Camille
- ¿Qué fue lo primero que pensó cuando despertó esa mañana hace cuatro años en el hospital? –mi nueva terapeuta es agradable, con su sonrisa ensayada y sus palabras reconfortantes.
Lo primero que pensé… Quizá esta vez la honestidad total me ayude a avanzar y no necesite otro terapeuta más adelante.
- Lo primero que pensé, fue que no estaba muerta, lo sabía porque podía sentir la sabana áspera bajo la piel de mis brazos, percibía el odioso aroma a antiséptico típico de los hospitales, entonces supe que no estaba muerta.
- Y eso era bastante afortunado.
- No lo vi así en ese momento, Dra. Sullivan –ella me estudia mientras hace una seña para que continúe hablando- Yo no quería vivir, no me malentienda, no tengo pensamientos suicidas, no tengo ganas de aventármele a un auto al cruzar la calle, ni de tirarme de algún puente, nunca he tenido la intención de hacerme daño.
- Entonces, ¿por qué no se sintió aliviada de estar viva?
- Porque si yo estaba viva, el infierno no había terminado.
- Pero si terminó.
- Es por eso que no veo la razón de estar aquí sentada, de nuevo tomando terapia.
- Sabe la respuesta, dígala en voz alta.
- Robert, será liberado bajo fianza por buen comportamiento.
- ¿Y cómo se siente al respecto? –me mira y le soy una sonrisa que sé que no me llega a los ojos.
- ¿Además de decepcionada de cómo funciona la ley? –ella asiente y me da una mirada que me llena de ira, no necesito la lástima de nadie- No le temo, ya no.
Si hay algo en lo que soy buena últimamente, es en mentirme, porque sé que aún tengo pesadillas algunas noches, pero me niego a pasar la vida con miedo.
- Camille, sé que ha sido una experiencia horrible y está bien, no estar bien.
- Lo estoy, no lo estuve durante bastante tiempo, perdí demasiado mientras estuve con él, y aún seguí perdiendo cuando ya él no estaba… Me cansé de perder, recuperé mi vida, tengo un trabajo que me gusta, una casa bastante bonita y estoy bien, no siempre, algunas noches vuelvo a ese infierno en sueños, pero ahora sé que solo es eso, una pesadilla.
- Muy bien, nos veremos dos veces al mes para comenzar, si vemos que no es necesario, bajamos las sesiones a una vez al mes, partiremos de ahí… Camille, es una mujer muy valiente y muy fuerte, no deje que esto la afecté hasta hacerla retroceder, él no lo vale, no podrá acercarse de nuevo a usted.
- Gracias, Dra. Sullivan.
- Ahora… con respecto a los hombres, sé que es una pregunta difícil, pero… ¿Ha vuelto a tener alguna relación en estos cuatro años?
- No emocionalmente, pero si físicamente… Sexo, alunas veces, no demasiadas, creo que me arruino más en unos aspectos que en otros, a pesar de todo…
Y es cierto, más o menos, no me asusta tener sexo, solo me asusta no tener el control de la situación.
- Muy bien, debe sentirse orgullosa de usted misma.
- Gracias –no sé ni por qué agradezco.
- ¿Podría traerme unos documentos que necesito mañana en la tarde?
- Tengo una boda mañana… Pero si es urgente.
- No, tráelos en la próxima cita entonces, no quiero interferir.
Me despido de la Dra. Sullivan y salgo del consultorio, sintiéndome un poco más tranquila, no me encanta la idea de volver a terapia, se siente como un pequeño retroceso, pero sé por qué me lo sugirieron y simplemente no me permito pensar demasiado a fondo.
Él estará libre en un par de meses, pero nunca más podrá hacerme daño, no voy a permitirlo.
La tarde termina de pasar con rapidez y salgo de trabajar algo temprano, casi todas las chicas iremos a la despedida de soltera de Nadia, una de las modelos de nuestra empresa, es una empresa de marketing de modas, ropa, zapatos, accesorios, todo, yo soy la diseñadora en jefe y también fotógrafa algunas veces, cuando se necesita.
Así conocí a Nadia, una joven preciosa y brillante, con un carisma único, va a casarse con uno de nuestros modelos, Samuel, fue una relación bastante corta, pero ambos se ven felices.
Ya en casa me doy un baño y me envuelvo en un vestido corto y tacones, mi cabello ahora es largo hasta mi cintura y cae en ondas rubias, maquillaje para una noche movidita y estoy lista.
- Te ves preciosa –mi hermana Celina me mira desde el sofá, la abrazo.
- Gracias, nos vemos pronto, cuídate, cierra bien la casa.
- No te espero despierta… -suelta una risita y me voy como alma que lleva el diablo.
El club es bonito y está bastante lleno, aunque el área al que me dirijo es una Vip que fue reservada para la ocasión, por lo que hay bastante espacio, me sorprendo al ver a algunos hombres entre las chicas, avanzo hasta encontrar a Nadia y le doy un fuerte abrazo.
- Esto es hermoso, felicidades –ella sonríe demasiado.
- Gracias por venir, Cami, realmente me hace feliz tenerte aquí.
- Claro, lo que digas –me jala a la barra y nos pedimos un trago cada una- Hay hombres, eso es una sorpresa.
- Espero que una bastante buena –suelto una carcajada- Samuel y yo somos bastante unidos ¿puedes creer que hicimos una despedida conjunta?
- ¿Me debo alegrar o demo sacarte de aquí con alguna excusa?
- Alégrate, pero no por mí, yo de igual manera iba a terminar en la cama únicamente con mi hombre… alégrate por ti que puedes elegir al que gustes, créeme que ese que llevas es un vestido bastante atrevido.
- Es lindo.
- No, no es lindo, es sexy y tienes a muchos hombres pensando lo mismo que yo.
Una parte de mí está consciente de todas las miradas sobre mi trasero, y tengo que admitir que cuando elegí el vestido solo pensaba en pasarla bien con un hombre caliente, por lo que asiento y simplemente sonrío, voy a cumplir mi cometido, así que me muevo a la pista de baile y de inmediato una mano se posa en mi hombro y un aliento fresco roza mi cuello haciendo erizar mi piel, solo que sus palabras no son exactamente las esperadas.
Interesante forma de comenzar la noche.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 42 Episodes
Comments
Maya
que decepcion pense que havia imagenes
2023-02-09
4