『Capítulo 2』

La maldición que te persigue desde antaño,

se encuentra grabada para la eternidad en tu mirar,

en el azabache que no muestra nada más,

se esconde en sus profundidades tu cruel final.

Aquellos que miren a esos fríos cristales,

serán duramente condenados,

aguardando al veredicto,

serán postrados para enmendar sus pecados.

✽◈◈◈◈◈◈◈◈◈◈✽

Frente a mis ojos estaba el cuerpo de un hombre de aproximadamente unos 20 años, con la ropa sucia y la parte superior de su hombro manchada de sangre, el negro acentuado de sus cabellos realzaba su pálida piel, y las perlas de sudor bajaban por su rostro.

- Creo que tienen fiebre- acerque mi mano hasta su frente para medir su temperatura-en efecto está muy elevada- en ese momento me percate que había avanzado hasta estar a solo centímetros de él\, solo para poder verlo mejor.

Indecisa entre las opciones de alejarme y dejarlo aquí, o intentar tratarlo un nudo se formo en mi estómago, das lo que recibes ¿no es así?, exhale un fuerte suspiro y decidida prepare una ungüento para tratar con su heridas.

Camine por casi todo el bosque para encontrar los ingredientes necesarios para ello, además de un poco de madera para hacer una fogata, me siento desfallecer y al parecer tarde tanto que ya está atardeciendo, pero ya he decidido ayudarle, no importa cuánto tarde tendré que curarlo.

Me coloque de cuclillas a su lado,preparada para limpiar sus heridas, había algunas pequeñas en su rostro, que ahora que observo de cerca... es bastante apuesto, es la clase de persona que al verlo te roba el aliento.

Aparte mi mirada de su rostro y enfoque mi atención en su hombro ensangrentado, tendría que romper un poco la tela que lo cubría para limpiarlo, mis manos se dirigieron a su saco teñido de rojo, lo desabotone, hasta ahora caigo en cuenta de que sus prendas están elaboradas con materiales de alta calidad, ¿es posible que sea algún noble?.

Pero, en primer lugar¿Que hace un noble en un lugar tan apartado?  y encima herido ¿fue atacado? ¿tal vez esta perdido?no lo comprendo, bueno eso lo menos importante ahora.

Revise su temperatura de nuevo, con algo de reposo y esto debería estar bien. Gracias a la experiencia que tengo prender la fogata solo tardo un santiamén.

Retorne en dirección a aquel hombre para examinar su condición, sus dientes tiritaban y todo su cuerpo temblaba, me acerque al caballo para tomar las riendas y las amarrarlo a una árbol cercano, procediendo a sacar una pequeña capa que tenia guardada, la tome y la coloque sobre el desconocido.

 Mis párpados comenzaban a pesar y mi cuerpo cansado solo pedía dormir, ¿por qué no concederlo? el día de hoy fue realmente agotador. Así me recosté bajo un árbol cercano y me dispuse a descansar bajo el cielo estrellado.

El canto de las aves se coló en mis oídos, me incorporé aún algo adormilada, abrí mis ojos que tan pronto se acostumbraron al panorama se abrieron lo más que pudieron completamente asombrada, no esperaba que el propietario de esos orbes oscuros que no dejan de examinarme, estuviera sentado a solo centímetros de mí.

Esos ojos con pupilas de un color azabache, que me miraban con recelo.

-Contéstame ahora ¿Quién eres?-Su voz de barítono fluyo hermosamente.

-Me llamo Alisha, he limpiado y tratado tus heridas- intente calmar sus dudas tan pronto como lo dije, paso de examinarme a mí a su cuerpo-Por cierto no deberías moverte tanto, se abrirán las heridas-Regresó su vista a mí y pronunció.

-Te agradezco lo que has hecho por mi, ¿como puedo pagarle por su bondad?-Inclino levemente la cabeza en señal de respeto.

-No es necesario, solo me pareció inhumano dejarlo aquí en ese estado-Respondí, en realidad esta un poco resentida con el, pues si no lo hubiera ayudado ya estaría en casa con mi abuela.

-Insisto, no puedo dejar cuentas sin resolver-Respondió con una ligera sonrisa que casi hizo que mi corazón se paralizara.

-Bueno, podrías decirme ¿Cómo te llamas? ¿Y por qué estabas herido en medio del bosque?-Necesitaba calmar todas estas dudas.

-Mi nombre es Maxim ...-bajo un momento su mirada para después fijarla en nuestro alrededor, creo que estaba verificando que estuviéramos solos ¿era tan delicado este asunto?, posó sus orbes oscuros sobre mí y continuo.

-Fui atacado- Explico simplemente, su mirada aguda pronto se esfumo, aun así se mostraba un poco reacio a bajar la guardia.

Se levanto de un salto, me entrego la prenda, aun perpleja la acepte mientras reaccionaba el ya había dado la vuelta y comenzó a caminar inspeccionando e lugar, me apresure a alcanzarlo.

-Necesito encontrar mis pertenencias ¿me ayudarías a buscarlas?-Se giro en mi dirección, en un rápido movimiento extendió hacia mí su mano derecha,no dude ni un segundo y la tome, en cuanto mi piel se encontró con la suya mis latidos se dispararon ¿Esto era correcto? ¿Estar tomados así de las manos era normal? sin lugar a dudas había muchas cosas que desconocía y me encantaría saber.

-Están cerca por este sendero, recuerdo que se quedaron ahí, por cierto ¿eres de esta región del reino? ¿Dónde vives?- Me cuestiono sin apartar la vista del camino, revisaba todas las áreas posibles con su vista.

Sin mencionar que teniendo todas esas heridas ni se inmuto desde que desperté, actuaba como si estuviera perfectamente bien, sin lugar a dudas era una persona extraña.

-Si soy del pueblo que se encuentra después de este bosque, ¿y...tú?- No tenía ni la menor idea del porque le contestaba con tanta franqueza, pero quería saber más que solo su nombre.

-Vivo en la capital-¿solo eso me iba a decir? quería saber exactamente la ubicación.

-Mira están ahí-Soltó mi mano para caminar hasta una bolsa que se hallaban debajo de un arbusto de frambuesas.

Por mi parte observaba los objetos que él sacaba de aquellas ramas, el primero una bolsa con monedas, una carcaj con varias flechas de madera que llevaban tallada la inicial "M" y por último, un arco el cual estaba tallado de la forma más delicada posible, con unos patrones de plumas y la inscripción "Maxim Night..." no termine de leer, porque, él lo apartó rápidamente de mi vista al percatarse de que lo estaba examinando, supongo que fui demasiado entrometida.

-Te agradezco por todo esto-Salió de sus labios en un susurro. Se giró de nuevo hacia el camino que cruza el bosque, tomó su arco en la mano junto a su carcaj con flechas.

Lo seguí con pequeños trotes, no tengo idea de lo que está haciendo. Saco una flecha que posteriormente colocó en el arco, alzó su mirada al cielo, con su mano izquierda sujetó el arma, y con la derecha tenso la flecha, hasta este momento me di cuenta de lo que intentaba hacer, mis pies se movieron más rápido que nunca, estaba a solo unos pasos para que Maxim le disparara a una paloma que tenía en la mira, con mis manos halé su brazo por reflejo, logrando con esto que su la flecha se perdiera en otra dirección.

-¿Pero qué...? por tu causa perdí a esa ave ¿estas consiente de lo que acabas de hacer?, ahora tendré que buscar un reemplazo ¿sabes lo difícil que usar un arma en este estado?-Giró para reclamarme con una mirada cargada de furia, su voz se volvió más alta, era claro su descontento.

-No puedes dañar a los animales, ellos también tienen sentimientos-si él estaba enojado, pero yo me sentía aún más furiosa, no permitiría que el siguiera con esto- ¿QUIÉN TE CREES QUE ERES PARA DECIDIR LA VIDA O MUERTE DE ALGUIEN?, ES INHUMANO ¿QUE NUNCA TE ENSEÑARON A NO LASTIMAR A LOS DEMÁS?, ¿ACASO ERES ESTÚPIDO?-Le grite todo aquello que me había guardado al detenerlo, pero ahora que lo pienso creo que me excedí, me dispuse a observar con atención su reacción, primero se quedó estático, después abrió un poco su boca intentando pronunciar alguna palabra, pero la volvió a cerrar.

-Pfff, JAJAJAJA- Comenzó a reír con demasiada fuerza, que tuvo que abrazar su estómago, intentaba recuperar el aire perdido con profundas exhalaciones que se detenían para dar paso nuevamente a sus fuertes carcajadas.

-¿QUÉ ES TAN GRACIOSO? ¿SE ESTÁ BURLANDO DE MÍ? ¿ACASO SOY MOTIVO DE GRACIA?-Ya estaba harta, esta chico estaba colmando mi paciencia.

-Po-por su-supuesto que no-contestó con la respiración entrecortada, e intentando incorporarse de nuevo, cuando al fin lo logró prosiguió-Es solo que eres la primera que me habla de esa forma, eres muy valiente, me gustas.-

Cuando acabo de decir aquello me quedé realmente sorprendida, no sabía si había escuchado con claridad, pero sentía demasiada vergüenza para rectificar. Con su mano libre tomó un mechón de mi cabello y lo acomodo detrás de mi oreja. Aun petrificado solo podía observar cada una de sus acciones.

-Fue un placer conocerla-Pronuncio mientras se apartaba.

Silbo, y solo pasaron unos pocos segundos para que un caballo con una montura roja se aproximara, y posteriormente se detuviera  frente a el. Aun sin salir de mi asombro solo pude mirarlo.

-Pero no se preocupe, me asegurare de volver a encontrarnos- De un salto subió a la montura y se despidió, y no pude apartar la mirada hasta que su figura se perdió entre el espeso bosque.

Jamás imaginaria que esos orbes oscuros serian los mismos que me arrastrarían al infierno, que ese bello demonio me envolvería en una telaraña a la espera de mi muerte.

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Amy

Amy

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2022-12-01

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