Todas mis lágrimas ya fueron derramadas
dejando mi alma cansada,
aquellos anhelos pasados
en polvo han quedado,
esos sentimientos preciados
solo a ti fueron dados.
Todas las cicatrices
que fueron creadas siguen marcadas
en lo profundo de mi alma,
se que si este mundo dejará
a ti nada te importara,
así que, a ti que me has causado daño
una cosa te estoy implorando,
regresa aquello que solo a ti he entregado
devuélveme aquel corazón ya desgarrado.
In lumbra luna est (A la luz de la luna estoy)
ya sin fuerzas, ni razón,
deseoso de todo rastro tuyo borrar
esperando que quieras regresar.
P.O.V Thanatos
-Salvare tu patética vida, a cambio, seguirás mis condiciones-Hable mientras le daba una sonrisa ladina.
El solo me podía mirar con odio y resentimiento.
-¿Aceptas el trato?-Cuestione.
Seguía agitando el frasco entre mis dedos, jugando con sus contenido, disfrutando de sus expresiones, mientras el cada vez se debilitaba más, y los efectos cobraban más fuerza, su respiración errática, la sangre manchando el suelo de un rojo carmín, y como sus manos se aferraban a seguir sosteniéndose.-¿No?-cuestione divertido, detuve mi juego con el objeto, mientras le dedicaba una mirada rápida, y quitaba cuidadosamente la tapa del frasco. Lo incline un poco a punto de verterlo sobre el barro.
-Alto-Podía escuchar como sus cuerdas vocales se esforzaban en decir esa palabra, detuve mi acción y le mire con una ceja arqueada, instándole a proseguir. El cerró los ojos por un momento, suspiro y por último exclamó.
-S-si, cof, a-acep-to-Logró articular, mientras un hilo de sangre se resbalaba por su labio hasta caer en el suelo.
-Bien hecho, aquí tienes-Sonreí inocente y le di el frasco.
Con sus manos temblorosas lo recibió, quito la tapa y dejo fluir el líquido en su boca.
-Bueno ahora, pasemos a lo importante-Me levanté y sacudí el polvo que se había pegado a mi pantalón al inclinarme.
-Nadie sabrá lo que ha pasado aquí, ni lo que hablemos en el futuro-Le mire serio, mientras el comenzaba a recuperarse.
-También quiero toda la información acerca de una persona en concreto, más tarde te daré su nombre-Él asintió en respuesta.
-Y por último...le harás una oferta al rey de Salo Ventus-Enuncie.
-Al rey, pero...-Articulo dubitativo, al parecer su voz regresaba poco a poco.
-No te preocupes, no será nada que afecte al reino, al contrario, el ejército ahora se encuentra vulnerable, ya que su majestad ha sido gravemente herido, y no hay muchos refuerzos, los ayudare a ganar esta guerra, podrás volver al palacio y disfruta de tu vida todo lo que quieras.-Le expliqué mientras sonreía para mis adentros.
-De acuerdo ¿qué quieres que haga?-Me hablo con la voz ronca, efecto del veneno.
-Todo a su tiempo, no intentes correr antes de andar, primero informa a su alteza Finn sobre la condición de su majestad-Le dedique una mirada divertida.
-Bien-Dijo, para después dar media vuelta y dirigirse a la salida.
-¿Quién te dio permiso para irte?-Me cobraría el que intentará matarme.
-¿Me puedo retirar ahora?-Hablo con un deje de irritación en su voz.
-Adelante-Me burle.Salió del lugar hecho una furia.
-Oh Pauli, ahora eres uno más de mis peones-Sin pensarlo una sonrisa surco mis labios.
-¿Complacido?-Hablo una voz conocida.
En ese momento un ligero escalofrió recorrió mi cuerpo, todo el ambiente era extrañamente pesado y frío. Me voltee para poder verla, sus cabello hosco en forma de rulos y sus ojos azules, con su tez morena, y el vestido azul naval que portaba con los joyas y ornamentos era capaz de encantar a muchos.
-¿Qué quieres?-Cuestione con un deje de molestia.
-Verte, creí que con mi visita te sentirías mejor-Bajo su mirada e hizo molinetes con sus dedos.
-Por qué debería de estarlo con tu presencia, ya deberías saber que no me agrada tenerte cerca, es más, desearía no verte nunca más-Recogí la mesa y las piezas rotas, el mantel se había manchado de barro, y los finos bordados se había desgarrado en algunas partes.
-Sé que ella te dejó muy herido pero...-Susurro.
-TU NO SABES NADA-Me levanté de inmediato dejando de importarme todo el desastre que se había formado.
-TE EQUIVOCAS, lo se todo de ti, yo...-Su voz se apagaba en medida que hablaba.
-Nunca te pedí que te entrometieras, sé que tenemos un trato, pero solo eso-La interrumpí, no deseaba seguir escuchando todas esas tonterías. Me dispuse a salir a tomar un poco de aire.
-Yo solo quería...-Tomó mi brazo intentando detenerme.
En ese momento mi paciencia explotó, mi cuerpo tembló y de un movimiento golpee su mano y la empuje dejándola en el suelo.
-NO ME TOQUES, NO TE ATREVAS A VOLVER A TOCARME-Grite mientras con mis manos apretaba los mechones de mi cabello, mis manos no paraban de temblar y mi respiración era inestable.
-P-pero...-Me miró con lágrimas acumuladas en sus ojos.
Cerré los ojos y respire profundo intentando tranquilizarme.
-Si se te ocurre a volver a intentarlo te matare-La mire a los ojos, ella solo tembló en respuesta.
-Escucha Thanatos, sé que todos tenemos errores y que ella cometió muchos pero debes dejarlo ir, todo ese dolor solo te atormentara, debes olvidar el pasado-Titubeó.
-Jamás lo olvidaré, eso solo servirá para no volver a dejarme pisotear por nadie más, nunca más. Ellos me convirtieron en lo que soy, y ahora, ya no hay vuelta atrás-Saqué la pequeña bolsa de lavanda y la acaricie con las puntas de mis dedos.
-Ahora lárgate de aquí bruja-Ordene.
-Thanatos...-Me llamo.
-VETE-Desapareció y en ese momento el lugar volvió a la normalidad, a excepción de un poco de humo negro que se esfumó unos segundos después.
Hasta ahora me he percatado que el sol se ha ocultado, la luna nueva está sobre el cielo brillando con esplendor, y por la vista inconscientemente suspire, por un momento había olvidado mis problemas.
Regrese para levantar los trozos de la porcelana, coloque un mantel nuevo en la mesa y saque otro juego de té, en el vertí el agua caliente, agregue las hojas, coloque la tapa y finalmente espere a que estuviera listo.
Cuando había pasado el tiempo correcto lo vertí en la taza, e inhale sus aroma, la porcelana se sentía ligeramente caliente entre mis dedos. Y por un momento recordé aquella época en la que le preparaba el té, en la que ella me llamaba "Thanatos querido" "Mi tesoro más preciado" "Eres irremplazable" "Te amo", me estremecí y por accidente derrame el líquido.
-Tal vez es mejor dormir-Me convencí.
Así que me desprendí de mi ropa, y me puse algo más cómodo, me arrope en las sabanas, para evitar el frío de la noche.
Este había sido un día sumamente cansado, por lo tanto mis ojos no tardaron mucho en cerrarse y mi mente se quedó en blanco.
-Madre, padre ¿dónde están?-Mi voz resonó en los pasillos, el fuego crepitaba en todos lados y el calor era cada vez más abrasador.
-MADRE, PADRE-Las lágrimas se desbordaba por mis mejillas, y mi voz era cada vez menos entendible, mientras mi cuerpo temblaba de miedo, y mi pecho se apretaba.
-M-Madre-Lloriquee, buscando por todas las habitaciones.
Entonces al fin escuche voces, pero eso solo me helo la sangre. Era la voz de mis padres y otros sirvientes, provenían de una de las salas principales, eran gritos de dolor y pánico. Me acerqué temeroso a la gran puerta de roble para abrirla pero esta no cedía estaba asegurada.
-MADRE, PADRE, ABRANME, ABRAN, MAMÁ, POR FAVOR-Roge desde fuera golpeando la madera. Me detuve al notar que las llamas provenían de ese lugar y comenzaron a esparcirse más reduciendo a cenizas todo a su paso. Los gritos y lamentos ya no eran audibles, a pesar de mi corta edad sabía lo que eso significaba.
-MADRE, NO, POR FAVOR, PADRE NO NOS DEJEN, MISERICORDIA, POR FAVOR-Me lamentaba frente a la entrada, esperando que ellos salieran de ese lugar, me dieran un cálido abrazo y secaran mis lágrimas. Mis piernas se desplomaron, ya no tenía fuerzas, era como si estuviera aprisionado en este lugar, donde el calor era cada vez más fuerte, era como ellos lo describían, era como el infierno.
-Mi niño, ¿qué haces aquí?-Llamó una voz a solo unos pasos de mí, su tono habitualmente dulce ahora era preocupado.
-M-MADRE Y PA-PADRE ELLOS...-No lograba completar bien la oración, sentía un nudo en la garganta que me impedía declarar lo ocurrido.
-Levántate tienes que salir de aquí, Nathaniel te está esperando en la cocina-Me ayudó a ponerme de pie y secó algunas de mis lágrimas con las puntas de sus dedos.
-Yo iré por Anya, deprisa mi pequeño-Me dio un leve empujón instando a irme.
-No, nana, por favor ven conmigo-Murmure.
-Estaré con ustedes mis niños, solo iré por ella, espera con tu hermano en la entrada pronto los alcanzaremos-Susurro con dulzura y deposito un beso en mi frente.
Me dejo y corrió en direcciona a el ala este de la residencia, solo podía observar cómo se internaba en el lugar rodeado de llamas rojas y naranjas que bailaban en medio de la luz de la luna, en esta fatídica noche.
-NANA NO ME DEJES-Grite, estaba estático por el miedo de perder a alguien más.
-NANA KARA-Grite con toda mi fuerza.
-Haa, haa-Me desperté de un salto, con ese habitual presión en mi pecho.
-Otra vez eso, Oh Morfeo ¿es que disfrutas hacerme sufrir? que invades mis sueño con recuerdos desagradables-Masajee mi sien intentando calmarme, pero aún continuaba esa sensación de terror en mi cuerpo.
-Al parecer esta será otra noche más sin dormir-Solo pude suspirar resignado. Así ha sido desde ese momento, los recuerdos me siguen atormentando sin descanso.
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Comments
Amy
Woo será q thanatos es hermano de alisha??
2022-12-03
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