tela se abre mostrando su pierna, el cabello sujeto de lado con un broche y tacones asesinos, Jared parece un estúpido mientras mira a su esposa, y la verdad, quizás hasta yo lo parezca, porque Irina es preciosa.

- Te la pago con intereses si te quedas hasta mañana –dice mirándome y le hago una seña de que está bien, sé que necesitan tiempo en pareja, los chiquillos son agotadores.

- Disfruten su noche, parejita, no más sobrinos, por favor –les guiño un ojo e Irina se sonroja- Tengo sus números, no debes repetirlo mama gallina, todo estará bien.

Se van y me pongo a improvisar un campamento, coloco colchas por todo el suelo y las tiendas de acampar, y los convenzo de ir a dormir, mientras que me quedo rendido en el sofá junto a un dante travesti.

- Bueno amigo -le acaricio las orejas- A dormir con los chiquillos.

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Comments

Leticia Nilda Gutiérrez de Sarango

Leticia Nilda Gutiérrez de Sarango

JAJA 🤣 Dante trasvesti
que gracioso

2024-10-27

0

UNIDAD GASTRO

UNIDAD GASTRO

jajaja un Dante travesti!!

2024-01-17

1

Calo

Calo

Linda historia

2023-03-17

0

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