Capítulo cuatro
Julia bajó del ascensor, y después de saludar al hombre que había sido tan amable con ella, se dirigió a la oficina que le habían indicado. El edificio de las empresas Stephen Son era muy amplio, elegante y moderno.
¿Cómo podían combinar todas esas cosas en un solo lugar?
Trató de concentrarse, ya que se encontraba sin trabajo y esta era la última entrevista que tenía. En todos los otros lugares la habían rechazado. Si no quedaba para el empleo de asistente, no sabía qué iba a hacer con su vida. Y volver a su pueblo no era una opción.
Al entrar a la oficina se encontró con una chica que tenía el cabello largo hasta las caderas. Un cuerpo extremadamente delgado y, al parecer, prótesis mamarias, ya que no había forma que se juntara tanto tejido graso en esa parte del cuerpo si no había en el resto. Aun así, para Julia las apariencias engañaban. Por lo que no se hacía problema con ese tipo de cosas.
—Buenos días, señorita —indicó Julia de la manera más amable que le salió—. Mi nombre es Julia Montoya y tengo una entrevista en esta oficina.
Julia trataba de verse tranquila. No quería que los nervios le hicieran pasar un mal momento. Este podía ser un mejor día.
La secretaria la miró con desaprobación para luego hacerle notar que estaba fuera del horario acordado. Julia miró el reloj que le marcaba la muchacha y se dio cuenta que habían pasado cinco minutos. Eso la tranquilizó, esperaba llegar mucho más tarde.
—Señorita Montoya, llega tarde —le recalcó la mujer mientras ordenaba los documentos que le habían mandado a guardar.
La secretaria parecía estar muy molesta con ella. Aunque parecía algo personal. Aun así, Julia tenía que conseguir que se calmara y la dejara hacer la entrevista.
—Lo sé, lamento muchísimo haber llegado cinco minutos tarde —indicó mirando a su alrededor. No había nadie más que ella que no estuviera en su puesto de trabajo. ¿Sería que ya habían contratado a alguien y las demás candidatas se habían ido? —. Le juro que no se repetirá. Aunque si le contara la mañana que tuve, no creería que llegué tan rápido.
Julia trataba de acceder a la bondad de esa mujer, pero parecía ser inexistente. Si bien no le podía decir todo lo que le había ocurrido, porque era prácticamente increíble. Esperaba que la dejara hacer la entrevista igual.
—Lo lamento por usted, pero las políticas de esta empresa son muy estrictas. Esto no es un kiosco, ni una dulcería. Somos una empresa muy importante y cada minuto es valioso. Es intolerable un retraso, más si es el primer día —enfatizó la mujer a modo de burla, como si disfrutara tener que despedirla.
Julia no podía entender por qué era tan inflexible. Solo habían sido cinco minutos.
—Ya que no podrá hacer la entrevista, retírese, por favor —exclamó la secretaria mirándola.
Lo que Julia no sabía era que esa empleada, siempre trataba de deshacerse de las chicas lindas usando excusas. Y aunque en esta entrevista ella pensaba que no iba a tener inconvenientes, porque la empresa había solicitado los servicios de un licenciado en bioquímica, nunca creyó que alguien como Julia aparecería. Se le había pasado por alto ver las fotos de las solicitudes.
—Por favor, señorita. Le pido que lo reconsidere —rogó Julia. Necesitaba el trabajo y era capaz de hacer cualquier cosa por él.
—¿Qué ocurre aquí? —preguntó Fred al ver a una chica de espaldas, suplicándole a su secretaria que la escuchara.
—No es nada, doctor. Yo puedo hacerme cargo de esta situación —indicó la secretaria un poco incómoda. No creyó que uno de sus jefes aparecería.
—Si te estuvieras haciendo cargo, no habría tanto desorden aquí —espetó Fred, molesto con ella. Logró escuchar cómo su secretaria había maltratado a la joven que estaba ahí y no le había gustado su actitud.
—Lo siento, doctor —repuso, y salió de su escritorio. Tomó la mano de Julia para sacarla de ahí—. La señorita ya se retira. Solo quería echar a Julia antes de que esta hablara con su jefe.
—Espera un segundo —exclamó Julia, soltándose del agarre de esa mujer. Al darse vuelta, vio a Fred y se molestó. Por lo que le reclamó—. Tú… ¿Qué haces aquí? Por tu culpa, llegué tarde a mi entrevista de trabajo. Te pedí que esperaras, pero, aun así, dejaste que se cerrara la puerta del ascensor del edificio donde vivo.
—Disculpe, señorita —indicó Fred sin entender. Él había querido defenderla y ahora ella lo maltrataba. ¿Quién era esa niña? —. ¿Usted me habla así a mí?
Se notaba que Fred se había molestado con ella.
—Claro que te hablo a ti. ¿A quién más se lo estaría diciendo? —espetó Julia, mientras que la secretaria la miraba horrorizada.
Nunca nadie le había hablado así al doctor Stephen Son.
—Doctor, yo me responsabilizaré por lo ocurrido. No es necesario que se quede —dijo la secretaria con temor a que su jefe llamara a los de seguridad.
—Espera, quiero escuchar lo que tiene para decirme —le respondió Fred, sin siquiera mirarla.
En este momento tenía su completa atención en la niña de ojos color caramelo que estaba frente a él.
—Señorita, déjeme entender. ¿Usted viene a la entrevista para ser la asistente de laboratorio? —preguntó Fred tratando de comprender qué hacía una niña tan maleducada hablándole así en su propia empresa.
—Claro que sí. Soy bioquímica. Me especializo en partículas y componentes —le explicó Julia. Al hombre frente a ella.
—No parece tener la edad para trabajar en un lugar como este —reclamó Fred, un poco escéptico—. ¿Cuántos años tiene?
—¿Por qué debo decirle mi edad? ¿Acaso usted va a ser mi jefe? —preguntó la muchacha encolerizada.
Fred comenzó a reírse. No entendía cómo una niña con ese rostro angelical era capaz de tener ese temperamento. Hacía mucho que no se reía de esa manera. Todos los presentes, que cada vez eran más debido a la discusión que estaban presenciando, estaban sorprendidos.
—Déjeme presentarme. Soy el doctor Frederick Stephen Son, encargado del desarrollo de los nuevos medicamentos que este laboratorio produce —explicó él, mientras trataba de recuperar la compostura.
Julia deseaba que un rayo la partiera en mil pedazos. Ese hombre era quien decidía si ella obtenía el empleo o no. Prácticamente, lo había perdido antes de hacer la entrevista.
Autora: Osaku
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Updated 95 Episodes
Comments
Orgaimez
vaya genio se manda la Julia.
2024-05-28
2
Patricia Moreira
Pobre july🤣🤣🤣🤣🤣🤣
2024-05-08
1
Scarleth Montano
k metida.d pata Julia😂😂😂
2024-02-04
3