Capítulo dieciséis
–Julia, creo que ya es hora de que me vaya –dijo Andrew después de ver el reloj en la pared–. Hoy tengo guardia a la noche, por lo que debo tratar de dormir un rato.
–Sí, claro. Lamento haberte quitado tiempo –dijo Julia al darse cuenta que él había estado todo ese tiempo a su lado. Había estado tan sumergida en sus pensamientos que casi no lo había notado.
–Está bien, no te preocupes –dijo Andrew tomando sus cascos y su llave–. Parece que ya estás un poco mejor.
–Sí, muchas gracias –dijo ella y le dio la mano.
No es que Andrew esperara un abrazo o un beso. Pero le pareció extraño que ella le diera la mano de manera tan formal. Él le siguió el juego y la estrechó. Una sensación extraña lo invadió cuando la soltó. Él se fue a su casa sintiéndose raro.
Julia aprovechó para darse una ducha y dormir un rato. Ver a Mauro la había hecho perder su energía. Por lo que se puso una alarma, quería despertar para buscar la manera de darle las gracias a Andrew antes de que se fuera a trabajar.
...
El hogar de los Stephen Son estaba activo cuando Andrew llegó.
–¿Por qué llegas tan tarde? –preguntó George a Andrew al verlo entrar por la puerta–. ¿A caso estuviste con una mujer?
George quería molestar a su hermano, sin embargo, este parecía sumergido en sus pensamientos.
–Sí, voy a ducharme –Andrew aún se miraba la mano cuando le respondía a George.
No le prestó demasiada atención a George. Lo tenía preocupado Julia. Ella parecía un conejito enfrentándose a un león cuando estaba cerca de ese tipo. ¿Por qué no podía defenderse? ¿Qué le había hecho en el pasado?
–¿Qué le pasa a Andrew? –preguntó Nick al verlo irse a su dormitorio en silencio.
–No lo sé –dijo George desde el sofá–. ¿Tú a dónde vas?
Nick se estaba poniendo una chamarra como si estuviera por salir.
–Voy a ver si Julia está en su casa –dijo el más joven de los Stephen Son a su hermano mayor.
–Deja de acosar a esa chica o tendremos que sacarte de prisión –dijo George molesto con su hermano. No quería que se acercara demasiado a Julia.
Era raro que él sintiera algún sentido de pertenencia con una mujer, pero no estaba dispuesto a pensar en eso.
–No la acoso –dijo como si fuera un niño pequeño, mientras se quitaba la chamara decepcionado–. Solo me agrada tener una amiga en esta ciudad.
George cerró el periódico y miró con disgusto a su hermano.
–Tú fuiste el que puso incómodo a Julia durante la cena –le recordó Nick mientras volvía a sentarse junto a él.
–¿Yo? –preguntó George haciéndose el desentendido.
–¿Pueden hacerme el favor de dejar de pelear como niños? Estoy tratando de leer –dijo Fred quien se encontraba sentado cerca de la ventana en uno de los sillones.
Ninguno de los dos se había dado cuenta que Fred estaba ahí. Ya que no había hecho ningún sonido hasta ahora.
George se percató que Fred estaba leyendo uno de sus artículos publicados años atrás. Seguía investigando.
–¿Y cómo vamos con eso? –preguntó George a Fred–. Tengo a los socios pisándome la cabeza. Tenemos inversionistas que están algo arrepentidos de confiar en nosotros y tengo que darles respuestas.
George estaba bastante molesto con Fred por como hablaba.
–Aún tengo que hacer algunas pruebas más, pero yo creo que va a funcionar –dijo Fred mientras cerraba la revista.
–Sabes que no puedo decirles que tú crees que va a funcionar –George disfrutaba usar la ironía–. Necesito mostrarles pruebas a los socios, y más aun a los inversores.
George empezaba a levantar la voz. Ese trabajo era agotador. La empresa de su padre había crecido mucho este último tiempo. Aun así, había otra razón para su enojo.
–Estoy haciendo el trabajo de diez personas. Ya deja de presionarme –dijo Fred molesto mientras se ponía de pie. Nadie estaba más frustrado que él por la falta de avances. Pero no podía volver a drogar a Julia sin su consentimiento, era muy peligroso.
–Quizás te estás distrayendo –dijo George mostrando de donde venía su enojo–. Me pediste ayuda y te conseguí una asistente. ¿Ahora que más necesitas para lograrlo?
–Escucha George, sé que es sumamente secreto y no estoy pidiendo que me pongas más ayuda –Si bien George era determinado, Fred lo era más y no se dejaría intimidar por su hermano mayor–. Solo te pido que uses tu habilidad para entretener a los inversionistas hasta que consiga lo que necesitamos para poder patentar la medicación.
–Lo que tú no entiendes es que la competencia amenaza con patentarla antes que nosotros –le explicó George a Fred. Ambos estaban tensos.
–La competencia no tiene nada –aseguró Fred a su hermano mayor.
–¿Cómo puedes estar tan seguro? Hace años que se pelean por conseguir este antídoto –le indicó George.
La discusión empezaba acalorarse cuando de repente sonó el timbre. Nick se puso de pie y fue a abrir la puerta ya que ninguna de los dos escuchó por estar peleando.
Para asombro de Nick, era Julia la que había venido.
–Hola Julia. Justo iba a pasar por tu casa –le comentó Nick con una sonrisa.
Los otros dos seguían peleando, mientras que Nick trataba de tener una conversación con ella.
–Estoy un poco cansada –dijo ella y no pudo evitar bostezar–. Podrías hacerme el favor de darle esto a tu hermano Andrew.
Julia le dio una bolsa que traía en la mano.
–Sí, sí –dijo Nick y agarró las cosas. Eran café y donas de una tienda cercana.
–No te olvides de decirle que gracias de nuevo por sacarme de ese problema –le dijo Julia lista para volver a la cama. Estaba muy cansada, pero no había podido evitar pensar en Andrew. Si se dormía y se pasaba el horario en el que el detective se iba a trabajar no iba a poder perdonarse por ser tan desagradecida.
–¿Estás bien? –preguntó Nick para tratar de saber en que la había ayudado su hermano. Le preocupaba que Julia estuviera en problemas.
–No te preocupes por mí Nick –le dijo ella con una sonrisa –. Debo irme, adiós.
Ella le dio un beso en la mejilla y se fue a su departamento.
–¿Quién era? –preguntó George y dejó hablando solo a Fred.
Aunque en realidad ya sabía qué había sido Julia. Esa voz podía reconocerla a un kilómetro de distancia.
–Parece que nuestro hermano llegó tarde a casa porque estuvo con Julia–dijo Nick sonriendo y mostrando lo que ella le había dado.
Autora: Osaku
Todos los hechos y personajes de esta novela pertenecen a la ficción. Cualquier semejanza con la realidad son pura coincidencia.
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Updated 95 Episodes
Comments
Adoración del Carmen Martinez sonni
huyyyy 🙄 habrá problemas entre hermanos 😱😱😱😱😱😱😱
2024-01-04
2
Graciela Peralta
que pasara ahora con ella
2023-10-14
4
Maris Benitez
Hooooooooooo creo que George sr va a poner celoso ,humm y parece que a Andrew no le es indiferente Julia Hummm ojalá y no sea punto de discordia entre los hnos 🫣🫣🫣🫣🫣🙈🙈🙈🙈🙈🙈
2023-08-24
1