Venid conmigo, que yo os llevaré,
venid al mundo que han soñado,
venid conmigo y descubriréis una tierra llena de encantos,
reza a la luna que os ha de guiar, lejos de penas y llantos.
Yo os cuidaré en mi jardín sacrosanto,
les mostraré el mundo tras los espantos,
no llores, la vida así es,
pura belleza y calvario.
Callen pequeños , así debe ser,
tras la decepción y el cansancio,
descansen pequeños pronto podrán ver...
el mundo que han anhelado.
Tomen el velo de la noche
y huyan lejos muy lejos
donde las pesadillas no los encuentren...
✽◈◈◈◈◈◈◈◈◈◈✽
P.O.V. Alisha
Nervios, si, ese era el sentimiento que ahora me embargaba, su majestad el rey acababa de morir, Maxim llegó solo unos momentos antes de que sucediera, estuvo junto a él hasta su último respiro, sin embargo no mostró ningún cambio de expresión cuando sucedió.
En la habitación solo estaban dos personas Maxim y su...tío Finn, mañana se llevará a cabo el funeral y en siete días comenzará la disputa por el trono.
-Vamos, date prisa- Habló Maxim en cuanto salió del lugar, sin apenas mirarme, comenzó a caminar.
-¿Cómo te sientes?- Cuestione apresurando mi paso para llegar a su lado. Sin embargo no contestó, supongo que no tenía la fuerza suficiente después de perder a su padre.
-Deberías descansar- Dije al fin posicionándome a su lado y siguiendo su paso.
-Ve a tu habitación- Se detuvo abruptamente y dio media vuelta dirigiéndose a otro corredor.
-Si- Fue lo único que pude decir, ya que en un instante me dejó sola.
-Alisha- Me llamaron desde el jardín, abrí la puerta que daba a este y me encontré con Pauli. Que después de tanto tiempo me mostro una sonrisa.
-Pauli...¿qué haces?- Me acerqué hasta él.
-Admirando las rosas, ¿sabes? en esta época del año son verdaderamente hermosas- Me dedico una sonrisa podría decir que era verdaderamente radiante ya que no la había visto en él.
-Si...lo sé- Dije en apenas un susurro, aun recordaba con dolor las tumbas de mi familia con esas flores.
Se acercó hasta un rosal, tomó una pequeña daga de su bolsillo, cortó una rosa dio media vuelta y sostuvo frente a mí.
-Toma- La acercó más, la tomé entre mis manos, sin embargo al estar en contacto con ella me pinche el dedo, pronto las gotas de sangre comenzaron a salir.
Sacó un pañuelo blanco, ¡Hecho por mí!, ¿Cómo es que tiene uno?.
-Déjame ayudarte- Tomo mi mano entre las suyas.
Me llevo a una fuente cercana, tomo un poco de agua entre sus menos y la dejó caer sobre mí herida en forma de cascada. Con el pañuelo limpio los restos de suciedad, para después volverlo a guardar.
En un rápido movimiento me tomó de los hombros y deposito un suave beso en mi mejilla, inmediatamente me aleje.
-Esto no es apropiado- Mi cara se llenó de horror.
-¿Ya te comportas como una dama noble? Al parecer las clases que te hizo tomar su alteza no fueron en vano- Su expresión se tornó seria.
-Si me disculpa me tengo que ir- Me apresure a decir, quería evitar esa plática incómoda, él sabe cuánto sufrí, por no tener los modales dignos, cuantas veces se burlaron de mí, cuánto dolor pase, cuantas lagrimas derrame.
Corrí por los pasillos del castillo hasta llegar a mi habitación, cerré la puerta a mis espaldas y me acerque a la pequeña cuna.
-Mi pequeña- Tome a la bebé en brazos que aún estaba dormida, con el movimiento solo se estiro un poco, bostezo y se volvió a dormir.
-Oh mi Lúa ya verás que todo estará bien, tu nacimiento ha traído una gran bendición para el reino, además tu padre te adora, ya verás tú no sufrirás lo mismo que yo, me aseguraré de ello...-La tome entre mis brazos y bese su frente mientras contemplaba la aurora boreal.
Pov. Clarise
Debido al dolor mi pecho se estrujo, y dolía, dolía tanto como si me hubieran clavado una daga.
En mi vida no había anhelado mucho, solo que esa persona me amara, ¿acaso eso era un pecado? ¿Estaba pagando por desear algo fuera de mis posibilidades?.
NO...sin duda alguna, no me merezco esto.
Mis padres me vendieron al palacio por unas cuantas monedas, el reino había caído en desgracia, y la pobreza abundaba, ellos no lo dudaron ni un segundo al intercambiar el oro por su única hija, era solo una niña de 6 años cuando eso sucedió, al llegar al gran palacio lleno de lujos, y todos los sirvientes adultos me sentí fuera de lugar.
Sin embargo después de un año un nuevo sirviente ingreso al palacio, era un niño, encantador a su manera, diferente de cualquiera que hubiera conocido en el pueblo donde vivía, su astucia e inteligencia lo hacían destacar, así que se volvió el acompañante de su alteza el príncipe heredero, lo mejor de lo mejor, es a lo que estaban acostumbrados los Nightmare.
Sin embargo Pauli se volvió poco a poco amigo mío, se mezcló con una simple sirvienta, una mujer que solo sirve para hacer la limpieza, sé que no lo merezco pero con el tiempo el sentimiento de amistad fue reemplazado por uno más fuerte...amor.
Hasta el día de hoy todavía mi corazón y alma le pertenecen, pero siento decir que ese sentimiento no es correspondido, en un inicio me negué a aceptarlo.
Las miradas que él le dedicaba, silenciosa y llenas de amor, deseo, pasión, esos hermosos orbes que nunca me miraban de esa forma, la contemplaban a ella como si fuera su fiel devoto, incluso después de que ella tuviera un hijo del príncipe no dejó de lado esos sentimientos, a pesar de saber que ella jamás sería suya, él no se rindió.
La imagen de hoy me lo confirmó, el besando su mejilla en los jardines frente a la fuente, si solo su majestad lo viera, sería ejecutado inmediatamente, a pesar de amarla el no debería de olvidar su posición, ni ella y mucho menos yo.
Sin embargo siento que debería de hacer algo, no puedo aceptar verlo cerca de ella, el solo pensar en ellos dos juntos, crea lágrimas que se desbordan sin parar.
Di media vuelta e hice como si no hubiera visto nada, me escabullí por los pasillos, soportando mis lágrimas, no lloraría, no ahora, no frente a alguien, eso me haría débil.
Como pude tomé un atajo a través de los arbustos para poder salir hacia el bosque, necesitaba calmarme, apretaba fuerte mi falda mientras mis pasos resonaban creando crujidos en el lugar, luchaba por no dejar salir mi llanto, no hasta que estuviera lo suficientemente lejos.
Seguí caminando hasta que perdí la noción del tiempo, me dejé caer sobre el pasto y la hierba, y solloce, saque todo el dolor que había contenido, ¿acaso el amor era un castigo?, tal vez sí.
Un crujido me sacó de mis pensamientos, detuve mi llanto y me levante buscando de donde había venido ese sonido.
Se había abierto una especie de cueva, era extraño era como si me llamara a entrar, así que solo seguí ese instinto.
Camine hasta llegar a una especie de estanque que era iluminado por los rayos del sol que se colaban gracia a una abertura en el techo. Ni en todo mi tiempo sirviendo a los Nightmare había visto tantas riquezas como ahora.
-¿Sorprendida?- Una voz infantil hizo eco causando que me estremeciera.
-¿Qué haces aquí pequeño?¿Te perdiste?- Me limpie todo rastro de lágrimas y le dedique una sonrisa.
-Eso debería de preguntar yo- Mostro una risa burlona.
-Pero porque...- Estaba realmente confundida, sus gestos, esa mirada, no era propia de un niño.
-Mal de amores ¿Me equivoco?- Enarco una ceja.
-N-no, pero ¿tu como sabes eso?- Mi pecho volvió a doler.
-La pregunta que deberías hacer es ¿Cómo obtengo lo que quiero? Vamos...- Me instó a decir.
-¿Bueno? ¿Cómo obtengo lo que quiero?- Pregunte confundida.
-Es muy fácil, yo puedo ayudarte- Habló con arrogancia, propia de cualquier noble rico.
-¿Cómo eres sólo un niño?- Fruncí el ceño.
-Recuerda que las apariencias engañan, yo soy muy capaz de ayudarte ¿pero tu serás capaz de hacer lo mismo por mí?- Su expresión se tornó seria.
-¿A qué te refieres?- Cuestione.
-¿Qué es lo que más atesoras?¿que estas dispuesta a dar por ver tu deseo hecho realidad?- Mostró una sonrisa siniestra, que me erizó los vellos, este sin duda alguna no parecía un niño.
-Yo...¿Cómo sé que cumplirás con lo acordado?- Dude.
-Solo lo veras, tu deseo se hará realidad poco a poco...-Sus pupilas se oscurecieron.
-¿Así que solo tengo que darte algo?- Pregunte con algo de temor.
-Así es tu ganas y yo también-Su mirada volvió a ser una traviesa.
-Esta...está bien, yo deseo que ellos jamás puedan ser felices juntos, que ella jamás lo pueda amar y...y-yo te daré mi vida- Dije mientras mis manos temblaban.
-¿Tanto lo amas?- Me pregunto con un rostros serio.
-Así es- Afirme
-Bien, cuando yo lo desee me entregaras tu vida- Sentencia y dio media vuelta.
-¿Qué...?-No acabe de pronunciar palabras cuando unos hilos finos de color rojo me envolvieron, dejándome inmóvil, me apretaban tan fuerte que comenzaban a rasgar mi piel, la sangre no se demoro en brotar de las heridas.
Entonces los hilos llegaron hasta mi cuello, apretando tan fuerte que ya no era capaz de siquiera respirar, mientras luchaba por seguir consiente ese niño solo reía sin parar, parecía gozar de mi sufrimiento, lo ultimo que vi fue su cabello azabache que se mezclo con la oscuridad.
Desperté a un lado de aquel atajo al bosque, adolorida sin saber el por que, pero no podía demorarme más en ese lugar, así que regrese lo más pronto posible.
Mis pasos eran temblorosos, creo que he tenido una alucinación, pero ¿cual?...
El camino que tomé, con mis deseos egoístas, solo desee una oportunidad, pero con esto ¿Qué tanto la historia he de cambiar?.
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Comments
Amy
Ese espíritu malo de aprovecho de sus deseos canales y ahora siento q todo será un desastre
2022-12-02
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