Capítulo nueve
Julia miró la mesa de luz de Nick. Había una foto de él abrazado con el tipo que ahora estaba en la cama dormido. ¿Ella se había confundido de habitación otra vez? Miró alrededor y era el mismo cuarto donde Nick le había dicho que durmiera luego del incidente con su superior, el doctor Stephen Son.
—¿Qué hago ahora? Este debe ser su otro hermano —dijo ella para sí misma.
Se suponía que el hermano mayor de Nick no volvería. Al parecer, si lo había hecho y de qué manera…
—Debo irme a mi casa urgente —dijo y tomó su bolso con sus cosas.
Julia llamó al cerrajero con el número que Nick le había conseguido. Para que este le prestara atención, le mintió diciendo que recordaba haber dejado algo cocinándose. Por lo que no podía dormir tranquila, pensando en que su departamento podía prenderse fuego. Incluso ofreció pagarle el triple para que le abriera la puerta. Si bien no tenía ese dinero, prefería no comer una semana a volver a ese departamento donde estaba el lobo feroz.
—Si usted no puede venir, tendré que llamar a los bomberos y romperán mi puerta —dijo ella al teléfono para tratar de convencer al hombre.
Al final consiguió que el cerrajero fuera antes de la mañana. Al verla sentada en el suelo, toda despeinada y con ropa de cama, el hombre le creyó y no le cobró mucho pese a haber ido de urgencia.
Julia había dejado una nota en la mesa de luz en el dormitorio donde dormía Nick, dándole las gracias por haberla dejado quedarse en su casa.
Por la mañana salió temprano, ya que no quería encontrarse con el hermano de Nick, con el que había hecho esas cosas en su cama. Al parecer, también trabajaba en la empresa con el doctor Stephen Son, por lo que tenía que tener mucho cuidado de no toparse con él ahí también. Solo hacía dos días que estaba por ahí y ya estaba pasada de estrés.
—Buenos días, doctor —dijo Julia al ver a Fred llegar al laboratorio. Ella ya se encontraba trabajando.
—Buenos días, señorita Montoya —dijo Fred mientras se sacaba el saco y se ponía la bata para comenzar a trabajar junto a ella—. ¿Tuviste tiempo de leer los documentos que te presté?
—Sí, ya hice algunos cálculos —dijo ella y se acercó a él para mostrarle sus apuntes.
Fred no podía creerlo, después de la noche de locos que Julia había tenido en su casa, había hecho tiempo para leer y comprender los documentos que le había dejado encargado. Otra persona en su lugar habría tardado una semana en leerlo, como mínimo. Y en aprender a usarlos mucho más. Es más, esperaba tener que explicarle un par de cosas antes de poder empezar a hacer nada. Era una sorpresa muy satisfactoria. Y después de ver las referencias, se sorprendió aún más por la cantidad de cálculos que la chica pudo hacer sola esa mañana.
—¿Está todo bien, doctor Stephenson?—preguntó Julia al ver que Fred ponía una cara más seria que de costumbre.
—Muy bien, señorita Montoya —dijo Fred y le devolvió los apuntes—. ¿Está pensando en hacer un doctorado?
—De hecho, tengo dos. Uno en micropartículas —dijo ella algo avergonzada.
Siempre había sido de las personas que disfrutaba mucho el conocimiento. Desde chica a sus padres les había costado mucho entenderla. Ya que ella no quería jugar con otros niños, pasaba sus fines de semana en la biblioteca pública.
—Interesante —dijo Fred, con una pequeña sonrisa, trataba de no pensar en la noche anterior. Y para eso tenía que conocerla un poco más—. ¿Qué edad tiene usted?
Julia sentía un pequeño déjà vu. Estaba tan cansada después de casi no dormir por dos días, que no recordaba si durante la entrevista el doctor Stephen Son ya le había hecho esas preguntas o por qué le recordaba a su primer encuentro con Nick.
Lo que ella no sabía era que hasta ahora Fred no había sentido demasiado interés por sus respuestas. Solo estaba tratando de buscar la manera de tener fuera de su mente la imagen del cuerpo desnudo de Julia, para poder trabajar con ella. No era algo que le resultara fácil.
—Parece mucho más joven —dijo él mientras hurgaba en la computadora y colocaba los datos que Julia le había mostrado hacía un momento—. ¿Usted tiene un novio?
Julia se sorprendió al escuchar esas palabras de la boca de su jefe, no la esperaba. Por dentro la hacía sentirse mal, no quería pensar en que él pudiera querer algo con ella. Si era así, iba a tener que rechazarlo y nuevamente se iba a quedar sin trabajo. Eso le parecía muy decepcionante, ya que este proyecto le parecía muy interesante y necesitaba el trabajo.
—¿Por qué me hace esa pregunta, doctor?—preguntó ella para tratar de entender lo que pasaba por la cabeza del doctor Stephen Son.
—Es que tiene una marca en el cuello —dijo él sin mirarla. Estaba entusiasmado con los datos que ella le había proporcionado.
Julia se sorprendió, no se había percatado de eso. Se miró en la mesada de aluminio y ahí estaba la marca.
—Seguramente su novio fue un poco intenso estos días —dijo Fred y terminó de cargar los datos. Luego se dio vuelta y la miró—. Debe tener cuidado con esas cosas porque, aunque a mí no me molestan, pueden traerle problemas con los de recursos humanos.
—Debo disculparme, no se repetirá —dijo ella tapando la zona y pensando en el otro hermano de su jefe. Aún no sabía su nombre y el tipo ya le había dejado una marca.
Aun así, Julia no sabía que Fred la había visto irse del departamento a hurtadillas y había logrado escuchar cómo ella y su hermano disfrutaban de la compañía del otro. Además, Fred la había visto desnuda y esa marca no había estado presente cuando ella se había duchado.
Él le pidió que se acercara y, mientras le mostraba los datos en la computadora sin darse cuenta, se sonrojó. No pudo evitar recordarla. Odiaba su buena memoria en este momento.
—Entonces, a partir de ahora, voy a decirle, doctora Montoya —dijo él, para tratar de no pensar en ella de ese modo. Algo que resultaba difícil después de oler lo dulce de su piel.
—¿A qué se refiere?—preguntó ella.
—Usted tiene dos doctorados, por lo que es mi deber llamarla así —le recordó él mientras la miraba. Julia tenía algo que le llamaba poderosamente la atención.
¿Qué tenía esta chica que cautivaba a todo el que se le acercaba?
Autora: Osaku
Todos los hechos y personajes de esta novela pertenecen a la ficción. Cualquier semejanza con la realidad son pura coincidencia.
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Updated 95 Episodes
Comments
Graciela Peralta
que pasara cuando lo vea al hermano
2023-10-14
7
Maris Benitez
Nooooooo Fred los escucho y la vió irse 🤭🤭🤭🤭🤭 jajaja jajaja jajaja 😂😂🤣😂
2023-08-24
1
Maritxu
será que todos los hermanos terminan encantados con ella, confiemos que no peleados, pero si que la cuiden, les queda mucho por conocer de Julia y Fred ahí comprenderá algunas cosas además que George entre el alcohol y la droga 🤔 por algo dicen que no son buenas amigas, todo es un enredo mayúsculo pero muy entretenido.
2023-06-11
2