Algunas mujeres se acercaron a Sebastián para adularlo y entre ellos el señor Mike Ross, un cazatalentos y dueño del The Palace, el recinto en N. Y. donde los mejores exponentes de la música Clásica, hacían sus conciertos.
—Mike—Permítame presentarme. Soy Mike Ross, el dueño de The Palace. Seguro ha escuchado de mí.
—Sebastián —Sí, sí.
—Mike — Es usted muy talentoso.
—Sebastián — Gracias, señor Ross.
—Mike —¿Ha firmado con alguna compañía?
—Sebastián —No.
—Mike — Perfecto. Esta es mi tarjeta, llámeme el lunes. Tengo una oportunidad fantástica para usted.
El Sebastián tomo la tarjeta, no podía creer su golpe de suerte.
Downey continuo al lado de Emma, no quería retirarse del evento sin obtener una cita.
—Downey —Sí la música Clásica no es su estilo, puedo invitarla a mi club privado. Es el mejor de Seattle y solo entran personas de nuestro status.
—Emma —Lo siento señor Downey, pero no me gusta asistir a los clubs.
Dijo Emma, sin dejar de ver al pianista. A Downey le molestaba que no le prestara atención.
—Downey — Entonces ¿Dónde le gustaría ir en nuestra primera cita?
Downey se movió para quedar frente a Emma, quería que ella pusiera sus ojos en él, se estaba desesperando por llamar su atención.
—Emma — ¿Primera cita?
Preguntó ella mirándolo a los ojos sin interés.
Downey dio unos pasos hacia Emma, pensó que tal vez si le robaba un beso, ella se dejaría seducir por él y le ahorraría tanta charla.
Sebastián caminaba feliz con la tarjeta en la mano.
Emma se dio cuenta de la intención de Downey y en una salida rápida salto a los brazos de Sebastián.
—Emma —Amor.
Sebastián se sorprendió. La mujer que le llamaba amor no era otra que la chica torpe que había tirado sus papeles.
Emma hizo contacto con los ojos verdes de Sebastián y le sonrío. El idiota era muy guapo y está noche iba a ser su escapatoria, total que más puede salir mal, pensó Emma.
Ella pego sus labios a los de él, en un pequeño beso, esperando que eso funcionará para alejar a Downey.
Sebastián se quedó estático, ante el pequeño beso.
—Downey —¿Su novio?
—Sebastián —Eh, n...
—Emma —Sí.
—Sebastián —¿Qué?
—Downey —Es curioso, hace un momento me dijo que la música clásica no era de su interés, pero resulta que su novio es el pianista.
—Emma —Bueno, la atracción física no interviene en nuestros gustos musicales.
—Downey —Ya veo que no.
Downey miro con cierto celo a Sebastián.
—Downey —Tu novia es muy hermosa Sebastián, espero que esta vez no te dejen solo.
Dijo Downey con burla, recordándole a Sebastián, la infidelidad de Rachel con él.
Sebastián quería romperle la cara a Downey, pero estaba consiente de que no podía hacer un escándalo en el evento.
Downey no quitaba la mirada de Emma, como si esta noche ella fuera su presa, lo cual no pasó desapercibido por Sebastián.
Era una buena oportunidad para molestarlo, pues le satisfacía ver su cara hecha un poema, por no tener en sus brazos a la mujer que él deseaba.
Y sin previo aviso, tomo a Emma del rostro y la beso. La chica era un poco inexperta, pero pronto tomo el ritmo.
Él, poco a poco acomodo su mano en la nuca de Emma, para profundizar el beso.
Ella sentía como Sebastián exploraba su boca. Ambos estaban disfrutando de la sensación y la dulzura del beso.
A Noah se le había hecho difícil quitarse de encima a su exnovia Peyton. Y comenzó a buscar entre toda las personas a Emma, pero sus ojos se llenaron de desilusión al verla besándose con un hombre al que no pudo verle el rostro, al estar de espaladas. Sus planes de invitarla a una cita formal, se habían esfumado.
Emma se soltó de Sebastián cuando se quedó sin aire. Esta era la primera vez que la besaban así, provocando algo en ella.
—Sebastián —Disculpe, señor Downey. Pero nosotros nos retiramos, ya es tarde y debo acompañar a mi novia a su casa... usted sabe.
Sebastián le guiño un ojo a Downey.
Downey apretó la mandíbula con enojo, por su conquista fallida y camino lejos de ellos.
—Sebastián —De nada. Espero que te haya servido para dejarlo más interesado en ti.
—Emma— ¿Disculpa?
—Sebastián —Downey es un cazador por deporte, en cuanto más lo rechaces, más se interesará por ti. Tu estrategia para atraer a un hombre rico, es buena.
Dijo el con burla. Emma lo miró con desagrado por su comentario.
—Emma—... Eres un idiota.
Dijo con ella casi en un grito y caminó sola hasta la salida.
A Sebastián le dio igual el insulto. Pues esa noche había obtenido más de lo que esperaba y eso lo tenía muy feliz.
Noah vio que Emma salía sola del evento y corrió hasta alcanzarla.
—Noah —Emma.
Emma dio media vuelta cuando escucho la voz de Noah, quien tenía tristeza en sus ojos.
—Emma — Ah, Noah.
Dijo ella sin animos de verlo.
—Noah — ¿Te vas?
—Emma —Sí, es tarde.
—Noah —Te puedo llevar de regreso al hotel ¿si gustas?
—Emma—... ¿No tendrás problema con tu novia?
—Noah—¿Mi novia?... Peyton es mi exnovia. Hace meses que terminamos, se lo dejé muy claro esta noche.
Emma dudó un poco, pero ya era muy noche y no quería regresar sola al hotel. Caminaron juntos hasta el auto. Ambos iban callados, sumergidos en sus pensamientos.
Emma seguía indignada, no quitaba de su cabeza la burla de ese hombre, ni como la había besado.
Noah estaba nervioso, quería preguntarle por el hombre con el que la había visto besarse, si ese hombre era su novio, no tendría oportunidad de conquistarla.
—Noah — Emma ¿Puedo hacerte una pregunta?
Emma volteó a verlo y asintió.
—Noah—Después de hablar con Peyton te busqué y estabas con un hombre... ¿Es tu novio?
—Emma —No, no es mi novio.
Dijo restandole importancia.
Noah tenía más preguntas, pero se conformó con saber que no tenía novio. La acompaña hasta la puerta de su suite.
—Noah — Gracias por aceptar mi invitación. Aunque la noche no fue como a mí me hubiera gustado.
Dijo Noah, sintiéndose culpable de la mala noche.
—Emma —Tienes razón, fue un desastre.
Emma sonrío, para minimizar un poco la tensión de Noah.
—Noah —Emma... ¿Aceptarías comer mañana conmigo?
—Emma—¿Seria una cita?
—Noah —Sí.
Emma no sabía si sería buena idea aceptarle una cita después de esa noche.
—Emma —No lo sé Noah.
—Noah —Te prometo que no te vas a arrepentir.
—Emma—... Esta bien.
—Noah —Perfecto.
Noah sonrío feliz y se acercó a Emma, para darle un beso en la mejilla.
—Emma— Hasta mañana.
Emma cerró la puerta de su habitación y comenzó a desvestirse.
Soltó un suspiro largo, al recordar el beso que el idiota le había dado.
Lo que le hacía sentir más molesta, era la sensación que le provoco al besarla así.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 41 Episodes
Comments
PATUBELA
Si supieras Emma que así surgen los amores más apasionados! 😍😍😍♥️♥️♥️
2022-10-19
27
Luz Maria Hernandez
Waw...! Ésta novela está muy interesante...
2024-02-29
1
Grace Patricia Jacome Hidalgo
que le pregunté a sus papás....de esos besos y vea el resultado 😂😂
2024-02-21
1