Theodore.
La primera parada fue en casa de Aisha, esperamos a que entrara y nos fuimos a casa de Nadia y Sam.
- Llévate el auto –dice Sam y acepto con un asentimiento.
- Lo traeré mañana por la tarde.
- Gracias por ser tú el conductor –se gira a Nadia que al parecer esta dormitando- Vamos cariño, estamos en casa –Nadia se sacude un poco.
- Mmm voy –mira a Cami al bajar- Cami ¿te quedas aquí o te marchas con él?
- Es de mala suerte interrumpir el sueño de los recién casados –dice graciosa- Además, me voy a montar en un cohete rumbo a la luna.
Ambas se miran por unos segundos, tratando seriamente de entenderse y terminan soltando una carcajada borracha que me hace sonreír.
- Yo también quiero un cohete, me compraré uno –dice mi hermana y trato de no reírme en su cara.
- Ya lo tienes, míralo –señala a Samuel- Debes hacer que te lleve a la luna su cohete.
- Siscierto –chilla Nadia riendo- Adiooós, voy a buscar ese cohetito.
Me voy antes de que sigan hablando de cohetes y suelto una risita cuando Cami sube el volumen de la radio y empieza a cantar Memories de Maroon 5, o al menos eso trata.
Llegamos al edificio en el que vivo y ella vuelve a sujetar la botella de vodka que había quedado olvidada, la ayudo a bajar del auto sin que caiga de bruces a causa de sus tacones, pero sorprendentemente es capaz de mantenerse erguida y caminar derecha y sin tropezar durante todo el trayecto al ascensor, estoy bastante impresionado, es probable que no estuviera tan borracha como pensé.
- ¿Hay piscina en ese gran y lujoso sitio? –pregunta y cambio de opinión, está bastante borracha- Si hay una, no es muy grande, creo que mi jacuzzi es más grande.
- Oh cierto –le brillan los ojos- La última vez que vine, no probé tu jacuzzi, ¿podrías llenarlo de burbujas para mí?
- Podría llenar todo mi apartamento de burbujas solo para ti –le digo sujetando su barbilla y ella sonríe de una forma que hace erizar mi piel.
- Podrías entrar conmigo y deshacernos juntos de las burbujas –dice y no resisto ni un solo segundo más sin probar sus labios.
La presiono contra la pared del ascensor y ella me devuelve el beso con desenfreno y pasión, aprieta sus puños en mi camisa y siento cuando un botón sale volando cuando la jala con fuerza.
- Mierda –retiro mis labios de los suyos y ambos jadeamos después de ese beso- Así no, no aquí, tú estás bastante ebria.
- Lo estoy… y también tengo un calor endemoniadamente fuerte.
- No podemos, no así, me lo agradecerás mañana.
El ascensor se detiene en mi piso y bajamos, la llevo de la mano y cuando entramos me suelta y comienza a juguetear con su cazadora, luego se la quita y puedo ver sus pechos rebosantes queriendo saludar a través de la fina tela de su top que parece más un sujetador con tanto encaje.
No puedo apartar la mirada de ella y de repente comienza a quitarse el top y lo lanza a mis pies quedando en un sujetador tan transparente que no hace nada por cubrir esos deliciosos y rosados pezones, me acerco a ella un par de pasos y me empuja para sentarme en el sofá, lo hago obedientemente y ella sonríe mientras baja la cremallera lateral de su falda y la deja caer a sus pies, sale de ella y se acerca a mí hasta quedar tan cerca que si me enderezo podría morder sus pechos sin dificultad alguna, se sube a horcajadas en mí y aspiro su delicioso olor afrutado un poco escondido por el olor de la disco, suelto su cabello del moño apresurado que se hizo en el auto y lo dejo caer en cascada sobre sus hombros y sus pechos, aspiro su aroma.
- Hueles delicioso –murmuro en su cuello y ella suelta un pequeño gemido- A peras… frutas deliciosas.
- Tú hueles a lo que me quisiera comer todas las noches.
- Estás borracha, Camille –mira la botella olvidada en su mano, ni siquiera le ha dado otro sorbo.
- Lo suficiente para poder decirte las cosas sin vergüenza alguna, eso seguro –dice y la jalo a mi pecho para besarla nuevamente, puedo saborear el licor en su lengua, la tomo del trasero y la aprieto aún más, la botella resbala de su mano y se rompe contra el suelo con un ruido sordo que me hace estremecerme, la miro nuevamente cuando la siento temblando y estoy a punto de soltar un gruñido ante su linda reacción, pero me detengo cuando el horror invade toda su cara al ver el líquido correr hasta la alfombra en medio de la sala.
Camille.
El sonido de la botella estrellándose en el bonito suelo de mármol recorre mi cuerpo y de inmediato el calor que siento se esfuma dejando que el miedo tan frío como el hielo me recorra de pies a cabeza, miro el desastre y puedo ver como el líquido se desliza hasta la alfombra.
Mi cuerpo se paraliza, mi boca se seca y me preparo para lo que puede venir a continuación, gritos, golpes, una reprimenda, nada llega y en mi experiencia el silencio es la señal más mortal de todas, así que me suelto rápidamente de esas enormes manos y me pongo de pie para recoger rápidamente los pedazos de la botella.
- Detente –no muy bien mis pies tocan el suelo cuando esos brazos fuertes vuelven a levantarme y me encojo de miedo- Mírame, Camille.
Un par de dedos levantan mi barbilla y siento correr las lágrimas por mi rostro mientras me encuentro con una mirada confundida y cautelosa.
- Lo siento… yo… de verdad, lo siento muchísimo, fue todo culpa mía… y… yo lo arreglaré de inm… inmediato.
- Shh, calma, no pasa nada, no llores –su mano sube para alcanzar mi rostro y me encojo aún más esperando un golpe que no llega, abro los ojos y veo su mano paralizada en el aire, me mira y boquea como pez fuera del agua- No voy a tocarte, me voy a la cocina a buscar con que recoger esto, no pasa nada, no llores.
- Lo siento… pagaré por la alfombra, pagaré el piso si hace falta, por favor… yo, lo siento.
- Oye, no pasa nada, fue solo una botella, no llores.
Lo veo alejarse y desaparecer por un pasillo y trato de calmar mi respiración, creo que el alcohol y el estrés postraumático no son una buena compañía, hago unas cuantas respiraciones hasta que lo veo volver, lleva un cepillo, un trapeador y una pala, recoge los vidrios rápidamente y luego seca el líquido, ni siquiera se fija en la alfombra, luego se va por un momento y regresa mirándome con cautela.
- Ya está.
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Comments
Monica Raquel Martin
pobre con todo lo que sufrió es obvio que va a ponerse adi
2023-06-24
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